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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 24-01-2012

Horrorosa destruccin ocenica

Gustavo Portocarrero Valda
Rebelin


Me encuentro en el pabelln de los ocanos del Museo de Ciencias Naturales de Washington DC, USA. Ya llevo cinco das de visita, y aunque veo difcil terminar mi investigacin, no puedo negar el impacto que me ha producido el tema.

Los ocanos son maravilla de la naturaleza porque exhiben regularidad, orden, y cierta lgica. Sus especies de flora y fauna estn clasificadas. Observo, con todo cuidado, desde diminutas araitas de mar hasta estrellas, mantas, rayas, y otras denominaciones que mi modesto lenguaje ya no puede destacar. Percibo una variedad copiosa de conchas marinas que revelan millones de aos en lentas formaciones. Veo tambin seres ya extinguidos como el pez-murcilago.

Contemplo, extasiado, peces exticos de vivos colores, puros y combinados, de increble belleza paradisaca. Llegan a mis ojos grandes langostas y tambin especies gigantes, como un pez de metro y medio de largo, o un pulpo cuya longitud (incluyendo patas y prolongaciones) llega a los 11 metros.

Me traslado ahora a otra seccin donde se exhiben materias slidas como el coral, que adopta distintas formas y tamaos. Un letrero se pregunta si el coral es planta, roca o animal (aunque los corales mismos son animales) Es bueno saber que aquellos lanzan dixido de carbono y nutrientes y facilitan el desarrollo de su entorno ambiental.

Una advertencia escrita hace saber que podemos conocer el ocano desde una playa o un bote, pero aquello es nada frente a su inmensidad porque se extiende ms all de los continentes y oculta al mundo visible, como tambin al sol, una inmensa como vasta profundidad. En esas reas, plenas de montaas, valles y llanuras acuticas, se halla el secreto de su realidad y evolucin.

La vida del ocano es interaccin y sus fuentes de vida en favor del planeta, infinitas. Es un precioso sistema global, que destaca la infinita variedad de vidas marinas que se denomina: biodiversidad. Alterar su balance es dramtico y de efectos negativos. Sin embargo, el proceso destructivo del mundo marcha acelerado y la vida ocenica se va extinguiendo ante la accin de un torrente creciente e incesante de causas que, ahora, me obligan a desentonar del tema principal. Sufriendo un shock personal, me viene de inmediato a la mente una lista de factores que amenazan convertir a la vida ocenica en un basurero universal inerte. Voy a destacarlos por nmero.

  1. Ciudades enteras, por siglos, han expulsado sus aguas servidas y deshechos del cue rpo en las aguas del mar o en aledaas. Los ros, en funcin de su corriente de arrastre, desempean el papel de mecanismos transportadores de podredumbre.

  1. La combustin de los motores de navegacin, contina produciendo deshechos de suciedad, propios de carburantes y aceite que se sumergen en las aguas.

  1. Derrames de petrleo, particularmente de buques-cisterna, siguen provocando siniestros. Burlando normas legales de seguridad, su dao es ahora al por mayor. Segn informes internacionales y cuadros estadsticos, se vierten al mar diez millones de toneladas de crudo por ao.

  1. Barcos de pesca con infraestructura propia y congeladores parecen enemigos del mar. Son verdaderas fbricas a bordo con innumerables procesos, desde la elaboracin de conservas y seleccin de partes, hasta la obtencin de harinas y aceites. No slo vierten sus residuos en el mar, sino lanzan contenidos orgnicos peligrosos en grandes volmenes, destinados a descomponerse dentro las propias aguas.

  1. Barcos basureros de las ciudades, y otros de basura qumica y an radioactiva, cumplen la criminal tarea de descargar sus materias en las aguas, pese a regulaciones de leyes. Muy pocos se dan cuenta como mueren las praderas ocenicas, arrecifes coralinos, marismas, manglares, bosques marinos y otros hbitats, tanto costeros como internos.

  1. L a pesca con cianuro destruye los arrecifes coralferos y los propios bancos de peces. La pesca con dinamita, mata peces an pequeos y las propias ovas. El ingenio est a la orden da para seguir creando y aplicando formas destructivas.

  1. La contaminacin de la marina mercante (comercial) produce el doble de gases que la aviacin. Al tratarse de un nmero inmensamente mayor de buques (en nmero y volumen), no poda esperarse otra cosa. La flota mundial de barcos supera los 90.000 y facilita las demandas de un monstruoso comercio mundial globalizado y democrtico. La Organizacin Martima Internacional (organismo de las Naciones Unidas) ha revelado datos espeluznantes sobre el tema.

  1. La sobrepesca ya ha agotado buena parte de la vida martima, extinguiendo especies y arriesgando otras. Tanto la irresponsabilidad como la crueldad de sus autores les ha hecho perder escrpulos de sensibilidad humana, tales como extraen las aletas en vivo a los tiburones y devolver sus cuerpos vivos al mar. La carne de los escualos, por ser dura, no tiene valor comercial

  1. Honrando a la moderna empresa privada, ha hecho su aparicin la minera marina, con abundante capital, tecnologa, y uso de la robtica. Se perfora el fondo del mar para obtener oro y otros minerales, dragando y removiendo inmensas extensiones de tierra y arena interior, para dar muerte a flora y fauna del lugar. Un despiadado sistema de trituracin y arrastre, mueve y lava miles de toneladas del material en busca de los codiciados minerales, y los asciende por tubera hacia los barcos acondicionados.

  1. En esta competencia destructiva no se queda atrs la pesca de arrastre. Con tambin inversiones de alta magnitud, las grandes corporaciones emplean redes gigantes de longitud kilomtrica, sin importar su solidez ni dureza. De esta forma se barren bosques marinos extinguiendo flora y privando de alimento a la fauna de las profundidades. Se ha reportado la existencia de ms de 200 barcos en esta tarea.

  1. Desesperados cientficos hacen saber que la creciente acidificacin ocenica y el aumento del C02, destruye los corales y ataca el sistema nervioso de los peces, inhabilitando parte de sus movimientos, provocando alteraciones y desorientacin.

  1. Hagamos la prueba de practicar nuestro olfato en reas costeras. En buena parte del mundo son insoportables como peligrosas para la salud. Se ha reportado que el Mar Negro, ha perdido ya el 90% de su oxgeno.

  1. La accin de los plsticos ya garantiza la muerte en el Mar Mediterrneo, donde las bolsas han invadido su fondo; extremo confirmado por los buceadores (ese fondo est siendo tapizado) Segn el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, ya el ao 2005 haba 13.000 fragmentos por kilmetro cuadrado. De otro lado, peces, tortugas, cetceos y focas, los ingieren, para morir, dada la obstruccin de su aparato digestivo, porque todo lo que se mueve en el mar, se come.

  1. En otro de los ocanos, el ao 1997, la necropsia a una ballena varada le encontr cierta bola de 50 kilos de plstico que le haba taponado el estmago.

  1. Infinitas nuevas formas aparecen concurrentes en el proceso de destruccin ocenica. Tales son los hundimientos de buques, lanzamientos de cadveres y explosiones causadas por las armas de guerra (bombas, torpedos y experimentaciones militares).

No faltan personas que me discuten que se trata de degradacin y no destruccin. Tal criterio disimula la realidad de la muerte ocenica, con efectos igualmente destructivos para la humanidad (menos comida, ms focos de infeccin y an otros peores desastres) Las entidades dedicadas al mar saben que la crisis, marcha hacia desenlaces horrorosos destructivos. Las esperanzas se acaban.

Gustavo Portocarrero Valda, licenciado en filosofa, es abogado, periodista y escritor.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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