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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 13-03-2012

El humanitarismo arrogante

Samuel
Quilombo


Entiendo la indignacin de muchos africanos por el vdeo propagandista que ha producido Jason Russell y su empresa [Jason dixit] Invisible Children, con el que pretenden dar a conocer al mundo la figura de Joseph Kony en una inteligente estrategia de comunicacin 2.0 que por momentos parece una campaa electoral. Kony es el lder espiritual y militar del Ejrcito de Resistencia del Seor (LRA, en ingls), guerrilla cristiana que naci en el norte de Uganda y que tras dos dcadas de enfrentamiento con el ejrcito ugands hoy se limita a unos cuantos centenares de combatientes que se mueven entre la Repblica Democrtica del Congo, Sudn del Sur y la Repblica Centroafricana. El vdeo lleva hasta al paroxismo lo ms odioso del humanitarismo misionero versin Bono, el egocentrismo occidental y el activismo concebido como estrategia de mrketing y de promocin personal. En su prepotencia, ignora por completo la realidad poltica y social que explica la existencia de un tipo como Kony y la pervivencia de su guerrilla, como tambin desprecia los esfuerzos realizados por organizaciones y comunidades ugandesas en la reconciliacin y la reparacin fsica y emocional de los nios secuestrados por el LRA. ste ltimo es el tema de la mucho ms digna Children of war (2009), de Bryan Single.

El evangelismo pentecostalista, muy presente en Uganda, tiene una influencia muy fuerte en el vdeo de Russell, aunque Invisible children no se muestre como una organizacin religiosa. El vdeo reduce un conflicto con races que se extienden hasta la poca colonial a la sempiterna lucha entre el bien y el mal, encarnados, respectivamente, en la blanca figura de Russell -que, como muestra desde el principio, tan bien trata a su hijo y tiene la suerte de nacer donde naci- y el negro rostro de Kony, que se apropia de los hijos de otros africanos y los somete a todo tipo de vejaciones para convertirlos en letales soldados o en esclavas sexuales.

No es que las brutalidades que comete la guerrilla contra los nios no sean ciertas. Pero lo que hace Jason Russell es construir una representacin de esa realidad que refuerza los estereotipos coloniales sobre lo africano, por mucho personal local que contrate su organizacin. Desde una posicin de poder (por su nacionalidad y los recursos que puede movilizar), Jason y sus entusiastas chicos realizan lo que Lola Lpez (Centro de Estudios Africanos de Barcelona) denomina la "apropiacin simblica" de los nios africanos, que permite estigmatizar las sociedades de donde proceden y justificar el papel misionero de Occidente. Esta apropiacin es muy habitual en las campaas publicitarias de las ong y en la prensa. A los nios africanos se les visibiliza principalmente como vctimas inocentes mientras que a los adultos se les estigmatiza de diversas maneras: invisibilizacin (los nios estn desamparados), infantilizacin (no saben o no pueden encargarse de los propios hijos), animalizacin (sus incontrolados impulsos sexuales les llevan a engendrar retoos de los que no pueden ocuparse) o demonizacin (encarnacin del mal).

El otro aspecto de la campaa tiene que ver con el intervencionismo militar que promueve. Muchos periodistas presuntamente crticos, an aceptando que hay cosas que objetar, no se atreven a entrar de lleno en el elemento clave de su mensaje porque lo consideran moralmente bueno: "si la opinin publica mundial -esto es, fundamentalmente occidental- lo supiera, presionara a sus gobiernos para que estos intervinieran". Invisible children reclama al ejrcito estadounidense que intervenga en la regin -en colaboracin con los ejrcitos locales- para capturar a Kony y llevarlo ante un tribunal, la Corte Penal Internacional, un tribunal que curiosamente de momento solo persigue africanos y cuya jurisdiccin Estados Unidos siempre ha rechazado precisamente para poder hacer algunas de las cosas que Russell pretende evitar en el frica oriental. Nada como una interpelacin emotiva para olvidar quinientos aos de imperialismo y pasar por alto por qu el humanitarismo militar es siempre una va en sentido nico que se apoya en la estigmatizacin antes reseada. Lo rechazable, parece ser, es que busque apoyarse en el ejrcito de Uganda, pero no en el de Estados Unidos, cuando este ltimo -que financia al primero- es tambin responsable de flagrantes violaciones de los derechos humanos y de amparar atrocidades cometidas por milicias, como en Iraq.

En el colmo del cinismo, la misma prensa que ignora o deforma lo que sucede en frica valora como algo positivo que al menos la campaa de comunicacin haya dado a conocer a un personaje como Joseph Kony. Da igual el tratamiento, lo primordial es que haya logrado lo que se propona: que Kony sea famoso y merezca el repudio mundial y sobre todo la atencin de los poderosos. A la prensa le fascina que Russell haya puesto en valor un nicho que consideraban muy difcil de vender en el mercado de masas. No cabe duda de que el storytelling basado en "un problema, un villano y una solucin", del que Hollywood abusa tanto, funciona, al menos por un tiempo. El riesgo obvio es que los medios acenten an ms esta frmula en el tratamiento informativo de los "lugares olvidados", expresin que no se sonrojan en emplear con regularidad. En fin, esta manera de enmarcar el debate en el terreno intervencionista impide abordar desde abajo muchas aristas y fomenta que la crtica se limite a un antiimperialismo que suele redundar en el mismo desprecio por las realidades locales.

Jason
El hroe americano y el triunfo de la voluntad. Jason Russell repite en PCM magazine "I am going to": "Voy a ayudar a acabar con la guerra ms duradera de frica, hacer que Joseph Kony sea arrestado y redefinir la justicia internacional."

No he tratado aqu del LRA porque me extendera demasiado. Lo dejo para otro da. Es cierto que a raz de esta promocin y la subsiguiente polmica, muchos nos informaremos ms sobre lo que pasa en el norte de Uganda, la etnia acholi -base del LRA- y su historia. Pero no todo vale para poder conseguir este efecto. Lo importante no es asimilar datos ni actuar por actuar sino cmo miramos, cmo entendemos y cmo hacemos que nuestra empata construya un comn que rompa con las injusticias y las jerarquas de poder existentes en lugar de reforzarlas.

Fuente: http://www.javierortiz.net/voz/samuel/el-humanitarismo-arrogante


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