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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 17-01-2012

El fracaso de un proyecto imperialista o cmo Estados Unidos ha salido derrotado de Iraq

Pedro Rojo Prez
IraqSolidaridad


La decisin del presidente Barack Obama de retirar las tropas estadounidenses de Iraq es la consecuencia final de una prdida paulatina del control de Estados Unidos sobre los resortes de poder iraques; es el fin lgico de una ocupacin mal planificada, tanto en lo militar como en lo social y lo poltico; es una derrota sin paliativos del proyecto estadounidense en Iraq

La decisin del presidente Barack Obama de retirar las tropas estadounidenses de Iraq es la consecuencia final de una prdida paulatina del control de Estados Unidos sobre los resortes de poder iraques; es el fin lgico de una ocupacin mal planificada, tanto en lo militar como en lo social y lo poltico; es una derrota sin paliativos del proyecto estadounidense en Iraq. Estados Unidos se retira dejando al pas sin visos de reconstruccin econmica [1], anmico en lo poltico y controlado desde la sombra por su enemigo nmero uno: Irn.

En mayo de 2003, Paul Bremer, el procnsul estadounidense en Iraq, cometa un error estratgico al dictar la Orden n2, por la que disolva el ejrcito, las fuerzas de seguridad y el Ministerio del Interior iraques, despus haber declarado ilegal el Partido Baaz mediante la Orden n1, error que ha lastrado todas las decisiones posteriores de la ocupacin estadounidense, lo que ha obligado a los distintos equipos al frente de su gestin a improvisar medidas a corto plazo. La falta de una estructura militar que se demostr inapelable en la invasin result inadecuada para garantizar la seguridad del pas y hacer frente a una creciente resistencia popular armada, nutrida, en buena parte, por antiguos militares del ejrcito recin desmantelado, y coloc a los estadounidenses en una situacin muy delicada. Las bajas estadounidenses que en algunos meses, como en el verano de 2007, llegaron a superar los cien muertos, obligaron a buscar con urgencia un aliado sobre el que construir las nuevas fuerzas de seguridad.

El aliado envenado fueron las milicias de los partidos polticos chies iraques que regresaron a la sombra de la ocupacin estadounidense tras su exilio en Irn, donde combatieron contra Iraq en la guerra irano-iraqu. Las Brigadas del Bder, milicias del Consejo Supremo de la Revolucin Islmica de Iraq (por entonces el partido chi ms fuerte), se convirtieron en la columna vertebral de las nuevas fuerzas de seguridad [2].

A corto plazo, la obediencia de estas fuerzas a Irn no fue un problema para Washington pues sus intereses coincidan con los de Tehern y le serva para hacer frente a la resistencia iraqu con mtodos que incluyen ejecuciones sumarias, torturas o castigos colectivos entre otras violaciones de los Derechos Humanos, violaciones todas ellas documentadas por diversas organizaciones iraques e internacionales.

El respiro militar que empez a sentir Estados Unidos a finales de 2007 fruto de la creacin de estas fuerzas de seguridad, sumado al proyecto de los consejos Al Sahua [3] en regiones sunnes, el cerco econmico impuesto sobre la resistencia y el aumento de los efectivos militares estadounidenses, sirvi de cortina de humo para ocultar la prdida de poder real que se estaba produciendo en las instituciones polticas iraques.

El acuerdo de seguridad (SOFA en sus siglas en ingls) firmado entre Washington y Bagdad en noviembre de 2008 [4], y que finalmente ha llevado a la salida total de las tropas, fue un signo de esa creciente presin de Iraq sobre Estados Unidos, cada vez ms impotente en el control de los asuntos iraques.

Envueltos en la nebulosa de los supuestos gobiernos leales a Washington, los estadounidenses no han sabido gestionar el aspecto estratgico de su presencia en Iraq. Perdidos en esa visin tan a corto plazo que no les permita planificar a futuro, han ido perdiendo resortes de presin contra el gobierno y las instituciones pblicas iraques, por otra parte cada vez ms dependientes de Irn.

En las semanas previas a las elecciones legislativas de marzo 2010 [5] se escenific bajo el foco de los medios de comunicacin esta incapacidad para imponer sus propios intereses al perder el pulso por los llamados candidatos desbaacificados (candidatos que no pudieron presentarse a las elecciones por su supuesto pasado baacista). La maraa poltico-administrativa controlada por el sector proiran, hizo intiles los viajes y las amenazas veladas del vicepresidente Joe Biden, y dos de los tres cabezas de la lista Al Iraquiya (lista no sectaria y apoyada por Washington) no pudieron concurrir a las elecciones. Biden acept la derrota y asegur que se trataba de un asunto interno iraqu en el que Estados Unidos no se entrometa.

Mucho menos elegante, el presidente iran Mahmud Ahmadineyad, asegur pblicamente, al conocerse la noticia de la victoria de Al Iraqiya, pblicamente que Ayad Alawi, lder de la lista, jams sera primer ministro. Y as fue. Casi un ao despus, tanto Alawi como su apoyo internacional se rinden ante la realidad y desbloquean el reparto de poder, facilitando as la formacin del nuevo gobierno con 37 ministros, aunque sigue sin nombrarse el ministro de Seguridad. La solucin de consenso ha sido Nuri al Maliki, que tampoco era la primera opcin iran pero que ha servido bien a los intereses iranes desde su llegada al poder, como opcin de consenso de segunda fila, despus de que los principales lderes chies no llegaran a un acuerdo entre ellos, en mayo de 2006.

La negociacin para la prrroga de la presencia militar estadounidense en Iraq ms all del 31 de diciembre de 2011, que hace unos meses se daba por descontada, se llev a cabo dentro de un nuevo marco: el de las revoluciones rabes en general y de la siria en particular. La intencin de Tehern era aceptar la prrroga de la presencia de las tropas estadounidenses en territorio iraqu a cambio de que se rebajase la presin internacional contra el rgimen de Al Asad.

Al marco de las permanentes negociaciones que durante todos estos aos se han llevado a cabo entre Washington y Tehern respecto a Iraq, el rgimen de los ayatols incorpor, en la primavera de 2011, un nuevo elemento de presin en forma de ataques contra las bases estadounidenses, ataques perpetrados por las milicias proiranes (o directamente por los comandos iranes desplegados en Iraq) y con sofisticados misiles iranes. Sin embargo, el efecto deseado ha sido el contrario. Ante la convulsa situacin que vive la zona y la clara vulnerabilidad de las tropas estadounidenses rodeadas por un escenario triplemente hostil (una poblacin que cada viernes pide en manifestaciones pacficas el final de la ocupacin, la resistencia iraqu que sigue bombardeando bases y atacando convoyes aunque de forma limitada y, finalmente, unas milicias iranes equipadas con armamento mucho ms sofisticado y letal, y dispuestas a actuar cuando la situacin regional as lo exija), la decisin de retirada total [6] es, por fin, una decisin estratgica que rompe el impase de estos nueve aos de ocupacin y permite a Estados Unidos centrarse en su batalla contra Irn desde una posicin de menor vulnerabilidad.

En el marco de esta lucha regional, el futuro a corto plazo, se presenta sombro para Iraq. Nuri al Maliki no esper a que se retirase oficialmente el ltimo marine para lanzar una ofensiva a todos los niveles cuya finalidad no era otra que hacerse con el vaco dejado. La batalla desatada implica a la justicia (orden de detencin contra el vicepresidente Tareq al Hashemi), a la poltica (intento de despojar de su puesto como vice primer ministro a Saleh al Mutlak, su viceprimer ministro) y a las fuerzas de seguridad (detenciones masivas contra las bases populares de la oposicin al proceso poltico).

Los recientes atentados deben analizarse en el contexto de esa lucha por el poder, como as ha declarado el vicepresidente Hashemi, quien asegur que dichos atentados solo pueden perpetrarse con la colaboracin de sectores de las fuerzas de seguridad.

Por primera vez, las fuerzas apoyadas por Irn van a tener que hacer frente al control de la seguridad en Iraq sin el apoyo estadounidense. Hasta ahora, todas las facciones de la resistencia armada han declarado y defendido pblicamente que hasta lograr la expulsin del ocupante estadounidense no atacaran salvo en situacin de autodefensa, a las tropas iraques, a las milicias iranes o a Al Qaeda. Su mirilla puede cambiar de direccin una vez que, oficialmente, no quedan ocupantes estadounidenses. Pero, sobre todo, la capacidad militar de la resistencia puede cambiar si Estados Unidos levanta el veto a los pases rabes para que la financien y as hacer frente a la expansin iran hasta sus fronteras, hoy por hoy, la gran obsesin de los pases de la zona por encima de Israel.

No obstante, la opcin por la que sin duda se decantan todas las fuerzas nacionalistas es por el triunfo de la revolucin de los jvenes iraques en pie desde el 25 de febrero de 2011[7]. Sin apenas cobertura meditica, la revolucin de los jvenes iraques ha sido aplastada a sangre y fuego por las fuerzas de seguridad iraqu. La resistencia armada y las tribus contrarias al proceso poltico mantienen suspendidas medidas ms drsticas, que podran significar una fractura del pas, hasta ver si fructifica esta revuelta. Si la revolucin sigue el modelo tunecino o egipcio sin lderes destacados y con un alto grado de unidad nacional, el resultado sera la mejor de las luces al final del sombro tnel que atraviesan los iraques desde la invasin estadounidense en 2003.

Notas de IraqSolidaridad:

1. Sobre la reconstruccin, vase en Darh Jamail, /Siete aos despus de los asedios de Faluya

2. Vase Mahan Abedin, Informe: Irn en Iraq, Badr, Irn y los nuevos cuerpos de seguridad irques, disponible en espaol en http://www.iraqsolidaridad.org/2004-2005/docs/ocup_20-12-05_2.html. Vase tambin Carlos Varea y Pedro Rojo Est jugando Irn a la resistencia en Basora? Las milicias chies se diputan Basora, mientras Irn bloquea la negociacin con EEUU sobre Iraq, disponible en espaol en: http://www.iraqsolidaridad.org/2006/docs/analisis_1-06-06.html.

3.- Vase Carlos Varea Muerte y xodo: la ocupacin y la violencia secara en Iraq, disponible en: http://www.iraqsolidaridad.org/2009/docs/06_02_09_muerte_exodo.html.

4. Vase Pedro Rojo, Iraq: El acuerdo de seguridad sobre la retirad de tropas estadounidenses, un contrato de permanencia, disponible en: http://www.iraqsolidaridad.org/2008/docs/05_12_acuerdo.html.

5.- Vase Pedro Rojo, Elecciones iraques 2010: clave para la evolucin interna y regional, disponible en http://www.iraqsolidaridad.org/2010/docs/elecciones_05_03.html.

6.- Vase Declaracin de la CEOSI sobre la retirada de las tropas estadounidenses de Iraq, disponible en: http://iraqsolidaridad.wordpress.com/2012/01/02/retirada-de-las-tropas-estadounidenses-de-iraq/.

7.- Vase el bloque informativo sobre las revueltas de los jvenes en: http://iraqsolidaridad.wordpress.com/category/las-revueltas-de-los-jovenes-iraquies-young-iraqi-revolution/

Pedro Rojo es arabista y miembro de la CEOSI.

www.iraqsolidaridad.wordpress.com



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