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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 20-02-2012

La decadencia de EE.UU. en perspectiva (Parte I)
Perdiendo el mundo

Noam Chomsky
Tom Dispatch

Traducido del ingls para Rebelin por Germn Leyens


Introduccin del editor de Tom Dispatch

Perdiendo el mundo

La decadencia de EE.UU. en perspectiva, Parte I

Noam Chomsky

Los aniversarios significativos son conmemorados solemnemente el ataque de Japn contra la base naval de EE.UU. en Pearl Harbor, por ejemplos. Otros son ignorados, y frecuentemente nos ensean lecciones valiosas sobre lo que probablemente nos espera. Ahora mismo, de hecho.

Por el momento, no estamos conmemorando el 50 aniversario de la decisin del presidente

John F. Kennedy de lanzar el acto de agresin ms destructivo y asesino del perodo posterior a la Segunda Guerra Mundial: la invasin de Vietnam del Sur, y despus de toda Indochina, dejando a millones de muertos y a cuatro pases devastados, con vctimas que siguen aumentando por los efectos a largo plazo de la saturacin de Vietnam del Sur con algunos de los carcingenos ms letales conocidos, realizada para destruir la cobertura en el terreno y los cultivos alimentarios.

El objetivo primordial era Vietnam del Sur. Posteriormente la agresin se extendi hacia el Norte, luego a la remota sociedad campesina del norte de Laos, y finalmente a Camboya rural, que fue bombardeada al sorprendente nivel de todas las operaciones areas aliadas en la regin del Pacfico durante la Segunda Guerra Mundial, incluidas las dos bombas atmicas arrojadas sobre Hiroshima y Nagasaki. Al hacerlo, se cumplieron las rdenes de Henry Kissinger todo lo que vuela sobre todo lo que se mueve un llamado al genocidio que es raro en los antecedentes histricos. Poco de esto es recordado. La mayor parte es apenas conocida ms all de crculos limitados de activistas.

Cuando la invasin fue lanzada hace 50 aos, la preocupacin fue tan ligera que hubo pocos esfuerzos por justificarla, apenas ms que el apasionado argumento del presidente de que en todo el mundo se nos opone una conspiracin monoltica e implacable que se basa primordialmente en medios clandestinos para expandir su esfera de influencia y si la conspiracin logra sus objetivos en Laos y Vietnam: las puertas se abrirn ampliamente.

En otro sitio, advirti adems que los complacientes, los autoindulgentes, las sociedades blandas estn a punto de ser barridos con los despojos de la historia [y] solo los fuertes pueden llegar a sobrevivir, reflexionando en este caso sobre el fracaso de la agresin y del terror estadounidense para aplastar la independencia de Cuba.

Para cuando la protesta comenz a aumentar media docena de aos despus, el respetado especialista en Vietnam e historiador militar Bernard Fall, ningn pacifista, predijo que Vietnam como entidad cultural e histrica est amenazado por la extincin [mientras] el campo muere literalmente bajo los golpes de la mayor maquinaria militar jams desencadenada sobre un rea de este tamao. De nuevo se refera a Vietnam del Sur.

Cuando la guerra termin despus de ocho horrendos aos, la opinin dominante estaba dividida entre los que describan la guerra como una noble causa que podra haber sido ganada con ms dedicacin, y en el extremo opuesto, los crticos, para quienes fue un error demasiado costoso. En 1977, el presidente Carter, provoc poca atencin cuando explic que no tenemos ninguna deuda con Vietnam porque la destruccin fue mutua.

Todo esto contiene importantes lecciones para nuestros das, incluso fuera de otro recuerdo de que solo los dbiles y derrotados tienen que rendir cuentas por sus crmenes. Una leccin es comprender lo que est sucediendo cuando solo prestamos atencin a los eventos crticos del mundo real, a menudo desdeados en la historia, sino tambin a lo que creen los dirigentes y la opinin de la elite, por teidos de fantasa que estn. Otra leccin es que junto a la fantasa elucubrada para aterrorizar y movilizar al pblico (y que tal vez sea creda por algunos que son atrapados por su propia retrica), tambin existe una planificacin geoestratgica basa en principios que son racionales y estables durante largos perodos porque estn arraigados en instituciones estables y sus preocupaciones. Eso tambin vale en el caso de Vietnam. Volver al tema, solo subrayo aqu que los factores persistentes en la accin estatal son generalmente bien ocultados.

La guerra de Iraq es un caso instructivo. Fue mercadeada a un pblico aterrado sobre las bases usuales de la autodefensa contra una terrible amenaza a la supervivencia: la nica pregunta declararon George W. Bush y Tony Blair era si Sadam Hussein terminara sus programas de desarrollo de armas de destruccin masiva. Cuando la nica pregunta recibi la respuesta equivocada, la retrica del gobierno gir desenvueltamente hacia nuestro anhelo de democracia, y la opinin educada, como se debe, sigui el camino indicado; todo rutina.

Ms adelante, a medida que resultaba ms difcil ocultar la escala de la derrota de EE.UU. en Iraq, el gobierno admiti silenciosamente lo que siempre estuvo claro. En 2007-2008, el gobierno anunci oficialmente que un acuerdo final deba otorgar a EE.UU. bases militares y el derecho a operaciones de combate, y preferir a inversionistas estadounidenses en el rico sistema energtico demandas que fueron renuentemente abandonadas ms tarde ante la resistencia iraqu. Y todo fue ocultado a la poblacin en general.

Midiendo la decadencia de EE.UU.

Con semejantes lecciones en mente, vale la pena considerar lo que es destacado actualmente en los grandes peridicos de poltica y opinin. Limitmonos a la ms prestigiosa de las revistas del establishment, Foreign Affairs. El titular que vociferaba en la portada de la edicin de diciembre de 2011, dice en negrita: Se acab EE.UU.?

El artculo titular llama a recortes econmicos en las misiones humanitarias en el extranjero que consumen la riqueza del pas, a fin de detener la decadencia de EE.UU. que es un tema importante en el discurso de los asuntos internacionales, acompaado usualmente por el corolario de que el poder se orienta hacia el Este, hacia China y (tal vez) India.

Los principales artculos tienen que ver con Israel-Palestina. El primero, de dos altos funcionarios israeles, lleva el ttulo de El problema es el rechazo palestino: el conflicto no puede ser resuelto porque los palestinos se niegan a reconocer Israel como Estado judo ajustndose as a la prctica diplomtica estndar: los Estados son reconocidos, pero no sectores privilegiados en su interior. La demanda es apenas ms que un nuevo artilugio para desalentar de la amenaza de un arreglo poltico que debilitara los objetivos expansionistas de Israel.

La posicin opuesta, defendida por un profesor estadounidense, tiene el ttulo: El problema es la ocupacin. El subttulo dice Cmo la ocupacin destruye la nacin. Qu nacin? Israel, por supuesto. El par de artculos aparece bajo el titular Israel sitiado.

La edicin de enero de 2012 presenta un llamado ms para bombardear Irn ahora, antes que sea demasiado tarde. Advirtiendo contra los peligros de la disuasin, el autor sugiere que los escpticos de la accin militar no aprecian el verdadero peligro que un Irn con armas nucleares planteara a los intereses de EE.UU. en Medio Oriente y ms all. Y sus sombros pronsticos asumen que la cura sera peor que la enfermedad es decir, que las consecuencias de un ataque de EE.UU. contra Irn seran tan malas o peores que las de que Irn logre sus ambiciones nucleares. Pero es una suposicin defectuosa. La verdad es que un ataque militar con el propsito de destruir el programa nuclear de Irn, si es dirigido cuidadosamente, podra ahorrar a la regin y al mundo una amenaza muy real y mejorar dramticamente la seguridad nacional a largo plazo de EE.UU.

Otros argumentan que los costes seran demasiado elevados, y en los extremos algunos incluso sealan que un ataque violara el derecho internacional como lo hace la posicin de los moderados, quienes regularmente planean amenazas de violencia, en violacin de la Carta de la ONU.

Veamos una por una esas principales preocupaciones.

La demografa es solo uno de los numerosos problemas serios del futuro. Para India, los problemas son mucho ms severos.

No todas las voces prominentes prevn una decadencia de EE.UU. Entre los medios internacionales, no hay ninguno ms serio y responsable que el London Financial Times. Recientemente dedic toda una pgina a la expectativa optimista de que nueva tecnologa para la extraccin de combustibles fsiles norteamericanos podra permitir que EE.UU. llegue a ser independiente energticamente, y por ello retenga su hegemona global durante un siglo. No hay ninguna mencin del tipo de mundo que EE.UU. dominara en ese caso, pero no por falta de evidencia.

Aproximadamente al mismo tiempo, la Agencia Internacional de Energa (IEA) inform que, con el rpido aumento de las emisiones de carbono por el uso de combustible fsil, se llegar al lmite de seguridad en 2017 si el mundo contina por su camino actual. La puerta se est cerrando dijo el economista jefe de la IEA, y muy pronto se cerrar para siempre.

Poco antes el Departamento de Energa de EE.UU. inform sobre las cifras ms recientes de emisiones de dixido de carbono, que aumentaron por la cantidad ms alta registrada a un nivel mayor que el peor de los casos previstos por el Panel Internacional sobre Cambio Climtico (IPCC). No fue ninguna sorpresa para muchos cientficos, incluido el programa del MIT sobre cambio climtico, que ha advertido durante aos que las predicciones del IPCC son demasiado conservadoras.

Semejantes crticos de las predicciones del IPCC no reciben prcticamente ninguna atencin pblica, a diferencia del margen de negacionistas que son apoyados por el sector corporativo, junto con inmensas campaas de propaganda que han apartado a los estadounidenses del espectro internacional en su negacin de las amenazas. El apoyo empresarial tambin se traduce directamente en poder poltico. El negacionismo forma parte del catequismo que debe ser entonado por los candidatos republicanos en la grotesca campaa electoral que est en curso, y en el Congreso son suficientemente poderosos como para abortar hasta esfuerzos para estudiar los efectos del calentamiento global, para no hablar de hacer algo serio al respecto.

En breve, la decadencia de EE.UU. puede posiblemente ser detenida si abandonamos la esperanza de supervivencia decente, perspectivas que son demasiado reales en vista del equilibrio de fuerzas en el mundo.

Perdiendo China y Vietnam

Dejando de lado pensamientos tan desagradables, una mirada de cerca a la decadencia de EE.UU. muestra que China juega ciertamente un importante papel, como lo ha hecho durante 60 aos. La decadencia que ahora provoca una preocupacin semejante no es un fenmeno reciente. Se remonta a fines de la Segunda Guerra Mundial, cuando EE.UU. tena la mitad de la riqueza del mundo e incomparable seguridad y alcance global. Los planificadores eran naturalmente bien conscientes de la enorme disparidad del poder, y queran mantenerla de esa manera.

El punto de vista bsico fue presentado con admirable franqueza en un importante documento estatal de 1948 (PPS 23). El autor fue uno de los arquitectos del Nuevo Orden Mundial de esos das, presidente del Personal de Planificacin Poltica del Departamento de Estado, el respetado estadista y erudito George Kennan, un pacifista moderado dentro del espectro de la planificacin. Seal que el objetivo poltico central era mantener la posicin de disparidad que separaba nuestra inmensa riqueza de la pobreza de otros. Para lograr ese objetivo, aconsej: Debemos cesar de hablar de objetivos vagos pero irreales como ser derechos humanos, el aumento de los estndares de vida, y democratizacin, y debemos utilizar conceptos de poder directo, no embarazados por consignas idealistas sobre altruismo y obras de beneficencia hacia el mundo.

Kennan se refera especficamente a Asia, pero las observaciones se generalizan, con excepciones, para participantes en el sistema global dirigido por EE.UU. Se comprenda bien que las consignas idealistas deban ser ostentadas prominentemente cuando iban dirigidas a otros, incluidas las clases intelectuales, de quienes se esperaba que las promulgaran.

Los planes que Kennan ayud a formular e implementar daban por entendido que EE.UU. controlara el Hemisferio Occidental, Lejano Oriente, el antiguo imperio britnico (incluidos los incomparables recursos energticos de Medio Oriente), y tanto de Eurasia como fuera posible, crucialmente sus centros comerciales e industriales. No eran objetivos poco realistas, en vista de la distribucin del poder. Pero la decadencia comenz de inmediato.

En 1949, China declar la independencia, un evento conocido en el discurso occidental como la prdida de China en EE.UU. con amargas recriminaciones y conflicto sobre quin era responsable de esa prdida. La terminologa es reveladora. Solo se puede perder algo que uno posee. La suposicin tcita era que EE.UU. posea China, por derecho, junto con la mayor parte del resto del mundo, tal como lo asuman los planificadores de la posguerra.

La prdida de China fue el primer paso importante en la decadencia de EE.UU. Tuvo importantes consecuencias polticas. Una fue la decisin inmediata de apoyar el esfuerzo de Francia por reconquistar su antigua colonia de Indochina, para que esta, no fuera tambin perdida.

La propia Indochina no era una preocupacin enorme, a pesar de las afirmaciones sobre sus ricos recursos por el presidente Eisenhower y otros. La preocupacin fue ms bien la teora del domin, frecuentemente ridiculizada cuando los domins no caen, pero sigue siendo un principio dominante en la poltica porque es bastante racional. Para adoptar la versin de Henry Kissinger, una regin que cae fuera de control puede convertirse en un virus que propagar el contagio, induciendo a otros a seguir el mismo camino.

En el caso de Vietnam, la preocupacin era que el virus del desarrollo independiente pudiera infectar Indonesia, que realmente posee ricos recursos. Y eso podra llevar a Japn el sper domin como fue llamado por el destacado historiador sobre Asia, John Dower, a acomodarse a un Asia independiente como su centro tecnolgico e industrial en un sistema que escapara al alcance del poder de EE.UU. Eso significara, en efecto, que EE.UU. haba perdido la fase del Pacfico de la Segunda Guerra Mundial, librada para impedir el intento de Japn de establecer un Nuevo Orden semejante en Asia.

El camino para encarar un problema semejante es obvio: destruir el virus e inocular a los que podran estar infectados. En el caso de Vietnam, la decisin racional era destruir toda esperanza de un exitoso desarrollo independiente e imponer dictaduras brutales en las regiones vecinas. Esas tareas fueron realizadas con xito aunque la historia tiene su propia astucia, y algo similar a lo que se tema se ha estado desarrollando desde entonces en el Este de Asia, para consternacin de EE.UU.

La victoria ms importante de las guerras de Indochina fue en 1965, cuando un golpe militar en Indonesia, respaldado por EE.UU. y dirigido por el general Suharto, realiz masivos crmenes que fueron comparados por la CIA con los de Hitler, Stalin y Mao. Los medios dominantes informaron fielmente y con euforia irrestricta sobre la asombrosa matanza masiva, como la describi el New York Times.

Fue un rayo de luz en Asia, como escribi el renombrado comentarista liberal James Reston en el Times. El golpe termin la amenaza de democracia al demoler al partido poltico de los pobres, basado en las masas; estableci una dictadura que procedi a compilar uno de los peores historiales de derechos humanos en el mundo, y abri las riquezas del pas a inversionistas occidentales. No es de extraar que, despus de muchos otros horrores, incluida la casi genocida invasin de Timor Oriental, Suharto haya sido saludado por el gobierno de Clinton en 1995 como nuestro tipo de hombre.

Aos despus de los grandes eventos de 1965, el consejero de seguridad nacional de

Kennedy-Johnson, McGeorge Bundy, reflexion que hubiera sido sabio terminar la guerra de Vietnam en ese momento, con el virus virtualmente destruido y el domin primordial slidamente en su sitio, reforzado por otras dictaduras respaldadas por EE.UU. en toda la regin.

Procedimientos similares han sido seguidos rutinariamente en otros sitios. Kissinger se refiri especficamente a la amenaza de una democracia socialista en Chile. Esa amenaza fue destruida en otra fecha olvidada, lo que los latinoamericanos llaman el primer 11-S, que en violencia y amargos efectos excedi de lejos el 11-S conmemorado en Occidente. Una cruel dictadura fue impuesta en Chile, parte de una plaga de brutal represin que se extendi por Latinoamrica, alcanzando Centroamrica bajo Reagan. Los virus tambin han causado profundas preocupaciones en otros sitios, incluido Medio Oriente, donde la amenaza del nacionalismo secular ha preocupado frecuentemente a los planificadores britnicos y estadounidenses, inducindolos a apoyar al fundamentalismo islmico radical para contrarrestarlo.

La concentracin de la riqueza y la decadencia de EE.UU.

A pesar de semejantes victorias, la decadencia de EE.UU. continu. En 1970, la parte estadounidense de la riqueza del mundo haba cado a un 25%, aproximadamente donde permanece, todava colosal, pero mucho menos que al fin de la Segunda Guerra Entonces. Para entonces, el mundo industrial era tripolar: Norteamrica basada en EE.UU., Europa basada en Alemania, y el Este de Asia, que ya era la regin industrial ms dinmica, basada en aquel entonces en Japn, pero que entonces inclua a las antiguas colonias japonesas Taiwn y Corea del Sur, y ms recientemente China.

Aproximadamente en esos das, la decadencia de EE.UU. entr a una nueva fase: decadencia conscientemente auto-infligida. Desde los aos setenta, ha habido un cambio significativo en la economa estadounidense, cuando planificadores, privados y estatales, se volvieron hacia la financializacin y la subcontratacin al extranjero de produccin, impulsada en parte por la tasa de beneficios en disminucin en la manufactura en el interior. Esas decisiones iniciaron un ciclo maligno en el cual la riqueza se concentr considerablemente (dramticamente en el mximo 0,1% de la poblacin), causando la concentracin del poder poltico; de ah la legislacin para llevar an ms lejos el ciclo: la tributacin y otras polticas fiscales, desregulacin, cambios en las reglas de la gobernancia corporativa permitiendo inmensos beneficios para los ejecutivos, etc.

Mientras tanto, para la mayora, los salarios reales se estancaron en gran parte, y la gente pudo arreglrselas solo mediante cargas laborales fuertemente aumentadas (mucho ms que en Europa), deudas insostenibles, y burbujas repetidas desde los aos de Reagan, creando riqueza en el papel que inevitablemente desapareca cuando reventaban (y los perpetradores eran rescatados por el contribuyente). Paralelamente, el sistema poltico ha sido cada vez ms desgarrado mientras ambos partidos son impulsados ms profundamente dentro de los bolsillos corporativos con el aumento del coste de las elecciones, los republicanos a un nivel grotesco, los demcratas (ahora sobre todo los antiguos republicanos moderados) no se quedaron demasiado atrs.

Un reciente estudio del Instituto de Poltica Econmica, que ha sido durante aos la mayor fuente de datos probos sobre estos eventos, es titulado Failure by Design [Fracaso deliberado]. La palabra deliberado es exacta. Otras alternativas eran ciertamente posibles. Y como seala el estudio, el fracaso tiene una base clasista. No hay fracaso para los que deliberan. Lo contrario es lo cierto. Las polticas fueron, ms bien, un fracaso para la gran mayora, el 99% en la imaginera de los movimientos Ocupa y para el pas, que ha declinado y seguir hacindolo bajo estas polticas.

Otro factor es la subcontratacin al extranjero de la manufactura. Como lo ilustra el ejemplo de los paneles solares, la capacidad manufacturera provee la base y el estmulo para la innovacin llevando a niveles ms elevados de sofisticacin en la produccin, el diseo y la invencin. Eso, tambin, est siendo subcontratado, lo que no es un problema para los mandarines del dinero que elaboran cada vez ms la poltica, pero es un problema serio para la gente trabajadora y las clases medias, y un verdadero desastre para los ms oprimidos, los africano-estadounidenses, que nunca han escapado al legado de la esclavitud y sus crueles secuelas, y cuya exigua riqueza desapareci virtualmente despus del colapso de la burbuja de la vivienda en 2008, provocando la ms reciente crisis financiera, la peor hasta ahora.

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Noam Chomsky es profesor emrito del Departamento de Lingstica y Filosofa del MIT. Es autor de numerosas obras polticas que son xitos de ventas. Sus ltimos libros son

Making the Future: Occupations, Intervention, Empire, and Resistance, The Essential Chomsky (editado por Anthony Arnove), una coleccin de sus escritos de los aos cincuenta hasta la actualidad, Gaza in Crisis, con Ilan Papp, y Hopes and Prospects.

[Nota: La II Parte de la discusin de Noam Chomsky de la decadencia estadounidense, El camino imperial aparecer maana en Rebelin.

Copyright 2012 Noam Chomsky

2012 TomDispatch. All rights reserved.

Fuente: http://www.tomdispatch.com/blog/175502/



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