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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 05-02-2012

Artculo publicado en 1968 en la revista Konkret
De la protesta a la resistencia

Ulrike Meinhof
http://www.ruhr-uni-bochum.de/bsz/516/516meinhoff.htm

Traducido para Rebelin por Jonatan Garrido


Antes de pasar a la clandestinidad en 1972, Ulrike Meinhof trabaj com redactora en la revista Konkret entre 1959 y 1969. Aparte de una gran lucidez y estilo, sus textos reflejan un absoluto sentimiento anti-capitalista y su conviccin- tal vez desesperada- del recurso a la violencia como nica forma efectiva de lucha. El siguiente artculo fue publicado por Ulrike Meinhof el 11 de abril de 1968 tras el atentado perpetrado por un miembro de la extrema derecha contra su camarada Rudi Duschke, en el que Duschke sufri graves heridas cuyas secuelas le produjeron la muerte unos aos despus. La situacin de represin que padeca la izquierda extra parlamentaria alemana, la agresin americana a Vietnam, el asesinato policial en Berln del estudiante Benno Ohnesorg y, en especial, el atentado contra Rudi Duschke y los continuos hostigamientos del diario reaccionario Der Springer contra los estudiantes e izquierdista fueron cruciales en Meinhof para determinar su radicalizacin poltica que le llev a abandonar a sus dos hijas gemelas y, tras la accin armada de liberacin de Andreas Baader, en la que result gravemente herido un empleado pblico, pasar a la clandestinidad.

Ulrike Meinhof. Groβe Schwester

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Protesta es cuando digo, esto y esto no va conmigo. Resistencia es cuando procuro que lo que no va conmigo no vuelva a suceder. Protesta es cuando digo que no voy a participar. Resistencia es cuando procuro que los otros tampoco participen. Algo parecido - no textual- se pudo escuchar decir a un negro del Movimiento Blackpower en la Conferencia sobre Vietnam celebrada en Berln en enero.

Los estudiantes no llevan a cabo ninguna insurreccin, ellos practican la resistencia. Piedras han volado, los cristales de las ventanas de la central de Der Springer en Berln han acabado hechos aicos, han ardido automviles, caones de agua han sido arrebatados, una redaccin de el BILD ha sido demolida, ruedas pinchadas, el trfico paralizado, camiones de obras han sido volcados, cadenas policiales rotas- violencia, violencia fsica es lo que se ha empleado. Sin embargo, no se han podido impedir las entregas de prensa de Der Springer, el funcionamiento del trfico slo se ha interrumpido durante unas horas. El seguro pagar las lunas de las ventanas. Donde los camiones fueron quemados circularn nuevos camiones, no se reducir el nmero de caones de agua de la polica ni faltarn balas de goma. Por tanto, volver a suceder lo que ya ha sucedido. La prensa del Springer seguir provocando y Klaus Schtz ordenar: mirad a estos tipos a la cara, y proceded con las consecuencias, golpearlos directamente- lo que ya pas el 21 de febrero- y acabad disparando.

Las protestas masivas contra el atentado a Rudi Duschke perpetrado durante las pascuas-llevadas a cabo no por unos cuantos, sino por muchos; no slo una vez sino a lo largo de varios das; no solamente en Berln, sino en muchos lugares; no de forma simblica, sino de forma fctica- han rebasado el lmite entre la protesta verbal y la resistencia fsica. Tras el 2 de junio solamente se quemaban ejemplares del Springer, ahora se ha intentado bloquear su publicacin. El dos de junio volaron tomates y huevos, ahora vuelan piedras. En febrero se pas un divertido y entretenido film sobre la fabricacin de ccteles molotov, ahora se emplean de facto. El lmite entre la protesta y la resistencia ha sido sobrepasado, aunque no de manera efectiva, volver a repetirse lo que ya ha sucedido. No se han cambiado las relaciones de poder. Se ha practicado la violencia pero no se ha podido ocupar el poder. Se trata de violencia terrorista sin sentido, de violencia alienada, apoltica e inconsciente?

Constatemos: aquellos que desde el poder condenan el lanzamiento de piedras y los incendios provocados; sin embargo, no condenan los acosos del Springer ni las bombas sobre Vietnam, ni el terror en Persia, ni la tortura en Sudfrica. Aquellos que podran expropiar el Springer, no lo hacen. Forman grandes coaliciones que mediante los massmedia podran difundir la verdad sobre el BILD y el BZ y, en cambio, difunden verdades a medias sobre los estudiantes; su ocupacin con el tema de la violencia es hipcrita, ellos utilizan una doble medida, quieren exactamente lo que nosotros, los que- con o sin piedras en los bolsillos- tomamos la calle, no queremos: la poltica como destino, masas infantilizadas, una oposicin impotente que no moleste a nadie, democrticas carreras de sacos y el estado de excepcin si la cosa se pone seria. Johnson, que declar a Martin Luther King hroe nacional; Kiesinger1, que lamento en un telegrama el atentado contra Rudi Dutschke, ellos son los representantes de la violencia contra la que se opusieron King y Dutschke, la violencia del sistema, el sistema que ha producido Der Springer y la guerra de Vietnam; a ellos les faltan dos cosas: la legitimacin poltica y la legitimacin moral para imponer un recurso contra la voluntad de resistencia de los estudiantes.

Constatemos: est documentado que aqu no se puede disparar a la gente as como as, que la protesta de los estudiantes contra la idiotizacin de las masas llevada a cabo por Der Springer va en serio, que Der Springer no est, ni ahora ni nunca, destinado por Dios para poder decir ni una sola vez: estamos en contra de vosotros; est documentado que costumbre & decencia2 son cadenas que se pueden romper si se vapulea y dispara al encadenado. Est documentado que todava hay gente en este pas que no slo condena el terror y la violencia y no se opone secretamente a ellos, sino que sin temor y sin poder callar es capaz y est dispuesta a ofrecer resistencia para que se puede llegar a comprender que esto no puede seguir as. Se ha demostrado que el acoso mortal y el crimen distorsionan la vida pblica, que las personas que mantienen una vida pblica no estn dispuestas a consentirlo. El valor de un ser humano es algo distinto a las ventanas, las furgonetas del Springer y los coches volcados y daados durante la accin de bloqueo ante la central del Springer, hechos que fueron registrados en los informes arbitrarios de la polica; que hay una vida pblica que no solamente no est dispuesta a llamar insoportable a lo insoportable, sino que est dispuesta a enfrentarse a ello, a desarmar al Springer, a los asistentes de sus asistentes.

Ahora, despus de que se haya demostrado que hay otros medios a disposicin mejores que las meras manifestaciones, Springer-Hearing, acciones de protesta, medios diferentes a los que han fracasado al no poder evitar el atentado contra Rudy Duschke; ahora, que las cadenas de la costumbre & la decencia han saltado por los aires, se puede discutir a posteriori sobre violencia y contra-violencia. Contra-violencia, como se practic en aquellos das de pascua, no es adecuada para despertar simpatas ni para atraer a los liberales asustados a la parte de la oposicin extra parlamentaria. La contra-violencia conlleva el riesgo de convertirse en violencia cuando la brutalidad policial determina las reglas del juego, cuando la rabia impotente es capaz de acabar con la superioridad de la racionalidad, cuando se contesta a la intervencin paramilitar de la polica con medios paramilitares. Pero el establishment, los seores de la cpula- en palabras de Rudi- han de aprender que slo hay una forma de alcanzar la paz & el orden perpetuos: expropiar el Springer. La diversin ha terminado: protesta es cuando digo, esto y esto no va conmigo. Resistencia es cuando procuro que lo que no va conmigo no vuelva a suceder

Notas

1Canciller alemn entre 19966 y 1969 que fue abofeteado en pblico por la activista Beate Klarsfeld para denunciar su pasado como afiliado al partido nazi

2Sitte & Anstand en el original.

Artculo original en: http://www.ruhr-uni-bochum.de/bsz/516/516meinhoff.htm


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