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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 26-01-2012

Reapropiando (I)
Soberana Nacional

Javier Couso
Rebelin


Soberana es una palabra que no suena mal. Habla de independencia. Habla de libertad. Describe claramente el espacio donde se puede decidir sin imposiciones. Cualquiera querra aplicrsela. Todo el mundo hace gala de serlo y hasta de parecerlo.

Sin embargo todo cambia cuando le aadimos, por lo menos en nuestro pas, el adjetivo nacional. Soberana y nacional. Aqu, en este mismo instante, llegados a este punto, se jorob el invento. Ya la cosa suena mal. Habla carcunda. Define el espacio del fachero. Nadie lo querra. Y todo el mundo lo rehuye.

Es curioso como esa percepcin contrasta con la que tiene la izquierda de casi cualquier lugar del mundo. La idea de soberana e independencia es sea de identidad de una izquierda medularmente anticolonial y que visualiza la venta de la patria al imperio por parte de las derechas sometidas al dictado del dlar.

Dos hechos son los que hacen que esta sea una peculiaridad del espectro cultural y poltico de nuestro pas. En primer lugar, la misma creacin de Espaa como un estado amalgama de reinos histricos y en segundo lugar, la apropiacin espuria del concepto de nacin y patria por parte de la dictadura franquista durante cuarenta aos.

En la cuestin nacional, hay que echar un vistazo a como los Reyes Catlicos dan forma al comienzo de una nacin, no con el elemento cohesionador de un idioma comn, impuesto a sangre y fuego, sino por una idea de pas catlico, frente a musulmanes y herejes, impuesto, esta vez s a sangre y fuego, con el instrumento de represin poltica que fue la Santa Inquisicin.

A travs de los aos y con la llegada de los internacionales, los elementos progresistas, obreristas o simplemente de izquierdas, fueron abrazando el federalismo, sea en forma de Repblica federal o confederal, como forma de repensar este pas en torno a una idea comn que respetara, con pactos soberanos y libremente asumidos, la condicin plurinacional de Espaa.

En este marco es donde la izquierda de la II Repblica y con ella algunos partidos nacionalistas, emprenden el camino de la aprobacin de los estatutos de autonoma. Cuestin nacional, anteriormente asumida por un regionalismo que muta hacia el nacionalismo, dominado hasta principios del siglo XX, por la derecha ms reaccionaria. Es en este periodo donde el concepto de Estado Republicano tiende, de la asuncin de una condicin autonomista, a un aspiracin federal, donde la mayora de las fuerzas nacionalistas quieren articularse de buena fe en una estructura republicana de libre asociacin.

Otra de las cuestiones negativas es, como aludamos antes, el secuestro del concepto nacional por parte del franquismo, que revitaliza un nacionalismo espaol de aspiracin imperial-catlica, en oposicin a una izquierda que se asume respetuosa con la identidad plurinacional y radicalmente laica.

No es balad, que el termino Estado Espaol sea acuado por el gobierno de Franco cuando su capital era Burgos o que de esa simbiosis espaolista-religiosa, saliesen trminos como: Cruzada Nacional, Bando Nacional, la Anti-Espaa, Fueron cuarenta aos de tinieblas donde estos lemas, a modo de Hit Parade continuo, se fueron instalando en el ADN dictatorial y por extensin, en una identificacin como sinnimo de nacional espaol y fascismo.

A mi juicio, es hora de recuperar el concepto de Soberana Nacional como sea de identidad de una izquierda que se reclama transformadora. No hay posibilidad de cambiar el sistema econmico y social de explotacin, si no recuperamos antes nuestra soberana, es decir, nuestra capacidad de decidir por nosotros mismos el modelo de sociedad que queremos sin la imposicin de actores exteriores.

Es cierto que esta soberana no solo puede ser nacional, sino que adems debe sealar siempre el sujeto de esta soberana, es decir, quien la aplica, que necesariamente tiene que ser el pueblo compuesto de ciudadanos y ciudadanas libres. Es en definitiva la sempiterna aspiracin de vivir sin yugos, sean estos forneos, de clase o financieros.

En estos tiempos en que Iberoamrica marca el camino emancipador, deberemos trabajar en la direccin de un Proceso Constituyente que pueda superar una Transicin que maquill las formas sin alterar el reparto de poder y que nos pueda llevar a la construccin de un modelo diferente donde la Soberana Nacional y Ciudadana sean la base de una sociedad ms justa.

Puede que sea un trayecto largo pero nuestra proa debe apuntar hacia esa direccin y yo me declaro partidario de construir un pas que pueda superar incluso el concepto de Espaa. Un proyecto nacional que sea fruto de un deseo comn libremente elegido por las naciones y los pueblos de esta pennsula, en el marco de una Repblica Federal Ibrica que, por poblacin y direccin soberana, sea capaz de iniciar la singladura hacia un autntico Estado Social.

A pesar de las dificultades el primer paso es recuperar, para la cultura de la izquierda, las palabras que nos roban. Ese hurto es, en el fondo, el robo de las ideas y la negacin del futuro. Al igual que Estado de Derecho, Constitucin o Estado Nacin, son ideas que debemos hacer otra vez nuestras.

Si no las pensamos y conjugamos antes, jams las construiremos.

Blog del autor: http://hablandorepublica.blogspot.com/2012/01/reapropiando-i-soberania-nacional.html

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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