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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 19-01-2012

La cuenta atrs del ms divino de los monarcas, el marroqu

Jose Angel Oria
Gara


Las revueltas rabes han producido un gran terremoto poltico en Marruecos, el pas que, segn los grandes medios de comunicacin, est a salvo de veleidades revolucionarias gracias a su sistema monrquico. El autor trata de desmontar esa tesis.

Hace aproximadamente un ao comenz lo que podra terminar convirtindose en la cuenta atrs del rgimen monrquico marroqu, la criatura mimada por los gobernantes occidentales y por los grandes medios de comunicacin. Se nos dice insistentemente que Marruecos es la excepcin en el mundo rabe, el pas a salvo de las turbulencias que ha trado consigo el fenmeno que se ha dado en llamar Primavera Arabe, y que un referndum y unas elecciones dizque libres y limpias han terminado de matar las ansias de revuelta de los marroques. Simultneamente, leemos que jvenes y no tan jvenes de dicho pas rabe siguen inmolndose ante la insostenible situacin en que se encuentran, que los licenciados en paro continan expresando su malestar en diversas ciudades, que los jvenes que pusieron en pie el Movimiento 20 de Febrero rechazan los cambios cosmticos ordenados por el Palacio Real... Y que Rachid Nini, el periodista que destac por su lucha contra la corrupcin y al que medios marroques llaman el Robin Hood marroqu, sigue en prisin. Hay algo aqu que va mal, como deca la cancin de los irlandeses Stiff Little Fingers.

Lo cierto es que el rey Mohamed VI ha tenido que moverse. Organiz un referndum fantasma y unas elecciones como las de siempre: vote lo que vote el pueblo, l decide todo. Ganaron los islamistas del PJD, encabezados por un Abdelila Benkiran cuyas declaraciones promonrquicas sonrojan, y el rey le encarg formar gobierno, eso s, despus de nombrar asesor a la figura poltica que el nuevo primer ministro quera vetar. Desde el entorno del monarca se expres que slo habra problemas con el nombramiento de Mustapha Ramid como titular de Justicia, con lo que muchos observadores opinamos que Benkiran sacrificara al abogado que ha defendido tanto a detenidos islamistas como saharauis o al propio Nini, uno de los azotes de la monarqua. Sin embargo, el que fuera cabeza de lista de Justicia y Desarrollo no poda prescindir de la figura poltica ms valorada por las bases de su formacin. Con lo que se produjo una pugna cuyo resultado echa por tierra muchos clculos: Mohamed VI no se sali con la suya. Es impensable que el rey lo hubiera aceptado de no mediar la meritoria presin del Movimiento 20 de Febrero.

Los islamistas ilegales mueven ficha. El Grupo Justicia y Espiritualidad, la formacin islamista ilegal pero tolerada que ha demostrado una gran capacidad movilizadora, ha aportado durante diez meses mucha gente a las movilizaciones del Movimiento 20 de Febrero, pero tras el nombramiento de Benkiran como primer ministro, decidi abandonar a esos compaeros de viaje. Algunos observado- res no creen que las explicaciones dadas por la formacin del jeque Yasin sean sinceras: los diferencias ideolgicas con buena parte del movimiento han estado ah esos diez meses de frtil colaboracin. Por tanto, apuntan a la rivalidad entre las dos formaciones islamistas: Justicia y Espiritualidad calcula que las protestas del 20-F le vienen bien a Benkiran, que har uso de esta presin popular para conseguir el mayor grado posible de poder y poner en marcha las reformas prometidas a los electores. Segn esta interpretacin, los islamistas dejan el 20-F para acelerar el fracaso del Gobierno de Benkiran y para prepararse para la etapa posterior.

El xito del 20-F que ocultaron los medios. El rgimen marroqu manifest que en los primeros comicios tras el estallido de la Primavera Arabe vot el 45% de la poblacin. Sin embargo, si calculamos el porcentaje de las personas que votaron sobre el conjunto de la poblacin de ms de 18 aos, la tasa real de participacin se queda en el 28%. 72 personas con ms de 18 aos no votaron, por cada 28 que s lo hicieron; casi tres personas no votan por cada una que vota. De qu nos habla este dato, de un sistema democrtico imperfecto o de una poblacin que no cree en su clase poltica? El Movimiento 20 de Febrero pidi boicotear esas elecciones, aunque sera excesivo atribuir toda la abstencin producida a dicho posicionamiento. En todo caso, en la sociedad marroqu tiene terreno abonado para seguir desarrollndose, porque cada vez hay ms marroques que saben que el principal problema del pas es el rey, y toda la estructura de corrupcin que le rodea, el Majzen; y todos ellos tienen como referencia lo que ha pasado en pases vecinos. La situacin socio-econmica sigue sin ofrecer salidas a la juventud ms preparada, la corrupcin es omnipresente... las condiciones son idneas para que la calle vuelva a expresar el rechazo al rgimen, y entonces las maniobras de distraccin en forma de convocatoria electoral ya no contentarn a nadie.

Los amazigh toman las calles del norte. Desde hace meses se estn produciendo movilizaciones de los amazigh o bereberes al calor de las revueltas rabes, aunque parezca un contrasentido. Este mismo mes, poblaciones como Al Hoceima, Taza, Beni-Guayeich, Amakan Dum e Idari han sido escenario de estas protestas, que la prxima semana se pueden convertir en multitudinarias ya que el 19 de enero se cumplen 27 aos desde la masacre de Nador, donde el padre del rey actual orden una masacre de estudiantes. La marcha programada en dicha ciudad tendr como objetivo llegar a Melilla con el objetivo de pedir asilo. Otra amenaza para el rey.

Fuente: http://www.gara.net/paperezkoa/20120118/316052/es/La-cuenta-atras-mas-divino-monarcas-marroqui



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