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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 23-04-2005

Los caminos de la deforestacin en Brasil: cmo la soja y la ganadera estn destruyendo la Amazona con la ayuda de la CFI

Emily Caruso
Ecoportal.net


En Brasil, en los ltimos 60 aos la agricultura de la soja se ha expandido de cero a ms de 21 millones de hectreas de tierra cultivada. El cultivo de la soja se inici en los estados sureos ms ridos de Brasil, pero ahora se ha extendido a las zonas del centro y el oeste, invadiendo principalmente el cerrado (el bosque de sabana latinoamericano) y en menor medida el bosque tropical de la Amazona. Uno de los motores de la expansin de la agricultura de la soja ha sido la gigantesca expansin de la ganadera en Brasil, principalmente en los estados de Mato Grosso, Par y Rondnia. La cantidad de cabezas de ganado aument de 26 millones en 1990 a 164 millones en 2004. La Corporacin Financiera Internacional (CFI) tiene participacin directa, desde hace poco tiempo, tanto en la expansin de la soja como en la explotacin ganadera en Brasil.

Tradicionalmente la cra de ganado ha sido identificada como la causa principal de la deforestacin en la Amazona, pero ahora el cultivo de soja ocupa un cercano segundo lugar; a la fecha, ambos factores juntos han provocado el desmonte de 80 millones de hectreas de tierra en Brasil (que equivale aproximadamente al 10% de la superficie total del pas).

En el ao 2003, CIFOR (Centro Internacional de Investigacin Forestal) dio a conocer un informe que pone de relieve cmo la causa principal de la deforestacin de Brasil fue la rpida expansin de las pasturas para ganado: otra vez la conocida Conexin Hamburguesa. El estudio revel que entre 1997 y 2003, las exportaciones de carne brasilea se quintuplicaron y que en 2003, por primera vez, el crecimiento de la produccin de ganado brasileo -80% del cual est en la Amazona- estaba dirigido a la exportacin.

Simultneamente, desde el brote de aftosa de 2001, la soja se ha convertido cada vez ms en el ingrediente bsico de la alimentacin del ganado en Europa y los Estados Unidos, y un volumen importante de la produccin de soja de Brasil es exportada a Europa -en 2003, las exportaciones de soja representaron el 6% del PBI de Brasil. El gobierno brasileo estima ahora que su produccin total de soja alcanzar los 63,6 millones de toneladas en 2005. As, la superficie de cultivo de soja en Brasil aument aproximadamente un 50% en los ltimos cuatro aos (de 14 millones de hectreas en 1990 a 21 millones de hectreas en 2004). El cultivo de soja en la Amazona ha estado en la raz de la creciente deforestacin directa del cerrado de Brasil, donde se concentra la produccin de soja, y de la creciente deforestacin indirecta de la Amazona a travs del desplazamiento de actividades vinculadas a la tierra de las zonas invadidas por la soja. Como explica Philip Fearnside, co-autor de un informe publicado en Science (21 de mayo de 2004) y miembro del Instituto Nacional de Investigacin de la Amazona en Manaus, Brasil:

"Los productores de soja provocan directamente cierto grado de desmonte. Pero su impacto en la deforestacin es mucho mayor por la utilizacin que hacen de tierras, sabanas y bosques de transicin, que obliga a criadores de ganado y agricultores migratorios a internarse an ms en el bosque. La produccin sojera tambin impulsa poltica y econmicamente la construccin de proyectos de infraestructura, que aceleran la deforestacin provocada por otros actores".

Muchos han reiterado el peligro de que la expansin de la soja invada an ms negativamente el ecosistema del bosque tropical hmedo. WWF ha estimado que en 2020, podra destruirse cerca de 22 millones de hectreas de bosques y sabanas en Amrica Latina como consecuencia de la produccin de soja.

Esto no solamente devastara ecosistemas nicos, sino que pondra en riesgo innumerables integrantes de pueblos indgenas, sus culturas y su supervivencia. En muchas regiones, regmenes poco claros de tenencia de la tierra y la corrupcin han sido de gran ayuda para la expansin del negocio de la soja. Los pueblos indgenas se ven amenazados de expulsin de sus tierras ancestrales para hacer lugar a la soja, mientras que los campesinos sin tierra se ven amenazados con seguir perdiendo territorio y recursos hdricos. De hecho, la agricultura de la soja ha demostrado que altera los sistemas hidrolgicos y climticos locales -y sta puede ser la razn de que los rendimientos de soja hayan cado en 2003-2004 como resultado de la sequa.

Las violaciones de los derechos humanos como resultado de la expansin de la ganadera en los estados amaznicos de Mato Grosso, Rondnia and Par son graves, especialmente con relacin a los pueblos indgenas y los campesinos sin tierra. Ha habido un prolongado conflicto entre pueblos indgenas y ganaderos que han invadido sus tierras; en la mayora de los casos, los ganaderos ganan las luchas, en gran medida por la corrupta proteccin poltica que tienen y el uso de la violencia. Ha habido reiterados casos como el de los Guaranda-Kiaow en Mato Graso, cuya lucha por las tierras ante la invasin de ganaderos en los ltimos 20 aos, ha sido causa de desplazamientos, violencia, asesinatos, prdida de formas de sustento, hambrunas y suicidios.

A pesar de las graves consecuencias ambientales y sociales de la produccin de soja y la cra de ganado, en los dos ltimos aos, la CFI concedi dos prstamos a la mayor compaa agroindustrial de soja del pas, el Grupo Amaggi, y est prximo a aprobar un prstamo a Bertn, el mayor exportador de carne vacuna de Brasil.

A la cabeza de la expansin de la soja en Brasil est Blairo Maggi, llamado el "Rey de la soja", gobernador de la provincia de Mato Graso y Director del Grupo Amaggi. En julio de 2002 y diciembre de 2004, la CFI prest al Grupo Amaggi 30 millones de dlares. El prstamo de 2002 estuvo destinado a apoyar las crecientes necesidades de capital circulante de Amaggi, tales como para ofrecer adelantos y posibilitar el almacenamiento de soja y productos derivados. El prstamo concedido en 2004 fue para instalar nuevos centros de coleccin de soja y silos y para ayudar an ms a cubrir las crecientes necesidades de capital circulante de Amaggi. Blairo Maggi es, casualmente, tambin el que ms impulsa la pavimentacin de la ruta BR-163, la autopista que pronto unir a Mato Grosso con Santarm, un importante puerto del Ro Amazonas. Esto facilitar enormemente el transporte de soja y, segn el Instituto de la Amazona de Investigacin Ambiental, los 1.600 km de la carretera atravesaran una extensin de 10 millones de hectreas de tierra a lo largo de la regin. No obstante, Maggi no se inmuta: "Para m, un aumento del 40% de la deforestacin no significa nada en absoluto, y no me siento culpable en absoluto por lo que estamos haciendo aqu. Hablamos de una superficie mayor que Europea que apenas si ha sido tocada, as que no hay nada de que preocuparse".

Acto seguido, en diciembre de 2004, aparentemente se aprob un prstamo de 300 millones de dlares para Bertn, a pesar de enrgicas protestas de ONGs nacionales e internacionales. Robert Goodland, ex alto funcionario del Banco Mundial, seal en diciembre de 2004 que "El proyecto Bertn viola las salvaguardias ambientales del Banco".

Est demostrado que la expansin de la produccin de soja y de la ganadera incrementan enormemente la deforestacin y generan graves problemas sociales, econmicos y culturales para los pueblos indgenas y los campesinos sin tierra de Brasil. Sin embargo, la poltica de salvaguardia de la CFI relativa a los bosques -la Poltica Forestal (OP 4.36) de 1998- no brinda salvaguardia alguna para los bosques y los pueblos que dependen de ellos en proyectos que no estn directamente relacionados con la explotacin forestal. Por lo tanto, los proyectos mencionados en este artculo son llevados a cabo sin que existan disposiciones para sus impactos en los bosques y los pueblos de los bosques. Adems, hay solo otra poltica que ofrecera cierta proteccin a los ecosistemas de la Amazona en el marco de esos proyectos: la poltica sobre Hbitats Naturales (OP 4.04). La disposicin ms importante de esta poltica es que "La CFI no presta apoyo para proyectos que, a su juicio, entraan una conversin o degradacin importante de hbitats naturales crticos" (apartado 3). Esta disposicin debera lgicamente abarcar los ecosistemas de cerrado y bosque amaznico y, sin embargo, claramente, "en opinin de la CFI", los proyectos de expansin de soja que ha financiado y el proyecto de cra de ganado cuyo financiamiento propone, no entraan una conversin "importante" de esos hbitats crticos.

La CFI ha financiado la expansin de soja a travs de una de las compaas de la agroindustria ms irresponsables, y propone financiar al mayor grupo ganadero de Brasil. Ambas actividades han demostrado reiteradamente ser no solamente destructivas en gran escala para los frgiles ecosistemas de Brasil, sino tambin para los pueblos indgenas y los pobres sin tierra. Las polticas de salvaguardia actuales de la CFI y el sistema de control de la sustentabilidad ambiental y social brindan proteccin inadecuada a los bosques, a los pueblos que dependen de ellos y a los sectores sin tierra. La carencia de la poltica es, pues, enorme, y obvia. El proceso actual emprendido por la CFI de revisin de las salvaguardias tiene mucho para mejorar y muchas lagunas para resolver antes de que sea aceptado por ONGs, pueblos indgenas y comunidades dependientes de los bosques.

* Por Emily Caruso, Forest Peoples Programme,
http://www.forestpeoples.org
Extractado del Boletin 93 del WRM - www.wrm.org.uy



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