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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 24-12-2011

Un nuevo concepto para el dogma occidental
El islamismo moderado

Chems Eddine Chitour
Le Grand Soir

Traducido para Rebelin por Caty R.


Cuando realmente es personal y surge de los orgenes, la oracin se encuentra en el lmite del pensamiento filosfico, se convierte en filosofa en el instante en que se elimina cualquier relacin interesada con la divinidad (Karl Jaspers)

Desde hace algn tiempo, los medios de comunicacin occidentales tratan de imponer de una forma resuelta el concepto de islamista moderado. Cul es la realidad de este concepto? Y por qu emerge ahora y no antes de la Primavera rabe -otro concepto impuesto-? Occidente abandonar, como parece el caso, a los demcratas, a los jvenes y sus esperanzas, a cambio de la seguridad de los barbudos, ms capaces de imponer un orden que permitir a Occidente continuar succionando lo que queda de energa y materias primas, a mayor beneficio del capital que se horroriza frente a los desrdenes y las rupturas?

La duda terminolgica, escribe Joseph Confraveux, procede de una confusin ideolgica que se desencadena cuando se trata del Islam y la poltica. Ennahda, en Tnez, es el equivalente de la Democracia Cristiana en Italia? El PJD marroqu es comparable al antiguo MRP (Movimiento Republicano Popular) francs? Los Hermanos Musulmanes egipcios tienen un programa similar al de la CSU de Baviera? (1).

En primer lugar, veamos qu es el islamismo. Es una corriente de pensamiento musulmn, esencialmente poltica, que apareci en el siglo XX. La utilizacin del trmino ha evolucionado mucho. Puede tratarse, por ejemplo, de la eleccin consciente de la doctrina musulmana como gua de la accin poltica, una acepcin que no rechazan algunos islamistas. O, segn otros, una ideologa que manipula el Islam con el objetivo de llevar a cabo un proyecto poltico: transformar el sistema poltico y social de un Estado convirtiendo la Sharia, cuya interpretacin unvoca se impone al conjunto de la sociedad, en la nica fuente del derecho. Por lo tanto es un trmino polmico. Las nuevas corrientes plantean una interpretacin poltica e ideolgica del Islam que hay que diferenciar del Islam como confesin religiosa. Para la acepcin actual del trmino, que lo mismo se podra denominar islamismo radical, Bruno Etienne propone la siguiente definicin: Utilizacin poltica de asuntos musulmanes movilizados como una reaccin a la occidentalizacin, considerada agresiva desde el punto de vista de la identidad rabe-musulmana; reaccin que se percibe como una protesta antimoderna (2).

En la base del islamismo actual hallamos corrientes de pensamiento del siglo XIX, como el fundamentalismo musulmn (en particular el wahabismo) y el reformismo musulmn. Esas corrientes nacieron a raz de los cuestionamientos planteados por el enfrentamiento con la modernidad occidental y su dominacin. Los historiadores tambin consideran que el islamismo nace, en gran medida, del choque colonial. A principios de los aos 60 Sayyid Qutb, terico de los Hermanos Musulmanes, introdujo las ideas de la ruptura con respecto a la sociedad impa y la de la reconquista. A partir de finales de los aos 60 se acumulan hechos histricos, ideolgicos, econmicos y sociales que pueden explicar el desarrollo del islamismo: la derrota de los pases rabes frente a Israel en la Guerra de los Seis Das; la apertura econmica desenfrenada que ha generado las desigualdades; los dirigentes de los principales pases que perdieron la legitimidad histrica (debido a la descolonizacin); la Revolucin Islmica en Irn en 1979; la guerra civil libanesa, ms poltica que religiosa; el decenio negro en Argelia a partir de 1991

Qu es un islamista moderado?

El islamismo moderado es un sucedneo del Islam que ha perdido la sustancia? Es un Islam mundano, sin asperezas, como proclaman los intelectuales rabes instalados cmodamente en Oriente y asiduos de los plats para explicar con ese vocablo el Islam Ilustrado? Es un Islam compatible con lo que esperan los polticos occidentales?

Una ministra francesa de origen rabe, Jeannette Bougrab, afirmaba el sbado 3 de diciembre que no existe el islamismo moderado y que las leyes basadas de la Sharia, la ley cornica, son necesariamente restricciones de los derechos y las libertades. Era su respuesta ante los xitos electorales de los islamistas en Marruecos, Tnez y Egipto. Bougrab, de origen argelino, declaraba: No existe una Sharia light. Soy abogada y se pueden hacer todas las interpretaciones teolgicas, literarias o fundamentales que se quieran, pero el derecho que se basa en la Shariaes necesariamente una restriccin de las libertades, en particular de la libertad de conciencia () Respondo como ciudadana, como mujer francesa de origen rabe. Los presidentes de Tnez y Egipto, Ben Al y Mubarak, agitaron el espantajo de los islamistas para conseguir el apoyo de los pases occidentales, pero no hay que caer en el extremo opuesto. Nunca apoyar a un partido islamista () Pienso en los que fueron detenidos y torturados en sus pases por defender sus convicciones. A ellos, en cierto modo, les han robado la revolucin (3).

Ese Islam compatible podra ser quiz el del PJD marroqu. En efecto, leemos en el diario Le Point que no explica qu entiende por islamismo moderado- que el nuevo Primer Ministro marroqu, Abdelilah Benkirane, es un islamista moderado que enseguida opt por colaborar con la monarqua, y esta estrategia ha permitido a su partido acceder al poder: Abdelilah Benkirane, de 57 aos, secretario general del Partido Justicia y Desarrollo (PJD), ha sido designado por el rey Mohamed VI para formar un nuevo gobierno, un nombramiento que corona una carrera de ms de 35 aos () Sus antiguos camaradas le tildan de agente del Makhzen (el palacio real), pero la eleccin de Abdelilah Benkirane ser crucial para que el PJD participe, como lo har, en la gestin del reino marroqu. A finales de los aos 80 Benkirane form parte de un grupo de 400 militantes que queran formar un partido islamista moderado legal. Empezaron rompiendo con la ideologa islamista revolucionaria, condenando enrgicamente cualquier recurso a la violencia y reconociendo, una vez ms, el estatuto religioso de la monarqua (4).

Pero las autoridades negaron la autorizacin para formar un partido. En 1977 decidieron integrarse en un partido pequeo, el Movimiento Popular, Democrtico y Constitucional (MPDC), fundado y dirigido por un prximo del palacio, el doctor Abdelkrim El Khatib. Ese mismo ao el MPDC particip en las elecciones legislativas y obtuvo nueve diputados, entre ellos Abdelilah Benkirane, elegido por Sale, cerca de Rabat () A este hombre nombrado Primer Ministro por el rey Mohamed VI, a veces le describen como un poltico al que le cuesta controlarse y medir sus palabras, segn un dirigente del partido () Para l, en particular, El laicismo de tipo francs es un concepto peligroso para Marruecos. Pero ltimamente ha multiplicado las declaraciones tranquilizadoras: Nunca impondremos la Sharia (la ley musulmana), ha declarado especialmente (4) Quien pueda, que entienda esta contradiccin!

Mohamed Tahar Bensaada, en un artculo magistral, disecciona la repentina simpata de los medios de comunicacin, y en particular de Le Monde, que por otra parte es desde hace mucho tiempo un diario de referencia. Dice: Si en Tnez el tono era a la vez paternalista y de advertencia, como lo ilustra la declaracin de Sarkozy que alertaba contra cualquier atentado a los derechos humanos, al da siguiente de las elecciones marroques, el tono voluntariamente tranquilizador era ms bien de felicitacin () Los medios de comunicacin y los intelectuales de ocasin han echado el resto () Todo el mundo ha celebrado esa seal de cambio que supuestamente garantizar las reformas constitucionales de Mohamed VI. El editorial de Le Monde barre de un manotazo la abstencin del 55% en estas elecciones (ciertamente menor que la de la ltima eleccin en 2007, que fue del 63%!). Pero Le Monde habra actuado igual si en esa abstencin no se escondiera tambin (pero no solamente) un movimiento de desafeccin popular hacia la democracia real, conducido entre otros, por el Movimiento del 20 de Febrero y en el que se tambin se encuentran organizaciones de la sociedad civil, de la izquierda radical y del movimiento Justicia y Caridad? (5).

A la manera de le Monde, contina, la mayora de los medios de comunicacin occidentales no pueden disimular sus sentimientos mitigados () No pasa nada! Como buenos jugadores pretenden persuadirnos de las ventajas, aunque no olvidan sealar los inconvenientes (...) No podemos ignorarlos, pero eso no debe impedir que veamos lo esencial. En su intento de responder a los desafos de la pobreza y la corrupcin, el PJD no cae en el radicalismo y el populismo de los movimientos que desde hace algunos aos atraviesan Amrica Latina que estn a la bsqueda del desarrollo autocentrado y de programas sociales alternativos que, como sabemos, pasan por un control draconiano de las actividades de las multinacionales occidentales. No, el PJD, como otros movimientos islamistas de la regin, no ha cado en esas derivas, y eso es lo esencial. La legendaria apertura de Marruecos no se pondr en cuestin. Uf! Suspiros de alivio en todas las redacciones chic parisinas. En efecto, el editorialista de Le Monde nos explica que los islamistas han adaptado su discurso al aire de los tiempos en las sociedades que, como es el caso de Marruecos en particular, estn abiertas generosamente al mundo exterior. Afirman su determinacin de combatir la corrupcin. Conceden la prioridad a lo social. No tienen una doctrina econmica concreta y a menudo son muy liberales en esta materia- (5).

Mohamed Tahar Bensaada dice que han encontrado el eslabn perdido: El liberalismo. Escribe: Se ha lanzado el termino mgico, liberales! Entonces es eso lo que explica que todos los medios de comunicacin sean unnimes hablando de la victorias de los islamistas moderados? Los trminos moderado y liberal se convierten entonces en sinnimos en el nuevo diccionario de la ciencia poltica y no lo sabamos? Pero realmente la impostura intelectual es ms grave. En primer lugar da muestras de frivolidad al intentar confundir moderacin poltica y liberalismo econmico () Despus, la moderacin y el liberalismo se aclaman debido a razones que los editorialistas generalmente no divulgan y hay que buscar entre lneas. El liberalismo que concede una relativa simpata de los medios de comunicacin y de los intelectualcratas occidentales a los islamistas, significa que estos ltimos muestran su buena voluntad y no caern en el proteccionismo y el nacionalismo econmico sinnimos de la intencin de renegociar las relaciones de dependencia que mantienen sus pases con los centros del capitalismo mundial () Seguramente el PJD podr echar una mano a un palacio con mal de legitimidad regalndole un aval nuevecito bajo el disfraz una renovada legitimidad religiosa en la que la movilizacin del corpus teolgico-poltico se supone que vendr en auxilio de una institucin tradicional en crisis (5).

Con razn, y para ilustrar los compromisos de la prensa, Ivan Rioufol, cuyas simpatas por el Islam son legendarias, se ofende por este alineamiento con el discurso dominante que consiste en considerar que los islamistas moderados son los interlocutores. Escribe: Los que afirman que no hay que satanizar el islamismo ni temer las reivindicaciones de identidad del Magreb son los mismos que denuncian un peligroso populismo en las mismas aspiraciones de los pueblos europeos, y en particular de los franceses () Considero que el islamismo moderado al que se adhiere en particular el partido tunecino Ennahada, el cual ha planteado hace poco la posibilidad de castigar a las madres solteras, reinstaurar el califato y apoyar la reconquista de Jerusaln merece, tambin por parte de Alain Jupp y Dominique de Villepin, las reservas ms elementales. En la historia no faltan ejemplos de cegueras colectivas. Ocurri con los Jemeres Rojos () Este fin de semana un lector recordaba que al principio esos criminales tuvieron el apoyo de la intelectualidad francesa, y en particular de Le Monde. El 17 de abril de 1975, el periodista Patrice de Beer celebraba que Phnom Pen estuviera en manos de los comunistas () La apologa del rgimen de Pol Pot la hizo Jacques Decornoy en un artculo del 18 de julio de 1975. La alegra revolucionaria, al parecer, transforma la visin humana (6).

Las atenciones de Occidente

En este ambiente nocivo, Occidente observa hacia que lado se inclina la balanza entre los que hicieron la revolucin y los islamistas. Estos ltimos: Ennahda (Tnez), PJD (Marruecos), los Hermanos Musulmanes (Egipto), e incluso el CNT de Libia, se han convertido en moderados, el dogma occidental los ha rehabilitado despus de haberlos satanizado. En definitiva, a Occidente le tiene sin cuidado el bienestar material de los musulmanes de esos pases. Lo que interesa es salvar las apariencias para seguir cooperando con ellos, realpolitik obliga. A ttulo de ejemplo, tras la rehabilitacin de los islamistas, adems de la moderacin, el Ministro francs de Asuntos Exteriores, Alain Jupp, se declara favorable a un dilogo con los partidos que no crucen la lnea roja, y considera que no podemos partir del principio de que debemos estigmatizar a cualquier partido relacionado con el Islam.

Recuerdo que un poltico argelino defina al islamista moderado como un islamista que todava no ha subido al monte [novato, N. de T.]. En realidad los islamistas moderados que disimulan bien su estrategia para conseguir el poder, no por puro altruismo, son partidarios del tomemos las armas y partamos y lo aplican de maravilla. Y cuando los jvenes suben al monte, y algunos mueren, los polticos explotan polticamente sus compromisos.

Esto recuerda la clebre frase de Sartre: Cuando los ricos declaran la guerra, son los pobres quienes mueren. Ellos estn dispuestos a cualquier compromiso, incluso a compromisos que estn a aos-luz de lo que significa el Islam, que en primer lugar es una evolucin personal que no se debe imponer a los dems, Oh infieles! Yo no adoro lo que vosotros adoris Vosotros tenis vuestra religin, yo tengo la ma.

Occidente se mantiene decoroso con las elecciones y no quiere meter las narices porque eso lo arregla- en los efluvios de las componendas electorales propias de todos los partidos que quieren emerger.

Eso va incluso ms all, por delegacin, se podra decir, otros partidos islamistas en otros pases, especialmente en Argelia, explotan ese negocio y sienten cmo les van creciendo las alas gracias a un lenguaje cada vez ms moderado de cara al exterior.

Es una realidad que el Islam exista antes del islamismo. Era suave, ligero y moderado para conseguir los favores de Occidente. El guardin del presidio de Guantnamo, que se convirti al Islam, dice que a pesar de los malos tratos que sufran los islamistas se dio cuenta de que rezaban, eran pacientes, resistentes y no perdan nunca la esperanza. Porque tenan un truco que el guardin no tena: la fe. Est todo dicho.

Notas:

(1) Joseph Confraveux, Quest-ce quun islam modr? Mdiapart, 26 de noviembre de 2011.

(2) Islamismo: adaptacin de un artculo de Wikipdia

(3) http://www.lexpress.fr/actualite/politique/jeanette-bougrab-je-ne-connais-pas-d-islamisme-modere_1057600.html

(4) http://www.lepoint.fr/monde/abdelilah-benkirane-un-islamiste-modere-au-pouvoir-29-11-2011-1401880_24.php

(5) Mohamed Tahar Bensada: Le Maghreb lheure des islamistes modrs, 30 de noviembre de 2011.

(6) Ivan Rioufol: Les rcurrents aveuglements de lintelligentsia, 30 de noviembre de 2011.

Fuente: http://www.legrandsoir.info/pour-la-doxa-occidentale-un-nouveau-concept-l-islamisme-modere.html



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