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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 08-02-2012

La prxima asamblea constituyente en Cdiz, los das 17 y 18 de marzo
El kilmetro uno hacia una nueva constitucin

Nacho Dueas
Rebelin


El presente rgimen, aparentemente democrtico, se est empezando a descomponer, y de su cada va a emerger, a su debido tiempo, un nuevo orden, verdaderamente participativo y popular, gracias en buena parte al huracn que se despert a partir del 15M.

Durante estas dcadas de electoralismo, la pobreza en la que vivan 8 millones de personas en nuestro pas, ya se sita en torno a los 10; ha surgido una pequea casta de banqueros y empresarios que apenas paga impuestos, se estn ensayando frmulas ambiguas en direccin a la privatizacin de la salud; se han recortado los servicios sociales; el Jefe del Estado es vitalicio y hereditario; el Presidente del Gobierno no es elegido mediante sufragio universal; el poder judicial carece de independencia al ser designados los miembros de su mximo rgano por los partidos polticos, que a su vez son estructuras de poder en lugar de espacios de participacin; la corrupcin tica de la clase poltica brilla por su ausencia; no ha habido voluntad real para erradicar la tortura ni para evitar nuestra participacin en guerras de expolio (Libia, Irak, Afganistn) que han costado la vida a decenas de miles de civiles inocentes, nios en buena parte; las crceles y centros de internamientos ofrecen unas lamentables condiciones de habitabilidad, as como un desmesurado nmero de muertes que no genera alarma social alguna.

Sin embargo, en los ltimos meses, 5 acontecimientos han demostrado para quin gobiernan nuestros representantes, y cmo esta supuesta democracia ha perdido la escasa legitimidad que le quedaba:

El primero de ellos es el hecho de que Zapatero, tras afirmar lo contrario hasta la saciedad, y despus de ser llamado a captulo por el poder financiero europeo, se desdijera y virase al neoliberalismo ms virulento.

El segundo es la reforma exprs de la Constitucin que, aunque tcnicamente legal, se hizo por imposicin de los mercados extranjeros en flagrante contradiccin con el principio de soberana, en detrimento de los intereses de los electores, sin debate en la opinin pblica, aprovechando el tiempo muerto del final de las vacaciones, y en contra de las decenas de miles de ciudadanos que por carta solicitaron, en vano, un referndum al respecto.

El tercero consiste en que Rajoy, despus de haber asegurado lo contrario una y otra vez, subi los impuestos de los trabajadores, que no el de las grandes fortunas, que apenas tributan. Y lo hizo de nuevo a instancias de presiones forneas y desatendiendo a los ciudadanos, muchos de los cuales votaron por l.

El cuarto es el proceso a Garzn, maniobra merecedora de la condena de Amnista Internacional y de la perplejidad de jueces y policas, por tratar de juzgar crmenes masivos an impunes que no prescriben, y por ordenar escuchas a peticin de mandos de las fuerzas de seguridad, para esclarecer una presunta trama que podra haber salpicado a una de las dos agrupaciones que constituyen el actual bipartidismo.

El quinto es la persecucin por lo penal a los responsables de sobrepasar el techo del endeudamiento. Esto supone imponer el neoliberalismo bajo pena de crcel, priorizando el pago a los acreedores (los poderes financieros que han generado esta crisis) a la necesidad de atender a los ciudadanos, casi un 25% de ellos bajo el umbral de la pobreza. Sin embargo, grandes economistas como Juan Torres, Viens Navarro, y los nbel Krugman y Stiglitz, vienen avisando de que el problema no es la deuda, sino los recortes en una direccin y los rescates en la otra.

Estos cinco flagrantes atentados a la ciudadana, cometidos tras la aparicin del 15M son, cuanto menos, una burla al pueblo y a la democracia. Por ello, la gente est reaccionando progresivamente y comenzando a desarrollar iniciativas y despertares que, ms temprano que tarde, van a abolir este rgimen e inaugurar, ahora s, una democracia real.

En este contexto, ha surgido en el seno del movimiento de los indignados, la idea de abrir un debate en la sociedad para proceder a una ruptura institucional, no violenta por supuesto, para dar cauce a un Proceso Constituyente.

De este modo, se va a posibilitar que la ciudadana recupere su autoestima, as como su capacidad de autogestin y empoderamiento para, de abajo a arriba y mediante multitud de pequeas asambleas, elaborar su propia constitucin.

sta ser, por tanto, la primera en Iberia cuya autora directa le pertenezca al pueblo, inaugurando de esta manera una democracia participativa, que supere el actual electoralismo o democracia representativa. As, no se tratar de tomar el poder, sino de crear las reglas del juego y controlar a los gobernantes. Esto es exactamente lo que ha sucedido en Islandia, donde el pueblo, en pacfica insurreccin, ha exigido y logrado la detencin de banqueros y polticos, y ha elaborado una nueva Constitucin. Y, segn el catedrtico de Economa Vicens Navarro, es de los pocos pases que en nuestro continente est superando la crisis, despreciando las consignas dictadas al respecto por los poderes financieros de Europa.

En referencia a nuestra futura Carta Magna, lo importante no ser tanto el contenido (que ya ir saliendo) como el hecho de que el pueblo, en multitud de asambleas, la elabore. No obstante, se podrn ir recogiendo las propuestas emanadas a partir del 15M, como seran, entre otras, la banca pblica, la expropiacin de empresas, la separacin real de poderes, la tasa impositiva a las grandes fortunas, la renta bsica, las asambleas de decisin y presupuestos, el plan integral para erradicar la pobreza, el control efectivo de la especulacin, el fomento de la economa alternativa, etctera.

Para echar a rodar este sueo, que algn da se har realidad, se convoc el pasado 17 de diciembre en Sevilla una asamblea a modo de punto de partida o Kilmetro Cero. El ambiente fue entusiasta, las ganas de trabajar enormes, y la esperanza inmensa. Se decidi que el primer paso o Kilmetro Uno fuese en Cdiz, los das 17 y 18 de marzo, hacindolo coincidir con los fastos oficiales que celebrarn una constitucin que naci muerta (la de 1812), para olvidar que la actual (la de 1978) naci tramposa y muere de vieja prematura; y para retrasar la inminente (la de 202?) que esta generacin va a conocer.

En esos dos das se reunirn en la ciudad andaluza los granos de mostaza, o la levadura en la masapequeas piedrecitas que pronto sern montaa. Brisas y murmullos para despertar un huracn que est surgiendo lentamente

Rubn Martnez Dalmau, experto constitucionalista, y asesor de los procesos constituyentes de Bolivia, Venezuela y Ecuador, afirm en Sevilla en la reunin del Kilmetro Cero, que volva a tener esperanza de que en nuestro pas pudiera suceder lo mismo, asegurando en la convocatoria, que aquel era un da histrico.

Pues ah vamos, conspirando amaneceres, barruntando utopas, intuyendo huracanes. Como dice Ernesto Cardenal, slo los locos calculan quimeras. Para empachos de cordura, los del actual y agonizante rgimen. Nosotros s creemos en la democracia.

Nacho Dueas. Cantautor e historiador

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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