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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 28-04-2005

La Educacin en Europa: el neoliberalismo contraataca

Carlos Sevilla Alonso
Rebelin


La educacin se enfrenta a mltiples amenazas que pretenden reducirla a la condicin de mercanca. De la Escuela republicana francesa a la Universidad de masas tras la segunda guerra mundial, los sistemas educativos han reproducido y reproducen las desigualdades de clase. Por otro lado, aparecen nuevas resistencias que ponen en el orden del da, la defensa del servicio pblico y la bsqueda de alternativas al modelo educativo neoliberal.

1. La educacin en la encrucijada

La educacin, como el resto de servicios pblicos, est en el punto de mira de la UNICE (patronal europea), la OCDE, la ERT (European Round table of industrialist), la Comisin europea, en el seno de la OMC con el AGCS y en las reformas que cada uno de los Estados est emprendiendo con el fin de liberalizar este servicio pblico y abrirlo a la voracidad del capital.

Pero ms all de estas tendencias coyunturales, los sistemas educativos formales han contribuido y contribuyen a la reproduccin estructural e ideolgica de la sociedad de clases. Cada vez ms, la educacin tiene una funcin econmica y progresivamente menos ideolgica, pues esta ltima funcin ha sido sustituida por la prensa, la radio, la televisin o la publicidad.

Es a partir del siglo XX cuando los avances de las tecnologas industriales, el crecimiento de las administraciones pblicas y el desarrollo de los empleos comerciales hicieron renacer la demanda de mano de obra cualificada. El sistema educativo se abri desde ese momento a secciones modernas, tcnicas o profesionales. Se empezaba a asignar a la enseanza una funcin econmica. Tras la segunda guerra mundial el papel econmico de la escuela se impuso.

El surgimiento del llamado Estado de bienestar, con base a un crecimiento econmico fuerte y duradero de innovaciones tecnolgicas pesadas y de largo alcance, exiga un crecimiento de la mano de obra asalariada y una elevacin general del nivel de instruccin de los trabajadores y de los consumidores. Los presupuestos de educacin pasaron del 3% del PIB en los aos 50 al 6-7% del PIB a finales de los aos 70. Los aspectos cualitativos de la adecuacin enseanza-economa (objetivos, contenidos, mtodos, estructuras) se volvieron cuestiones de menor importancia.

La enseanza secundaria (y la superior en menor medida) que se masifica entre 1950-80 no cambia fundamentalmente de naturaleza. Esta masificacin viene a dar igualmente un impulso al papel del sistema educativo como instrumento reproductor de la estratificacin social. La demanda de mano de obra en los sectores de servicios y en la administracin parece ofrecer ciertas expectativas de promocin social, pero la masificacin (unida a la no-democratizacin de las estructuras) produce tambin el aumento del fracaso escolar y del nmero de repetidores convirtindose as en una nueva seleccin jerarquizante.

Tras el nuevo contexto econmico definido por la crisis estructural de los aos 70, el crecimiento del gasto pblico, dentro del cual la educacin ocupa una situacin preponderante, se ve brutalmente frenado. Los dirigentes de los pases capitalistas toman plena conciencia de este nuevo entorno y de las nuevas misiones que ste impone a la enseanza.

Este nuevo entorno se caracteriza por:

- Innovacin tecnolgica constante: las industrias y los servicios se apoderan de esas innovaciones para obtener mayor productividad o para conquistar nuevos mercados. Introduccin de las tecnologas de la comunicacin en la produccin y en los mercados de masas. La previsibilidad econmica se reduce sin cesar.

- Reformas en el mercado laboral: cada vez mayor precariedad en el empleo. Los trabajadores se ven obligados a cambiar regularmente de puesto de trabajo, de empleo, incluso de oficio. El crecimiento del nmero de empleos de alta cualificacin (informticos, ingenieros, especialistas de sistemas informticos y gestin de redes) aumenta en porcentaje pero no en volumen, por otro lado, el crecimiento es an ms explosivo en los empleos de bajo nivel de cualificacin (o de formacin de corta duracin en el propio centro de trabajo).

- Abandono del compromiso del Estado con los servicios pblicos. Crisis de las finanzas pblicas.

La dualizacin que se produce en el mercado laboral va acompaada de una dualizacin paralela de la enseanza. As, la flexibilidad laboral exige el reciclaje de la fuerza de trabajo, mediante la formacin continua a lo largo de toda la vida. Este proceso requiere una adaptacin cualitativa de la enseanza (formacin de usar y tirar) y una mano de obra dcil dispuesta a hacerse cargo de su propia adaptacin al mercado de trabajo (empleabilidad).

En esta lnea aparece la desregulacin de los ttulos, se sugieren frmulas flexibles en las certificaciones (hoy fuertemente reguladas por el diploma) que permitan disminuir la capacidad colectiva de negociacin contractual y partenariados con empresas (ante la crisis presupuestaria) que introducen el espritu de la empresa (competencia profesional, aptitud personal, disciplinamiento) en los sistemas educativos.

Otra tendencia en la educacin es la promocin de modos de formacin informales: se promueve la educacin fuera de la escuela por proveedores de enseanza privada mercantil, una educacin durante toda la vida rentable para sus proveedores. Se va extendiendo la idea de repartir responsabilidades entre los poderes pblicos y los proveedores privados.

La estrategia patronales se puede resumir en: abaratar los costes de formacin (el Estado socializa los costes que son reducidos en la empresa, aumentando el margen de beneficios privados), desestructurar las titulaciones para acomodarlas a la precarizacin laboral y descualificar de forma generalizada a la sociedad.

2. La educacin como mercanca: Acuerdo General del Comercio de Servicios y Espacio Europeo de Enseanza Superior.

La educacin como el resto de servicios pblicos ha entrado en el comercio internacional de la mano de la OMC y del AGCS. El objetivo del AGCS es la completa liberalizacin del mercado de servicios. La educacin, incluida dentro del AGCS, fue introducida en el origen de la OMC a propuesta de los EEUU que ocupa el primer puesto entre los pases exportadores de servicios de educacin.

Los lmites al AGCS se dan en aquellos servicios ofrecidos por una autoridad gubernamental cuya prestacin sea totalmente gratuita y no se d en circunstancias competitivas ni comerciales (art. 1.3.b y c). La cuestin es que el monopolio rara vez existe pues hay numerosas formas en los servicios pblicos de externalizacin o prestados por diversos proveedores aunque el principal sea una autoridad gubernamental. No existen, por tanto, servicios pblicos en estado puro y se abren las puertas al AGCS y las reglas del mercado.

El mercado de la educacin (como lo denomina la OMC) est dividido en cinco categoras: enseanza primaria, secundaria, superior, para adultos y otros servicios de enseanza. El sector pblico ha continuado siendo la principal fuente de financiacin.

El art.15 del AGCS amenaza con acabar directamente con la financiacin pblica de la enseanza al calificar las subvenciones como efectos distorsionadores en el comercio de servicios y afirma que cualquier miembro que considere que una subvencin acordada por un estado miembro le perjudica, podr poner en marcha el proceso de examen y solicitar una consulta en el rgano de resolucin de diferencias tribunal de la OMC que aplicar sanciones a los pases que establezcan obstculos a libre competencia. As, los permisos, exigencia y la normativa tcnica de regulacin interna de los estados miembros de la OMC no pueden significar segn el art.6 obstculos innecesarios a la libre circulacin de mercancas.

Estos artculos del AGCS van acompaados de los principios fundamentales de la OMC como la clusula de la nacin ms favorecida o la de tratamiento nacional. En el primer caso, el tratamiento favorable a otro pas signatario en materia de importacin y exportacin de servicios implica el mismo tratamiento a todos los pases signatarios; en el segundo caso, las empresas extranjeras presentes en el mercado de un pas dado se deben beneficiar de un tratamiento al menos igualmente favorable al que reciben las empresas nacionales en este mismo mercado.

Como se puede observar los objetivos del AGCS son el desmantelamiento puro y duro de la enseanza pblica que es tratada como competidora con ventajas (gracias a la financiacin pblica) de la enseanza suministrada por empresas privadas.

A da de hoy, en el seno de la UE, la enseanza fue excluida en las propuestas presentadas el 31 de Marzo de 2003 por la Comisin europea para la cumbre de Cancn de la OMC en Septiembre de 2003. Pero la presin de la vanguardia liberalizadora en materia de enseanza (EEUU, Australia y Nueva Zelanda) y la importancia exportadora de servicios de enseanza para ciertos pases de la UE (Francia, Alemania e Inglaterra), junto a la presin de la ERT, UNICE y los grandes grupos del mundo de los negocios (European service forum, US coallition of services industries, Australian services roundtable y Japan Services Network), harn que aunque tal o cual sector de este servicio pblico haya sido excluido de la reciente ronda de negociaciones, no hay que olvidar que el objetivo tanto de la OMC como del AGCS es avanzar hacia la liberalizacin completa.

En la UE se est desarrollando el Espacio Europeo de Enseanza Superior (EEES en adelante) en evidente relacin tanto con el AGCS (como forma de aplicacin gradual del mismo que coincide en los plazos para el 2010 ) como con los objetivos marcados por el Consejo europeo de Lisboa del 2000 de fomentar la economa del conocimiento, la ms competitiva y dinmica del mundo, capaz de crear un crecimiento econmico duradero donde la enseanza debe adaptarse a las nuevas exigencias tecnolgicas, de personal cualificado y de flexibilidad formuladas por el entorno de la patronal europea.

El desarrollo del EEES se establece a travs del mtodo de coordinacin abierta y se refleja en el que se conoce como proceso de Bolonia que desde 1998 hasta 2003 ha incluido varios encuentros de ministros encargados de educacin superior (Sorbona 1998, Bolonia 1999, Praga 2001, Berln 2003). Los inicios de este espacio se encuentran en el famoso Libro Blanco sobre educacin de la Comisin europea (1990) cuyo papel en la educacin, gracias a la presin institucionalizada de la ERT y de la UNICE, est aumentando de manera significativa.

Desde el punto de vista de la regulacin legislativa la educacin y la formacin vienen recogidas en los artculos 149 y 150 del TUE (Tratado de la Unin Europea) donde aparecen criterios generalistas y buenas intenciones; pero est situacin cambiar con el Tratado por el que se instituye una constitucin para Europa, presentado por la Convencin en la cumbre de jefes de Estado y de gobierno de la UE en Salnica 2003 y cuya firma definitiva tendr lugar el 29 de Octubre de 2004 en Roma, que constituye una amenaza a todos los servicios pblicos a los que se denomina como servicios de inters econmico general (III-122) concepto que tambin recoge el Libro Verde de la Comisin (2003); junto a estas disposiciones, es necesario sealar que esta Constitucin recoge la libertad de prestacin de servicios en cualquier Estado miembro, en base a la que se est discutiendo el proyecto de directiva Bolkestein (III-144).

Tanto el Libro Blanco de la Comisin, como los informes de la Comisin en materia de enseanza de la dcada de los 90, reciben la influencia de la ERT y de la UNICE cuyos principios desarrollados en sus respectivos informes son asumidos por la Comisin europea y como veremos por el EEES.

Estos principios son: fomentar la enseanza no presencial y el e-Learning como modo de formacin informal suministrada por proveedores privados, enseanza a lo largo de toda la vida (lifelong learning strategies ) para adaptarse a las exigencias cambiantes del mercado de trabajo, responsabilidad individual de los estudiantes en su propia formacin y adaptacin al mercado, empleabilidad, renovacin de los mtodos pedaggicos mediante la introduccin masiva de nuevas tecnologas de la informacin y comunicacin en las escuelas, introduccin de marketing en las escuelas que fomente el espritu de empresa. Por s solos no dicen mucho pero hay que enmarcarlos en el nuevo contexto econmico cambiante que aparece en la primera parte de este artculo.

Las medidas adoptadas en el desarrollo del EEES se pueden resumir en cuatro: cambio en la estructura de los estudios universitarios, sistema de titulaciones homologables a nivel europeo, sistema ECTS (sistema europeo de transferencia de crditos) y movilidad de docentes y estudiantes. Las medidas fundamentales son dos: en primer lugar, la reforma en la estructura de los estudios superiores segn el modelo anglosajn , estableciendo dos ciclos (grado y posgrado), disminuyendo la duracin del primer ciclo a tres aos convertido en enseanzas generalistas, que aporten unas aptitudes y habilidades (competencias generales) antes que conocimientos, orientadas al mercado laboral precarizado y un segundo grado donde slo una elite podr continuar sus estudios; en segundo lugar la introduccin del sistema de crditos ECTS como moneda nica de la formacin a nivel europeo que servir para acreditar las competencias adquiridas a lo largo del proceso de formacin superior por los estudiantes. Este sistema de crditos medir la cantidad de trabajo desarrollado por la/el estudiante segn las horas de docencia recibidas, las horas de estudio y de trabajos acadmicamente dirigidos. Es una novedad muy llamativa pues desplaza el clculo del tiempo, medido en horas, del trabajo del profesor (antes 1 crdito=10 horas de docencia) al trabajo del estudiante (1 crdito ECTS= 25/30 horas de trabajo del estudiante). Al estudiante se le considera un trabajador, tomando como base la jornada de 40 horas semanales legalmente establecida, en una suerte de taylorismo educativo.

En el proceso de Bolonia es a partir de la Declaracin de Praga en el 2001 firmada por 33 pases donde aparece con mayor claridad la influencia de la Comisin que participa en el encuentro y del lenguaje de la ERT y UNICE, as como los objetivos del Consejo europeo de Lisboa. En esta declaracin se recoge la apuesta por la enseanza a lo largo de toda la vida para el reciclaje de la fuerza de trabajo y el objetivo de aumentar la competitividad del EEES para atraer estudiantes de todas las partes del mundo (educacin transnacional).

En esta reuniones de Praga y Berln (2003) es destacable la participacin de ESIB (National Union of Students in Europe) integrada por los sindicatos de estudiantes UNEF, UDU, NUS, Vss-Unes, H, etc. Tambin participa en el follow up group del proceso de Bolonia. Su postura es de un s critico hacia el proceso de Bolonia parecido a la postura de muchos de los sindicatos de la CES con la Constitucin europea. El resultado es fundamentalmente legitimador del proceso sin lograr modificar ningn aspecto del mismo.

3.- Education not profit!

Pero la esperanza tambin se organiza gracias al impulso del movimiento altermundista, sus contra cumbres, foros y manifestaciones que estn produciendo una convergencia de actores en el tema educativo que van compartiendo un mismo anlisis de crtica a la mercantilizacin de la educacin y buscan alternativas a la misma.

Es as como se estn desarrollando foros sectoriales en materia de educacin como espacios de reflexin y accin de aquellos que se oponen al neoliberalismo. Entre ellos destaca el Foro Mundial de la Educacin (2002-4) en el marco del Foro Social Mundial de composicin sindical y de ONGs cuyo trabajo ha sido de anlisis y formulacin de alternativas pero sin propuestas de accin. Otro foro a desatacar ha sido el Foro de Educacin Europeo de Berln (2003) como espacio de convergencia europeo de grupos estudiantiles y sindicatos de base frente al proceso de Bolonia y el AGCS que tendr continuidad con la celebracin de su segunda edicin durante los das 22-25 de Mayo de 2005 en Bergen (Noruega) coincidiendo con la cumbre de ministros de educacin la UE.

Tambin en el seno del Foro Social Europeo se han llevado a cabo diversas iniciativas (seminarios, conferencias, asambleas de estudiantes) que no han logrado cristalizar en propuestas de accin de dimensin europea pero que est desarrollando una incipiente red sectorial europea en materia de educacin.

La importancia poltica de estas redes es obvia dado que si la ofensiva neoliberal tiene lugar a nivel mundial (AGCS) y continental (Comisin europea y proceso de Bolonia) las resistencias an permanecen ancladas en el marco estrictamente nacional contra las medidas de cada gobierno que responden a una lgica de conjunto.

Es a travs de estas convergencias y de la unificacin de propuestas y de accin de alcance europeo, cuando se puede pasar de las luchas nacionales defensivas a una dinmica parcial de conquistas para la cual es necesaria una dimensin europea que impida el triunfo del proyecto patronal sobre la educacin y vaya abriendo el camino a la defensa y transformacin de los servicios pblicos para que su alcance sea universal, gratuito y gestionado por sus propios usuarios y trabajadores.

Carlos Sevilla Alonso es estudiante de Derecho y Ciencias Polticas de la UAM. Este texto es una versin actualizada de un trabajo publicado en la revista Viento Sur




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