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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 07-02-2012

El veto ruso-chino frena la ocupacin neocolonial de Siria

Andrs Martnez Lorca
Rebelin


Parece que el veto de Rusia y China a la resolucin sobre Siria presentada por Marruecos ante el Consejo de Seguridad de la ONU no les ha gustado mucho a los dirigentes occidentales y a sus marionetas rabes. (Qu irona, la autocrtica y corrupta monarqua magreb se ha convertido de la noche a la maana en promotora de la democracia rabe. Sorpresas te da la vida!). Despus de presionar por todos los medios a Rusia, de edulcorar el texto inicial y de orquestar una campaa mundial de intoxicacin para pintar como salvadores de Siria a los promotores de la agresin, la jugada de tahr qued al descubierto por la firme oposicin de dos de las ms grandes naciones del mundo. La prensa britnica habla de furia entre sus elegantes diplomticos, la francesa de ola de indignacin y Susan Rice, embajadora estadounidense ante la ONU, se confesaba asqueada por el doble veto.

El secretario general de las Naciones Unidas, que viaja por todo el mundo sin ver nada, ahora lamenta la falta de unanimidad del Consejo y expresa la decepcin para todos los que apoyan la democracia y los derechos humanos. Es una lstima que Ban Ki-moon no se enterara de las invasiones de pases islmicos por parte de la OTAN (Afganistn y Libia en fecha reciente), ni de las violaciones constantes de los derechos humanos en muy diferentes lugares (contra la poblacin palestina, en el Sahara, en Honduras, en Colombia, en Yemen, etc.) y que no advirtiera tampoco el carcter dictatorial de Hosni Mubarak en Egipto y Ben Ali en Tnez antes de que el movimiento popular los derrocara. No deberamos dudar de su capacidad de comprensin porque cuando le interesa al imperio, s se entera e incluso exagera a veces. Quiz sea una servidumbre del cargo en un mundo hasta ahora unipolar.

Recordemos a los desmemoriados el uso y abuso que ha hecho Estados Unidos de ese privilegio que poseen los miembros permanentes del Consejo de Seguridad. Segn datos oficiales, ha ejercido el veto en solitario en 58 ocasiones, 40 de ellas para bloquear resoluciones de condena a Israel que de ese modo se han convertido en papel mojado. El 23 de septiembre de 2011 Palestina present ante la Asamblea General de las Naciones Unidas su solicitud como miembro de pleno derecho. Le falt tiempo al gobierno norteamericano, incluido al propio presidente Obama, para oponerse a tal peticin con la abierta amenaza de ejercer su derecho a veto en el Consejo de Seguridad, si fuera necesario (hasta ahora ha conseguido incluso retrasar la toma en consideracion de tan legtima demanda, ya prevista por las Naciones Unidas en 1948). Ante tales hechos, hemos tenido conocimiento de alguna furia, indignacin o asco de los politicos occidentales y de los sumisos medios de comunicacin ahora tan irritados por el atrevimiento ruso-chino en las barbas del imperio? El ministro turco de Asuntos Exteriores quiere, al parecer, suprimir ese privilegio de las grandes potencias: puede comenzar por exigrselo al gobierno de los Estados Unidos con el que son tan complacientes.

Los amigos del pueblo sirio seguirn tramando al margen de la ONU

La cofrada del santo reproche no se da por vencida y est dispuesta a seguir conspirando. Para tapar sus vergenzas hablan de la Liga rabe y sus propuestas democratizadoras, como si no estuviera clara semejante operacin con slo saber que las petromonarquas del Golfo son las que dirigen el rumbo de esa impresentable Liga. Su primer objetivo no es otro que derrocar al Jefe de Estado de Siria: as lo declar de modo solemne el presidente Obama poco antes de la votacin del Consejo de Seguridad y as lo acaba de confirmar en la Conferencia de Seguridad celebrada en Munich Hillary Clinton, quien ha convocado a los amigos y socios para derribar el rgimen sirio y apoyar con todos los medios a los rebeldes y mercenarios alzados en armas.

Nicols Sarkozy (poltico derechista caracterizado por la islamofobia y su apoyo al sionismo) que antes encendi la guerra en Libia, quiere ahora repetir la jugada. Acaba de proponer la formacin de un grupo de amigos del pueblo sirio cuya tarea consiste en llevar a la prctica el plan de desestabilizacin de Siria planeado por la Liga Arabe. Su ministro de defensa, Gerard Longuet, sin consultar a nadie, se ha arrogado el apoyo de la opinin pblica europea a la agresin al pas rabe y en un exceso de optimismo se atrevi a afirmar: Estamos en vas de aislar (?) al poder ruso sobre esta cuestin.

Con menos retrica y ms pragmatismo, el ministro britnico de Asuntos Exteriores, William Hague, se ha planteado la pregunta de la fbula: y quin le pone el cascabel al gato? En la confianza de hacer cambiar de opinin a rusos y chinos, sta ha sido su matizada y amenazante respuesta (The Guardian, 5 de febrero 2012) En Libia tenamos la autorizacin de las Naciones Unidas para tomar todas las medidas necesarias. Dado lo que ha sucedido este fin de semana [es decir, el veto ruso-chino], no podramos hacer pasar una resolucin semejante. En segundo lugar, las consecuencias seran mucho ms difciles de prever en Siria de lo que fueron de una manera relativamente sencilla en Libia, debido al golpe de efecto a travs de la regin. En tercer lugar, esto tendra que llevarse a cabo de modo dramtico en una mayor escala en Siria para ser efectivos. Dicho con otras palabras, y traduciendo el lenguaje crptico de los diplomticos al roman paladino: el veto ha valido para evitar el ataque occidental a Siria; para seguir adelante con la agresin de los amigos del pueblo sirio habra que emplear una imponente fuerza militar a consecuencia de la cual ardera Oriente Medio.

Rusia y China, que han aprendido del error sobre Libia al dejar hacer a las potencias occidentales hace unos meses lo que les viniera en gana bajo el lema publicitario de la llamada guerra humanitaria, no slo han frenado una nueva agresin, han hecho tambin unas propuestas razonables para salir de la crisis. Vitaly Churkin, embajador ruso ante la ONU, indic el camino poltico que haban cortado los impulsores de la resolucin: varios miembros influyentes de la comunidad internacional, incluidos algunos que estn sentados en esta mesa [del Consejo de Seguridad], han socavado la oportunidad de un acuerdo poltico, pidiendo un cambio de rgimen y empujando a los opositores al poder, no deteniendo las provocaciones y alimentando los mtodos de lucha. Por su parte, el embajador de China, Li Baodong, manifest ante el Consejo el apoyo de su pas a la demanda del pueblo sirio de reformas, subrayando al mismo tiempo que la comunidad internacional debe respetar la independencia, la soberana territorial y la integridad de Siria: prejuzgar el dilogo o imponer una solucin no ayudar a resolver la cuestin siria, sino que complicar ms la situacin, concluy.

A la va de la intervencin extranjera, de la invasin y de la guerra promovida por el neocolonialismo y apoyada por las petromonarquas rabes, hay que oponer un arreglo pacfico basado en el dilogo entre las fuerzas polticas sirias. Un primer paso en esta direccin puede haber representado el doble veto ruso-chino en el Consejo de Seguridad que tanto ha irritado a los enemigos del mundo rabe, ahora disfrazados con la piel de cordero de los amigos del pueblo sirio.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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