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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 06-02-2012

Ensayo publicado en la edicin N 14 de la revista Konkret, 1968
Incendio de un gran almacn

Ulrike Meinhof
Konkret

Traducido para Rebelin por Jonatan Garrido


Nota de Klaus Wagenbach: en abril de 1968 Andreas Baader, Gudrun Ensslin, Thorwald Proll y Horst Shnlein provocaron dos incendios en la principal calle comercial de Frankfurt, que causaron grandes daos. Los cuatro fueron detenidos tan slo un da despus y declararon, en el proceso que tuvo lugar en octubre, que queran prender fuego a los grandes almacenes para protestar contra la indiferencia de la sociedad ante el genocidio en Vietnam. Cada acusado fue condenado por esta accin- la primera al estilo de guerrilla urbana- a cuatro aos de prisin.
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En contra de la provocacin de incendios se suele decir que se pone en peligro la vida de personas innecesariamente.

 Pero contra el hecho de incendiar grandes almacenes podemos decir en especial que este tipo de ataques contra el mundo del consumo- como crean entender los acusados en el proceso de Frankfurt-, no irrita al mundo consumista, ni tan siquiera lo perjudica mnimamente, ni perjudica a aquello producido por el mismo para quienes obtienen beneficios, a quienes ms bien esta accin favorece.

La mera destruccin de un gran almacn se corresponde con el principio segn el cual en esta tierra nuestra se produce y se consume, con el principio del beneficio y de la acumulacin de capital, en vez de aniquilar el mismo. Pues a aquellos a quienes la produccin y venta masiva de mercancas en grandes almacenes proporciona beneficios, no se les puede probable y ocasionalmente hacer mayor favor que la destruccin sin costes de estos bienes. Segn la ley del beneficio, el seguro pagar los daos. El problema de la saturacin, e incluso estancamiento, de los bienes de consumo que no en encuentran salida en el mercado se resuelve mediante los mismos medios que utiliza la produccin industrial para poder mantenerse. En la visin de Una ciudad del futuro de Vance Packard ya se construyen absolutamente todos los edificios con una particular masa de papel, de manera que puedan ser arrancados y nuevamente construidos cada primavera y otoo durante la poca de la gran limpieza de casas. Y una de cada cuatro fbricas est situada en una pendiente aguda, los extremos de las cadenas de montaje pueden oscilar hacia las puertas traseras o delanteras. Si la demanda es floja oscilar el extremo de la cadena haca la puerta inferiror, y la produccin total de frigorficos o dems productos desaparecer en la profundidad y se transformar inmediatamente en chatarra, de manera que no se haya de saturar el mercado de bienes de consumo (Vance Packard. El gran despilfarro , Frankfurt, 1960).

Sin embargo, la destruccin la riqueza producida socialmente no se produce de una forma tan rpida como un incendio provocado o la transformacin directa en chatarra. Es ms, la industria intenta afrontar esta saturacin del mercado de bienes de consumo mediante un nuevo modelo cada dos aos, mediante el derroche de millones en investigaciones que no sirven tanto para mejorar los productos como para aumentar sus ventas; mediante el empaquetado, que acaba en el cubo de la basura, y posibilita el beneficio caro y sin sentido (el consumidor es el que carga con los gastos de la retirada de la basura); mediante una asimismo publicidad radicalmente embustera y costosa, son despilfarrados millones en tiempo de trabajo y energa para producir la caducidad artificial (Obsolescencia), la programada fecha de cese, de manera que los frigorficos, mquinas de afeitar, las medias de las damas, el juguete, las bombillas se estropeen mucho antes que el material utilizado en ellos y que no se correspondan con el tiempo despilfarrado necesario para su produccin, para, de esta manera, poder mantener artificialmente la demanda, para conseguir beneficios que sern invertidos de nuevo, no para satisfacer las necesidades sociales, sino para hacer posible la acumulacin de capital. (Lo que hay en el capitalismo, tambin se encuentra en los grandes almacenes. Lo que no hay en los grandes almacenes, se encuentra en el capitalismo slo de forma inadecuada, solamente de manera insatisfactoria, insuficiente: hospitales, escuelas, jardines de infancia, sistemas de atencin sanitaria, etc...) De cualquier manera, la destruccin de la riqueza producida socialmente mediante el incendio de un gran almacn no se diferencia esencialmente de la destruccin sistemtica de la riqueza social por medio de la moda, el empaquetado, la publicidad, el deterioro programado. As las cosas, el incendio de un gran almacn no es ninguna accin anti-capitalista, sino ms bien mantendora del sistema, contra revolucionaria.

El momento progresivo de un incendio provocado no se encuentra en la destruccin de las mercancas, se haya ms bien en la criminalidad del hecho, en la transgresin de la ley. La ley que se transgrede no protege a las personas del hecho de que su tiempo y energa de trabajo, la plusvala que producen, sea destruida, corrompida, despilfarrada, de que mediante la publicidad se les mienta sobre sus propios productos, de que a travs de las organizaciones sindicales y el secretismo sobre los mismos se les separe de ellos, tanto como productores como consumidores son sometidos por aquellos que se apropian del beneficio e invierten segn su propio gusto. Segn su propio gusto significa segn la lgica del beneficio, o sea, all donde pueda producirse la apropiacin de nueva plusvala, no donde el dinero pueda ser usado de forma efectiva y por todos: por ejemplo, en educacin, sanidad, en transporte pblico, para el reposo y la purificacin del aire y educacin sexual, etc.

La ley que se transgrede con la provocacin de un incendio, no protege a las personas, sino a la propiedad. La ley prescribe que la propiedad ajena no puede ser destruida, puesta en peligro, daada ni incendiada. Los que usan la propiedad indebidamente son los protegidos por la ley, no las vctimas de este uso indebido de la propiedad, no los que mediante riqueza y consumo producen riqueza, sino los que en el Estado capitalista se apropian legalmente de la misma. Es un deber para la ley mantener alejados de sus productos a aquellos que los producen. Y tan desesperado se puede llegar a estar en cualquier momento como para incendiar un gran almacn; esto es, que los incendiarios puedan hacer con sus productos lo que ellos quieran, que puedan transgredir la ley que nicamente permite a los llamados propietarios hacer con su propiedad lo que quieran, es decir, transgredir la ley que protege la lgica de la acumulacin, no a las personas de esta lgica y sus consecuencias brbaras; esta transgresin de la ley es el momento progresivo de un incendio provocado, debe como tal ser reconocido; sin descartar, de esta manera, que la consiguiente destruccin de bienes ms bien favorezca al sistema, contradiciendo materialmente a las intenciones anti-capitalistas.

Por tanto, si un incendio de un gran almacn contiene el momento progresivo que transgrede la ley protectora contra el crimen, queda abierta la pregunta acerca de si este momento puede ser utilizado, si se puede transformar el mismo en un principio de la ilustracin. Segn esta pregunta, qu es lo que pueden acometer las personas mediante un incendio en un gran almacn? Los negros del gueto que saquean comercios en llamas se dan cuenta de que el sistema no se derrumba porque ellos de forma puedan apropiarse de lo que necesitan urgentemente, de lo que debido a su pobreza y desempleo no pueden comprar; pueden percibir que un sistema es negligente, que ste les aparta de aquello que necesitan para vivir. Asimismo, las mercancas que los frankfurtianos pueden llevarse de los comercios de Frankfurt apenas seran las adecuadas para lo que realmente necesitan. (Con excepcin de los lavavajillas, que apenas aparecen en las estadsticas sobre electrodomsticos en los hogares alemanes, aunque en Alemania haya casi 10 millones de mujeres trabajando, todas las cuales deberan tenerlos. stos no son solamente demasiado caros para comprarlos, sino tambin demasiado pesados para llevrselos)

En esta tierra nuestra aumentara en los hogares, a causa del saqueo de un gran almacn, solamente el nmero de cosas que nicamente sirven para la reposicin de productos de consumo, se perfeccionara el micro-cosmos privado, el autodominio y el consuelo para soportar las condiciones a las que se ve forzado el productor social (Andr Gorz, Zur Strategie der Arbeiterbewegung im Neo-Kapitalismus, Frankfurt 1967). Aquellas necesidades colectivas, que en los pases capitalistas ricos continan evidentemente sin ser realizadas, no se veran afectadas en lo ms mnimo, no se puede hacer consciente a la gente de ello por medio del incendio de un gran almacn.

As las cosas, los hechos que estn siendo juzgados en Frankfurt- aparte de la tremenda amenaza de severas condenas para los que los llevaron acabo- no se pueden recomendar como algo a imitar. Queda, sin embargo, lo que Fritz Teufel dijo en la conferencia de delegados del SPS: siempre ser mejor pegarle fuego a un gran almacn que dirigir un gran almacn. En verdad, Fritz Teufel suele hacer formulaciones adecuadas.

Artculo original en: http://www.infopartisan.net/archive/1967/266785.html

 









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