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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 17-03-2012

El cemento de lo diverso

Javier Couso
Hablando Repblica


Uno de los mayores pecados de la izquierda real, a mi juicio, es la imposibilidad de gestionar el disenso o la discrepancia, ese fenmeno asociado a la accin humana que, de hecho, constituye un poderoso factor para evitar el acomodo y adems permite, en los diferentes mbitos de la vida, la evolucin.

Todas y cada unas de las corrientes polticas de la izquierda en general, con casi ninguna excepcin, tienden a construir un discurso homogneo que muchas veces se convierte en dogma u ortodoxia inamovible. A la vez, en la gestin del poder, se tiende al tribalismo o a la familia como elemento de pertenencia que condiciona todas las acciones dentro de una organizacin.

Las gentes de izquierda aspiramos a transformar la sociedad y pensamos que nuestras propuestas tendrn la capacidad, al menos, de mejorar la vida humana, convertida hoy en da en un mero producto ms dentro del mercado global del capitalismo.

Pero es curioso, y sobre todo desmoralizador, que no apliquemos nuestra forma de sociedad en los espacios de militancia. Burocracia, autoritarismo, doble moral, mesianismo, ... son algunos de los grandes pecados que cometemos a diario a pesar de la terica intencin de contricin eternamente renovada.

Hoy en da, y en medio de cambios vertiginosos, el respeto ala sana discrepancia brilla por su ausencia en el espectro amplio de la nebulosa que conforma la izquierda. Y no constituye un problema menor, pues conduce a la parlisis o a la transformacin de elementos vivos en sectas que persiguen la heterodoxia como una hereja a la que se debe combatir de manera inquisitorial.

Es cierto que el disenso, para ser sano y constructivo, debe tratar de construir un debate enriquecedor, plural e incluyente. Estar al servicio de la organizacin, colectivo, sindicato o partido y nunca ser la excusa que esconda la bsqueda de la ruptura.

Dejando aparte actitudes que buscan el enfrentamiento o la imposicin, que nuestro mbito de lucha no sea capaz de tolerar e integrar los pensamientos que chocan con las asumidas, inconscientemente o no, lneas oficiales de la mayora, convierten toda teora emancipadora en una realidad opresiva que en ningn caso, si llegase a ser hegemnica, traera el mejoramiento humano.

Tenemos muchos ejemplos en la historia de la imposicin frrea de lneas dogmticas, casi nunca elegidas a travs de una verdadera democracia interna, y que han llevado a terribles y dolorosas perversiones donde, bajo una retrica de libertad de pensamiento, se aplastaba todo pensamiento diferente a la lnea oficial.

Estos tics que contradicen cualquier pensamiento racional y que nos retrotraen a la forma en que se cohesionan las sectas, a parte de convertir organizaciones que deberan estar vivas en entes fosilizados, son la causa de la actual atomizacin de la izquierda.

Ideas cerradas, inmovilistas, que descansan sobre dogmas inmutables, construyen formas de pensamiento en torno a una verdad superior que los dems no tienen, convirtiendo el exterior en amenaza equivocada y el interior en un castillo protegido por murallas de cohesin dogmtica.

Parece que d miedo escuchar lo diferente, poner en cuestin nuestras verdades, revisar el argumentario oficial. Preferimos estigmatizar directamente. Al enemigo no se le escucha, se le vence. No se le respeta, se le ataca. No vaya a ser que nos convenza y nos saque de nuestra torre de marfil, de la seguridad del no pensar.

S de lo que hablo, no es un ejercicio de teorizacin sobre cuestiones desconocidas. Abrac, y an abrazo algunas veces, esta forma de relacin sectaria. Es como una armadura que te alina con los elegidos y te permite caminar entrela minora, soportando una sociedad que no marcha por donde querras.

Pero s que es el camino equivocado, que nos hace ms pequeos.

Nos encontramos en medio del triunfo del pensamiento neoliberal, asumido como hegemnico por una parte importante de la poblacin. Trabajadoras y trabajadores que asumen el discurso de los mismos que los esclavizan. Es la vieja asuncin de la autoridad clara y precisa frente a la minora que adems de ser minora, lo es porque se fragmenta en base a cualquier diferencia.

Si queremos crecer, pero adems crecer con garantas de crear algo que valga la pena y que d espacio a las diferentes sensibilidades, tendremos que desterrar esas prcticas que se han asentado en el alma de la izquierda.

Generosidad con nuestra gente. Apertura al disenso constructivo. Respeto a la diferencia de planteamientos.

El cemento de lo diverso construye cimientos de bella y poderosa unidad de accin.


Fuente: http://hablandorepublica.blogspot.com/2012/03/el-cemento-de-lo-diverso.html


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