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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 06-01-2012

Diecisiete llamados para la movilizacin mundial de abajo y a la izquierda

Pablo Gonzlez Casanova
desInformmonos

Ponencia enviada por Pablo Gonzlez Casanova, uno de los intelectuales ms reconocidos de Mxico, ex rector de la UNAM, al II Seminario Internacional Planeta Tierra: movimientos antisistmicos, celebrado en San Cristbal de las Casas, Chiapas.


Si pensamos en el conocimiento y la accin de un movimiento mundial como el de los indignados, pronto advertimos que hay problemas tericos y prcticos considerablemente distintos a los que se plantean en la academia, en los partidos y los gobiernos. Afortunadamente tenemos la posibilidad de enriquecer nuestro conocimiento con las preguntas que los pueblos se hacen y con las respuestas que se dan.

Teoras y prcticas que vienen de abajo y a la izquierda tienen la originalidad de criticar al poder cuando ste se siente distinto de la sociedad y cuando se separa de la sociedad.

Los nuevos movimientos del pueblo plantean una democracia que corresponda a las decisiones del pueblo, y que en caso de que se separe del pueblo dejar de ser democracia.

Depauperados y excluidos, indignados y ocupas formulan teoras que contienen un gran respaldo emprico. Se trata de explicaciones y generalizaciones basadas en gran cantidad de experiencias. Se trata de conocimientos, de artes y tcnicas que corresponden al saber y al hacer de los pueblos, ese saber que tanto exaltara el antroplogo Andrs Aubry, y en que aparece, en vez del yo individualista, el nosotros tojolabal que Carlos Lenkersdorf rescatara para la filosofa de la solidaridad humana.

Teoras y prcticas tienen mucho de particular y tambin de universal Y no exagero. Pensemos en la inmensa movilizacin de los indignados y los ocupas que luchan por otro mundo posible. Hoy escriben admirados dos profesores ingleses, la movilizacin es gigantesca. Nunca se haba dado una de esa magnitud, y toda la movilizacin empez (aaden) en las junglas de Chiapas con principios de inclusin y de dilogo.

Vemos as que desde abajo y a la izquierda y desde las selvas tropicales surge un movimiento que no slo lucha por defender los derechos de los pueblos indios, sino por la emancipacin de los seres humanos.

Y ese movimiento universal, en medio de sus diferencias, vive problemas parecidos. Es ms, encuentra soluciones parecidas para la creacin de otro mundo y de otra cultura necesaria, a la que los pueblos de los Andes expresan como el bien vivir, en que el vivir bien de unos no dependa del mal vivir de otros.

A esas aportaciones que de los indios de Amrica vienen se aaden muchas ms que corresponden a las experiencias de mltiples culturas e historias y que crean la historia universal de la lucha por la libertad, por la justicia y por la democracia, lema que levant el movimiento zapatista y que anda por el mundo entero no como eco sino como las voces de un pensar y querer parecido.

Y all estn las juventudes griegas que luchan contra el tributo de la deuda externa, estn los movimientos de la primavera rabe a quienes los militares no pueden transar, estn las asambleas de los indignados espaoles que articulan intereses vitales que el sistema no puede satisfacer, estn los jvenes estadunidenses que ocupan Wall Street como centro del poder corporativo contra el que todos luchamos, a los jvenes chilenos que dan su vida para que no les quiten sus escuelas y universidades.

En todas las movilizaciones hay mucho de comn. Todas o casi todas coinciden con lo incluyente y con lo dialogal, y un nmero cada vez mayor, con la idea de que el capitalismo corporativo es el origen de todos los problemas que afectan y amenazan a la humanidad.

Coinciden tambin en que la solucin es esa democracia de todos para todos y con todos que no se delega, y que algunos llaman socialismo democrtico y socialismo del siglo XXI y otros noms democracia, y que es eso, y mucho ms, pues es una nueva forma de relacionarse con la tierra y con los seres humanos una nueva forma de organizar la vida.

Y es en medio de la riqueza y novedad de esta movilizacin mundial como se captan una serie de reflexiones que vienen de abajo y a la izquierda y cuya respuesta busca el triunfo de los indignados y de los pobres de la tierra.

La riqueza de las reflexiones y llamados es enorme y exige la atencin y la profundizacin de algunos que enuncio escuetamente y en los que debemos trabajar ms:

1. El llamado a perder el miedo antes que nada, que el movimiento zapatista destac como un requisito para pensar y actuar.

2. El no pensar slo en qu hacer sino en cmo lo hacemos.

3. El precisar con quines lo hacemos en las distintas circunstancias.

4. El aclarar nuestras diferencias internas con un nuevo estilo de discutir y acordar.

5. El rechazar terminantemente la lgica de la caridad. Y tambin la lgica del paternalismo, pues ambas ocultan la manipulacin. Caridad y paternalismo son la cara buena de la cultura autoritaria.

6. Combinar la lucha por los derechos de los pueblos, los trabajadores y los ciudadanos con la lucha por la construccin de una sociedad alternativa en que los colectivos de los buenos gobiernos practiquen el mandar obedeciendo. Precisar con ejemplos en qu consiste la prctica del mandar obedeciendo.

7. Dar los pasos necesarios para que el proyecto emancipador sea realmente incluyente, y d lugar a un trato respetuoso de las diferencias de raza, sexo, edad, preferencia sexual, religin, ideologa y nivel educativo.

8. Redefinir los conceptos de la libertad, la igualdad, la fraternidad, la justicia, la democracia Redefinirlos en la vida cotidiana, en el aqu y el ahora.

9. Aclarar que las redes no son slo redes informticas. Aclarar que se han organizado y se van a organizar redes de colectivos y de sistemas de colectivos que permitan el predominio de las organizaciones horizontales sobre el mercado y el Estado, que estimulen la cooperacin y la solidaridad frente al individualismo del mercado, y en que los encargados manden obedeciendo los lineamientos que las organizaciones horizontales les den y no se sientan ni un minuto por encima de ellas. Al mismo tiempo crear organizaciones centralizadas y descentralizadas, como el EZLN, o como las policas de los pueblos del sureste y como las autonomas municipales.

10. Profundizar y promover los sistemas solidarios y cooperativos con flujos e intercambios que acerquen la produccin, el consumo y los servicios, por ejemplo, la educacin, salud, seguridad social.

11. Actualizar constantemente los conocimientos sobre las contradicciones en los propios movimientos emancipadores, y no slo sobre las contradicciones externas.

12. Fomentar el respeto a la dignidad y a la identidad de personas y pueblos, sin caer en el individualismo o el aldeanismo, y antes cultivando la emancipacin universal.

13. Combatir el maniquesmo, y retomar el tipo de discusiones que invocan a los clsicos para comprender el aqu y el ahora, e incluir sus narrativas y reflexiones en la memoria creadora de nuestras generalizaciones.

14. Reconocer que en todos los grandes movimientos los pueblos con una razn de enorme peso no se inclinan por una revolucin violenta, sino por la ocupacin pacfica y multitudinaria de la sociedad y de la tierra.

15. Pensar que 99 por ciento de la humanidad va a ganar esta lucha y que de su triunfo y de la sociedad que construya depender la creacin ecolgica de un sistema terrestre sostenible, capaz de satisfacer las demandas vitales de una poblacin creciente que hoy sufre hambre y fro por cientos de millones, y capaz de impedir que contine un sistema econmico-poltico en que la industria de guerra es el motor principal de la economa.

16. Plantear cmo se lucha y gana pacficamente en una guerra de espectro amplio como la diseada por el Pentgono. Si uno de los espectros es la guerra violenta y armada, podemos luchar en los otros que comprenden la guerra informtica y ciberntica, la guerra contra la educacin, la guerra contra la cultura, la guerra econmica con la deuda externa y derivados, la guerra social que deshace el tejido comunitario, familiar, de clase; la guerra ideolgica y seudo-cientfica neoliberal, cnica, recolonizadora y neofascista: la guerra que destruye la biosfera y la guerra que siembra el terror acompaadas de la guerra inmoral para cooptar, macro-corromper y someter a una humanidad que se rinda y se venda.

17. Insistir en que los pobres de la tierra y quienes estamos con ellos debemos enfrentar la guerra de espectro amplio en todos los espectros pacficos posibles: en el terreno de la educacin para pensar y hacer, en el terreno de la economa de la resistencia que cuida el pan y el agua, el fogn y el techo, los servicios de salud y de seguridad: el tejido social de la familia y el de la comunidad, y el de una clase trabajadora que restructure la unin necesaria de los trabajadores regulados y desregulados; en la lucha ideolgica contra las corporaciones, los lderes amarillos y las mafias que ocultan su guerra depredadora con otras guerras no menos infames como las del terrorismo, el narcotrfico y la confusin Y estar cada vez ms conscientes de que la guerra actual de intimidacin y corrupcin busca sobre todo el despojo de los territorios comunales, de las parcelas campesinas, de las tierras nacionales, de los bosques y las minas, de los viveros de petrleo y de los mantos acuferos; de los suelos y los subsuelos, de las costas y las tierras. Y no conforme con oprimir a los pobres entre los pobres y a los habitantes de la periferia mundial, en forma cada vez ms abierta est empobreciendo a los sectores medios y privando de sus derechos y de su futuro a los jvenes y los nios del mundo entero.

Con los indignados de la tierra hemos de enfrentar la nueva poltica del azcar y el garrote, de la corrupcin y la represin macroeconmica que emplea el capitalismo corporativo, con sus aliados y subordinados. Frente a sus intentos de intimidacin y corrupcin universal blandiremos la moral de lucha y el coraje de los pueblos. Lo haremos, conscientes de que somos cada vez ms y de que sern cada vez ms quienes en el mundo entero luchen por lo que en 1994 slo pareca ser una rebelin indgena posmoderna y que en realidad es el principio de una movilizacin humana considerablemente mejor preparada para lograr la libertad, la justicia y la democracia a que todos aspiramos.

Fuente: http://desinformemonos.org/2012/01/pablo/



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