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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 09-03-2012

Paros en el consumo, en el pago de alquileres o cortes de vas
Las huelgas fuera del lugar de trabajo

Toms Muoz
Diagonal

Reinventando las movilizaciones obreras en un nuevo contexto productivo, el activismo ha ido acuando prcticas de lucha complementarias a las clsicas.


La huelga se gener como una estrategia vlida para presionar en el sector industrial, donde la ausencia de trabajadores en las factoras detena la produccin. Pero, cmo pueden participar en las huelgas aquellos que no tienen empleo o que pertenecen a sectores no industrializados?

Podemos encontrar una respuesta en el movimiento piquetero, que comienza en Argentina a finales del siglo pasado. Unidos bajo el lema corte de ruta y asamblea, personas desempleadas se autoorganizaron para presionar al gobierno. La estrategia de lucha utilizada era bloquear grandes carreteras, cortando el flujo de mercancas hacia las ciudades para paralizar el sector productivo. Estos cortes fueron reprimidos de forma violenta por las autoridades. En la Masacre de Avellaneda, acaecida el 26 de junio de 2002, el gobierno interino de Eduardo Duhalde orden la represin de una manifestacin de grupos piqueteros y en la persecucin y posterior movilizacin fueron asesinados por efectivos de la Polica bonaerense los jvenes activistas Maximiliano Kosteki y Daro Santilln pertenecientes al Movimiento de Trabajadores Desocupados (MTD), adems de dejar un saldo de 33 piqueteros heridos de bala.

Cmo apunta Carina Lpez, participante en el Frente Popular Daro Santilln, que lleva su nombre en honor del piquetero cado, la protesta era para pedir trabajo digno. Aunque en el primer momento lo que se reclamaba era planes sociales dinero y alimentos para los desempleados, despus se fueron consiguiendo subsidios para desarrollar emprendimientos productivos. Franco Basu, tambin activista del FPDS, opina que los piqueteros no slo buscaban un trabajo, sino que pensaban una forma diferente de produccin.

Este nuevo enfoque se prueba con la colectivizacin de los planes de subsidios que daba el Estado, que se repartan generando alternativas colectivas. En vez de cobrar 150 pesos, se cobraban 50 y se ponan 100 para juntar dinero y comprar una mquina para resolver una problemtica puntual del barrio y eso marcaba una salida colectiva, seala Basu. El apoyo mutuo era otra sea de identidad del movimiento, que organizaba comedores colectivos en cada uno de los barrios. Desde el comienzo, cuenta Federico Orchani, hay un reclamo muy fuerte al Estado de que se haga cargo de estas situaciones, que lleguen los alimentos del Gobierno o de la autoridad municipal o provincial.

La estrategia piquetera era bloquear grandes carreteras, cortando el flujo de mercancas para paralizar la economa

Siempre fue una situacin de tensin, porque o bien las partidas eran de mala calidad o nunca alcanzaban, entonces hubo todo un periodo de lucha que tuvo como ejes esas reclamaciones. Carina Lpez explica que la primera tarea que se desarrollaba era el tema del comedor, el merendero, la copa de leche para los chicos y chicas del barrio, las compaeras conseguan carne y verdura en los negocios del barrio con el dinero colectivizado. El movimiento piquetero fue clave en las movilizaciones que acabaron con la salida de De la Ra, entonces presidente, en helicptero.

Huelga de consumo Otra huelga alternativa es la del consumo. La accin consiste en no adquirir ningn tipo de bien, producto o servicio con el objetivo de paralizar gran parte del sistema productivo, grandes empresas, bancos, multinacionales y presionar a los gobernantes. Implica consumir la mnima cantidad de electricidad y agua, desplazarse en transporte pblico o compartir el coche, evitar el consumo telefnico, el uso de tarjetas, no comprar en grandes almacenes, centros comerciales, supermercados, bancos ni gasolineras.

A diferencia de una huelga general, la huelga de consumo o da sin compras, puede ser secundada por parados, estudiantes, jubilados, trabajadores o autnomos. En el Estado espaol ya se ha convocado en algunas ocasiones, tanto desde organizaciones sindicales y ecologistas, como desde las asambleas del 15M.

Huelga de inquilinos En el invierno pasado, en Varsovia, se desarroll un modelo de lucha que llevaba muchos aos sin ser visto. Comenz en octubre de 2010 una huelga de alquiler para denunciar las consecuencias de la privatizacin de la vivienda pblica en Polonia. La huelga fue convocada por el sindicato ZSP y el Comit de Defensa de los Inquilinos, surgido en 2009 gracias al impulso de un grupo de vecinos que haba evitado la privatizacin de su edificio mediante protestas pblicas.

La huelgas de inquilinos consisten en dejar de pagar de forma colectiva los alquileres para presionar al arrendador

Se sumaron cientos de inquilinos, se hicieron asambleas en el barrio y se prest apoyo a vecinos afectados por las privatizaciones y los desalojos. Los activistas consiguieron pisos en buen estado para inquilinos, la cancelacin de desalojos e incluso la anulacin de la privatizacin de un edificio.

Las primeras huelgas de inquilinos se desarrollaron a principios del siglo XX. Adems de visibilizar la problemtica de la vivienda, la situaron en la esfera poltica y judicial. La negativa a pagar el alquiler tuvo como consecuencia que, por primera vez, la vivienda fuera tratada jurdicamente como un derecho social.


HUELGA CONTRA LA REFORMA

El prximo 29 de marzo los sindicatos gallegos y vascos han convocado una huelga general contra la reforma laboral en sus respectivos mbitos de actuacin. El pasado sbado 25 de febrero una gran marcha convocada por ELA, LAB, STEE-EILAS, ESK, EHNE, CGT y CNT, junto a otros quince colectivos sociales sirvi de aperitivo a la movilizacin, que culminar en el paro. El lema de cabecera fue recortes igual a ms pobreza y menos derechos.

En Galiza, la CIG, junto a las delegaciones territoriales de CNT y CGT, se han sumado a la convocatoria. El secretario general de la CIG, Suso Seixo, ha manifestado en declaraciones a Pblico que la CIG est dispuesta a modificar la fecha en caso de que CCOO y UGT decidiesen convocar una "no ms all del mes de marzo".

Aunque se ha escuchado a Toxo decir que no renuncia a convocar una huelga general, desde los sindicatos de concertacin se muestra una ambigedad calculada, ya que le piden al gobierno abrir un proceso de negociacin, pese a que califican la reforma de ataque frontal a los trabajadores.

LAS NUEVAS REGLAS DEL JUEGO

Bajan los sueldos, efectos de la subida del IRPF

El colectivo de tcnicos del Ministerio de Hacienda (Gestha) calcula que en el prximo ao los salarios se rebajarn 222 euros de promedio (20 cada mes) tras la reforma del IRPF aprobada en diciembre por el Gobierno. El impacto sobre quienes cobran un sueldo medio de 682 euros ser de dos euros cada mes.

Despidos en la administracin pblica

El Ministerio de Medio Ambiente ha sido el primer organismo en despedir con indemnizaciones de 20 das por ao trabajado con el argumento de una rebaja de presupuesto. 50 personas de la Fundacin Biodiversidad, dependiente del Ministerio, han sido cesadas.

Trabajo gratis: el Gobierno avanza su plan a las autonomas

La Secretara de Estado de Empleo y Seguridad Social ha ofrecido pactos a las Comunidades Autnomas para que las personas en paro realicen trabajos de servicio a la comunidad. Hasta que no se tramite en el Parlamento no se conocer si las personas desempleadas podrn negarse a participar en estos programas.

...Y en marzo, ms recortes sociales a cuenta del dficit

Al cierre de esta edicin se conocieron los datos del dficit pblico de 2011, que se situaron dos puntos por encima de las cifras exigidas por Bruselas. Esto obligar al Gobierno a anunciar un nuevo plan de recorte de cerca de 30.000 millones, lo que repercutir directamente en el empleo en la administracin pblica.

Fuente: http://www.diagonalperiodico.net/Las-huelgas-fuera-del-lugar-de.html



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