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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 09-02-2012

Costa Rica
Las perspectivas del gobierno de Laura Chinchilla y la respuesta sindical y popular

Roberto Herrera Ziga
Rebelin


Queremos compartir con los lectores de Socialismo Hoy una reflexin general sobre la situacin en que se encuentra el gobierno de Laura Chinchilla y cul es la mejor estrategia del movimiento popular para enfrentarlo y vencer.

El espejismo

El gobierno de Laura Chinchilla surgi de las elecciones con una fuerza aparente. En el terreno electoral haba mejorado todos los nmeros de su antecesor: ms votantes (230 000) y mayor porcentaje (5%) que Arias; a esto habra que sumarle la debacle electoral del progresismo del PAC, la desorientacin y parlisis del movimiento popular despus de la derrota del TLC y la aplanadora arista-libertaria de la agenda complementaria.

Estos hechos y sus temas electorales (seguridad y red de cuido) daban la impresin que sera un gobierno fuerte, populista de derecha. Pero la verdad es que esta fortaleza era solo aparente, ya que de forma estructural el gobierno de Laura Chinchilla es uno de los ms dbiles de la historia poltica del pas.

La herencia

La administracin arista fue la poca de la plata dulce; el xito de sus tres primeros aos se asentaba en la derrota/confusin del movimiento popular, pero orgnicamente cabalgaba sobre un boom de especulacin inmobiliaria y la construccin (hotelera y residencial), las exportaciones (fiscalmente inducidas) para los grandes conglomerados de la exportacin (partes de computadoras, partes mdicas, agroindustria), el desarrollo de la medicina y la educacin privada a gran escala.

Pero la crisis econmica mundial mostr la debilidad estructural y semicolonial del pas.

Para palear la cada de las exportaciones, las importaciones, el desplome de la inversin extranjera y contener los efectos sociales de los despidos en masa en el sector privado, el gobierno de Arias abri la llave del gasto: durante 3 aos (2007-2009) la inversin social pblica se expandi en alrededor del 7% anual, sobre todo concentrada en la bonopoltica (programa Avancemos y las pensiones del rgimen no contributivo), pero tambin en el empleo pblico (salud, educacin y seguridad). Segn el XVII Informe del Estado de la Nacin (XVII IEN), en el 2010 de los 23.106 nuevos puestos generados, 16.400 (siete de cada diez) correspondieron al sector pblico. En el sector privado el crecimiento fue de apenas un 0,4% (5.611 empleos), una cifra muy inferior al promedio registrado durante el perodo de expansin 2004-2007 (4,1%) y al promedio de la ltima dcada (3,3%).

 

Esta situacin y no otra explica el triunfo electoral de Chinchilla, claramente un triunfo prestado, por lo tanto inexistente.

 

Es importante sealar que la presumida ideologa anti estatista neoliberal del PLN se esfum apenas las contradicciones internas del capitalismo se mostraron en toda su agudeza. El gobierno, como Comit Ejecutivo que vela por el conjunto de los negocios burgueses, us toda la fuerza concentrada del Estado burgus, de clase, para salvar el modelo y los negocios de los grupos ms concentrados del capital nacional y transnacional.

 

Hoy en 2012 Rodrigo Arias, con su cinismo tradicional dice que su gobierno fue keynesiano; cosa burda, pero en un aspecto por lo menos tendra razn, si entendemos por keynesianismo, lo que siempre hemos entendido los marxistas: el nombre de una poltica inspirada por el miedo al fantasma de la revolucin y el comunismo.

 

La cuadratura del crculo

El PLN quera hacer la cuadratura del crculo: aumentar el gasto pblico para evitar los efectos sociales y polticos de la crisis y al mismo tiempo mantener el modelo de paraso fiscal y exportador que solo beneficia a los grandes grupos y empobrece al pueblo.

 

Para muestra algunos botones. Durante el keynesianismo oligrquico de Arias y Chinchilla, los bancos privados reportaron un crecimiento en sus utilidades de un 55% (solo el BAC San Jos report 26.613 millones de utilidades, siendo el segundo lugar en utilidades y el primero en rentabilidad sobre el patrimonio); as mismo el lobby piero pas de tener 22 400 hectreas en 2006 a 45 000 hectreas en 2010 y los latifundios agroindustriales naranjeros (Ticofrut y Del Oro) concentraron 28 000 hectreas para este ao.

 

En el otro extremo, durante el 2011, la pobreza ascendi de 21,3% a 21,6% (la vulnerabilidad llega al 35%). 37 000 nuevos hogares fueron empobrecidos, llegando a 287.367 hogares del pas cuyos ingresos por persona son inferiores a 92.122 en la zona urbana y 70. 970 en la zona rural. La tasa de desempleo pas de un 7,3% en el 2010 a un 7,7% este ao, llegando a 105.000 personas.

 

Estos datos duros, que muestran desigualdad y buenos negocios, miseria y lujo morboso, son justamente la fuente de la debilidad del gobierno, que se manifiesta en las permanentes acusaciones por parte del las lites de parlisis y falta de mando y en el malestar y las protestas sociales.

El plan de la burguesa

Laura Chinchilla tiene que enfrentar el dficit fiscal ms grande de Amrica Latina (5,6% del PIB) y garantizar la rapacidad y voracidad de la clase empresarial y las transnacionales que buscan los negocios de la apertura del TLC.

Al no haber negocios para todo el mundo, vemos en las alturas una lucha sistemtica y permanente por garantizarse los buenos negocios en tiempos de crisis. Este enfrentamiento en las alturas aparece en forma de luchas judiciales, acusaciones de corrupcin, etc. entre las distintas facciones de la burguesa y su personal poltico.

Para garantizar el modelo econmico imperante el gobierno ha desarrollado un plan de conjunto para que la crisis la paguen los trabajadores, el cual contiene varios ejes: el primero consiste en aumentar el endeudamiento externo como nico mecanismo para mantener las finanzas del Estado; luego encontramos la aprobacin del plan fiscal, que tiene como objetivo gravar el consumo de los trabajadores; en tercer lugar, se busca mantener congelada la inversin social pblica, sobre todo en salud y educacin, lo que significar la decadencia o el cierre de algunas instituciones de salud (el Hospital de Grecia, por ejemplo) o el abarrotamiento en los colegios y escuelas pblicas; como ltima medida ubicamos el aumento de todo tipo de cobros en servicios pblicos (municipales, agua , luz, telfonos) y la construccin de nuevos cobros (peajes, multas, etc.,).

La otra parte de este plan consiste en un fortsimo ataque a los derechos y las conquistas de los trabajadores del Estado, expresado en la restriccin de las incapacidades y las horas extras, arremetida a los reglamentos que posibilitan los pluses salariales, la dedicacin exclusiva, la carrera profesional, ajustes salariales de hambre (como el de 5000 que recin decret); nuevo impulso al proyecto de salario nico y principalmente la implementacin de un decreto que le entrega a la Autoridad Presupuestaria la rectora en materia de empleo pblico, lo que significa, en los hechos, la anulacin de la Comisin Negociadora de Salarios y la derogatoria a golpe y porrazo de las convenciones colectivas del sector pblico.

La resistencia popular y su reorganizacin

Los buenos negocios para unos pocos no son los nicos datos relevantes de este anlisis, tambin lo es la recuperacin de las fuerzas del movimiento social, sobre todo del sindical y las luchas contra el despojo de las tierras y los recursos naturales.

Del 2006 al 2010 surgieron 32 nuevos sindicatos y 31 000 nuevos trabajadores se sindicalizaron, llegando a 195 950, la mayora en el sector publico. As mismo durante el ao 2010: se presentaron 34 movimientos de protesta sobre asuntos ambientales (XVII IEN), el mayor nmero reportado en lo ltimos trece aos (desde que se lleva registro).

 

Es muy evidente que frente a la poltica de despojo salarial, territorial y vital del gobierno y las transnacionales, los sectores populares han resistido y se han reorganizado molecularmente; muchas veces esta reorganizacin se da a pesar de las burocracias sindicales y partidos progresistas, que ha militado para fomentar la dispersin y la crisis poltica o bien abandonando los frentes de clase y de lucha para dedicarse a la lucha ciudadana y electoralista.

 

Este proceso molecular tuvo durante noviembre de 2011 una emergencia a la superficie donde una multiplicidad de sectores y malestares ganaron la calle o hicieron huelgas (mdicos anestesilogos, vecinos, obreros agrcolas, motoqueros, choferes) y el malestar de las lites tambin se hizo expreso a travs de la AZOFRAS [1] y su oposicin al plan fiscal.

 

Justo en esa coyuntura surge la Coordinadora Nacional de Lucha como un intento de aglutinar a los sectores sindicales y sociales en lucha para preparar y organizar la resistencia, no contra este o aquel aspecto puntual del ataque y mucho menos para crear ilusiones en las posibilidades de arrancarle espacio a Liberacin Nacional (como postula la oposicin burguesa Alianza por Costa Rica), sino para articular la resistencia y la lucha callejera. Esta resistencia, que hoy aparece atomizada, debe dotar el campo popular y sindical de un programa que permita derrotar al plan de conjunto que tiene el gobierno.


1.- Asociacin de empresas de Zonas Francas de Costa Rica.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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