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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 13-02-2012

En defensa de la poltica

Pascual Serrano
Rebelin


La lgica y legtima indignacin que la crisis econmica y las polticas antisociales que estn aplicando los gobiernos est provocando un rechazo mayoritario de importantes sectores ciudadanos a los polticos y la poltica sin distincin. Creo que debemos advertir sobre lo peligroso de esta deriva: la poltica es la forma en que se abordan los problemas colectivos y los polticos son los legtimos representantes elegidos para afrontar esos problemas. Estigmatizar todo ello, sin hacer distincin es un principio bsico del fascismo, el dictador Francisco Franco, cuando alguien de su entorno le intentaba transmitir alguna discusin o su disconformidad con alguna iniciativa le responda cnicamente: usted haga como yo, no se meta en poltica. En las pasadas elecciones, dentro del movimiento del 15M y su entorno o fuera, observ actuaciones y posiciones muy preocupantes. En la manifestacin del 15 de octubre convocada a nivel mundial comprob cmo discurri por una gran avenida comercial y cuando llegamos a la sede del gobierno autonmico los manifestantes comenzaron a gritar aqu est la cueva de Al Bab. No tengo ningn inters en defender a los gobernantes que ocupaban ese edificio, pero me molest que, mientras atravesbamos lujosas sedes bancarias o de multinacionales, a nadie le pareci oportuno gritar un eslogan similar, lo reservaron slo para los polticos que haban pasado por las urnas. Todos los das recibo mensajes de correo indignados recordando que los diputados reciben un iPhone, un iPad, un despacho o un ordenador. Probablemente hay privilegios de los polticos que debamos denunciar, por ejemplo un plan de pensiones slo por haber ejercido una legislacin, pero otras prestaciones son razonables y no debemos criminalizarlas. El diputado de Izquierda Unida Alberto Garzn lo dej claro de forma valiente y clara cuando tom posesin de su cargo, dijo que necesita un telfono para ejercer su trabajo y un ordenador al tiempo que renunciaba, como otros diputados, al plan de pensiones. No vi apenas reacciones de felicitaciones por parte de esos sectores que satanizan a los polticos.

Durante la ltima campaa electoral para las elecciones generales espaolas otra movilizacin de protesta consisti en poner una nariz de payaso en las caras de todos los carteles electorales, fueran del partido que fueran, incluso los candidatos de partidos minoritarios o extraparlamentarios. Se trata de otra accin protofascista que le viene muy bien al poder econmico: los ciudadanos crticos estigmatizan a todos los polticos y, mientras tanto, los sectores conservadores y adinerados eligen a unos gobernantes de derechas que aplicarn las polticas que impongan los mercados. El peridico de izquierdas italiano Il Manifesto ha hablado de contrarrevolucin que cultiva la semilla de la antipoltica y hace una limpieza tnica de las ideas1. Basta observar que Silvio Berlusconi, cuando se ha visto derrotado polticamente, ha recibido de su comit estratgico la idea de trabajar sobre la propuesta de reivindicar la antipoltica como llave de volver al poder. As no vamos a ganar, el Partido de la Libertad, parece ya un partido viejo, hace falta un nuevo contenedor capaz de convocar la antipoltica2, dijo Il Cavalieri.

Con motivo de la ltima reforma laboral, veo entre los manifestantes de la Puerta del Sol otro eslogan que dice el prximo parado, un diputado3. De nuevo todos los diputados en el mismo saco, si de poner en paro a los diputados se trata, los golpes de estado militar han sido histricamente muy eficaces para hacerlo.

Es indiscutible que muchos representantes, fundamentalmente los que gobiernan, son cmplices del saqueo de los recursos pblicos, de las polticas de desmantelamiento del sector pblico, del recorte de prestaciones sociales fundamentales, de escandalosos casos de corrupcin. Incluso podemos recordar que nada de lo negativo que est sucediendo en nuestra prdida de derechos sociales y condiciones econmicas podra haber sucedido sin la complicidad de los polticos gobernantes. Pero ni todos los polticos son iguales, ni todos los partidos tienen las mismas propuestas, ni se fundamentan en los mismos principios ideolgicos. Basta recordar que el gobierno de Espaa en los ltimos treinta aos lo han protagonizado slo dos partidos. Existen muchas personas que estn trabajando duro desde los partidos polticos minoritarios para cambiar las cosas, algunos tienen pocos representantes en el Congreso, otros ninguno. Se trata de representantes que no estn robando, no se estn haciendo ricos, quieren cambiar este modelo, hacerlo ms social y ms democrtico. Trabajan mucho ms que muchos ejecutivos empresariales y profesionales, ganan mucho menos, su compromiso poltico les supone muchos sacrificios familiares y profesionales, y su puesto de trabajo tambin es precario porque, a diferencia de otros, pasan por el veredicto de las urnas cada cuatro aos. Yo creo que ellos necesitan un telfono para trabajar, que no merecen una nariz de payaso y yo no los quiero parados. Su problema es que son pocos, la misin de quienes estamos indignados es que sean ms.

Pascual Serrano es periodista. Su ltimo libro es "Contra la neutralidad. Tras los pasos de John Reed, Ryzard Kapuścińsky, Edgar Snow, Rodolfo Walsh y Robert Capa" . Editorial Pennsula. Barcelona

Www.pascualserrano.net


Nota

 

 

1Editorial de Il Manifesto, 9-2-2012

2La Reppublica, 3-10-2011

3Fotografa en El Pas 11-2-2012

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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