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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 08-02-2012

Cultura de lite o popular?

Javier Couso
Hablando Repblica


Parece que, entre los gurs culturales de la izquierda o desde una supuesta intelectualidad, existe la prohibicin de no sumergirse en la cultura de masas ms hedonista o en la literatura de evasin como pueden ser la mayora de los best sellers.

Es cierto que son un producto literario venenoso que la mayora de las veces transmite los valores del poder. Valores que sirven para colocar en el imaginario colectivo a los nuevos villanos que perseguir el Imperio. Valores que son una trampa propagandstica pensada para llegar a las capas populares que, tras consumir ftbol y prensa deportiva, o cotilleos y prensa rosa, se deciden a coger un libro.

Pero lo malo no es eso. Lo malo no es es que tenga intencin adoctrinadora, eso es lo menos que podemos esperar de una maquinaria tan bien engrasada, lo preocupante es que sus creadores lo hagan tan bien y los nuestros tan rematadamente mal.

La hegemona cultural occidental est fuera de toda duda. Es masiva y popular. Llega, divierte y convence. Y no solo lo hace por su presencia asfixiante o por su simpleza, lo logra tambin gracias a que trata directamente con las emociones y con la abstraccin simblica del mundo que todas las personas necesitamos para vivir.

Parece que tengamos que renunciar a la pica, a hroes o a heronas, a sealar a los malos sin tapujos. Parece que debamos sufrir, buscar lo complejo, romper la armona para poder ser revolucionarios. Como si fuera una carrera masoquista, cuanto ms embrollado ms deconstruido y ms sufrido, ms creemos estar cerca de un cultura propia de la izquierda.

Esto no es una diatriba contra las vanguardias, ni contra la msica culta, ni contra la literatura con tramas complicadas o contra el lenguaje con recursos. Estara de ms, pues creo que una de las cosas que busca el poder con maysculas es bajar el nivel cultural de las mayoras. Se trata de que la gente no pueda elegir consciente y libremente si prefiere escuchar a Penderecki o a Coltrane en vez de Reageton o Pop sin pretensiones. Quieren que no se eduque masivamente el gusto y el odo. Que sepamos de la banalizacin buscada de la cultura para instaurar la mediocridad que limita la percepcin y comprensin de la realidad, no debe llevar a dejar de jugar en todos los campos. Recuerdo vivamente una profesora de lengua que siempre deca que no es ms culto el que habla con un extenso vocabulario y una diccin exquisita, sino el que es capaz de cambiar de registro. Aquel que puede conversar con un acadmico y tambin hacerse entender por un analfabeto.

Lo de estar en todos los lados no lo digo solo con una intencin propagandstica, lo digo porque no se debe renunciar a la pica. Hay que glosar las victorias, gozar viendo o leyendo la vida de los hroes, identificarse con los buenos y tratar de emularlos. Esa conciencia, ese simbolismo, esa abstraccin, es parte de la cultura de la humanidad y es el material intangible sobre el que se pueden construir realidades. Aunque parezca una paradoja, desde los mitos comunes se construyen los proyectos colectivos.

Los medios, la literatura, las conversaciones, aunque sean cultsimas, son empobrecedoras si solo llegan a una lite. Pajas mentales, tramas con cientos de personajes, narraciones lentas, introspeccin excesiva, hiper-complejidad,... Si se reduce a esto, ser vanguardia y ser cultura con maysculas, pero no conjugar toda la paleta de colores de la vida. Ser el producto para una minora que se cree superior consumiendo la cultura de los elegidos.

Hay que preservar y extender lo culto, hay que aprender a educar odo, vista y gusto, pero hay que saber gozar de la simplicidad y combatir con las mismas armas. No hay nada como recordar la importancia de la cultura del primer tercio del siglo XX en nuestro pas, desde principios de siglo hasta el triunfo del Fascismo. Cultura heterognea y popular donde convivan las vanguardias ms avanzadas y rompedoras en todos los mbitos culturales con los Ateneos Obreros, el teatro popular o la literatura de masas como la Novela Ideal, escrita por grandes escritores con seudnimo.

Desde las tertulias literarias a la prensa de masas, desde las pinacotecas al sptimo arte, desde la alfabetizacin a la poesa, la cultura de la izquierda, con maysculas o minsculas, estaba presente en todas las capas de la poblacin. Hoy, los creadores de cultura de la izquierda tienen el reto de preservar lo sublime pero sin dejar de bajar al barro a pelear. Explicar y representar la vida de manera compleja y tambin en forma simple. Y por lo menos, en mi humilde opinin, con un poco de pica para poder soar.

Fuente: http://hablandorepublica.blogspot.com/2012/02/cultura-de-elite-o-popular.html


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