Portada :: N. Chomsky
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 04-03-2012

Qu intenciones tiene Irn?

Noam Chomsky
La Jornada


El nmero de enero-febrero de la revista Foreign Affairs ofrece un artculo de Matthew Kroenig titulado Tiempo de atacar a Irn; por qu un ataque es la opcin menos mala, junto con comentarios sobre otras formas de contener la amenaza iran.

Los medios resonaron con advertencias sobre un posible ataque israel contra Irn mientras Estados Unidos vacilaba, manteniendo abierta la opcin de la agresin, con lo que sistemticamente se viola la carta de Naciones Unidas, fundamento del derecho internacional.

Conforme aumentan las tensiones, los escalofriantes ecos de los preparativos para las guerras de Afganistn e Irak estn en el aire. La febril retrica de la campaa de las elecciones primarias en Estados Unidos refuerza el resonar de los tambores de guerra.

Se le suelen atribuir a la comunidad internacional nombre clave de los aliados de Estados Unidos las preocupaciones por la inminente amenaza de Irn. Los pueblos del mundo, sin embargo, tienden a ver las cosas de otra manera.

Los pases no alineados, movimiento de 120 naciones, han apoyado vigorosamente el derecho de Irn a enriquecer uranio, opinin que compartan la mayora de los estadunidenses (encuestados por WorldPublicOpinion.org) antes de la inmensa ofensiva propagandstica lanzada hace dos aos.

China y Rusia se oponen a la poltica de Estados Unidos en Irn, como tambin India, que anunci que no acatara las sanciones estadunidenses y aumentara el volumen de su comercio con Irn. Turqua ha seguido una lnea similar.

Los europeos consideran a Israel como la mayor amenaza a la paz mundial. En el mundo rabe, Irn no es del agrado de nadie pero slo una minora muy pequea lo considera una amenaza. Ms bien, se calcula que Israel y Estados Unidos son las amenazas preminentes. La mayora piensa que la regin sera ms segura si Irn tuviera armas nucleares. En Egipto, en vsperas de la primavera rabe, 90 por ciento tena esta opinin, de acuerdo con encuestas de la Institucin Brookings y Zogby International.

Los comentaristas occidentales han hablado mucho de que los dictadores rabes supuestamente apoyan la posicin estadunidense sobre Irn, mientras pasan por alto el hecho de que la gran mayora de la poblacin est en contra, postura tan reveladora que no necesita comentarios.

En Estados Unidos, algunos observadores tambin han expresado desde hace tiempo sus preocupaciones por el arsenal nuclear de Israel. El general Lee Butler, ex jefe del comando estratgico de Estados Unidos, declar que las armas nucleares de Israel eran peligrosas en extremo.

En una publicacin del ejrcito de Estados Unidos, el teniente coronel Warner Farr advirti que un objetivo de las armas nucleares israeles, que no suele decirse pero que es obvio, es utilizarlas en Estados Unidos, presuntamente para asegurar un apoyo continuo de Washington a las polticas israeles.

Una preocupacin primordial en estos momentos es que Israel trate de provocar alguna accin de Irn, que a su vez incitara un ataque de Estados Unidos.

Uno de los principales analistas estratgicos de Israel, Zeev Maoz, en Defensa de Tierra Santa, un anlisis exhaustivo de la poltica de seguridad y exterior de Israel, llega a la conclusin de que el saldo de la poltica nuclear de Israel es decididamente negativo, daino para la seguridad del Estado. l ms bien insta a Israel a buscar un tratado regional de proscripcin de armas de destruccin masiva y crear una zona libre de ellas, como lo peda ya en 1974 una resolucin de la Asamblea General de Naciones Unidas.

En tanto, las sanciones de Occidente contra irn ya estn teniendo los efectos acostumbrados, causando escasez de alimentos bsicos, no para el clero gobernante sino para la poblacin. No es de extraar que la valerosa oposicin iran tambin condene las sanciones.

Las sanciones contra Irn podran tener el mismo efecto que sus predecesoras contra Irak, que fueron condenadas por genocidas por los respetables diplomticos de Naciones Unidas que las administraban y que finalmente renunciaron como una forma de protesta.

En Irak, las sanciones devastaron a la poblacin y reforzaron a Saddam Hussein, con lo que probablemente le evitaron la suerte corrida por la galera de otros tiranos apoyados por Estados Unidos y Gran Bretaa, dictadores que prosperaron prcticamente hasta el da en que varias revueltas internas los derrocaron.

Existe una discusin poco creble sobre lo que constituye exactamente la amenaza iran, aunque tenemos una respuesta autorizada, proporcionada por las fuerzas armadas y los servicios secretos de Estados Unidos. Sus presentaciones ante el Congreso han dejado en claro que Irn no representa ninguna amenaza militar.

Irn tiene una capacidad muy limitada de desplegar sus fuerzas y su doctrina estratgica es defensiva, destinada a disuadir una invasin el tiempo necesario para que la diplomacia haga sentir sus efectos. Si Irn est desarrollando armas nucleares (lo cual todava no est determinado), eso sera parte de su estrategia de disuasin.

El concepto que tienen los analistas israeles y estadunidenses serios es expresado claramente por Bruce Riedel, veterano con 30 aos de antigedad en la CIA, quien en enero declar que si yo fuera un asesor de seguridad nacional iran, querra tener armas nucleares como factor de disuasin.

Otra acusacin que Occidente presenta contra Irn es que la repblica islmica est tratando de ampliar su influencia en los pases vecinos, atacados y ocupados por Estados Unidos y Gran Bretaa, y que apoya la resistencia a la agresin israel en Lbano y a la ocupacin ilegal de territorios palestinos, que cuentan con el apoyo de Estados Unidos. Al igual que su estrategia de disuasin de posibles actos de violencia por parte de pases occidentales, se dice que las acciones de Irn son amenazas intolerables para el orden global.

La opinin mundial concuerda con Maoz. Es abrumador el apoyo a la idea de establecer una zona libre de armas de destruccin masiva en el Medio Oriente. Esa zona abarcara Irn, Israel y, de preferencia, a esas otras dos potencias nucleares que se han negado a ingresar en el tratado de no proliferacin nuclear, Pakistn e India, pases que, al igual que Israel, desarrollaron sus respectivos programas con ayuda estadunidense.

El apoyo a esta poltica en la conferencia de revisin del tratado de no proliferacin nuclear, en mayo de 2010, fue tan fuerte que Washington se vio obligado a aceptarla formalmente, pero con condiciones: la zona no entrara en efecto antes de lograr un arreglo de paz entre Israel y sus vecinos rabes; el programa de armas nucleares de Israel estara exento de las inspecciones internacionales; y ningn pas (entindase Estados Unidos) podra ser obligado a proporcionar informacin sobre las instalaciones y las actividades nucleares israeles, ni informacin relativa a transferencias anteriores de tecnologa nuclear a Israel.

En la conferencia de 2010 se convoc a una sesin para mayo de 2012, para avanzar en el establecimiento de la zona libre de armas de destruccin masiva en Medio Oriente.

Sin embargo, con toda la alharaca en torno de Irn, hay muy poca atencin a esa opcin, que sera la forma ms constructiva de manejar las amenazas nucleares en la regin: para la comunidad internacional, la amenaza de que Irn alcance la capacidad nuclear; para la mayor parte del mundo, la amenaza planteada por el nico Estado de la regin que tiene armas nucleares y un largo historial de agresiones y la superpotencia que lo patrocina.

No se puede encontrar ninguna mencin al hecho de que Estados Unidos y Gran Bretaa tienen una responsabilidad nica de dedicar sus esfuerzos a esa meta. Al tratar de darle una tenue cobertura legal a su invasin de Irak, esos pases invocaron la resolucin 687 de Naciones Unidas (1991), diciendo que Irak la estaba violando por construir armas de destruccin masiva.

Podemos pasar por alto esa declaracin, pero no el hecho de que la resolucin explcitamente compromete a los pases signatarios a establecer una zona libre de armas de destruccin masiva en el Medio Oriente.

Noam Chomsky es profesor emrito de Lingstica y Filosofa en el Instituto de Tecnologa de Massachusetts (MIT), en Cambridge, Massachusetts. El libro ms reciente de Noam Chomsky es Making the Future: Occupations, Interventions, Empire and Resistance, recopilacin de sus artculos para The New York Times Syndicate.

Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2012/03/03/opinion/026a1mun



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter