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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 27-02-2012

En torno al reciente artculo de Santiago Alba
Llueve sobre mojado

Jos R. Cervera Grau
Rebelin


En este artculo de Santiago Alba, Siria, los medios alternativos y las verdades propagandsticas, http://www.insurgente.org/index.php?option=com_content&view=article&id=10523:siria-los-medios-alternativos-y-las-verdades-propagandisticas&catid=243:articulos&Itemid=619 , considero que el autor, intentando formular sustrato tico revolucionario incurre en aquello del idealismo kantiano: Fiat veritas, pereat mundus. (Decir siempre la verdad, aunque perezca el mundo). Sin embargo, en este caso, ms que contestar al artculo por lo que afirma en el mismo, habra que cuestionarlo por lo que calla, por lo que debera de decir y no dice a estas alturas de preparativos claros de guerra contra Siria e Irn.

No ser yo el que torpemente trace relaciones causa efecto entre el mantenimiento a ultranza de su verdad y que el mundo perezca. Pero no acierto a comprender cmo ante la gravedad de los acontecimientos mundiales se puede uno permitir el lujo de determinadas divagaciones y acusaciones, cmo si estos riesgos ciertos para el mundo fuesen en realidad un problema de segundo grado y no fuesen merecedores de las acusaciones mayores.

Plantear las cosas sobre la escurridiza base de la filosofa moral es querer tener la sartn por el mango de una verdad que desde Demcrito yace en el fondo de un pozo oscuro, aplastada por la propaganda y cmo debera de saber a estas alturas Alba, por la nica y hegemnica. Y no existe otra, por lo que no comprendo cmo se plantea la comparativa respecto de la veracidad de unos medios y otros, cuando en la prctica slo existen los unos.

Creo que a Alba le ocurre cmo al alumno que adems de aplicado quiere ser bueno de solemnidad; tan bueno que en vsperas de su comunin (despues del affaire libio sera ms correcto decir de su "confirmacin"), antepone la paz interior de proceder segn la que considera su recta conciencia sobre cualquier otro inters mundanal (la desaparicin del mundo es algo muy mundano para algunos tericos). Pero una cosa son los mandamientos y otra su cumplimiento. Es muy difcil de cumplir esa aspiracin a la verdad por una razn prctica evidente: Cmo narices defiendo mi verdad sin medios para hacerlo?. Y cmo diablos antepongo a la necesidad de actuar la pataleta reivindicativa de la verdad en abstracto, todo un palo en la rueda de la necesidad de actuar frente a la guerra?.

Puestos a reivindicar la verdad absoluta e imposible, vamos a comentar algunas verdades, menores, pero mucho ms sustanciales, contradictorias al igual que el ser humano que aspira al absoluto ante la dificultad de encarar las verdades cotidianas:

- Alba no dice en qu circunstancia, pero lo que nos comenta en su artculo es su intervencin en el Encuentro de Intelectuales por la Paz y el Medio Ambiente, en el marco de la XXI Feria del Libro de La Habana, hace unos das. Predicamos la necesidad de la verdad, pero a veces una media verdad es una mentira: No nos dice Alba que por ejemplo Fidel dijo que las pugnas por cuestiones menores entre la izquierda cuando se coinciden en las importantes, son viejas costumbres que se irn olvidando. Sin embargo, Alba, omitiendo estos preceptos y seleccionando del catecismo lo que le conviene, en cuanto aterriza en la feliz Europa vuelve a la carga, y no para arremeter contra los preparativos de guerra mundial, sino contra los compaeros de viaje. Si, esos que en algunos sitios denomina talibanes anti-imperialistas. En esta actitud vemos de nuevo el brindis al Sol de la unidad de la izquierda, que me recuerda en exceso lo de la Iglesia y su indisolubilidad del matrimonio, dnde es ms importante la defensa de la unin en si que el amor que se profesen las partes. De hecho, si replicas alguna cosa desde la condicin de talibn tenebroso (tambin se nos llama cariosamente antimperialistas trasnochados), te ningunean los que existen bajo la luz del Sol, ese lucero (que tanto luce) de los brindis. Ese brindis es la muletilla de cuando les sacas a relucir las contradicciones de su discurso inhibidor de respuestas, de cuando quedan sin argumentos, de cuando recurren al dao que le hacemos a una unidadque no existe ni acta. Y por mucho que Fidel nos hable de las viejas costumbres, son actuales , y por mi parte tambin me gustara una unidad....pero con alguna finalidad concreta e importante. En romn paladino, deberamos actuar todos contra la guerra y sus secuaces. Y de momento, esto no est ocurriendo.

- Para no degradar su propio discurso en otra ms de sus desequlibradas comparativas, Alba poda haber optado para su diseccin sobre las prcticas contrarias a la verdad entre la izquierda, por equipararse en el listn a muchos intelectuales y articulistas que de modo riguroso estn poniendo en serios aprietos a los defensores de la guerra humanitaria y de las primaveras que quieren sustentarla. Alba opta por lo faciln. Saca a relucir a una de las pocas voces que se ha alzado contra la propaganda meditica belicista, la Plataforma Antimperialista, y para facilitarse a si mismo el trabajo de deconstruccin se enfrenta a este comunicado contra la manipulacin de RTVE sobre Siria. Un texto el de esta Plataforma que no tiene por qu ser reflexivo, no es un estudio, no es un ensayo, no es un artculo; se trata de un comunicado dictado por las urgencias del tiempo y del voluntarismo frente a la pasividad. Otro mazazo a la verdad omitiendo de nuevo una pequea verdad. Alba tendra que buscar un rival de su nivel y en medio de ese debate, es posible que la verdad, que no es otra cosa que ir derribando las certezas propias; cabe la posibilidad de que se aproximase a ella. Hay que jugar limpio, esta es una de las verdades que resuma la bsqueda de la verdad, no es as?. Tener todas las cartas no lo es. Insisto, sera aconsejable para no devaluar su discurso que Alba buscase rivales de su talla: Este antroplogo y socilogo sirio residente en Espaa creo que podra serlo, no hay ms que leerlo: http://identi d adandaluza.wordpress.com/2012/02/08/siria-ya-ha-sido-invadida/. Si no ha sido amenazado todava de muerte por parte de ese sector sirio de oposicin pacfica que quiere intervencionismo OTAN , tal y cmo han hecho con un mdico residente tambin por estos lares y que tampoco le gusta que le bombardeen su pas; es posible que quiera contrastar criterio con Alba.

- Ms verdades selectivas de Alba: Nos vende democracia tambin en abstracto, gran receta para el mundo que no conoce nuestra bendicin. Democracia, papel mojado en sangre; que cuando intenta internacionalizarse en sus pretensiones de universalidad lo hace a travs de esas abnegadas ONG que anteponen esos derechos tericos sobre el ms elemental del derecho a vivir. Democracia de Guantnamo y de destruccin de lo que la sangre obrera tard 200 aos en levantar, proclive al asesinato selectivo y a la rapia, amante del derecho internacional retorcido y de la no injerencia mercenaria, dispensadora del bombardeo salvfico. Alba cuestiona al rgimen sirio, o debera de hacerlo segn su hilo argumental, entre otras cuestiones, por aquello del sistema de partido nico, que cmo es lgico no encaja para nada con su concepto de democracia. Sin embargo, Alba viene con la supuesta dispensa papal de cuando Fidel afirma que nada ser como antes y aquello de que vivimos tiempos enteramente nuevos. Hay que recordarle a Alba que mal que le pese en Cuba tenemos partido nico, y no por ello echamos por tierra todos los logros de la revolucin, ni tenemos porqu esconder esta realidad que no se ajusta al esquema burgus de democracia. Nada ser cmo antes, pero Alba tiene que saber que algunas cosas tienen que ser cmo siempre, por ejemplo, el discurso racional; si pretendemos que no sean medias verdades, no debemos de solaparlas con nuestra devocin en la simple liturgia o en un supuesto culto personal, omitiendo los actos. Por qu lo de los actos?. Pues por que resulta muy fcil la adulacin a la personalidad, mientras escurrimos el bulto en lo fundamental: Fidel no se ha dedicado durante estos meses de bombardeo criminal sobre Libia a paralizar conciencias con dudas inducidas, ni a cuestionar o a censurar a los pocos que levantan la voz frente al crimen; sino que ha criticado con todo rigor y contundencia la actuacin imperialista, teniendo las cosas muy claras desde el principio y sabiendo a la perfeccin cual era el rden de las prioridades, es decir, cual era la contradiccin principal.

- En el ttulo del artculo de Alba aparece lo de medios alternativos . Por desgracia, es otra media verdad. Estos medios en ocasiones no lo son, puesto que en un falso e idealista concepto de la equidistancia respecto de la verdad, en vez de crear discurso propio, hacen de voceros de los medios masivos y al final, nicos. Por eso sorprende Santiago Alba mencionando algunas mentirijillas anti-imperialistas: Bomba atmica en Beni Walid, etc Esto ni siquiera fue una noticia, fue un rumor. De hecho, Alba no menciona fuente (en esto se parece a TVE). Y recurrir a esto cmo noticia para establecer una equiparacin respecto de la veracidad informativa entre antibelicistas y lo que detenten el poder de la informacin, me parece de una simpleza ridcula. Adems de ser un tremendo agravio comparativo: No tenemos apenas medios, los nicos que existen lo controlan todo y eso dificulta ms todava esa objetividad periodstica, que me provocara la risa si esto no fuese para llorar de rabia siempre contenida.

- Hay que echarle mucha imaginacin para ver cmo un ejemplo digno de exportacin este modelo de democracia burguesa que ya no es ni burgus, puesto que ha devenido en aristocrtico-financiera. A estas alturas si queremos actualizar la doctrina marxista que tenemos hibernada con debates estriles, tenemos que empezar a llamar a esto cleptocracia. Y si esta cleptocracia es capaz de abrirle la cabeza a nios de 14 aos que se atreven a pedir educacin en medio de la domesticacin ambiental, qu no haran los cleptcratas en el supuesto de tener que soportar una insurreccin armada, financiada desde el exterior y compuesta en gran medida por fanticos aliados de Occidente para el pillaje?, se quedaran al igual que nosotros extasiados tocando la lira y discutiendo si son galgos o podencos mientras arde Roma? La maldad de la intervencin imperialista no se mide de modo inversamente proporcional a las maldades reales o ficticias del gobierno del pais agredido, no es ms o menos aceptable en base a estos exmenes de democracia que formula Alba; existe de por s en base a unas ambiciones claras por parte de las potencias imperialistas. Y si esto se oculta o se disfraza de lecciones magistrales sobre veracidad, ya le vale al apologeta de la verdad, puesto que es el primero en desvirtuarla con su propia metodologa antibelicista.

- No es de recibo decir que nos robustecimos al mantener la verdad frente a la mentirosa guerra de Irak. En todo caso, fuimos capaces de separar el grano de la paja y mantener el tipo frente a la trampa a la que ahora hemos sucumbido: Aquello del tirano-que-masacra-a-su-poblacin, que por lo visto ahora inhabilita a todo el mundo para combatir el crimen organizado, y nos hace incapaces de mantener ambas supuestas verdades (en el supuesto de quienes as las contemplan), de manera simultnea y no excluyente. En aquel momento, es cierto que se forj un amplio movimiento popular antibelicista. Pero motivos que se me escapan y que es posible que tengan que ver con cierta impostura vaca de convicciones por parte de las organizaciones polticas que quisieron capitalizar ese sentimiento; aquello acab apagndose con la supuesta retirada de tropas.. Lo cierto es que se salieron con la suya y destruyeron Irak. Si esa supuesta fortaleza existiese todava, no asistiramos al lamentable espectculo de la izquierda europea incapaz de recuperar aquel sentimiento antibelicista y petrificada frente a la Medusa. Y puestos a las deducciones fciles, no s por qu extraa razn no se vuelve a mencionar por parte de Alba la evidencia de cmo ahora los mismos de entonces vuelven a mentir, en vez de armas de destruccin masiva ahora tenemos proteccin de civiles y guerra humanitaria. Es muy inoportuno Alba al decirnos que no admitir su verdad nos hara mentirosos y poco virtuosos, cuando la lucha anti-imperialista exigira que esa mencin a la mentira se focalizase contra los que la usan para sembrar muerte y caos, la nica verdad del barquero; tal y cmo siempre ha sido. No se puede invertir en esta tesitura la carga de la prueba, es a los mentirosos de siempre a los que hay que desenmascarar en primer lugar.

- No quera extenderme con enlaces hacia artculos, ya que cualquiera que quiera informarse tiene material de sobra. Es ms, abundar en la discusin a travs de la moral idealista es por definicin algo interminable e inabordable. Pero no me resisto a dejar este enlace y lo que se dice en l: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=140309. Aqu Alba, en contradiccin con lo afirmado en su primer manifiesto de solidaridad con el pueblo sirio y tan bien nutrido de intelectuales avalistas en su da de su primera apreciacin, nos habla de "una intervencin exterior que de manera indirecta ya se est produciendo". Entonces, ante este hecho ms que documentado (lo admiten incluso los propios responsables de esta intervencin y de tantas otras: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=144880), qu esperan que haga el gobierno sirio, con independencia de que sea cleptocracia o repblica socialista? Es ms, qu no estamos haciendo los antibelicistas?

- Cmo recurso dialctico izquierdoso, el seor Alba apel a un minoritario Partido Comunista tunecino para avalar el marchamo revolucionario de sus "rebeldes" libios y la legitimidad de la revuelta. Sera una buena colaboracin en esa necesidad de las verdades menores que permiten aspirar a la verdad gorda de la veracidad, que nos demanda a los dems y que tanto ansa Alba, que no pasase por alto lo que afirma en su comunicado el Partido Comunista Sirio respecto de la revuelta siria: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=144330

- Conviccin o impostura?. En este artculo de Alba ya mencionado con anterioridad http://www.rebelion.org/noticia.php?id=140309 se afirma que el asunto sirio podra generar un conflicto a gran escala de consecuencias inimaginables", "una guerra a gran escala de dimensiones apocalpticas". Si esto es as, merece la pena perder el tiempo con la retranca del idealismo kantiano de la bsqueda de la verdad inmaculada, pasando por alto en la homila que la izquierda antibelicista no puede decir ni verdad ni mentira, puesto que no le dejan decir nada ni tiene donde decirlo? El sentido comn nos dice que si los riesgos son reales y de tanta gravedad, y lo son sin duda; parece que ese sera el objetivo principal de la crticay no lo est siendo. La verdad de Alba, esa verdad desplegada en su larga descripcin del rgimen sirio, no tendra al fin y al cabo que ser excluyente de la otra y ms apremiante verdad: La de la amenaza cierta para toda la humanidad de los belicistas, crecidos por nuestro silencio inducido ante la barbarie que se despleg y se despliega en Libia.

Yo creo que esta vez Alba peca de filsofo moral "avant la lettre" y adems, exquisito. Que mantenga su verdad para si mismo, pero no la falsa disyuntiva: El mundo no tiene que perecer; por mucho que la prdida de tiempo en discusiones estriles aproxime el final. Es ms, sera conveniente mantenerlo para que pueda albergarnos. En el fondo esto va de aquello de hacer la revolucin y la guerra al mismo tiempo; o mejor dicho, de no hacer ni una cosa ni la otra; (que me expliquen qu revolucin se hace con mercenarios y que guerra se evita a base de inducir parlisis). Esta vez no dir que haya que acabar con la guerra para hacer la revolucin, pero si que afirmo que empezando a tomar conciencia sobre su inminencia hemos hecho toda una revolucin en este contexto.

Una crtica a mi mismo: No podemos seguir enzarzados en la polmica cada vez que aparece un artculo de Alba. Sin pretenderlo, estamos retroalimentando la parlisis, el debate servira si fuese en el mismo idioma, y sobre todo, si esto permitiese el inicio de alguna respuesta social distinta de la de los artculos de rplica y los post correspondientes, cuando los permiten (comunicacin unidireccional me parece que lo llaman). Creo que ha llegado el momento de que si Alba quiere seguir a su suerte en la dificultosa bsqueda de su hombre honesto, cmo Digenes (el Cnico le apodaban) a la luz de su antorcha, pues all l. Los dems bajo la luz del da que estn a punto de hurtarnos tenemos demasiadas cuestiones urgentes que ver y tratar.

Este texto est extraido de una carta de Einstein a Freud de 1932 : "La experiencia prueba que es ms bien la llamada intelectualidad la ms proclive a estas desastrosas sugestiones colectivas, ya que el intelectual no tiene contacto directo con la vida al desnudo, sino que se topa con sta en su forma sinttica, ms sencilla: sobre la pgina impresa". Impagable cita entre las reflexiones de quien fue capaz de alterar el paradigma del mundo natural, y dirigido al que buce en las cloacas de la mente. Epocas histricas similares unidas por el hilo de ese pensamiento crtico e inteligente, leccin vlida para hoy mismo; desde la comprensin general y hacia las miasmas ntimas del individuo.

Y a medio camino entre esas dos dimensiones del mundo, Sancho con las cosas claras y afirmando que se dejen algunos de pajas mentales en ojo propio, que no hacen sino ocultar cmo caen las vigas sobre el prjimo.

Jos R. Cervera Grau es Miembro de Ojos para la Paz.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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