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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 21-01-2012

De nuevo, la reforma laboral

Juan Francisco Martn Seco
Pblico


El sector ms asilvestrado de la derecha econmica, con la finalidad de quebrantar an ms las condiciones laborales, ha llegado a decir que tenemos un mercado de trabajo franquista. De Franco se mantienen an bastantes cosas, pero no precisamente la legislacin laboral. El Estatuto de los Trabajadores se aprob en 1980, es decir, en plena Transicin; pero, adems, ese texto se ha modificado ms de 50 veces. Uno tiene la impresin de que en realidad sobran reformas laborales y lo que faltan son verdaderos empresarios. Reformas laborales ha habido en 1984, 1994, 1997, 2002 y, la ltima, de 2011. El discurso es alternativo. Se comienza promocionando los contratos temporales al grito de que es mejor un puesto de trabajo precario que ninguno, para afirmar en la reforma siguiente que la alta temporalidad y la dualidad del mercado laboral fuerzan a abaratar el despido de los contratos indefinidos, y as sucesivamente.

Faltan, sin duda, empresarios que no busquen beneficios fciles en los empleos basura y en la mano de obra barata, en las subvenciones y en los mercados cautivos. En una economa globalizada siempre habr pases que tengan unos costes laborales ms reducidos y unas condiciones de trabajo ms precarias. Basar la competitividad en la reforma del mercado laboral constituye una tarea condenada al fracaso. Como se ha hecho patente a lo largo de estos 30 aos, las reformas laborales nunca han creado empleos, slo han transformado los existentes reduciendo los salarios y empeorando las condiciones de trabajo.

La creacin de puestos de trabajo no se decide en el mbito del mercado laboral, sino en los de productos y servicios. Es la demanda la que crea los empleos, con lo que puede ocurrir y de hecho ocurre que las reformas en el mercado de trabajo, al deprimir las condiciones laborales y los salarios, incidan negativamente sobre el consumo y por tanto sobre el crecimiento y el empleo. A su vez, el nico efecto del abaratamiento del despido es que los empresarios prescinden de los trabajadores a la primera dificultad, aun cuando tal despido no sea ni imprescindible ni necesario. Ms paro, pero tambin ms beneficios empresariales.

http://blogs.publico.es/delconsejoeditorial/2129/de-nuevo-la-reforma-laboral/



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