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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 21-03-2012

Por qu resiste Cuba?

Pablo Gonzlez Casanova
Rebelin

A Armando Hart Dvalos


Un da, conversando con un amigo en La Habana, nos preguntamos por qu resiste Cuba cuando el capitalismo ya se restaur en Rusia, China, Vietnam?

Mi amigo dio una respuesta contundente: Cuba es la mejor prueba de la existencia de Dios

Como yo soy lego en argumentaciones teolgicas prefer plantear la pregunta con el rigor de un problema cientfico. En ese sentido quiero recordar algo que dijo Mart: Hasta aquello de lo que est cierto hasta all llega la ciencia del hombre.

Yo tengo algunas respuestas en las que estoy cierto; pero necesito expresarlas para que otros me ayuden a resolver un problema que quiero plantear en trminos cientficos, y en el que busco excluir cualquier intencin laudatoria.

En el intento mismo de plantear el problema cientfico, descubro que mi anlisis va a ser necesariamente incompleto. Pienso que otros tendrn que completarlo. Tambin advierto circunstancias concretas por las que el Movimiento 26 de Julio triunf en Cuba, y por las que Cuba resiste hasta hoy, y que no son generalizables. De hecho corresponden a un tiempo y a una Isla.

Como muchas de esas circunstancias no se dan en todo tiempo y en todo lugar, el movimiento revolucionario cubano ha insistido en que no debe tomrsele de ejemplo. Su propuesta resulta razonable si se hace extensiva la famosa expresin de Maritegui, y se afirma que ninguna revolucin puede ser calca y copia de otra.

Eso no quiere decir que todas las experiencias cubanas se limiten a Cuba y que ninguna de ellas tenga carcter universal. Al contrario muchas experiencias de Cuba tienen carcter universal y en ese carcter merecen ser ms exploradas.

Cabe otra aclaracin y es el peso mayor o menor que algunas de las medidas y circunstancias tienen en el triunfo y la resistencia de Cuba. Pretender calcular el variable peso es imposible. Su alcance corresponde a fenmenos que los matemticos consideran extremadamente no lineales, con lo que quieren decir que en ellos una accin mnima puede producir efectos colosales, incalculables.

El triunfo de Cuba es incalculable. Cuba es un pequeo pas, que cuando inici la Revolucin tena seis y medio millones de habitantes y como todos saben la Isla se encuentra a unas cuantas millas del imperio ms poderoso y agresivo en la historia de la especie humana.

Resulta difcil entender cmo esa pequea Isla y sus habitantes han resistido el inhumano bloqueo y el permanente asedio de ms de cincuenta aos, que Washington ha acompaado de constantes amenazas, agresiones, conspiraciones e intentos de magnicidio, y otros hechos, entre los que destaca el intento de invasin y el triunfo en Playa Girn donde Cuba puso en derrota a las fuerzas invasoras, armadas y apoyadas por Estados Unidos. Tambin son de recordar la entereza que mostr la Isla, con su gobierno y pueblo, en la crisis de los cohetes que llev el chantaje nuclear a sus extremos, y para no extenderme ms-- los indecibles sacrificios del perodo especial en que tras la disolucin de la URSS Cuba perdi una inmensa fuente de sus ingresos y la poblacin entera decidi de todos modos continuar en la lucha por la independencia y el socialismo a sabiendas que eso significara una grave reduccin de los niveles de vida y consumo durante largo tiempo.

Semejantes hazaas y muchas ms-- obligan a plantearse con la mayor seriedad el problema de saber. Cmo se explica la resistencia de Cuba?

Y evocando a Mart enuncio otros hechos ciertos que tambin caen en el orden del conocimiento cientfico y que incluyen la herencia del propio Mart, muerto en batalla por su pueblo y su Patria en 1895 a la edad de 42 aos: Es ms, en estas palabras, me voy a limitar a algunas reflexiones con que Mart contribuy a esa capacidad de revolucin y de resistencia.

UNO. Jos Mart es considerado como el autor intelectual de la Revolucin Cubana por quienes al mismo tiempo se identifican como marxista-leninistas. La aparente contradiccin entraa relaciones muy precisas entre un pensamiento, un sentimiento y una expresin que enriquecen al liberalismo radical y al marxismo desde la perspectiva de los pueblos coloniales y sus luchas por la independencia. Liberalismo y luchas por la independencia se expresaron desde Mart como luchas contra el antiguo colonialismo y contra el imperialismo, es decir contra un capitalismo que se rehizo al impulso de los monopolios y que hizo suya la renta colonial.

Expresin de las luchas humanistas del liberalismo radical de su tiempo, Mart es admirador de la gran corriente de la Ilustracin que en Cuba tuvo a notables filsofos cristianos impulsores del pensamiento tico y crtico y del humanismo ms avanzado de fines del siglo XVIII y principios del XIX. Mart logr ser una de las ms altas expresiones de quienes en el siglo XIX latinoamericano forjaron los espacios laicos de la pregunta, los espacios laicos del dilogo, de la discusin y el consenso y una capacidad reflexiva y potica capaz de comprender y expresar el mundo propio y el ajeno.

En la mltiple lucha por nuestra expresin como expresin universal, Mart no slo vivi en las entraas del imperialismo como colonialismo, sino como reestructuracin monoplica de un capitalismo al que se enfrentaban los trabajadores encabezados por Marx Mart no slo anunci que se viene encima amasado por los trabajadores un universo nuevo, ni slo hizo ver que Marx merece honorpor haberse puesto del lado de los dbiles, ni nada ms cit en el homenaje pstumo a Marx, una bella frase que dice La libertad ha cado muchas veces; pero se ha levantado ms hermosa de cada cada, sino que tambin hizo otro llamado plenamente vlido hoy, en que dijo: Indigna el forzoso abestiamiento de unos hombres en provecho de otros. Mas se ha de hallar la salida a la indignacin, de modo que la bestia cese, sin que se desborde y espante. (Parece como si estuviera hablando de hoy en que se quiere abestiar al hombre, en que la bestia se desborda y espanta y en que todos estamos buscando salida a la indignacin).

Mart no expres sus afirmaciones sobre la lucha de clases y la lucha por la independencia de las naciones en fras formas filosficas o en tratados o sistemas tericos. Las expres en formas a la vez racionales y emocionales buscando de manera profunda, y con una pasin intensa, la claridad y la sinceridad, muy fuertes ambas en su vida, y muy vinculadas a su lucha por la vida nueva en esa forma a la vez emocional y prctica que expres con su fe en el mejoramiento humano y... en lo que llam la utilidad de la virtud, expresiones ambas que ensamblan los motivos de una pasin intensa y las preocupaciones de una lucha en que se piensa cmo ganar, cmo lograr lo que se quiere.

El rico legado de Mart corresponde a una estrecha vinculacin entre el concepto, la palabra y la accin. Sin esa vinculacin, lo que Mart dice no s entiende bien, se entiende a medias, se entiende mal. El legado, en su versin escrita y vivida, no slo alcanza una gran belleza sino una gran fuerza. El pensamiento estrechamente vinculado a la accin le da otro sentido a la palabra. Funde la palabra con la cosa. Quien escucha la palabra sabe quien la dice. Y por quien la dice entiende que como promesa va a ser cumplida, y que como descripcin o explicacin de lo que pasa corresponde a hechos ciertos sobre lo que ocurre y sobre lo que es necesario hacer para lograr un objetivo. Y si la validez de lo que dice depende tanto de la moral de quien lo dice como de su saber y experiencia, el que oye entiende que lo que dice es en principio vlido y confiable. Y esta junta de moral en la lucha y de la experiencia en el luchar y pensar es base de una fuerza especial: de confianza que integra las acciones colectivas por metas comunes. Y que se enriquece todava ms con la invitacin de quien se expresa a que lo corrijan quienes lo oyen si tienen otra visin o informacin

Mart como fuente de una cultura ms que de una ideologa, hoy se enfrenta mejor que nadie a seguir luchando en plena crisis de las ideologas tras los procesos de restauracin y recolonizacin del capitalismo. El gran triunfo de los neoconservadores no slo consisti en la restauracin mundial del capitalismo con excepcin de Cuba- sino en la eliminacin de la lucha ideolgica (como quera Daniel Bell) y en su sustitucin por luchas de grupos de inters y grupos de presin, grupos de corrupcin y grupos de intimidacin dentro de la llamada clase poltica. Al ver cmo todos los partidos polticos votan por la misma poltica del saqueo y la represin neoliberal, ya sean comunistas, socialistas, populistas, demcratas o conservadores Al ver tan inusitado espectculo se da una fuerte crisis de las luchas ideolgicas. Y en ese momento la utilidad de la virtud y todo el realismo poltico-moral de la lucha por la nueva vida adquieren una importancia enorme.

Es ms hacer que la palabra sea la cosa y la utilidad de la virtud permiten redefinir y recuperar el pensamiento profundo de Marx y de su crtica creadora. Llevan a vincular esa otra fuente del pensamiento y la accin con la cultura de un pueblo en el que se difunde el poder de la virtud como base de la cooperacin y la confianza y de la creacin histrica. Desde la vida misma de Mart se enriqueci la profunda intuicin de lo que en forma sistemtica proviene del marxismo. En el Partido Revolucionario del Pueblo Cubano se incluy a quienes seran fundadores del primer partido comunista, quienes por su parte contaran entre sus herederos con algunos de los tericos ms brillantes del comunismo latinoamericano, y entre ellos, con Julio Antonio Mella.

El xito de la Revolucin Cubana y su inmensa capacidad de resistencia seran inexplicables sin la fuerza que significan la moral de lucha y el valor en el combate para la construccin de un mundo que se encamine a la justicia y la libertad, practicndolas al andar. Mart plante la posibilidad de convencer con el valor sencillo y la palabra franca a quienes tienen valor y de suyo respetan la franqueza. Anunci as que: del valor oculto crecen los ejrcitos del maana. Pero no se qued en eso: hizo el elogio de Marx como organizador incansable.

Y esta es otra razn por la que resiste y triunfa la revolucin cubana: el mito del foco guerrillero en que veinte jvenes valientes pueden cambiar la historia, nada tiene que ver con el carcter de organizadores incansables que tuvieron los dirigentes del 26 de Julio con las organizaciones de base en Santiago a cargo de Frank Pas, la de La Habana que originalmente promovi y articul Armando Hart, o las de la sierra y las playas, stas ltimas a cargo de Celia Snchez, que fueron quienes descubrieron y salvaron a los nufragos del Granma, y entre otros a Fidel.

En la lucha actual, vaciada de ideologas por el imperialismo norteamericano con la poltica preconizada por Teodoro Roosevelt de la zanahoria y el garrote, hoy en todo su apogeo, la moral es arma vital contra la corrupcin. Y el valor y entereza son valiosos recursos contra la intimidacin y el terror. Que moral y valor aparezcan entre contradicciones de corrupcin y traicin no es la caracterstica general de la revolucin. Si lo fuera ya habra sido derrocada La caracterstica general es la valenta reflexiva y la honestidad incorruptible de los lderes del proceso revolucionario, y de la inmensa mayora del pueblo cubano, moral, poltica y militarmente organizado para defender la justicia social y la independencia nacional en una fusin o complejo del pueblo que gobierna mediante un inmenso entramado de colectivos y agrupaciones donde el dilogo, la discusin y el consenso convalidan, corrigen, practican y enriquecen las decisiones fundamentales del poder popular nacional y social con su partido y su gobierno, hechos difciles de entender en el discurso a que estamos acostumbrados. Y si bien el hombre nuevo sigue siendo un hombre con contradicciones, se trata sin embargo de un hombre que aprende a encauzar o contener sus contradicciones y a confluir en los consensos y las acciones concertadas.

Dicho de otro modo: Cuba ha podido resistir porque su poblacin sabe muy bien lo que significara perder la independencia y la justicia social que defiende como poder del gobierno-pueblo, un poder que se enfrenta con xito al poder articulado delcomplejo militar-empresarial-y-poltico del imperialismo, con sus asociados y subordinados

La democracia en Cuba consiste en que el pueblo sabe que si no defiende a su propio gobierno pierde la soberana y la justicia social que con los servicios de educacin, salud, vivienda y trabajo sigue impulsando el pueblo-gobierno da a da, no sin verse obligado a hacer algunas concesiones como la zona de turismo destinada a allegarse divisas, o el incremento de la propiedad privada y los empleos comerciales que buscan disminuir el peso de una excesiva burocracia, reforma en parte limitada y corregida tras una inmensa auscultacin que en este ao del 2012 fren en gran medida los proyectos privatizadores excesivos y desestabilizadores, aunque no haya todava dado el peso y la importancia necesaria a las cooperativas, y ms que nada a los sistemas de cooperativas de actividades mltiples: agrcolas, industriales y de servicios, horno y escuela de culturas solidarias, y freno de la cultura individualista del mercado Y como de contradicciones se trata, por qu no sealar la redoblada lucha, contra la corrupcin que genera la economa informal, o en que han cado algunos altos funcionarios hoy encauzados judicialmente, e incluso aprisionados, medidas que sin dar fin a esos graves problemas frenan su peso y el peligro que representan por dbiles que sean Reconocer y enfrentar a las necesarias contradicciones de toda lucha de los pueblos por la independencia y la justicia social forma parte tambin del legado martiano y explica por qu resiste y avanza Cuba.

Es indudable que en las condiciones sealadas la lectura de los clsicos del pensamiento emancipador cobra una inmensa originalidad y supera la simple perspectiva del mundo y el capitalismo global visto desde las metrpolis. Las experiencias y percepciones que se dan en el mundo colonial o recolonizado siguen reformulando conceptos y viviendo experiencias que enriquecen la lucha ideolgica por la independencia, la democracia, la justicia social y el socialismo. Entre las aportaciones ms significativas a nivel mundial destacan con las de Cuba, los planteamientos que desde abajo y a la izquierda hacen los pueblos mayas del sureste mexicano, conocidos como zapatistas, con sus aportaciones universales a las autonomas de los pueblos discriminados y oprimidos, a la prdida del miedo como un elemento epistemolgico fundamental, al enaltecimiento de la dignidad y la autoestima frente a las acciones cvicas de la guerra contrainsurgente que se ha convertido en guerra de recolonizacin al servicio del capital corporativo. Tambin destacan las aportaciones de los pueblos indios descendientes de los Incas y su rica filosofa del buen vivir, y a ellas se aaden las experiencias y reflexiones que desde fuera y desde dentro del Estado se dan en Bolivia y Venezuela, y cuyo futuro slo es viable si entre contradiccin y contradiccin los pueblos van adquiriendo un creciente poder en los gobiernos, que les permita como complejo de poder popular-gubernamental resistir al asedio de las corporaciones y sus apoyos del imperio y de las oligarquas.

En la imposibilidad de referirme en este breve espacio a las reestructuraciones de la lucha de clases y las luchas por la independencia y la democracia que se dan en nuestro tiempo, termino con otro legado de Mart que explica la sorprendente capacidad de resistencia y revolucin que muestra Cuba; me refiero al nivel cultural y educacional de su poblacin. Escojo uno entre los muchos pensamientos de Mart sobre la educacin y la cultura:Se debe ensear conversando, como Scrates, de aldea en aldea, de campo en campo, de casa en casa. As dijo. Y eso es lo que hace la Revolucin Cubana a lo largo de su historia, no slo en Cuba, sino en frica, en Amrica Latina Slo que en Cuba la organizacin de las conversaciones para ensear y aprender, para preguntarse y responderse, para informar e informarse se realiza en colectivos de aldeas, de ciudades, campos, fincas, fbricas, casas, y es parte de la compleja trama para la toma de decisiones en el ir y venir de las lneas de mando del pueblogobierno. Con un aadido a lo prescrito por Mart, que desde los primeros discursos al triunfo de la Revolucin y aun antes- Fidel Castro le ensea al pueblo a gobernar, le ensea a tomar decisiones para gobernar, y l por su parte aprende y aprende como construir el sistema de actividades varias y de estrategias para una resistencia de espectro amplio que hacen de Cuba hoycon la impresionante participacin de su pueblo-- el pas ms avanzado del mundo en la difcil lucha por la soberana nacional, por la democracia y por el socialismo.

Estos son algunos de los conocimientos ciertos que permiten comprender por qu resiste Cuba. Muchas gracias.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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