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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 12-03-2012

Ciudadana: el gran negocio de la banca

Jorge Alczar Gonzlez
Rebelin


Durante esta semana hemos asistido a un nuevo atraco perpetrado al alimn por la banca privada y las instituciones europeas. La operacin se ha perpetrado a dos bandos y en un lapso de tiempo tal, que nos puede hacer sospechar acerca de la sincronizacin de estos acontecimientos.

El da 29 de Febrero, el BCE inyect, en dos sesiones, ms de un billn de euros (1 milln de millones de euro) a la banca privada, a unos intereses ms que atractivos; de hecho, muchos editoriales han destacado la operacin como si de un buf se tratara. stos los bancos- han podido adquirir tales fondos faranicos a un inters del 1% y con un cmodo plazo de devolucin de tres aos. Las entidades espaolas (y esto es irona, pues hay que entenderlas como aptridas que slo sirven a sus consejos de administracin y a los grandes grupos de poder) han pedido entre 120.000 y 150.000 millones. Entre ellas figuran BBVA (12.000 millones), Santander (similar a la anterior), Bankia (casi 20.000 millones), etc. El Presidente del BCE, Mario Dragui (ex Goldman Sachs), concibe dicha subasta ante las reiteradas negativas del gobierno alemn para que el BCE compre bonos en el mercado de segunda mano. De esta manera, la banca privada adquiere dinero a un 1% para invertirlo en bonos espaoles o italianos a intereses ms elevados, consiguiendo as una ganancia fcil e indirectamente una relajacin de las primas de riesgo. En el caso de las entidades anteriormente citadas, se prev que inviertan parte en deuda espaola, garantizndose unos dos puntos porcentuales de margen financiero.

Abiertamente y en muchos foros se comenta la jugada con total impunidad. Dinero pblico, que sale de las arcas de una institucin europea que supuestamente pertenece a toda la ciudadana, es utilizado de esta forma para que la banca arroje nuevos dividendos.

La segunda fechora se produce simultneamente el mismo da. Debido al gran problema de liquidez por el que atraviesan los ayuntamientos y comunidades espaolas, se han dejado de cumplir las obligaciones contradas con todo tipo de proveedores. Esto ha provocado que muchas empresas, cuyo volumen central de negocio dependa de las administraciones pblicas, se hayan visto abocadas al cierre o hayan tenido que reducir drsticamente sus plantillas. Pues bien, la banca privada se ha ofrecido a dar crdito a ayuntamientos y gobiernos autonmicos al 5% de inters y con un plazo mximo de 5 aos. Es ms, el Ejecutivo ya ha solicitado 40.000 millones de euros para entes locales y comunidades. En este caso se aprietan ms las tuercas. Casi el 4% de margen porcentual. Formidable negocio el de estas entidades, cuyo proveedor, que a su vez es mercado, les garantiza tales ganancias y sin riesgos a correr, pues como ha ocurrido, en caso de prdidas, stas se socializan.

Mientras tanto, desde el mismo lugar en el que se ha perpetrado el atraco, se conmina a los gobiernos a ajustar sus dficits, a llevar a cabo reformas laborales que sesgan derechos adquiridos durante siglos o a abocar a la pobreza y a la miseria a millones de personas. El nmero de desempleados aumenta vertiginosamente y el Estado, que hasta ahora actuaba como sostn, queda paulatinamente desmantelado. Los recortes se suceden bajo el amparo de gobiernos contumaces de ideario neocon, intransigentes e inhumanos; y a este ritmo, lo dejarn todo como un solar. Este simple razonamiento matemtico pasa desapercibido y se incide en la falta de competitividad e iniciativa del trabajador, en su carencia de compromiso y en su deslealtad para con su patrn. El atolondramiento colectivo y el miedo inducido les sirve de mscara perfecta para, ante nuestras narices, desmantelar un estado de bienestar ya cojo. Y mientras tanto, la ciudadana se ha convertido en el gran negocio donde lucrarse. El mercado perfecto para hinchar los bolsillos nunca satisfechos.

Qu ms tiene que ocurrir? Cuntas cifras ms estamos dispuestos, como ciudadana, a asumir? Hasta dnde debemos transigir?

Cabra preguntarse si no es momento de asumir nuevas ideas, nuevas polticas y nuevas formas de hacer economa. Ms justas, lgicas y sostenibles. Polticas econmicas que no daen los intereses de una inmensa mayora en beneficio de una minora absoluta que responde al nombre de plutocracia.

Y para empezar, los estados europeos deben plantearse la necesidad de retomar las riendas de sus propias decisiones econmicas y para ello, se hace urgente la figura de una banca pblica que evite estos expolios y sirva, en todo momento, a la ciudadana que lo sustente y no a los grupos de poder que se esconden tras estas entidades, pblicas o privadas. No es el nico argumento que como sociedad hemos de blandir, sin duda, pero la banca pblica se presenta como una reivindicacin impepinable e imprescindible, y como piedra angular sobre la que edificar un futuro menos oscuro y tenebroso que el que se cierne sobre nosotros.

Jorge Alczar Gonzlez. Colectivo Prometeo de Crdoba.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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