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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 05-02-2012

De deficit, tarifas, primas y moratorias de lo razonable

David Cab
kaos en la red


La patronal elctrica (Endesa, Iberdrola, Gas Natural-Unin Fenosa, E.ON, HC-EDP) ha venido mantenido especialmente en 2010 y 2011 mltiples reuniones con el Ministerio de Industria y Energa reclamando la devolucin perentoria del grueso del deficit tarifario (balance reconocido desde el ao 2000, cuando las renovables llevaban paales y las primas eran insignificantes, sobre opacas declaraciones de costes de generacin presentadas por UNESA que superan con creces la parte de ingresos previstos para retribuirles va tarifa). Ponan sobre la mesa situar al final de 2012 el contador a cero. La cuestin es que estos costes, que define el Gobierno como organismo regulador, se ven sujetos tanto a desvos sobre lo esperado como a reducciones artificiales generadas por voluntad poltica, unas veces por la proximidad de elecciones y otras, con el fin de maquillar el aumento de la inflacin, posponiendo la correccin para mejores tiempos. De hecho, la tarifa incluso se redujo a precios corrientes para impulsar el consumo en pocas de ajustes (disparando as la intensidad energtica, indicador de ineficiencia de un pas), y hoy an el precio medio elctrico es inferior a precios constantes (valores actualizados de la moneda) al de 1997, antes de la liberalizacin. La consecuencia de que esta retribucin se mantenga por debajo de los costes de generacin reconocidos genera una deuda con las elctricas; si adems tambin resulta inferior al aumento de la inflacin, evidentemente el quebranto se dispara. Como los gobiernos nunca quieren asumir impopulares subidas de la luz, esta deuda se acrecienta con intereses -a tasas de mercado, pues se contrae entre los consumidores y las empresas. Las elctricas, participadas en general por bancos y fondos de inversin, pueden titularizarla para no asumir los costes financieros mediante subastas vendiendo derechos de cobro (fluctuantes en funcin de la situacin econmica de los mercados) avalados por el Estado. Tanto ellas como los adquisidores de deuda son acreedores de los consumidores, pero no de la administracin pblica, enorme patinazo del ministro Soria, que enlaz este monto privado con el egreso gubernamental (solamente se han derivado compensaciones extrapeninsulares). El problema para el gasto pblico se dara en el caso de seguir la envenenada propuesta de UNESA de sacar de los costes tarifarios las primas al rgimen especial para dejarlas a merced de volubles partidas en los Presupuestos Generales del Estado, como una subvencin ms, dudosamente constitucional al recaudar fondos de todos los contribuyentes para costear servicios destinados a los consumidores conectados a red, aunque sean mayora.

Si damos crdito a las justificaciones de costes reales dadas por la patronal y le agregamos el deficit acrecentado por los vaivenes tarifarios, devolver la deuda contrada a corto-medio plazo supondra duplicar el coste de las tarifas de acceso, una parte importante del precio medio final que conllevara a aumentar un 20% anual la tarifa final de los consumidores domsticos y PYMES, con su consiguiente estancamiento econmico. En 2009 el Gobierno decret una autolimitacin regulatoria mediante la que contendra escalonadamente el crecimiento del deficit, de modo que en 2012 no habra de superar un aumento de 1.000 M. Al mismo tiempo, reduce los pagos a los sistemas insulares y establece la Tarifa de ltimo Recurso (que adems pretendi ser exclusiva para las grandes comercializadoras) destinada pequeos consumidores con pocas posibilidades de negociar precios bajos, pero incluso mantiene pagos de costes externos al sector elctrico, como los de la infraestructura gassitica.

Con todo este despropsito, derivado de una gestin tarifaria poco acorde con las coyunturas y nada transparente con los costes, al acabar 2011 hemos acumulado unos nmeros negativos de 21.800 M (un promedio de 780 euros por abonado) y se estiman superiores a 24.000 para 2012. Ahora bien, esta cuanta es prcticamente independiente de las primas e incentivos al rgimen especial (renovables, residuos y cogeneracin fsil que no superan 50 MW), que los consumidores asumimos va tarifa entre los costes de acceso, como el deficit. Entre 1998 y 2011, el rgimen especial (que ha pasado de 5.700 a 35.700 MW instalados) ha impedido al rgimen ordinario (de 43.500 a 64.800 MW) vender 723.000 millones de kWh, bien por adquisicin va tarifa (percibiendo primas), bien por resultar competitivas va mercado (percibiendo incentivos) puesto que contribuyen a reducir la dependencia de los combustibles importados, ahorrar en emisiones, distribuir la produccin y elevar el ratio de empleo por kWh. Las primas equivalentes acumuladas en ese tiempo nos han supuesto casi 46.100 M a precios actuales; esto supone 6,4 c/kWh, inferior al precio de mercado que se habra dado de adquirir hoy esa electricidad a un rgimen ordinario basado especialmente en centrales de combustibles fsiles y emisoras de CO2. Pero como acabaron resultando producciones limpias superiores a las previsiones gubernamentales, tambin se trasladaron a los aos siguientes las diferencias de liquidacin al rgimen especial. En efecto, slo recientemente los desajustes en las primas del rgimen especial han venido influyendo en el aumento del deficit, como reconoce el propio BBVA. Justificando el desbarajuste, Sebastin forj no slo la inmediata bajada de primas declamada por las elctricas -en lugar del ajuste progresivo y la redistribucin entre las distintas tecnologas en funcin de su evolucin de costes- sino adems, la limitacin anual de su produccin, la incertidumbre ante las inversiones planificadas y la inseguridad jurdica sobre las ya realizadas.

La cuestin es que, mientras el Gobierno se puede tomarse 15 aos en reintegrar el deficit a las empresas elctricas omnipresentes en el rgimen ordinario, que percibirn de nuestros bolsillos 12.000 M por compensaciones a una supuesta transicin a la competencia que nunca acaba de llegar, les reclama mensualmente unas importantes devoluciones por la energa adquirida al rgimen especial. O lo que es lo mismo, ha estado dando prioridad a pagar las fuentes de menor consumo energtico. Este es el trasfondo de los machacones comunicados de UNESA, de las falacias de Unin Fenosa, Endesa o Iberdrola (con la famosa farsa de los 400 euros por abonado para costear el Plan de Energas Renovables) en los albores de las elecciones generales, o de las justificaciones de los ministos Sebastin y Soria, que reproducen tan a la ligera los diarios, sea por ignorancia o por intereses, pero que tienen una fuerte repercusin meditica. Puesto que retribuir a las renovables sin subir la factura elctrica conlleva retrasar la devolucin del deficit, ante el pblico desconocedor de mercados y sistemas elctricos se atreven a equiparar los aumentos anuales de deuda tarifaria con el de las primas al rgimen especial como si hubieran estado siempre ntimamente relacionados e incluso pretenden embrollar haciendo entender que las primas equivalentes (23.000 M a precios corrientes entre 2004 y 2010) son las que han conformado el deficit, o confundir ste con costes de acceso anuales (17.000 M en 2011 entre primas, distribuidoras, comercializadoras, redes, compensaciones insulares y anualidades del reintegro de deuda). En efecto, patticos titulares vinculan directamente las primas con las causas del deficit y relacionan sus recortes con abaratamiento del precio elctrico; sin embargo, la realidad es que la tarifa seguir aumentando a pesar de la moratoria del rgimen especial, pues aun evitando en 2012 un sobrecoste de 800 M en primas, las devoluciones a las elctricas ascendern al menos a 1.300 M. En la disyuntiva entre desvestir a cientos de pequeos inversores o vestir a cinco gigantes, el Gobierno se ha decantado por el lado ms fcil, por beneficiar al crtel que lo puede tener contra las cuerdas. Ha calcado fielmente la coartada de UNESA, poco interesada en futuros proyectos renovables en Espaa, ante los ciudadanos y la prensa pero, qu ocurrir cuando el abonado advierta que, de cuatro tomates que haba en la cesta, los dos biolgicos simplemente han sido sustituidos por otros dos transgnicos?

Adicionalmente, la favorable entrada de la elica en el mercado marginal (pool) ha repercutido en el descenso de su precio diario, expulsando en ocasiones a las trmicas contaminantes, que normalmente marcan la retribucin para todo el sistema. Dicho de otro modo, todas las tecnologas perciban menos ingresos y ello permita a los consumidores ganar mrgenes para pagar parte de la deuda. No es extrao por tanto que la CNE haya ordenado investigar si las elctricas han pactado en determinadas situaciones una mayor entrada de energas fsiles para falsear al alza el precio de mercado. Sin embargo, ese fenmeno de reduccin del pool no afecta tanto a las renovables ni a las convencionales prcticamente amortizadas (fuel, carbn, nuclear e hidrulica) como a las tecnologas de rgimen ordinario de nueva implantacin: Los grandes inversores han apostado muy especialmente por ciclos combinados de gas natural, centrales de rpida construccin, aun basadas en un combustible importado y en progresiva caresta, amparados en una poltica de implantacin masiva y unos incentivos de 20.000 /MW durante 10 aos, lo que significa costearles una tercera parte de sus gastos anuales de amortizacin.

Salvo con la gestin momentnea de los residuos nucleares, UNESA ha ganado la partida a los gobiernos y su pretensin de ingresar escasas externalidades (cobros va tarifa a las tecnologas contaminantes por algunos efectos secundarios); en particular, la devolucin de los derechos de emisin asignados gratuitamente, o la financiacin del plan de ahorro y eficiencia energtica. Pero en la batalla contra Sebastin y su obligacin de consumir el caro, ineficiente y sucio carbn nacional de Hunosa que todos los consumidores subvencionamos con la excusa de mantener el empleo minero (ms de 500.000 euros por operario), prefirieron negociar: Retiraban las demandas judiciales a cambio de que la extraordinaria potencia ciclos combinados (que operando a medias en buenos aos hidrulicos y elicos pueden revender el gas que no consumen) percibieran millonarias subvenciones slo por estar disponibles. La CNE consider innecesario este pago por capacidad o garanta de potencia decidido por Sebastin puesto que el sistema era claramente excedentario en potencia instalada y adverta que tales cuantas, que podemos entender como subvenciones ilegales al lucro cesante, estaran mejor invertidas en amortiguar los peajes de acceso. Sebastin, desoyendo los informes y accediendo a las demandas de UNESA, aprob in extremis tanto estas ayudas como unas sorpresivas compensaciones a la hidroelctrica (reclamadas nicamente por Iberdrola) por su capacidad de gestin va almacenamiento, en una accin que muchos interpretamos como un trato de favor para asegurarse una bien remunerada jubilacin en alguna gran empresa del sector energtico. Asimismo, Soria ha desodo las propuestas de la CNE de tomar otras medidas reductoras de deficit, como eliminar las retribuciones a las instalaciones de transporte elctrico amortizadas as como aplicar los pagos a redes y distribuidores segn criterios de eficiencia, proporcionar los costes de acceso a los de la energa, trasladar los costes de gestin a los precios regulados, etc.

En otras palabras, las renovables, la cogeneracin y el medioambiente, con sus pequeos inversores, empresas y empleados, pagan el pato de la mala gestin tarifaria de los sucesivos gobiernos, de un sistema de costes sujeto tanto a criterios no energticos como a subjetivas compensaciones entre grupos de coste, y de la burbuja de los ciclos combinados alentados por las liberalizaciones emprendidas especialmente por las grandes elctricas. Y en este injusto gravamen, los medios que las secundan y el analfabetismo energtico tienen una considerable culpa.

Fuente: http://www.kaosenlared.net/territorios/t/extremadura/item/6497-de-deficit-tarifas-primas-y-moratorias-de-lo-razonable.html



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