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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 03-01-2012

Honduras
Un enfoque emprico de una economa en crisis

Ricardo Salgado
Rebelin


Entramos en un ao muy importante para todos los procesos de liberacin en Latinoamrica; su consolidacin en varios pases, y el avance de las fuerzas populares en otros, no solamente dependen de su propio desarrollo interno, sino, adems, de la forma en como la economa mundial vaya configurando los intereses hegemnicos de los pases con mayor capacidad blica en el planeta. Es la economa la que determinar los acontecimientos de 2012, y, seguramente de los aos futuros.

No nos son extraos los acontecimientos en Siria, Irn, Rusia o China; la informacin que circula en la red sobre la conclusin de chinos y rusos sobre la va militar como la nica forma de frenar la voracidad de la maquinaria guerrerista de los pases capitalistas en crisis aporta un nuevo factor, quiz decisivo, al mapa de correlacin de fuerzas en el mundo. La inminente invasin a Siria, fcil de prever hace solo seis meses, hoy contiene elementos que podra evitar esta nueva atrocidad contra la humanidad, o elevar las tensiones a niveles peligrosos.

Mientras eso sucede, Espaa, Italia y Grecia han sido puestos a disposicin del Fondo Monetario Internacional; Mario Monti y Mariano Rajoy, en una negacin de absurda de los hechos han adoptado medidas que ya han fracasado, y que, de hecho, han llevado a sus pases por la va del desastre. Irnicamente, los Estados Unidos en sus crisis y descalabros econmicos no permite la participacin del FMI, acaso porque sabe lo letal que puede ser esta medicina. En todo caso, la crisis capitalista se profundiza, lo que no significa necesariamente el colapso del sistema, el que lucha incesantemente en recrear sus condiciones de existencia.

Los pases latinoamericanos han podido sortear, en su mayora esta crisis sistmica durante 2011, pero los desempeos de sus economas se vern afectados en 2012 por la inestabilidad del dlar y del Euro, as como por la volatilidad en los precios de los carburantes. Si nos atenemos a las evidencias, la integracin de nuestros pases ha trado consigo la posibilidad de sortear mejor las dificultades de la crisis, resaltando el papel importante que tienen iniciativas como Petrocaribe, el ALBA y las misma UNASUR; esto porque, a pesar de las dificultades de la economa, la tendencia a reducir las brechas de desigualdad neoliberales, permite mayor capacidad de operacin a los gobiernos de la regin frente a la turbulencia financiera mundial.

Ahora bien, nuestros pases ms pequeos presentan realidades disimiles, algunos se mantienen alejados del FMI lo que resulta en mayor soberana en la toma de decisiones sobre asuntos cruciales, mientras otros, como Honduras, se rigen bajo los acuerdos (entindase mandatos) del Fondo Monetario Internacional, y se conforma con cumplir con las metas que este demanda. Aqu debemos ser muy precisos, las medidas que viene de este organismo buscan reducir la actividad del Estado y su influencia sobre la actividad econmica de los pases, asumiendo la falacia de que el Estado es corrupto y mal administrador, omitiendo por completo que quien paga las coimas, hace las componendas, compra magistrados y fiscales, y recluta generales para que den Golpes de Estado son las elites econmicas, las que siguen sin ningn tipo de regulacin, a las que se beneficia con mayores prebendas, jugosos negocios y hasta se les condonan deudas. El eje central de la corrupcin y la ineficiencia del Estado es histricamente el dinero de los acaudalados empresarios, eso hoy es un axioma.

Segn la CEPAL, Honduras tendr un crecimiento de 3.2% en 2012, cifra que para la poblacin no significa nada, y para el gobierno apenas una cifra modesta que, de concretarse, le permitira mantener el nivel de atraso en el que ahora vive. No podemos olvidar que el caso hondureo es particular despus del golpe de Estado de junio de 2009, y es importante comprender dos cosas muy importantes al respecto: a) El impacto econmico directo de la crisis lo han recibido el Estado y el pueblo hondureo, que ahora est a campo abierto frente a las medidas neoliberales, sin acceso a programas de reduccin de la desigualdad (claro, este no es un propsito del sistema, al contrario); y b) Los mayores beneficiarios del mismo golpe de Estado han sido las clases dominantes del pas; la actividad bancaria fundamentalmente, cuyo cliente principal es el Estado de Honduras, es decir el que le paga mejores rditos por su dinero.

La deuda externa del pas ha crecido nuevamente por encima de los dos mil millones de dlares, segn voceros de FOSDEH, haciendo olvidar la condonacin de que se jactaron durante la administracin Maduro, quien lleg a hacer un cnico llamado a gastar dinero que no exista, sino que, simplemente, dejaramos de pagar, cuyo servicio era un dolor de cabeza permanente para los gobiernos hondureos. La deuda interna, cerca de tres mil doscientos millones de dlares, llega a la nada despreciable suma de sesenta mil ochocientos millones de lempiras, casi la mitad de todo el presupuesto aprobado para el 2012.

El pago de las obligaciones de esta deuda significar hasta el 30% del presupuesto aprobado por el congreso nacional, es decir cuarenta y tres mil doscientos millones de lempiras, o, el equivalente a siete millones ochocientos cincuenta y cuatro mil quinientos cuarenta y cinco salarios minimos (calculados a 5,500 lempiras), o el salario por un ao, incluidos 14 pagos, de medio milln de trabajadores. Esa es la dimensin desproporcionada que tiene que enfrentar el Estado de Honduras para pagar a sus acreedores locales; aproximadamente la mitad, segn cifras brindadas por el mismo gobierno en julio de 2011, ir a parar a las arcas de la banca privada, que hoy es un negocio bastante prspero en medio de un pas al borde de la quiebra.

Naturalmente, esta situacin se traducir en una drstica reduccin en el gasto social, y, si el gobierno sigue la lgica de la mal llamada disciplina fiscal, la calidad de vida de los hondureos se ver drsticamente reducida en el ao que recin comenzamos. Importante aqu mencionar los datos arrojados por la ltima encuesta de hogares del Instituto Nacional de Estadstica que indica que de poco ms de 8 millones habitantes en el pas, casi cinco millones y medio somos pobres, cifra que seguramente aumentar en un ao en el que, a menos que se tomen medidas extraordinarias y soberanas, el pas se enfrentar a una crisis que aun en este momento es impensable.

Las reservas internacionales han cado durante los ltimos 6 meses, y para diciembre ltimo se estima que su valor era insuficiente para cubrir 3 meses de importaciones. Esta situacin servir para acelerar, entre otros males, el deslizamiento de la moneda, que ya era evidente para finales del 2011, lo que contradice abiertamente la afirmacin de la Presidenta del Banco Central de que la medida de regreso a la banda cambiaria apoyara una revaloracin de la moneda.

El problema sistmico es serio en Honduras, y solo un cambio drstico, con algunas medidas inmediatas que haran posible el escape a una debacle. Primero que nada, habra que hacer una evaluacin de la utilidad que tienen para el pas algunos organismos, por ejemplo la Comisin Nacional de Banca y Seguros que debera desaparecer y regresar el control de la actividad bancaria al Banco Central de Honduras, visto que esta Comisin sirve descaradamente los intereses de los Bancos, en detrimento del pueblo hondureo. Asimismo, debera prohibirse de inmediato la operacin de los llamados Burs de Crdito, o Centrales de riesgo privadas que cumplen una labor de sabotaje contra la poblacin, que est a merced del cruce de informacin entre empresas violando la privacidad de los ciudadanos y cortando las opciones de impulso a la inversin productiva.

Es tiempo tambin de repensar la estructura impositiva, pues la misma premia la renta de los que ms obtienen y castiga de mil maneras al ingreso asalariado. Las instituciones financieras, para el caso, deberan tener un rgimen tributario especial, que grave su renta de acuerdo a su dimensin en referencia a la inversin que hacen en el sector productivo. A mayor inversin y riesgo, mejores las condiciones para los entes financieros. Debe contemplarse en la agenda legislativa el castigo ejemplar de aquellos que cometen actos dolosos, con penas carcelarias contra quienes hacen favores a cambio de regalos, coimas u otro tipo de sobornos, y castigar con el doble de tiempo a quienes pagan por esos favores; en cualquier caso, estas penas por fraude contra el Estado, y contra el pueblo, no deberan ser menores de 30 aos de crcel para quienes reciben y sesenta aos de crcel para quienes las pagan.

Aun no entramos en cambios estructurales, pero buscamos la revitalizacin de la economa y la construccin de un sistema econmico interno sano y transparente de verdad. Otro problema inherente a la situacin interna de la economa es el impuesto sobre ventas que castiga a las mayoras (basta hacer una operacin aritmtica para saber quines pagan ms por este impuesto); por esta razn este impuesto debe reducirse selectivamente a productos de alto consumo entre la mayora de la poblacin, y recalcularse en productos suntuarios. Estas no son ideas originales ni mucho menos, son el resultado de un vistazo a la situacin econmica nacional, y seguramente figuran en la mente de muchos hondureos que comparten estas preocupaciones.

El asunto hoy es tomar en serio la situacin econmica del pas, en medio de un entorno complejo y hostil a las posibilidades limitadas de una nacin pequea y dependiente. No podemos seguirnos preocupando porque se van los Cuerpos de Paz (de dudosa trayectoria en todo el mundo) mientras somos indiferentes a un problema que se torna cada vez ms inmanejable para todos.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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