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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 07-03-2012

Putin sigue al frente de Rusia

Txente Rekondo
Rebelin


Tras las elecciones del pasado domingo, Vladmir Vladmirovich Putin vuelve a la presidencia de Rusia. Casi nadie, dentro o fuera de las fronteras rusas, pona en tela de juicio la ms que probable victoria de Putin, la nica duda era saber si sera necesaria una segunda vuelta. A la vista de los resultados, con un apoyo en torno al 60%, la presidencia rusa en los prximos seis aos estar en manos de Putin.

A partir de ahora se abre en Rusia la llamada "tercera fase" de Putin (tras sus anteriores cargos de presidente, 2000-2008, y primer ministro, 2008-2012), pero a diferencia de las anteriores etapas, la realidad social del pas parece haberse transformado, de ah que tal vez no valgan las recetas despasado, y en esa lnea cabe interpretar tambin la apuesta del propio Putin para este mandato.

Las denuncias de manipulacin electoral que algunos partidos opositores estn sealando, no pueden obviar el amplio respaldo que a da de hoy sigue manteniendo Putin a lo largo y ancho de Rusia, y al que buena parte de la poblacin sigue viendo como el factor clave de estabilidad. As mismo, todo el abanico de reproches sobre el proceso electoral que hemos odo estos das en boca de cualificados polticos occidentales son una muestra ms del doble rasero a que nos tienen acostumbrados esos actores, siempre prestos a denunciar el control de los medios de comunicacin, la utilizacin interesada de la legislacin, la corrupcin o la falta de transparencia cuando se trata de analizar situaciones ajenas a sus propios estados.

La estrategia de Putin para estos aos la ha manifestado a travs de diferentes artculos de prensa publicados en la campaa electoral. En base a los mismos, el nuevo presidente ruso ha hecho hincapi en los ejes centrales de su mandato. As, en poltica exterior seguir apostando por un mundo multipolar, por recuperar el peso y protagonismo en Oriente Medio, por estrechar lazos con China, por salidas dialogadas en torno a Corea del Norte o Irn, por un nuevo espacio de relaciones en Europa, y sobre todo por el apoyo a las minoras rusas en otros estados o a los empresarios rusos en otros mercados.

Sobre la seguridad nacional, ha manifestado que ?ser fuertes es una garanta para Rusia?, y en ese sentido pretende modernizar el ejrcito y la industria de defensa en los prximos aos, junto con mejoras sociales para los militares, y una mayor profesionalizacin de la armada rusa. En el eje socioeconmico, Putin defiende ?una poltica social en Rusia, basada en la justicia?, proponiendo medidas que favorezcan a los sectores ms desprotegidos (pensionistas, agricultores) e incentivando campaas contra el tabaco o el alcohol, o por una planificacin demogrfica. Tambin ha indicado su intencin de apostar por una mejora educativa y una mayor formacin par ala poblacin, para que su inmersin laboral suponga mejoras para Rusia. Y en este apartado se ha posicionado dispuesto a estudiar polticas migratorias ?que frenen el declive demogrfico?.

Putin ha dicho tambin que es necesario ?modernizar los mecanismos de nuestra democracia?, pero sin renunciar a un modelo centralista, que para el presidente ruso es 2la fuerza clave de la estabilidad poltica?. Medidas para facilitar la participacin ciudadana, el registro de nuevos partidos polticos, el inicio de una campaa para combatir la corrupcin institucional o facilitar el acceso a los mecanismos de la justicia, son algunas de sus propuestas para su nuevo mandato.

En materia econmica, Putin se ha puesto diferentes tareas para estos seis aos. Buscar la competitividad de Rusia en las nuevas reas tecnolgicas, atraer a compaas extranjeras para que inviertan en torno a la industria rusa, reducir la influencia del gobierno sobre la economa. Al mismo tiempo reconoce la importancia estratgica del potencial energtico ruso, pero anticipando la necesidad de buscar alternativas para el futuro, y tambin una nueva red de comunicaciones que facilite la conexin con las zonas ms lejanas del pas.

Otra baza importante ha sido el patriotismo. La defensa de Rusia frente a los ataques de EEUU y Occidente ha sido un tema recurrente en la campaa de Putin. Para ste, su defensa del ?nacionalismo y patriotismo ruso? no guarda relacin con posturas xenfobas o chauvinistas ?que son una amenaza para la integridad del estado ruso?. La cuestin tnica estar marcada por la revisin de la poltica migratoria, con medidas ms estrictas, y que irn acompaadas con la creacin de una agencia para ?monitorizas las relaciones intertnicas?, al tiempo que se buscar un mayor dialogo del gobierno con lderes religiosos.

Por otro lado, Putin ha reconocido tambin algunos logros de estos aos (la derrota del separatismo, una estabilidad econmica y la emergencia de las clases medias), al tiempo que seala los problemas que a da de hoy siguen persistiendo, como la pobreza o la falta de diversificacin econmica.

La oposicin a Putin sigue denunciando el proceso electoral, pero al mismo tiempo se muestra incapaz de articular una alternativa seria al futuro presidente, y eso es algo que percibe buena parte de la poblacin en Rusia. As, los llamados candidatos liberales son vistos como los padrinos de la privatizacin salvaje de hace unos aos; los candidatos Ziugnov (comunista) o Zhirinovski (populista) son recetas del pasado, condenados a un fracaso tras otro en las ltimas citas presidenciales; otros, como el multimillonario Prjorov es la viva imagen de los oligarcas, de la cultura el pelotazo; y los hay que a pesar de sus intentos por distanciarse de Putin, la poblacin los percibe como meros apndices del aparato estatal creado en torno al presidente.

La falta de lderes capaces de competir con Putin es acompaada en ocasiones con el encumbramiento que desde Occidente se hace a determinadas figuras opositoras, y que apenas tienen respaldo en Rusia. Un ejemplo evidente es la atencin meditica otorgada a Gari Kasparov o a Ilya Yashin por parte de una televisin del estado francs tras las elecciones de este domingo. Unos personajes que apenas encuentran eco y apoyo en las calles rusas, pero que no desprecian las alabanzas intencionadas y el protagonismo meditico que desde Occidente se les concede. Otra figura que se intenta ?promocionar? es la del blogero Aleksey Navalny, aunque su peso virtual no va acompaado del mismo apoyo en las calles.

Mencin aparte requiere la situacin en el llamado Cacaso norte, donde las imgenes y las evidencias de apao electoral haran sonrojar a cualquiera. La situacin ?excepcional? que se sigue viviendo en la zona permite a los dirigentes rusos (y algunos sealan que en esto coinciden con la oposicin) continuar perpetrando un fraude tras otro, en ocasiones con la inestimable ayuda de los colaboradores locales.

Rusia ha cambiado, y Putin sabe que lo seguir haciendo en los prximos aos, de ah que intente adecuar su estrategia a ese nuevo contexto, pero sin perder de vista sus propios intereses. El peso, meditico o no, de las clases medias urbanas condicionar en los prximos aos la poltica del estado ruso, al tiempo que conviene recordar que cuando nos referimos a Rusia estamos hablando de realidades polticas y sociales muy diferentes.

La corrupcin, el papel de Rusia en el mundo, la percepcin de buena parte de la poblacin de que las lites polticas son unos "privilegiados" , las demandas de cambio, el poder energtico, son algunos de los retos que acompaarn a Putin a lo largo de estos aos. Como tambin lo har el descontento de algunos sectores de la poblacin, aunque de momento stos hayan sido incapaces de articularse en torno a una alternativa electoral.

Txente Rekondo.- Gabinete Vasco de Anlisis Internacional (GAIN)

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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