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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 18-01-2012

Qu manos mueven esas dramticas imgenes de "YouTube"?
Los falsificadores de noticias

Patrick Cockburn
CounterPunch

Traducido para Rebelin por S. Segu


El rumor sola tener mala reputacin. En las obras de Shakespeare, se daba por sentado que los rumores eran en realidad artsticas mentiras y detallados cuentos de victorias y derrotas. Ningn periodista podra informar con credibilidad de masacres, torturas y detenciones masivas utilizando "insistentes rumores" como nica prueba de su relato. Los editores de cualquier peridico, cadena de televisin o estacin de radio en que trabajara un periodista as sacudiran sin duda la cabeza con incredulidad ante una fuente tan vaga y dudosa, y es casi seguro que se negaran a publicar la noticia.

Pero supongamos que nuestro periodista quita la palabra rumor y la sustituye por fuentes como YouTube o algn bloguero. Entonces, segn experiencias recientes, los editores tenderan a asentir y dar su visto bueno, posiblemente elogiando a la vez a su empleado o empleada por su juicioso uso de Internet. La BBC y otras cadenas de televisin nos ofrecen felizmente cada noche imgenes del caos de Siria, sobre las que niegan abiertamente la responsabilidad de su autenticidad. Esta salvedad se entona tan a menudo que en la actualidad tiene el mismo impacto sobre los espectadores que las advertencias de que una informacin pueda contener imgenes de contenido pornogrfico. El pblico considera, lgicamente, que si la BBC y otros canales no estuvieran convencidos de la verdad de las imgenes que ofrece YouTube no las utilizaran como fuente principal de informacin sobre Siria.

Las imgenes de YouTube pueden haber tenido un papel positivo en los levantamientos de la primavera rabe, pero la prensa internacional permanece muda, en gran parte, sobre lo fciles de manipular que son dichas imgenes. Fotografiada desde un ngulo preciso, una pequea manifestacin se puede hacer aparecer como una reunin de decenas de miles de personas. Unos disparos en una calle de una ciudad puede ser utilizados para la fabricacin de "pruebas" de tiroteos en una docena de ciudades. Las manifestaciones no tienen por qu ser acontecimientos captados, con suerte, por cmaras de telfonos mviles de ciudadanos interesados: con frecuencia la nica razn de la protesta es proporcionar material para YouTube. Las empresas de televisin no van a rechazar estas filmaciones, o subrayar la puesta en escena de las mismas, cuando se trata de imgenes gratuitas, llenas de dramatismo y recin producidas, que no podran producir ellas mismas con sus corresponsales y equipos de filmacin habituales aunque gastaran un montn de dinero.

En la prensa escrita, los blogueros lo tienen igualmente fcil an en los casos en que no haya prueba alguna de que sepan lo que est pasando. De ah la facilidad con la que un estudiante estadounidense, varn y residente en Escocia, fue capaz de hacerse pasar por una joven lesbiana perseguida en Damasco [1] . Desde la guerra de Irak, hasta los blogueros ms declaradamente partidistas han sido presentados como fuentes de informacin objetiva. A pesar de haber perdido ya su lustre, todava mantienen un cierto prestigio y credibilidad.

Los gobiernos que excluyen a los periodistas extranjeros en tiempos de crisis, como Irn y (hasta la ltima semana) Siria, crean un vaco informativo fcilmente colmado por sus enemigos. stos estn mucho mejor equipados para ofrecer su propia versin de los acontecimientos de lo que sola estarlo antes del desarrollo de la telefona mvil, la televisin por satlite e Internet. Los monopolios estatales de la informacin son ya insostenibles. Pero slo porque la oposicin a los gobiernos de Siria e Irn se haya apoderado de la agenda informativa no significa que lo que dice es verdad.

A principios del ao pasado me encontr en Tehern con algunos corresponsales iranes de publicaciones occidentales, cuyas credenciales de prensa haban sido suspendidas temporalmente por las autoridades. Les dije que la situacin deba de ser frustrante para ellos, pero me contestaron que aunque pudieran presentar sus crnicas en las que informaban que no pasaba gran cosa sus editores no los creeran. stos haban sido convencidos por grupos de exiliados, por medio de blogs e imgenes de YouTube cuidadosamente seleccionadas, de que Tehern bulla visiblemente de descontento. Y si los corresponsales locales informaban de que se trataba de una exageracin, sus empleadores sospecharan que haban sido intimidados o sobornados por la seguridad iran.

No hay nada de malo o sorprendente en que los movimientos revolucionarios hagan propaganda camuflada. Siempre lo hicieron en el pasado y sera increble que no lo hicieran hoy en da. Mi padre, Claud Cockburn, que combati en el bando de la Repblica en la guerra civil espaola, se invent una vez la crnica de una rebelin contra el general de los partidarios de Franco en Tetun, en el Marruecos espaol. Aos ms tarde, vio con sorpresa que se le criticaba duramente por lo que para l haba sido un golpe propagandstico claro, como si la desinformacin no hubiera sido un arma utilizada por todos los movimientos polticos desde Pericles.

Las maniobras de este tipo no se han vuelto obsoletas con los avances de la tecnologa de la informacin en los ltimos 20 aos. sta se consideran por lo general como un medio totalmente benigno y democrtico que inspir los levantamientos de la primavera rabe. As fue, hasta cierto punto. El puo de hierro de los estados policiales sobre los medios de comunicacin y otras fuentes de informacin se rompi en todo Oriente Prximo. Los gobiernos descubrieron que la cruda represin del pasado poda ser contraproducente. En 1982, en Hama, en el centro de Siria, las fuerzas del presidente Hafez al-Assad mataron a unas 10.000 personas y ahogaron la rebelin sun, pero nunca se obtuvo una foto de un solo cadver. Hoy en da las escenas de una tal masacre estaran en todas las pantallas de televisin del mundo.

As pues, los avances tcnicos han hecho que sea ms difcil para los gobiernos ocultar la represin. Pero estos avances tambin han hecho ms fcil el trabajo de los propagandistas. Por supuesto, las personas que dirigen los peridicos y emisoras de radio y televisin no son tontos. Saben de la naturaleza dudosa de la mayor parte de la informacin que transmiten. La elite poltica de Washington y Europa estaba dividida, a favor y en contra de la invasin estadounidense de Iraq, lo que facilit la disidencia entre los periodistas. Pero hoy en da existe un consenso abrumador en los medios de comunicacin extranjeros de que la razn asiste a los rebeldes y no a los gobiernos. Cuando proviene de instituciones como la BBC, la cobertura, por sesgada que sea, se convierte en aceptable.

Lamentablemente, Al Jazeera, un medio que ha hecho mucho para romper el control estatal de la informacin en Oriente Prximo desde su creacin en 1996, se ha convertido en el acrtico brazo propagandista de los rebeldes de Libia y Siria.

La oposicin siria tiene que dar la impresin de que la insurreccin est ms cerca del xito de lo que realmente est. El gobierno sirio no ha logrado aplastar a los manifestantes, pero stos, a su vez, estn muy lejos de derrocarlo. Los dirigentes exiliados quieren una intervencin militar occidental a su favor, como ocurri en Libia, aunque las condiciones sean muy diferentes.

El propsito de la manipulacin de los medios de comunicacin es el de persuadir a Occidente y sus aliados rabes de que las condiciones en Siria se estn acercando al punto en que pueden repetir su xito en Libia. De ah la niebla desinformativa que bombea Internet.

Nota:

[1] http://www.counterpunch.org/2011/06/17/definitely-bachmann-over-weiner/

Patrick Cockburn es un periodista irlands independiente, corresponsal en Oriente Prximo del Financial Times y actualmente de The Independent. Especializado en dicha zona, y ms concretamente en Iraq, ha obtenido numerosos premios periodsticos, el ms reciente el prestigioso Premio Orwell britnico al periodismo poltico, otorgado de 2009. Es autor de varias obras sobre Oriente Prximo, las ms recientes The Occupation: War, resistance and daily life in Iraq y Muqtada! Muqtada al-Sadr, the Shia revival and the struggle for Iraq .


Fuente original: http://www.counterpunch.org/2012/01/16/the-newsfakers/

rCR



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