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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 12-02-2012

Etxebeste y Garzn

Jose Mari Esparza
Rebelin


Hay una cancin vasca que habla de las grandes obras pas que hizo en su pueblo natal el hidalgo Etxebeste, enriquecido tras el tornaviaje de su encomienda en las Indias. La cancin acaba mentando las desgracias, sangre y lgrimas que cost a los indios la bonhoma de Etxebeste. Los honores y la elevacin a los altares del indiano, fueron el ltimo escarnio para los indgenas que haban padecido su crueldad.

La historia se repite. Siempre hay quien intenta cubrir su pasado reinventndose en todo lo contrario. Al ladrn le place que lo tomen por honrado, al malvado por bondadoso, y al torturador que lo propongan para el Nobel de la Paz o lo nombren miembro del Comit Europeo para la Prevencin de la Tortura. Lo sorprendente es que en la era de Internet, cuando casi todo est escrito y publicado, haya gente (ignorante o malintencionada, elijan) que se deje engaar por estos reconvertidos a la virtud y al humanismo.

(Cuando me quitaban la bolsa cuenta Domingo Aizpurua- me aplicaban electrodos por todo el cuerpo: en la punta de los dedos de los pies, en los labios, en los pezones, en las manos, en los testculos, en el pene durante toda la noche fue igual: primero la bolsa, luego los electrodos y de seguido los golpes ante Garzn declar todo lo que me hicieron).

Para Baltasar Garzn, Etxebeste del siglo XXI, la encomienda de Indias comenz en 1988, en la Audiencia Nacional Espaola, tribunal de excepcin al que han calificado como la herencia ms envenenada de la justicia franquista, al ser sucesora del famoso Tribunal de Orden Pblico. Miles de personas han pasado durante todos estos aos por este siniestro organismo, sometidas a la incomunicacin que posibilita la impunidad del tormento. El mismo Comit Europeo de Prevencin de la Tortura (CPT), al que ahora pertenece Garzn, ha reclamado reiteradamente la abolicin de esa forma de detencin y lo mismo ha hecho Amnista Internacional, el Comit contra la Tortura (CAT) y diferentes Relatores de la ONU, como Martin Scheinin.

(Me los aplicaban por todo el cuerpo -cuenta el navarro Josu Unsin-. Era una breve descarga, una breve parada y otra vez a lo mismo me quedaron sendas marcas en las sienes Garzn me envi a la crcel adonde vino a visitarme una Comisin de Derechos Humanos del Parlamento Europeo a pesar del tiempo transcurrido los mdicos pudieron comprobar las marcas de los electrodos en las sienes).

Con los cientos de detenciones que ha promovido, Garzn es, sin duda, el juez europeo que ms denuncias de tortura ha escuchado en estos aos, sin que jams hiciera nada que no fuera negarlas y ocultarlas. Pero estas denuncias no estn, como en tiempos de Etxebeste, en antiguos e inaccesibles legajos de Indias, sino que se consiguen al minuto en las webs de las ONGs, peridicos, u organismos contra la tortura; en sumarios y juicios orales; en libros; en organismos internacionales, como el Tribunal de Estrasburgo. Esa izquierda espaola que aplaude al juez y lo nombra referente de la tica y la democracia realmente creen que de esa forma dignifican a nuestros fusilados? O ya han pasado, sin disimulo, a ser cmplices de lo que ocurre en la Audiencia Nacional?

(Al da siguiente fue similar, -narra Encarnacin Martnez- colocndome varias veces la bolsa, aplicndome electrodos, dndome golpes, simulacros de violacin Delante de Garzn, narr detenidamente todas estas salvajadas. Ms an, cuando le intent ensearle la marca que tena en la espalda, ese juez tuvo el valor de decirme que no era nada importante. Y s lo era: tuve que ingresar en urgencias en el Hospital, donde permanec cinco das en estado muy grave hasta el extremo que me tuvieron que inyectar 27 litros de suero).

No fueron slo ciudadanos vascos: en 1992 durante los Juegos Olmpicos, Garzn detuvo a 40 jvenes del independentismo cataln. Al final, fue el Tribunal Europeo de Derechos Humanos el que el 2 de noviembre de 2004 sentenciaba que Garzn no haba investigado sus torturas. Del trato recibido por los islamistas, que tambin deriv en condenas contra el juez-estrella, mejor no hablar.

(Sufr vejaciones sexuales y calculo que me desmay cuatro veces en las sesiones de tortura dice Eider Olaziregi- Todo se lo cont a Garzn, que lo escuch con absoluta indiferencia. Luego qued en libertad).

Dueo de un poder ilimitado, otorgado por los mismos que hoy le juzgan, nuestro Etxebeste decidi que era hora de transformarse. El caso de Pinochet le dio proyeccin internacional y con el caso de las vctimas del franquismo, consigui unir su imagen a una noble causa, pese a ser un digno descendiente de aqul rgimen, que jams se haba preocupado antes en denunciar. Juzgado con su propia vara de impartir justicia, hoy Garzn se sienta en el banquillo de los acusados por varios delitos, alguno de ellos, como el de cobrar comisiones, nada noble.

Etxebeste no sufri otra justicia que la del Valle de Josafat, pero Garzn tiene muchas causas por delante, muchsimo ms graves que las que encara en Madrid. El torturado tiene memoria larga. Es muy probable que, si un pice de democracia se sostiene en Europa, y al socaire de la nueva situacin en el Pas Vasco, algn tribunal europeo admita un da la denuncia formal, con nombres y apellidos, de los cientos de torturados que pasaron por l. Posiblemente, habr un Gobierno Vasco que ratificar esas denuncias. Y en ese banquillo, siquiera en efigie, estar tambin esa sedicente izquierda, ciega, sorda e interesada, que dej la memoria de sus muertos, nuestros muertos, en semejantes manos.

Jose Mari Esparza Zabalegi es editor.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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