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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 28-12-2011

25 de diciembre en el Cuerno de frica

Jorge Albuixech
Rebelin


Melkan y Gyrma son hermanos. Melkan tiene veinte aos, dej la escuela cuando faltaron sus padres para cuidar de la casa y de Gyrma. Gyrma tiene veinticuatro aos y es sordo, dej la escuela cuando faltaron sus padres para conseguir ingresos y cuidar de Melkan. Gyrma no tiene una sordera completa, sigue el ritmo de la msica africana cuando el volumen le resulta audible, pero nunca ha usado audfono y tiene ciertas dificultades en el habla.

Gyrma construye pequeas barcas decorativas de papiro para poder pagar el alquiler de su minscula cabaa. El alquiler mensual de la cabaa asciende a 200 Birr, el equivalente a unos 10 o a una noche de hotel occidental junto al Nilo Azul. Las manos de Gyrma estn hinchadas y deterioradas, los pequeos cortes producidos por los tallos de papiro las han envejecido prematuramente. Los forengys y algunos turistas nacionales compran los pequeos barcos por unos 20 Birrs. Las ventas dependen de las estaciones, durante la estacin de lluvias las ventas se reducen y la economa de subsistencia de los hermanos hace aguas.

Melkan prepara caf e injeras en la cabaa mientras espera que Gyrma vuelva de trabajar. Los psters de estrellas etopes de la cancin decoran el interior de la cabaa. Por fuera, los excrementos de ganado revisten la estructura de adobe hacindola ms impermeable. A veces Melkan hecha una mano a sus vecinas en el procesado del grano y las legumbres, a cambio ellas le prestan algunos utensilios de cocina cuando los necesita. Un viejo y oxidado pedazo de varilla metlica de obra hace las veces de mazo para moler el caf, una coleccin de antiguas botellas de una conocida marca de refrescos y un par de platos de plstico hacen las veces de vajilla y sendos sacos de paja hacen las veces de silla y camastro. No hay mucho ms en la humilde cabaa de los hermanos.

Con todo, Melkan y Gyrma no pierden la sonrisa. Se pueden considerar afortunados, no ha tenido que recurrir a la mendicidad para subsistir. Las decenas de cuerpos semidesnudos que yacen en las puertas el templo copto se lo recuerdan a Gyrma cada maana, cuando inicia su ronda matutina en busca de clientes.

Melkan y Gyrma me invitaron a tomar caf con ellos el 25 de diciembre. El domingo es el nico da que Gyrma no sale a vender. Melkan y Gyrma saben poco o nada de la navidad occidental, pero Gyrma ha notado un cierto incremento en las ventas de barquitos durante estos das. Gyrma no entiende porque los forengys compran ms de lo que necesitan. -Deberan de ahorrar para cuando llegu la estacin mala- dice Gyrma contrariado.

Tras compartir con ellos unas cuantas tazas de caf tradicional volv a mi confortable alojamiento occidental. Tena una colada pendiente. Lavaba mi ropa en la bandeja de la ducha cuando se fue la luz, como tantas otras veces. Sin embargo, en esta ocasin no maldije el oportunismo del apagn. Record la sonrisa de Melkan cuando prepara caf y espera pacientemente a que el caf se tueste sobre las insignificantes brasas, espera a que vuelva su hermano, espera a que se haga de da para poder disponer de luz e iniciar las tareas domesticas, espera poder ahorrar algo de dinero para poder pagar el alquiler y, en definitiva, espera que nada desestabilice su frgil modo de vida para poder seguir sonriendo.

Melkan y Gyrma me ensearon a esperar con una sonrisa, y as espere hasta que volvi la luz.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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