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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 10-01-2012

Estados Unidos cambia su foco estratgico

Alberto Piris
Ceipaz


La finalidad de toda guerra es imponer la propia voluntad sobre la del enemigo, para obligarle a aceptar decisiones que favorezcan al vencedor y para establecer los trminos de la subsiguiente paz segn los designios de ste. A la luz de esta simple definicin, es evidente que EE.UU. no ha ganado la guerra de Iraq y parece cada da ms dudoso que pueda hacerlo en Afganistn.

El abandono militar de Iraq no se ha hecho segn las intenciones de Washington, sino como consecuencia de una decisin del Gobierno de Bagdad. A pesar de los iniciales esfuerzos de EE.UU. por mantener en ese pas una presencia militar que le asegurara la deseada influencia estratgica y poltica (tambin econmica, sobre todo petrolfera) en esta crtica zona del planeta, en ltimo trmino fue la negativa del Gobierno iraqu a garantizar la inmunidad de las tropas de ocupacin la que oblig a cambiar el discurso oficial. Hubo que convertir la humillacin en una victoria, insistir en que la retirada obedeca a una meditada decisin del Pentgono y anunciar que las tropas abandonaban el pas con "la cabeza bien alta".

La retrica brill en una de las ceremonias recientemente organizadas con motivo del regreso de las tropas. Habl Obama sobre el "extraordinario xito" tras nueve aos de esfuerzo y afirm: "Todo lo que los soldados americanos han hecho en Iraq ha conducido a este momento brillante: su lucha y su muerte, la sangre y la reconstruccin, la enseanza y la ayuda. Dejamos atrs un Iraq soberano, estable y autosuficiente, con un gobierno representativo elegido por el pueblo".

Si este era el discurso oficial, otro discurso ms realista anunciaba la reanudacin de la violencia sectaria, el aumento de los atentados terroristas, la fragmentacin del pas en grupos tnicos enfrentados entre s, una produccin petrolfera que no superaba a la de la poca de Sadam y unos servicios pblicos deteriorados, que inducan a algunos iraques a aorar la poca del ahorcado dictador. La aparicin de la rama iraqu de Al Qaeda, producto de la invasin, y la creciente influencia de Irn son otras tantas pruebas de que la guerra no ha terminado con la imposicin de la voluntad del vencedor, sino al albur de unas circunstancias que ste ha sido incapaz de dominar. Con la inestimable ayuda de los medios de comunicacin favorables, la forzada salida de Iraq se convirti en una operacin modlica, que solo las ms selectas fuerzas armadas que jams han existido podran llevar a cabo con xito.

No mejores perspectivas ofrece la guerra en Afganistn. Aunque la OTAN lo niega, segn datos de Naciones Unidas los atentados a la seguridad en los once primeros meses de 2011 fueron un 20% ms numerosos que en el mismo periodo del ao anterior. Aunque la retirada del pas de las tropas de combate (sin incluir tcnicos y asesores, instructores, fuerzas de seguridad privada y de operaciones especiales) est prevista para el ltimo da del 2014, un alto mando militar de EE.UU. ya ha asegurado que es imposible alcanzar el xito si no se aplaza hasta 2016 o 2017.

Las operaciones afganas, adems, tienen una grave vulnerabilidad que no exista en Iraq: su voluminosa alimentacin logstica (salvo por la costosa va area) se hace mediante rutas de comunicacin terrestres que requieren la cooperacin de otros pases, no necesariamente aliados. Aunque de esto apenas se habla oficialmente, la guerra que EE.UU. y la OTAN desarrollan en Afganistn depende de la buena voluntad de otros Estados: Pakistn, al sur, y varios otros pases al norte, a travs de las rutas de Rusia o de Uzbekistn.

No es en esta posicin de dependencia estratgica como puede seguir manteniendo su prestigio y su hegemona militar la que se tiene por nica gran superpotencia mundial, cuyos ejrcitos superan al poder combinado de los diez siguientes pases que le siguen en la lista, y ser capaz de intervenir unilateralmente en cualquier lugar del planeta.

Por esta razn, entre otras, en su reciente discurso sobre la nueva estrategia de Defensa, con el que Obama ha iniciado 2012, ha anunciado su propsito de no implicarse de nuevo en el continente euroasitico y volcar su atencin al espacio del Pacfico y Extremo Oriente, sobre el que tiene mayores y ms directas posibilidades geoestratgicas. Sigue siendo objeto de discusin si el Imperio Americano est mostrando sus primeros sntomas de declive, frente al todava incipiente despertar de nuevas potencias, entre las que destaca China, pero es evidente que EE.UU. desea desentenderse algo ms de la OTAN y sus problemas -a la que reprocha su bajo nivel de cooperacin en el conflicto libio- y dedicar ms atencin a lo que ocurre en la orilla oriental de Asia.

Para iniciar con buen pie esta nueva andadura estratgica, EE.UU. tendr que acabar aceptando que los diez aos de implicacin en el Oriente Medio y Asia Central han sido un fracaso que ha regalado al mundo una crisis prolongada, ha empeorado la situacin de los pueblos a los que se pretendi ayudar y ha creado unas tensiones de nueva naturaleza que costar mucho desactivar. Una vez ms, el recurso impulsivo a la guerra ha vuelto a alejar las esperanzas de paz.

Publicado en CEIPAZ, el 8 de enero de 2012.

Fuente: http://www.javierortiz.net/voz/piris/estados-unidos-cambia-su-foco-estrategico



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