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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 23-04-2005

Ecuador: Cambio de rumbo?

Sally Burch
Alai-amlatina


El nuevo mandatario ecuatoriano, Alfredo Palacio, quien toma las riendas de un pas en condiciones de extrema fragilidad de las instituciones democrticas, y sin Corte Suprema de Justicia, dio a conocer que la primera prioridad de su gobierno ser devolver a stas la legalidad y legitimidad. Pero dej entender que ello no implica apresurar elecciones, pues bajo el actual rgimen electoral ello se prestara a perpetuar el actual sistema poltico deslegitimado.

Palacio, mdico guayaquileo sin afiliacin partidaria, quien desde el inicio del gobierno de Gutirrez se distanci de su co- mandatario, criticndolo por el abandono de su programa electoral, ha dado a conocer su intencin de reformar el presupuesto del Estado y la poltica econmica, para priorizar las metas sociales. Opina que el pas debe invertir en salud, educacin, ciencia y tecnologa, proteccin social y en la reactivacin productiva con miras a disminuir la dependencia de la exportacin petrolera.

Los primeros integrantes de su gabinete, -que no incluir a militantes de ningn partido poltico-, parecen ratificar un cambio de rumbo. En particular, el Ministro de Economa, Rafael Correa, ha sido muy crtico frente a la dolarizacin y al Tratado de Libre Comercio -TLC-, actualmente en negociacin con EE.UU. Si bien reconoci que no hay condiciones para abandonar por ahora la dolarizacin, se comprometi a no privatizar el petrleo y a fortalecer a la empresa estatal Petroecuador. Se opone a la recompra, en las condiciones actuales, de los bonos de la deuda externa, y considera que el excedente del ingreso petrolero, que percibe el pas por el alto precio en el mercado internacional, debe destinarse ms bien en su mayor parte a la inversin social.

Con respecto al Tratado de Libre Comercio con EE.UU., Correa propone volver a revisar toda la negociacin. Por su parte, Palacio ha reconocido que los acuerdos comerciales son ineludibles, pero que los pases no deben negociar en condiciones de esclavitud. Considera que el equipo negociador debe ser fortalecido para negociar en temas de aranceles y subsidios, adems de temas como la deuda, la transferencia tecnolgica y la propiedad intelectual. Respecto a esta ltima, como mdico, enfatiza especialmente en la necesidad de establecer salvedades para la salud pblica y de restringir las patentes en materia de ingeniera gentica, que implican patentar la vida. Mencion, adems, que el TLC podra ser tema de una consulta popular.

Apoyo vigilante

El nuevo gobierno goza, por el momento, de un apoyo vigilante de gran parte de la poblacin que se levant contra Gutirrez. Pero ms all de ello, su margen de maniobra es dbil. La legitimidad de la resolucin parlamentaria que con mayora simple destituy a Gutirrez por "abandono del poder" es cuestionada por algunos sectores, y la comunidad internacional an no ha reconocido al nuevo mandatario.

El da 20, el alto mando militar demor varias horas en reconocer a Palacio como nuevo Presidente, no obstante su nombramiento en el Congreso y el hecho que ellos mismos ya haban retirado su apoyo a Gutirrez. Ello puso evidencia las diferencias internas en el cuerpo militar, pero tambin dej en claro que quien dirime, en ltima instancia, en las crisis polticas ecuatorianas sigue siendo las fuerzas armadas. Poder que les atribuyen los propios actores sociales y polticos, cuando les llaman a ellos a intervenir cada vez que se dan este tipo de crisis de institucionalidad. La conferencia episcopal tambin ha anunciado su reconocimiento del nuevo presidente. Por su parte, las autoridades norteamericanas evitan expresar un reconocimiento al nuevo gobierno, si bien dicen estar en "relaciones". La secretaria de Estado Condoleezza Rice llam a "apoyar un proceso democrtico, constitucional" e insisti en la necesidad de adelantar las elecciones.

Mientras tanto, el Congreso se encuentra presionado por los gritos que prosiguen en las calles y las radios de la capital, exigiendo "que se vayan todos". El Congreso est totalmente desprestigiado ante los ojos de la poblacin y ninguna fuerza poltica puede pretender tener las manos limpias en el reparto de puestos en las instituciones fundamentales del Estado. Las bancadas parlamentarias de algunas fuerzas polticas han indicado que estaran dispuestas a renunciar, pero no sin antes dejar establecidas las condiciones bsicas para el funcionamiento democrtico. Ello incluye, como medidas urgentes, un mecanismo para nombrar a la Corte Suprema de Justicia, actualmente vacante -sin que se convierta en un nuevo reparto de puestos entre los partidos polticos-, y la revisin del nombramiento inconstitucional del Tribunal Constitucional (algunos de cuyos miembros ya ofrecieron su renuncia) y del Tribunal Supremo Electoral. Adems, el Presidente Palacio tiene que enviar una terna para nombrar fiscal, y est pendiente adems el nombramiento del contralor. Como primer paso, si espera recobrar la capacidad de actuar, y algn grado de credibilidad, se impone con urgencia una depuracin interna en el Congreso, lo que estos mismos partidos han anunciado su intencin de hacer.

Muchos consideran que la fragilizacin de las instituciones del Estado ha sido una poltica orquestada por intereses particulares, en la cual Gutirrez ha tenido un alto grado de responsabilidad, desde que el 8 de diciembre intent concentrar todos los poderes del Estado. El propio Palacio, cuando an era vicepresidente, horas antes de la cada de Gutirrez, se refiri en trminos muy duros a lo que calific de "plan diablico destinado a producir la demolicin de la mayor parte de las instituciones fundamentales de la democracia ecuatoriana". Dijo no poder determinar con exactitud a los autores de este plan, por la mezcla de intereses visibles e invisibles involucrados, pero que se impone analizar quienes se benefician. Critic a "todo aquel que trata de salvar a grupos, en lugar de salvar a la nacin". En particular, fustig al sistema financiero internacional especulativo, que "nos ha hecho muchsimo dao", y que "se infiltra en la mayor parte de pases".

El movimiento social que provoc el recambio de gobierno expresa un fenmeno novedoso en el escenario poltico- social ecuatoriano. Por un lado, demuestra el debilitamiento real de las fuerzas sociales orgranizadas - incluyendo el movimiento indgena- como resultado de la poltica desarticuladora del gobierno Gutirrez. Estas organizaciones apoyaron las movilizaciones en su contra, pero prcticamente no tuvieron incidencia. Tambin expresa el desbordamiento de los liderazgos polticos, sobre todo en Quito, y en menor medida en otras ciudades. Las sucesivas marchas de protesta y paros convocadas por los alcaldes de Quito (Paco Moncayo) y Guayaquil (Jaime Nebot), entre otros, no tuvieron la fuerza suficiente como para lograr un cambio de rumbo del gobierno y trataron de ocultar el reclamo de "Lucio fuera" que ganaba fuerza en la calle. Fue all que se dio la autoconvocatoria de los "forajidos y forajidas", (trmino empleado como insulto por el propio Gutirrez, pero apropiado por la poblacin quitea) efectuada con el apoyo de Radio la Luna y otra decena de radios locales. Con el lema de movilizarse pacficamente por la dignidad del pas, y rechazando todo liderazgo tradicional, durante 7 noches, -y el da 20 desde la maana-, una multitud multiclasista (con predominancia de sectores medios), se apoder de las calles de Quito. Salieron familias enteras, pero sobre todo jvenes, que se auto-organizaron, decidieron cada da donde agruparse, acordaron lemas y formas de manifestarse. Luego de la cada de Gutirrez, la ciudadana permanece movilizada y las reuniones prosiguen en las noches para organizar la vigilancia a las autoridades y exigir el apresamiento a los responsables de la represin de la ltima semana.

En ltimo trmino, el principal artfice de la cada de Lucio Gutirrez fue l mismo. Tena casi todo a su favor: apoyo de las fuerzas armadas, de una mayora parlamentaria, del gobierno norteamericano. No midi las consecuencias de facilitar el regreso, en condiciones de impunidad, del ex presidente defenestrado, Abdal Bucaram. Y la gota que derram el vaso de la ira quitea fue el anuncio de que, el da 20, el gobierno estaba trayendo a Quito unos 100 buses de "matones" armados de palos - se habl incluso de machetes-, desde la Costa y Amazonia, para enfrentar al pueblo movilizado, hecho que desat la insubordinacin generalizada.



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