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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 26-01-2012

Engels y Marx: la idea comunista

Nicols Gonzlez Varela
Rebelin


El Comunismo no es simplemente una consecuencia

derivada de la situacin especial de Inglaterra o de cualquier

otro pas por separado, sino un corolario que se desprende

necesaria e inevitablemente de las premisas implcitas

en las condiciones generales de la Civilizacin moderna.

(Friedrich Engels, 1843)

El Comunismo no es un estado que debe implantarse,

un ideal al que haya que sujetarse la realidad.

Nosotros llamamos Comunismo

al Movimiento real (wirkliche Bewegung)

que anula y supera el estado de cosas actual

(Engels&Marx, Die deutsche Ideologie, 1845-1846)


El Comunismo es el Sistema de la Comunidad (Gemeinschaftssystem)

(Engels, 1845)


Qu significa la palabra Comunismo hoy? Cuando la gente habla acerca del Comunismo, se da uno cuenta, con frecuencia, de que estn totalmente de acuerdo con uno en cuanto a la cosa en s y que ven que el Comunismo algo muy hermoso; pero se trata, vienen a decir, de algo imposible, que jams llegar a ser una realidad. As reflexionaba sardnicamente Engels hacia 1845, cuando el Comunismo todava era una idea en proceso de constituirse como tal. Y razn no le faltaba. La sola mencin de su presencia fantasmal caldeaba los espritus europeos. La barbarie es precisamente el presupuesto exclusivo del Comunismo, afirmaba sin odio un nihilista llamado Nietzsche.1 Un jurista conservador prusiano que aborreca a Hegel llamado Friedrich Julius Stahl, aseveraba que el Comunismo era un ideal de difcil realizacin, ya que olvidaba el ansia de retribucin material eterna e inmutable del hombre, esa bestia inmutable llamada homo oeconomicus, y que la construccin puramente racional de un equilibrio entre produccin y consumo como solucin a las crisis sistmicas del Capitalismo, era una tarea que sobrepasaba las posibilidades de la inteligencia humana. Del otro lado del Rin, un reaccionario francs, poltico, escritor e historiador, Louis Adolph Thiers, sealaba que si bien el Comunismo como idea era en s misma consecuente, mereca justificadamente la calificacin de ser el invento ms intil, irracional y exagerado del Espritu humano, tan diablica en su esencia que los hombres finalmente degeneraran en bestias. El filsofo ms influyente del siglo XX, Martin Heidegger, afirmaba en su particular jerga de la autenticidad existencial, que el Comunismo no es una mera forma estatal, ni tampoco solo un tipo de visin del mundo poltica, sino la constitucin metafsica, en la cual la Humanidad moderna burguesa no solo culmina y cumple lo Moderno, sino que inicia su ltima fase terminal.2


Engels ya lo haba adivinado en 1845. La idea comunista parece confusa y pueril, un fantasma amenazador, una Quimera de mentes afiebradas y espritus degenerados, una Moral de esclavos alimentada por la venganza y la envidia, como lo recordaba Nietzsche.3 Pero qu es el Comunismo? Con la desaparicin de la Unin Sovitica la idea comunista pareca haber acabado en el basurero de la Historia. El terror stalinista, la Nomenklatura de Brezhnev, las reformas de Gorbachov y la restauracin de un capitalismo autoritario de estado con Yeltsin y Putin as lo indicaban. Se trataba de una imposibilidad realizada, de una mala unidad hegeliana. Para muchos el Kommunismus de Engels y Marx era la misma cosa que el Камунізм histrico ruso, ambos confluan fatalmente en un determinado tipo de sociedad burocrtica, en la poltica del partido nico, en un rgimen totalitario y en una vulgarizacin de la idea comunista caricaturizada como DiaMat oficial, una burda ideologa de la legitimacin y del culto a la personalidad. La idea comunista termina inevitablemente en una nueva Teologa a-teolgica: Deus sive Revolutio. O bien si razonablemente no se pona el signo igual absoluto entre Stalin (empiria) y Marx (teora), se consideraba la idea comunista como una utopa irrealizable, el ms profundo intento de cambiar el Mundo desde la aparicin del Cristianismo, un rescoldo ms a contabilizar entre los sueos de la Humanidad. Incluso puede encajarse al Comunismo sin ms dentro de la Filosofa del Mito. En cualquier diccionario temtico o manual de Sociologa el Comunismo aparece como una de las tres grandes ideologas de la Modernidad, junto al Conservadurismo y su respuesta, el Liberalismo, pero a la que la misma lgica de la globalizacin capitalista redujo a antigualla. Sin embargo hay que recordar que la idea comunista moderna fue acuada semnticamente por Engels y Marx tanto como desafo contra el Ancien Regime como para luchar contra una variante del Liberalismo, el Socialismo reformista del siglo XIX; que en 1917 nuevamente resurgi como palabra-clave para diferenciarse de nuevas formas de socialismo liberal (socialdemocracia) de la mano de la fraccin bolchevique y las alas izquierdas de la socialdemocracia europea. La tarea actual es similar pero novedosa: se trata de recuperar no solo su legitimidad sino el contenido al que la palabra remita. Se trata de su reapropiacin poltica. Se trata de volverla pronunciable, como reflexionaba el malogrado Daniel Bensad.4


La cuestin de saber si Marx ha sido comunista y de qu modo ha llegado a esa conciencia poltica, puede parecer, a primera vista, una suerte de cuestin infecunda, un saber intil, una obsesin de anticuariado, como de un mero ejercicio de erudicin provocadora. Por el contrario: es la cuestin en s misma de la relacin de Marx con la idea comunista las que nos permitir entender al Comunismo como una totalidad, ya que salvo algunas definiciones sueltas, no encontraremos en ningn texto de Marx (ni de Engels) un descripcin amplia y densa de la idea comunista. En la etapa intermedia tanto Engels como Marx intenta definir la idea comunista de manera muy genrica y abierta, ya sea como enrgico Principio del prximo futuro, un Reino de la Libertad que supera la propiedad privada, como un factor real, necesario de la emancipacin del Hombre o como las condiciones de emancipacin del Proletariado; ya en la etapa madura de Marx, en Das Kapital por ejemplo, la idea comunista se define como una formacin social superior cuyo principio fundamental sea el desarrollo pleno y libre de cada individuo o como una asociacin de hombres libres que trabajen con medios de produccin colectivos y empleen, conscientemente, sus muchas fuerzas de trabajo individuales como una fuerza de trabajo social.5 Y no ms. Segn los proverbiales diccionarios de Marxismo, el Comunismo sera una idea bicfala o incluso con dos sentidos diferentes en la cabeza de Marx como movimiento poltico real de la clase obrera en la sociedad capitalista, y como forma de sociedad que creara la clase obrera con su lucha.6 En el elegante Dictionnaire Critique du Marxisme,7 se puede leer que Comunismo en el Marx maduro debe comprenderse no como un ideal a realizar, sino como un movimiento real que intenta abolir el estado de cosas. Se seala, adems, que Marx hasta La ideologa alemana de 1845, jams uso el trmino Comunismo, sino el de Socialismo. Existen recientes intentos de replantearse lo que se ha llamado la hiptesis comunista (como el de Alan Badiou)8, reclamando su significado ms all de los regmenes realmente existentes, sustrayndola de los partidos y organizaciones que portan su nombre, incluso sin nexos vitales con la materialidad de la Historia, con lo que el Comunismo depurado sera un eidos platnico, una suerte de tica del compromiso rebelde que llegara a la negacin del deseo. Tambin en los intentos de reflexionar sobre la misma idea comunista en s (como el de Antonio Negri o Jacques Rancire),9 predominan el horizonte abstracto, la generalidad y el ensimismamiento filosfico, e incluso el exceso psicoanaltico a l Lacan como el de iek, para quin el Comunismo es el nombre de un problema: un nombre para la difcil tarea de romper el los lmites de la estructura de mercado y de estado.10 Predomina de manera rampante en la exgesis polmica la reduccin de la idea comunista a philosophia perennis, salvo raras excepciones, y en muchos casos sin referirse en ningn momento a Engels o a Marx. Porque tambin debemos preguntarnos en segundo lugar: es posible la idea comunista sin Engels y Marx?11


Por lo tanto resulta trascendente y vlido preguntarse qu significaba el Comunismo para Marx o cmo la idea comunista lleg a Marx y cmo Marx pens, actu y vivi segn esta idea, cual era el sentido de la relacin entre l y el Comunismo. Quizs sea, como programa de investigacin, una de las formas ms directas y precisas de aproximarse a la esencia de la idea comunista. Una cosa puede comprenderse si entendemos cmo ella ha llegado a ser lo que es. La propia Historia de la cosa es su crtica. Y esto vale incluso para el Marxismo, o mejor dicho: para la idea comunista como tal. Y tiene como idea un pasado, una genealoga, una Madre Patria: Francia. El Comunismo no es otra cosa que la autntica Libertad y la autntica Igualdad, escriba un joven Engels en 1843, y en el mismo artculo realzaba que la nacin francesa habiendo partido de lo puramente poltico (rein Politischen), haba recorrido y agotado las formas posibles de la dominacin poltica hasta tal punto que todos los caminos posibles conducan necesariamente al Comunismo. Tambin arriesgaba una hiptesis sobre el fenomeno material de su surgimiento: el Comunismo de Babeuf naci de la democracia de la primera revolucin francesa la segunda revolucin (la revolucin de 1830) hizo surgir un nuevo y ms poderoso Comunismo12 La idea comunista es una historia discontina, quebrada, una tortuosa genealoga de desencuentros entre teora y praxis, que la marca en profundidad. Tiene un componente filosfico indudable, de anticipacin no-dogmtica, la logische Basis como le llama Marx, la idea comunista tiene presupuestos tanto materiales como inmateriales, pero en ltima instancia su progreso acumulativo, sus saltos dialcticos provienen del apremio y estmulo de la propia lucha de clases populares democrticas. Incluso el mismo Comunismo qua teora, no puede entenderse en su gnesis sino como un producto derivado y no deseado de las propias erupciones democrticas de masas, Marx hacia 1842 entenda precisamente a la Filosofa verdadera (por ejemplo la de Fichte y Hegel) como la quintaesencia de su propio tiempo: Weil jede wahre Philosophie die geistige Quintessenz ihrer Zeit ist.13 No es que la Democracia como un demiurgo metafsico generara la idea comunista, sera una postura liberal que incomodara tanto a Marx como a Engels, sino que la propia lucha en las calles y comunas por profundizar y perfeccionar las formas democrticas de gobierno (Engels llama a la democracia burguesa ya en esos aos! como forma de gobierno, una Widerspruch in sich, una contradiccin en-s, una falacia, una Teologa ateolgica: en el fondo una pura hipocresa) origin al Comunismo moderno. En palabras de Engels: es la situacin del propio proletariado, proletarischen Zustnde, la que ha generado, ya sea directa o directamente, a la idea comunista, al Comunismo moderno. Son los defectos, limitaciones y callejones sin salida de la democracia burguesa, sus lmites absolutos que no pueden aportar la autntica Igualdad (da die Demokratie keine echte Gleichheit) entre los hombres, los que obligan a las masas a recurrir con su instinto de clase al sistema comunitario (Engels le llama Kommunesystem). El Comunismo moderno tiene un origen eminentemente reactivo, de respuesta y contragolpe a los callejones sin salida de la democracia burguesa, y sus complejidades, nuevos desarrollos y crecimiento en tanto teora poltica va de la mano con la magnitud del impulso democrtico de masas. Pero adems la idea comunista crece desde el candoroso suelo popular de la realidad de las formaciones econmico-sociales. En otra anotacin interesante, Engels se refiere a la peculiaridad del desarrollo de la idea comunista en Alemania, donde adems de la lnea prctica del Comunismo cristiano a l Weitling, existe un partido (Partei) que aboga en pro de una idea comunista fuerte y moderna, un curioso eine philosophische Partei, un partido filosfico: El Socialismo y el Comunismo alemanes han partido de supuestos tericos (theoretischen Voraussetzungen); nosotros, los tericos alemanes, an sabamos demasiado poco del Mundo real como para que las condiciones reales nos hubiesen impulsado directamente hacia las reformas de esta mala realidad. De quienes abogan pblicamente por tales reformas, casi ninguno ha llegado al Comunismo de otro modo que mediante la reduccin por Feuerbach de la especulacin hegeliana (Feuerbachsche Auflsung der Hegelschen Spekulation) Nosotros, los alemanes, necesitamos, sobre todo, un conocimiento de los hechos en torno a esta cuestin.14 Queda claro que la idea comunista es una teora abierta, derivada, siempre en movimiento y crecimiento, a la que se ha llegado desde mltiples vas y puntos de partida, y que ellas dependen de las propias condiciones nacionales burguesas objetivas.


El trmino en francs Communiste se fue transfiriendo y traduciendo por toda Europa, a tal punto que el gran utpico Etienne Cabet se autodenominaba a s mismo como comunista ya hacia inicios de 1840 (Je suis communiste!, deca).15 La carrera pblica del Comunismo (como le llamaba el historiador Stein) comenz pblicamente en junio de 1840 en un artculo del humanista realista Dzamy en un diario de circulacin masiva16; como un rebote o eco polmico figura en la conclusin del influyente libro de Pierre-Joseph Proudhon, Qu est-ce que la propiet?,17 ampliamente estudiado y alabado tanto por Engels como por Marx, fuente seminal del futuro Anarquismo. Por la misma poca Louis Reybaud, haciendo un balance de las modernas teoras polticas, le dedicaba un amplio captulo a las tericos communistes, junto a socialistas, cartistas, utilitarios y humanitarios; para Reybaud el Comunismo tena una dilatada genealoga que se iniciaba con la Utopia de Toms Moro, segua con Campanella, el terico absolutista Jean Bodin(!), el Code de Morelly, la Oceana de Harrington, y a travs de los Digggers y Levellers de la revolucin inglesa desembocaban en una primera sntesis en la Gran Revolucin francesa con Babeuf. Aunque Babeuf, como sabemos, jams utiliz la palabra Comunismo, sino la de Plbianisme o la de Bonheur commun.18 Entre los comunistas modernnes, circa 1840, Reybaud menciona a sus contemporneos: tienne Cabet, Robert Owen, por supuesto Proudhon, y termina con el saintsimonianne crtico Pierre Leroux (muy admirado y ledo por Marx, quin le llamaba hombre genial).19 Incluso Engels deca que Leroux desde la revista Revue Indpendant era el nico en Francia que defenda filosficamente los principios del Comunismo (Grundstze des Kommunismus). La obra de Reybaud, que inclua extractos preciosos de los autores analizados, se hizo muy popular entre las vanguardias polticas y culturales de la poca, tuvo varias ediciones, tanto en Francia como en Alemania, y haba sido adquirido por el joven Marx, quin la estudi y anot, conservndola en su biblioteca privada a lo largo de su vida.20


No es un shibbolet vaco la idea que sin teora revolucionaria no puede existir un movimiento revolucionario. No se ha destacado con suficiente nfasis que el joven Marx estaba tericamente aggiornado con los ltimos desarrollos en la filosofa poltica de su poca: hoy sabemos que posea y haba estudiado a la mayora de los prcticos y tericos de todas las tendencias igualitaristas, desde Moro, Campanella, Morelly, Rousseau, Paine, pasando por Saint-Simon, Godwin, Fourier, Cabet, Owen, Considerant, Proudhon, Bentham, Weitling, y menos conocidos como Blanc, Canneva, De Lamennais, Dunoyer, Jounert o Vidal. Marx sealaba en un artculo en la Rheinisches Zeitung de 1842 a propsito del Comunismo, texto que sera la primera reflexin en sus escritos sobre la idea, que las kommunistischen Ideen tenan su raz material y su estmulo en que el Estamento que nada posee (Da der Stand, der heute nichts besitzt) reclama participar de las riquezas de las clases medias y que obras como la de Leroux, Considerant y, sobre todo, el agudo libro de Proudhon, no pueden criticarse dejndose llevar por las ocurrencias superficiales del momento, sino tras un largo y profundo estudio.21 Sorprende la aparicin de un concepto materialista cientfico, todava tosco, intuitivo y sin pulir, pero parte esencial de la idea comunista: el de besitzlosen Klasse, Clase No-Poseedora. Volviendo a la influencia en las vanguardias intelectuales y polticas en esta poca de la obra de Engels, Die Lage der arbeitenden Klasse in England, podemos comprobar que utiliza all el mismo concepto de clase poseedora. Al clarificar el uso terminolgico y semntico, explica al lector que siempre he empleado la palabra Clase Media en el sentido de la Middle-Class inglesa el cual significa, al igual que la palabra francesa bourgeoise, la Clase Poseedora (besitzende Klasse), y en especial, la Clase Poseedora que se diferencia de lo que ha dado en denominarse Aristocracia, la clase que se halla en posesin del poder estatal (Staatsmacht), directamente en Francia e Inglaterra, e indirectamente, como opinin pblica (ffentliche Meinung), en Alemania. De ese modo he empleado de continuo cono sinnimas las expresiones Obreros (Working Men) y Proletarios (Proletarier), Clase Obrera (Arbeiterklasse), Clase Desposeda (besitzlose Klasse) y Proletariado (Proletariat).22 Tambin el joven Marx en esa poca utilizaba indistintamente los conceptos de Klasse, Stand (Estamento) e incluso el barroco soziale Sphre, como puede leerse en Die heilige Familie de 1844. Y como Engels utiliza el trmino de Mittelklassen para definir la clase que tiene el poder, la Burguesa. El trmino, semnticamente un Urschlagwort que antecede a la futura Fuerza de Trabajo, la Arbeitskraft marxiana y que se mantendr en casi todos los textos fundacionales (incluso en el famoso Manifest der kommunistischen Partei), seguramente ha sido acuada&puesta en circulacin por Hess, muy influenciado por la filosofa poltica de Fichte, que a su vez haba asimilado la teora revolucionaria de Graccus Babeuf (Hess llamaba a Babeuf el Fichte francs)23 y asumido la figura de la mediacin de los impropitaires (no-propietarios), trmino que traduce como Nichteigenthmer, quienes en su combate de vida o muerte son los nicos capaces de extirpar la perniciosa institucin de la propiedad, como lo seala en su Staatslehre (Doctrina del Estado).24 La inversin o torsin que Hess realiza sobre Hegel es de inspiracin fichteana, criticndole el aspecto contemplativo y exigindole la dimensin de futuro y una teora de la accin. Hess convirti a Engels, desde su Owenism industrialista ingenuo, al Comunismo; segn su propio testimonio, al escribirle a su amigo Auerbach en junio de 1843: Ahora se encuentra en Inglaterra otro de los hegelianos, que est escribiendo una obra monumental sobre este asunto (La situacin de la clase obrera en Inglaterra). Con l mantengo un estrecho contacto. Resulta que el ao pasado, cuando estuve a punto de ir a Pars, vino de Berln a Colonia. Hablamos sobre los problemas del momento, y l, un revolucionario del primer momento, se separ de m como el ms ferviente comunista. El joven Engels le devolver el cumplido y destacar su importancia en un artculo escrito para el diario The New Moral World firmado como un viejo amigo de Alemania el 13 de diciembre de 1844, con el ttulo Rpidos avances del Comunismo en Alemania, en el cual seala que las personalidades literarias ms activas entre los socialistas alemanes son el Dr. Karl Marx, en Pars; el Dr. Moses Hess, actualmente en Colonia; el Dr. Karl Grn, en Pars; Friedrich Engels, en Barmen (Prusia renana); el Dr. Otto Lning, en Rheda, Westfalia: el Dr. Hermann Pttmann, en Colonia y algunos escritores ms. En efecto, los artculos publicados por Hess entre 1842 y 1843 en la revista jovenhegeliana Einundzwanzig Bogen aus der Schweizaparecida en Zrich por problemas de censura sucesivamente: Socialismo y Comunismo, La Libertad una y total y Filosofa de la Accin,25 ilustran perfectamente su talante spinoziano-fichteano, antihegeliano y materialista revolucionario. Tanto que el mismo Marx, en los famosos Manuscritos de Pars de 1844 dir que los trabajos alemanes fundamentales y originales acerca de esta Ciencia (el Socialismo y el Comunismo) se reducen, fuera de los escritos de Weitling, a los artculos de Hess escritos en los Einundzwanzig Bogen aus der Schweiz, al Esbozo de una crtica de la Economa Poltica de Engels en los Deutsch-franzsische Jahrbcher. En el mismo artculo un Marx todava demasiado jovenhegeliano pero lleno de dudas, critica al Comunismo filosfico basado en fraseologa, travesuras imaginativas, coqueteos fantasiosos y zalameras platnicas, y le pregunta a su pblico lector liberal: Podemos considerar al Comunismo como un problema actual poco importante porque no sea un asunto bueno para los salones literarios, porque vista trapos sucios y no huela precisamente a rosas?, reconociendo que el Comunismo es una cuestin actual extraordinariamente seria en Francia e Inglaterra.26 Al finalizar el artculo el joven marx resume: no podemos ni siquiera reconocer como posible la realidad terica (theoretische Wirklichkeit) a las ideas comunistas en su forma actual, y menos an desear su realizacin prctica (praktische Verwirklichung), y proponemos someter a estas ideas a una crtica a fondo. Finalmente Marx destacar la importancia final de la teora revolucionaria, aunque la teora sea un derivado, una Quintessenz de su tiempo: no es el intento prctico, sino en el desarrollo terico de las ideas comunistas donde est el verdadero peligro, pues a los intentos prcticos, aunque sean intentos en masa, cuando se consideren peligrosos, se pueden contestar con los caones, para premonitoriamente concluir pero las ideas que se aduean de nuestra mente, que conquistan nuestra conviccin y en las que el intelecto forja nuestra conciencia, son cadenas a las que no es posible sustraerse sin desgarrar nuestro corazn; son demonios de los que el Hombre slo puede triunfar entregndose a ellos. La idea comunista ya haba generado en el joven Marx, todava liberal de izquierda, lo que llama angustia de la Conciencia, la rebelin de los deseos subjetivos (subjektiven Wnsche) del Hombre contra las convicciones objetivas (objektiven Einsichten) de su propio intelecto.





1 Nietzsche, Friedrich; Nachlass, Hefte 8, 57; en espaol: Fragmentos pstumos (1869-1874); Tecnos, Madrid, 2007, p. 212. Se trata de material para sus conferencias sobre la reforma de la educacin en Prusia escritas entre 1870-1871. Traduccin propia.

2 Heidegger, Martin; Koinon. Geschichte des Seyns; en: GA 69. Die Geschichte des Seyns. 1. Die Geschichte des Seyns (1938/40) / 2. Koinon. Aus der Geschichte des Seyns (1939) ; Vittorio Klostermann, Frankfurt am Main, 1998, p. 199. Traduccin propia.

3 Para las tortuosas relaciones de Nietzsche tanto con el Anarquismo como con el Socialismo/Comunismo del siglo XIX, nos permitimos remitir al lector a nuestro libro: Nietzsche contra la Democracia. El pensamiento poltico de Friedrich Nietzsche 1862-1872, Montesinos, Matar, 2010.

4 Bensad, Daniel ; Kouvelakis, Stathis y Sitel, Francis ; De quoi le Communisme est-il le nom?; en: ContreTemps: Revue de critique communiste, 4, Winter 2009, p. 12.

5 Marx, Karl: Das Kapital. Der Produktionsprozess des Kapitals, I, Ullstein, Frankfurt am Main/Berlin, 1983, pp. 57-58; en espaol: El Capital. Crtica de la Economa Poltica, T. I, Libro primero, Siglo XXI, Mxico, 1983, p. 95-96. No es casualidad que estas definiciones aparezcan en el captulo dedicado al fetichismo de la Mercanca en que desemboca lgicamente la forma del Dinero.

6 Voz Comunismo, escrita por Tom Bottomore, en: Bottomore, Tom (ed.); Diccionario del Pensamiento Marxista, Tecnos, Madrid, 1984, pp. 149-152.

7 Voz Communisme, escrita por Jean Robelin; en: Bensussan, Grard/ Labica, Georges; Dictionnaire Critique du Marxisme, PUF, Paris, 1985, pp. 202-211; se trata de la segunda edicin, aumentada y corregida.

8 Por supuesto: a condicin de que esta hiptesis se refiere al horizonte siempre abierto de la emancipacin humana; vase: Badiou, Alain; iek, Slavo; Lide du communisme, Lignes, Paris, 2010. Tambin de Badiou su Circonstances, 5. LHypothse communiste, ditions Lignes, Paris, 2009.

9 Sus contribuciones en: L'Ide du communisme, Vol. 1 (Confrence de Londres, 2009), (Alain Badiou et Slavoj iek, dir.); ditions Lignes, Paris, 2010. Un debate ms actual que resume la discusin: Bosteels, Bruno; The Actuality of Communism , Verso, London, 2011.

10 iek, Slavoj; First as tragedy, then as farce , Verso, London, 2009, p. 129.

11 Intenta responderla desde otro punto de vista al nuestro Toni Negri: Est-il possible d'etre communiste sans Marx?; en: Actuel Marx, 48, 2010, pp. 46-54.

12 Engels, Friedrich; Fortschritte der Sozialreform auf dem Kontinent, original en ingls: The New Moral World , Nr. 19, 4. November 1843; ahora en: Marx, Karl/ Engels, Friedrich; Werke , Band 1, (Karl) Dietz Verlag, Berlin/DDR, 1976, pp. 480-496; en espaol: Engels, Friedrich; Escritos de Juventud. Obras fundementales 2; FCE, Mxico, pp. 145-159.

13 Marx, Karl; Der leitende Artikel in Nr. 179 der Klnischen Zeitung; en: Marx, Karl/ Engels, Friedrich; Werke, Band 1, (Karl) Dietz Verlag, Berlin/DDR, 1976, p. 97; en espaol: Marx, karl; Escritos de Juventud; FCE, Mxico, 1982, p. 230.

14 Engels, Friedrich; Die Lage der arbeitenden Klasse in England. Nach eigner Anschauung und authentischen Quellen; originalmente aparecida en Leipzig en 1845 publicada por el editor de los jovenes hegelianos Otto Wigand con un prlogo en ingls; ahora en: Marx, Karl/ Engels, Friedrich; Werke, Band 2, Dietz Verlag, Berlin/DDR, 1972, pp. 233; en espaol: Marx, Karl/ Engels, Friedrich; Obras OME 6. La Sagrada Familia. La situacin de la clase obrera en Inglaterra y otros escritos de 1845-1846; Grijalbo, Barcelona, 1978, pp. 249-544.

15 Publicado como Cabet, M; Comment je susi communiste, edicin del autor, Paris, 1840, p. 3, un Pamphlet de circulacin limitada de 16 folios. Engels visit personalmente en Pars a Cabet en 1846 para que se uniera a la Liga de los Comunistas y Marx lo intent conocer en 1848 sin xito.

16 Como sustantivo y adjetivo a la vez en el artculo Rfutaton de larticle Babouvisme, publicado por Thodore Dzamy, el anti-Cabet, en el diario LEgalitaire. Journal de lOrganisation Sociale, 20 juin, 1840, environ, N 2, pp. 53 y 55. Marx no slo tena los libros de Dzamy, incluso la polmica con Lamennais, del cual sealaba que haba esbozado la base lgica del Comunismo, sino que lea regularmente el peridico que editaba en los aos 1840s.

17 Proudhon, Pierre-Joseph, Qu est-ce que la propiet?, Prvot, Paris, 1841, aparece la palabra nombrada tres veces en la conclusin, 2.Caractres de la communaut et de la proprit, p. 302, Proudhon se reclama un celoso comunista: Tel est notre prjug : tous tant que nous sommes nous voulons un chef ou des chefs ; et je tiens en ce moment une brochure dont l'auteur, zl communiste, rve comme un autre Marat de la dictature. Curiosamente en la edicin espaola de Tusquets el prrafo aparece mal traducido y se malinterpreta la idea de Proudhon: Proudhon, Pierre-Joseph; Qu es la propiedad?, Tusquets editores, Barcelona, 1975, p. 222. El libro apareci en julio de 1840, aunque fue escrito en enero del mismo ao.

18 Vase el artculo de Claude Mazauric, La communaut des gaux. Le communisme no-babouviste dans la France des annes 1840, en: Annales historiques de la Rvolution franaise, n 322, 2000/4.

19 Marx tena en su biblioteca todas las publicaciones de Leroux, desde sus publicaciones como Le Globe y la Revue Sociale, as como sus libros Rfutation de lclecticisme o se trouve expose la vraie dfinition de la philosophie, et o l'on explique le sens, la suite et l'enchanement des divers philosophes depuis Descartes, Gosselin, Paris, 1839 y De l'Humanit, de son principe, et de son avenir, o se trouve expose la vraie dfinition de la religion et o lon explique le sens, la suite et lenchanement du Mosasme et du Christianisme, Perrotin, Paris, 1840. No es casualidad que Leroux fuera, precisamente, el que acu el trmino Socialisme con connotacin negativa y reaccionaria, anttesis del Communisme, inutilizandolo por mucho tiempo.

20 Reybaud, Louis ; tudes sur les rformateurs ou socialistes modernes Saint-Simon, Charles Fournier, Robert Owen ; Wouters, Bruxelles, 1843; Second volume, Chapitre II Des ides et des sectes communistes, pp. 45-89. La edicin original apareci en julio de 1840. Marx posea la tercera edicin de 1842/1843 en dos volmenes; vase: Kaiser, Bruno; Das Schicksal der Bibliothek von Marx und Engels, Dietz Verlag, Berlin/DDR, 1967, p. 216.

21 Marx, Karl; Der Kommunismus und die Augsburger Allgemeine Zeitung, Rheinische Zeitung , Nr. 289 vom 16. Oktober 1842; en: Marx, Karl/ Engels, Friedrich; Werke; Band 1, (Karl) Dietz Verlag, Berlin/DDR, 1976. pp. 105-108; en espaol: Marx, Karl; Escritos de Juventud, Obras Fundamentales 2, FCE, Mxico, 1981, pp. 244-247.

22 Engels, Friedrich, en: ibidem , p. 234.

23 Hess estaba preparando una traduccin al alemn del libro de Buonarroti: Histoire de la Conspiration pour l'galit dite de Babeuf, de 1828, de la cual en su Nachlass queda su estudio preliminar escrito en 1846.

24 Staatslehre ; en Fichtes Smmtliche Werke , Volume IV, p. 384.

25 Sucesivamente: Socialismus und Communismus; en: Einundzwanzig bogen aus der Schweiz, Hrgs. Von Georg Herwegh, Literarisches Comptoir, Zrich und Winterthur, 1843, p. 74-91 Die Eine un ganze Freiheit; en: Einundzwanzig bogen aus der Schweiz , Band 1, Hrgs. Von Georg Herwegh, Literarisches Comptoir, Zrich und Winterthur, 1843, p. 92-97;; Philosophie die That; en: Einundzwanzig bogen aus der Schweiz , Hrgs. Von Georg Herwegh, Literarisches Comptoir, Zrich und Winterthur, 1843, pp. 309-331.

26 Marx, Karl; Der Kommunismus und die Augsburger Allgemeine Zeitung, Rheinische Zeitung , Nr. 289 vom 16. Oktober 1842; en: Marx, Karl/ Engels, Friedrich; Werke; Band 1, (Karl) Dietz Verlag, Berlin/DDR, 1976. pp. 105; en espaol: Marx, Karl; Escritos de Juventud, Obras Fundamentales 2, FCE, Mxico, 1981, pp. 244.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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