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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 23-03-2012

El Fiscal General Holder defiende las ejecuciones sin cargos

Glenn Greenwald
Salon.com

Traducido del ingls por El Mundo No Puede Esperar 20 de marzo de 2012


En un discurso en la Universidad del Noroeste, Eric Holder, Fiscal General de los EEUU, di la explicacin ms detallada hasta ahora de porqu la administracin Obama cree que tiene la autoridad para seleccionar en secreto a ciudadanos estadounidenses para ser ejecutados por la CIA sin ni siquiera acusarlos de un crimen, notificarles las acusaciones o darles la oportunidad de responder. Por el contrario los condenan a muerte sin una chispa de transparencia o vigilancia judicial.

La administracin sigue manteniendo en secreto el memorandum legal que obtuvo para justificar estos asesinatos, y, como Charlie Savage del New York Times anot, el discurso de Holder no tena notas a pie de pgina o especficas referencias legales, y estaba muy por debajo del nivel de detalle contenido en el memorandum de la Oficina del Consejo Legal.

Pero el punto crucial del argumento de Holder tal como se expresa en el discurso de ayer es esto:

Cuando los oficiales de Obama (como los de Bush antes de ellos) se refieren a alguien como un veterano lder de operaciones de Al Qaeda o fuerzas aliadas, lo que realmente quieren decir es esto: alguien al que el Presidente ha acusado y a continuacin decretado en secreto que es un terrorista sin ni siquiera presentar ninguna prueba. El proceso usado por la administracin Obama para seleccionar a estadounidenses para ser ejecutados por la CIA es, como inform Reuters el pasado octubre, como sigue:

Como Leon Panetta confirm recientemente, el presidente toma la ltima decisin en cuanto a si el estadounidense ser asesinado: [El] presidente de los Estados Unidos obviamente revisa los casos, revisa la justificacin legal y al final dice si se hace o no.

O sea, este es el proceso el cual Eric Holder argumentaba ayer constituye el debido proceso como requera la Quinta Enmienda antes de que el gobierno pueda privar a alguien de su vida: el presidente y sus subordinados son tu acusacin, tu juez, tu jurado y tu ejecutor. Todos convertidos en uno, actuando en total secreto y sin ni siquiera t saber que te ha acusado y sentenciado a muerte, y no tienes ni la oportunidad de saberlo, sin hablar de enfrentar o enfocar sus acusaciones; no es eso suficiente proceso para ti? En Esquire, Charles Pierce, escribiendo sobre el discurso de Holder, describi esto mejor: una inmensa montaa de tonteras que debera avergonzar a cualquier Demcrata que haya dicho una palabra descorts sobre John Yoo.

* * * * *

Obviamente he escrito sobre el programa para asesinar de Obama muchas veces ya pero hay algunos puntos que merece la pena examinar a la luz del discurso de Holder y la reaccin al mismo:

(1) La disposicin de los Demcratas para abrazar y defender esta potestad es especialmente reprobable debido a que sin duda est total y deslumbrantemente en desacuerdo con todo lo que clamaban bien alto creer durante los aos de Bush. Recordemos dos de los escndalos ms significativos de la Guerra de Bush contra el Terror: el poder que se confiri para meramente espiar y detener a acusados de terrorismo sin una revisin judicial de ninguna clase. Recordis aquello? Los progresistas no dejaron de acusar a Bush de asaltar nuestros valores y destrozar la Constitucin slo porque los oficiales de Bush queran escuchar y detener a sospechosos de terrorismo no matarlos, slo espiarlos y detenerlos sin primero ir a una corte y probar que hicieron algo mal. Y aqu tenemos a una administracin Demcrata hacindose valer no solamente el derecho a vigilar o detener a ciudadanos sin cargos o revisin judicial, sino a matarlos sin nada de eso: un acto mucho ms extremo, permanente e irreversible. Y encima, con algunas justas excepciones, el silencio es ensordecedor, o peor.

 

Cmo puede nadie que condenara abiertamente las meras escuchas ilegales y los poderes para detener de Bush sin una revisin judicial justificar de ninguna manera las ejecuciones sin revisin judicial de Obama? Cmo puede el predecesor (de lejos con menos potestad) haber sido tal asalto a todo por lo que nos mantenemos en pie mientras que con este es una aceptable y tolerable utilizacin de los poderes de guerra? Si Barack Obama tiene el derecho a ordenar a acusados de terrorismo a ser ejecutados por la CIA porque Estamos En Guerra, entonces seguramente George Bush tena el derecho de ordenar que se hicieran escuchas y se detuviera a acusados de terrorismo en el mismo mbito.

Que el mismo partido y faccin poltica que chill sin parar sobre las escuchas de Bush y los programas de detencin ahora toleren el programa de ejecuciones de Obama es uno de los actos ms extremos, cobardes y deshonestos que hemos visto en bastante tiempo. Al extremo opuesto, los lderes del ala derecha, expertos ybloggers estn siendo encomiablemente consistentes: ellos alabaron las escuchas y los programas de detenciones sin el debido proceso de Bush y ahora, basndose exactamente en el mismo razonamiento,alaban profusamente al presidente Obama por extender esa mentalidad a los asesinatos.

(2) No es el mero hecho de que el Partido Demcrata en general y sus hordas de seguidores hayan realizado un giro de 180 sobre estos asuntos desde el 20 de enero de 2009. Sino que es tambin verdad que el mismo Barack Obama y Eric Holder lo han hecho.

Durante los aos de Bush, el entonces senador Obama a menudo hablaba en pblico muy elocuentemente sobre la vital importancia del debido proceso incluso para los acusados de terrorismo. Como ejemplo, l se levant en el Senado y denunci las detenciones del Guantnamo de Bush en el mbito de que un individuo inocente podra ser mantenido y no podra rebatir el caso del gobierno y no tiene ninguna manera de demostrar su inocencia. Habl del terror que sentira si un miembro de mi familia fuera rodeado en medio de la noche y enviado a Guantnamo sin ni siquiera tener la oportunidad de preguntar por qu estaba siendo retenidos o de ser capaces deprobar su inocencia. Se burl de la afirmacin del ala derecha de que la investigacin judicial es un lujo antiguo, trivial y dispensable. Reconoci que es inevitable que el gobierno a veces cometa errores al acusar a gente inocente de ser terroristas, pero entonces dio la solucin obvia: lo que es evitable es rechazar que ni siquiera se permita que nuestro sistema legal corrija esos errores.Cmo conmueve eso? Qu conmovedor tributo a la urgencia de permitir a los acusados de terrorismo un da en la corte antes de castigarlos.

Y luego tenemos a Eric Holder, que en 2008 dio un discurso a la Sociedad por la Constitucin Americana denunciando lo radical del poder ejecutivo de Bush y haciendo un llamamiento a un juicio pblico. Especficamente se refera a la afirmacin del ala derecha de que se debera permitir que los presidentes hicieran escuchas a acusados de terrorismo sin un control judicial para mantenernos a salvo. A la luz de lo que el fiscal general dijo y justific ayer, slo sorprende con lo que dijo hace apenas 3 aos:

Para recapitular la visin de Barack Obama: es una forma de terror detener a alguien sin que ni siquiera tenga la oportunidad de probar su inocencia, pero es bueno y noble para ellos ser ejecutados bajo las mismas circunstancias. Para recapitular la visin de Eric Holder: no debemos aceptar cuando la administracin de Bush deca slo confa en nosotros cuando se trata de espiar las comunicaciones de los acusados de terrorismo, pero debemos aceptar cuando la administracin de Obama dice slo confa en nosotros cuando se trata de sealar a compatriotas para ser ejecutados. Por lo que se ve, no es el 9 de septiembre del 2001 lo que cambi todo. Es el 20 de enero del 2009.

(3)La Unin de Libertades Civiles Americana (ACLU por sus siglas en ingls) dijo ayer que el discurso de Holder es a fin de cuentas una defensa de una amplia, horrible y aclamada autoridad del gobierno para llevar a cabo asesinatos selectivos de civiles, incluyendo a ciudadanos estadounidenses, lejos de cualquier campo de batalla sin control judicial o sin escrutinio pblico. La ACLU despus aadi:

Esto es de sealar por tres razones: Primero, la ACLU no est apenas diciendo que esto es una mala poltica; estn sin embargo sealando lo obvio: que hay pocas cosas tan peligrosas como tener a tu propio gobierno tomndose el derecho a mandar a ciudadanos a morir sin un proceso judicial, y eso es exactamente lo que la administracin Obama est haciendo sin ninguna repercusin negativa. Segundo, la ACLU est retando a defensores progresistas del presidente a hacer lo que ninguno har: explicar por qu confiaran no slo en Barack Obama, sino tambin en Sarah Palin, Newt Gingrich o Michele Bachmann para tener la potestad de sealar a ciudadanos de EEUU para ser asesinados en secreto y sin vigilancia judicial. Tercero, que la ACLU est condenando una poltica de Obama tan peligrosa para la libertad de EEUU como una poltica puede ser tambin conocida como: mximo distintivo de tirana demuestra el inmenso abismo que se ha abierto bajo la presidencia Obama entre el Partido Demcrata y la ACLU (un grupo totalmente elogiado por demcratas cuando gobierna un presidente republicano), aunque esta brecha ha sido obvia por bastante tiempo.

(4) Lo que es tan impactante es ver cmo los oficiales de Obama y sus defensores suenan idnticos cuando se les compara a los tericos legales del ala derecha que justificaban los programas ms controvertidos de Bush. Incluso los lemas centrales que los justifican son los mismos: Estamos en guerra; el campo de batalla est en todas partes; los presidentes tienen el derecho de espiar, detener y matar combatientes sin permiso de una corte; el brazo ejecutivo es el nico rgano para la guerra y ninguna corte puede interferir en las decisiones del presidente, etc. Pas aos escribiendo y refutando esas teoras legales y son idnticas a las que omos ahora. Slo considerad qu parecidas suenan una a otra las dos facciones.

Cuando se trata de las controversias de la Guerra contra el Terror, os oficiales de Bush decan todo el tiempo exactamente lo que los oficiales de Obama y sus defensores dicen ahora: slo usamos estos poderes contra los terroristas la gente mala no contra buenos, normales y regulares estadounidenses; por lo que si t no eres un terrorista, no tienes nada por lo que preocuparte. Aqu est lo que Trent Duffy el portavoz de la Casa Blanca dijo en diciembre del 2005, defendiendo el programa de escuchas sin garantas de Bush:

Parecido a cuando George Bush se present ante las cmaras en diciembre de 2005 para admitir con orgullo y defender su programa de espionaje sin garantas, asegur a la nacin que todo eso estaba justificado porque se diriga slo a las comunicaciones internacionales de gente con conocidos lazos con al Qaeda y organizaciones terroristas relacionadas.

Encuentra a un defensor del programa de asesinatos de Obama y oirs exactamente lo mismo: esto est slo dirigido a los terroristas como Awlaki, por lo que no necesitamos ninguna revisin de una corte o debido proceso. Aqu est lo que Holder dijo ayer: es imperativo para el gobierno contrarrestar las amenazas planteadas por experimentados lderes operacionales de al Qaeda, y proteger a gente inocente cuyas vidas podran perderse en esos ataques, y las rdenes para asesinar son slo enviadas una vez que el gobierno de los EEUU lo ha determinado, despus de una meticulosa y cuidadosa revisin, que el individuo supone una amenaza inminente de un ataque violento contra los Estados Unidos.

Esto no es nada ms que un ejercicio de supremo razonamiento circular y con pregunta retrica: si determinar que alguien es de hecho un terrorista puede ser determinado slo cuando la prueba de su culpabilidad es presentada y ellos tienen la oportunidad de responder, justo como Holder y Obama decan durante los aos de Bush. El gobierno asegura que ellos slo seleccionan terroristas ya sea dicho por Bush o Obama no debera tranquilizar a nadie: eso es lo que aseguran siempre los que abusan de su poder, y es por eso precisamente por lo que no confiamos en que los oficiales del gobierno castiguen a gente basndose en acusaciones no probadas. Aqu est lo que John Mitchell, el Fiscal General de Nixon, dijo para apaciguar el creciente temor a nuevos poderes del gobierno para hacer escuchas, tal como se inform en este artculo del Time Magazine del 25 de julio de 1969:

Se supone que aprendimos importantes lecciones de los abusos de poder de la administracin Nixon, y despus de la administracin Obama: a saber, que no confiamos en los oficiales del gobierno que ejerzan el poder en la sombra, sin vigilancia judicial, sin obligacin de probar sus acusaciones. Y todava ahora escuchamos exactamente esta misma mentalidad saliendo de Obama, sus oficiales y defensores para justificar una potestad mucho ms extrema que tanto Nixon como Bush ni soaron en tener: l slo est matando a los malos ciudadanos, por lo que no hay ninguna razn que objetar!

Aqu est una crtica que escrib en enero de 2006, sobre el documento oficial de 42 pginas del Departamento de Justicia (DOJ por sus siglas en ingls) de Bush donde se justifica las escuchas ilegales sin garantas a acusados de terrorismo. Si lo leis veris: la esencia de la visin del mundo de Bush era esa cuando se trataba de la guerra, es el presidente el que tiene la nica responsabilidad y la potestad y las cortes no deben revisar o interferir con lo que l decide sobre quin es un terrorista y qu se le debera hacer. El presidente es el nico rgano para la nacin en asuntos internacionales, declar el Departamento de Justicia de Bush, y entre las tareas constitucionales bsicas del presidente es la de proteger a la nacin de un ataque armado y as, la Constitucin le da toda la autoridad necesaria para desempear esa responsabilidad. O, como Holder seal ayer: La conduccin y el manejo de las operaciones de seguridad nacional son funciones cruciales del brazo ejecutivo, como las cortes han reconocido a lo largo de la historia y por tanto el presidente no necesita obtener permiso de una corte federal. Uno no puede rechazar el punto de vista legal de Bush utilizado para justificar aquellos programas mientras se apoya el punto de vista de Obama expresado aqu al menos no con un pice de coherencia intelectual o dignidad.

(5) Las dudosas o categricamente falsas afirmaciones hechas por Holder son demasiado numerosas para repasarlas todas, pero hay un par que merece la pena subrayar. Dijo, por ejemplo, que la Corte Suprema ha dejado claro que la clausula del debido proceso no impone que sirva para todos los requerimientos, sino que en cambio mandata salvaguardas de procedimiento que dependen de circunstancias especficas. Esa parte es verdad: en el caso del 2004 de Hamdi contra Rumsfeld, la Corte Suprema rechaz el argumento de la administracin de Bush de que poda detener ciudadanos estadounidenses acusados de terrorismo sin ningn proceso en el que se pudieran defender de las acusaciones contra ellos, aunque la Corte sostuvo que algo menos que un juicio completo podra satisfacer la clusula del Debido Proceso. Pero como apunta Marcy Wheeler, la Corte impuso requerimientos del debido proceso que son exactamente lo contrario a lo que la administracin Obama est haciendo con sus asesinatos. La corte dijo (negrita aadida):

Cmo puede Eric Holder ni siquiera citar las decisiones de la Corte Suprema sobre el Debido Proceso en el contexto de la guerra contra el terror cuando la Corte ha decidido que ciudadanos -meramente detenidos, no digamos asesinados tienen derecho a exactamente lo que la administracin Obama rechaza dar: una oportunidad justa para rebatir las alegaciones ante un rgano decisorio neutral y los derechos bsicos de un ciudadano para poner a prueba con toda razn el caso del gobierno y ser odo delante de un juez imparcial? Es precisamente porque Obama rechaza cumplir con las obligaciones impuestas por la Corte antes de ordenar ejecutar a ciudadanos por lo que este comportamiento es tan reprobable.

Si, como Holder argumenta, la clusula del debido proceso permite matar a un ciudadano basndose en acusaciones del presidente que son hechas en total secreto y las cuales l no tiene ni la oportunidad de escuchar, no digamos refutar, entonces la salvaguarda central de la Constitucin no tienen ningn sentido. Y la sentencia de la Corte Suprema que tanto Holder referencia no deja ninguna duda al respecto, como requera una vista procesal ante un juez neutral incluso para alguien acusado de ser un combatiente enemigo en plena Guerra contra el Terror.

Despus est la dependencia de Holder en el viejo truco neocon: citar lo que Lincoln hizo en la guerra civil o lo que Franklin D. Roosevelt hizo en la Segunda Guerra Mundial como si fueran comprables a la Guerra contra el Terror para justificar lo que est hacindose ahora. As omos esto de Holder: durante la Segunda Guerra Mundial, los Estados Unidos localizaron el avin en el que volaba el Almirante Isoroku Yamamoto el comandante de las fuerzas japonesas en el ataque a Pearl Harbor y en la Batalla de Midway y lo derrib especficamente porque l iba a bordo. Oficiales de la administracin han recurrido a este argumento antes cuando respondan a mis crticas al programa de asesinatos de Obama.

Incluso dejando de lado la enorme diferencia entre guerras que presentaban una amenaza real (La Guerra Civil, la Segunda Guerra Mundial) y la llamada Guerra contra el Terror, la diferencia entre el asesinato de Yamamoto y los asesinatos de ciudadanos de Obama es evidente en s misma. No haba ninguna duda de que el Almirante Yamamoto era de hecho un comandante de un ejrcito enemigo en guerra con los EEUU: vesta el uniforme del ejrcito y se identificaba a s mismo como tal. Por el contrario, hay considerables dudas de si Anwar Awlaki u otros acusados de ser miembros de Al Qaeda son de hecho culpables de planear ataques terroristas contra EEUU. Eso es cierto por exactamente la razn que Holder, en otra parte de su discurso, explic: los miembros de Al Qaeda no se comportan como militares tradicionales vistiendo uniformes, llevando armas abiertamente, o reclutando fuerzas para preparar un ataque.

Por eso es por lo que aplicar una doctrina tradicional de guerra a acusados de terrorismo (que no se encuentra en un campo de batalla sino en sus coches, sus casas, en el trabajo, etc) es tan inapropiado, y por qu una revisin judicial es tan urgente: porque el riesgo de falsas acusaciones es mucho ms alto que cuando se capturan a soldados uniformados en un campo de batalla. Slo volver a sealar qu dudosas terminaron siendo muchas acusaciones de terrorismo del gobierno una vez que las cortes federales empezaron a mirar con detenimiento esas acusaciones como apoyo probatorio. De hecho, los expertos en Yemen como Gregory Johnsen han sealado repetidamente en respuesta a las afirmaciones de que Awlaki plane ataques terroristas: sabemos muy poco, demasiado poco cuando se trata de su papel operacionaly nosotros no sabemos esto, lo sospechamos pero no lo sabemos. Dado el vergonzoso registro en la Guerra contra el Terror, qu persona racional confiara en el gobierno para hacer determinaciones sobre quin es y quin no es un terrorista en la sombra, sin lmites o controles sobre lo que pueden hacer?

(6) El intento de Holder de justificar estos asesinatos en el mbito de que la captura no es factible no consigue nada. Primero, los EEUU nunca se han molestado en acusar a Awlaki para que voluntariamente se entregara o para que respondiera a los cargos (aunque en un momento, mucho despus de que ordenaran su asesinato, "consideraron incriminarlo); en cambio, simplemente lo mataron sin demostrar que haba ninguna evidencia que apoyara esas acusaciones. Qu justifica eso? Adems, el hecho de que el gobierno es incapaz de detener y procesar a un criminal no justifica su asesinato; aparte de alguna resistencia violenta durante la captura, el gobierno no es libre de ir simplemente por ah matando fugitivos que no han sido condenados a nada. Adems, que Awlaki no poda haber sido capturado en un pas donde el gobierno es poco menos que un cliente estadounidense es dudoso como poco; si los EEUU podan localizar y entrar en la casa de Osama bin Laden sin la cooperacin del gobierno paquistan, por qu no podan hacer lo mismo con Awlaki in Yemen?

Pero el punto ms importante es que Holder no est confinando esta potestad para asesinar a las circunstancias donde la captura no es factible. Al contrario, especficamente dice que asesinar sera legal por lo menos en las siguientes circunstancias: lo que quiere decir que la potestad declarada del presidente no est confinada a esas condiciones. Como escribi Charlie Savage: Es significativo que el Sr. Holderno dijo que tal situacin es la nica en la que sera legal matar a un ciudadano. Ms bien dijo que sera legal al menos bajo esas condiciones. No tenemos ni idea de qu lejos la administracin Obama cree que su potestad para asesinar se extiende porque rechaza publicar el memorndum legal que lo justifica; no hay marco legal gobernndolo; y no hay transparencia o rendicin de cuentas para las rdenes de ejecucin del presidente.

* * * * *

En suma, el intento de Holder para hacer parecer todo esto normal y comn debera ser un insulto a cualquiera con los ms bsicos conocimientos de la ley estadounidense. Como el New York Times indic cuando se confirm por primera vez el programa de asesinatos en abril del 2010: La administracin Obama ha dado el paso extraordinario de autorizar asesinatos selectivos de ciudadanos estadounidenses... Es extremadamente raro, si no sin precedentes, que un estadounidense sea sealado para ser asesinado, dijeron los oficiales. Un antiguo oficial legal veterano de la administracin de George W. Bush dijo que no saba de ningn caso en el que un presidente aprobara el asesinato selectivo de un estadounidense. Al da de hoy, ni un slo ciudadano ha sido identificado.

Como siempre, el punto ms importante que hay que sealar de todo el debate es lo perverso y retorcido que es que ni siquiera tengamos este debate. Debera ser negado en s mismo, marginado, para afirmar que el presidente, actuando sin verificar o sin transparencia, puede ordenar que ciudadanos estadounidenses sean ejecutados lejos de cualquier campo de batalla y sin ninguna oportunidad de saber ni siquiera sobre, no digamos refutar, las acusaciones. Que esta poltica est siendo implementada y defendida por el mismo partido poltico que pas la ltima dcada tan de boquilla y con oportunismo objetando por potestades mucho menos extremas lo hace a todo lo ms repulsivo. Ese hecho lo hace ms peligroso, porque -como uno puede ver el hecho de que es un presidente demcrata el que lo est haciendo, y los oficiales del Partido Demcrata lo justifican, significa que es mucho ms fcil de normalizar: muy poco de los seguidores del Partido, especialmente en un ao de elecciones, son capaces de hacer mucho alboroto de todo ello.

Y as la potestad presidencial para asesinar se asentar como un consenso bipartidista por lo menos por una generacin. Ese ser sin duda uno de los aspectos ms significativos del legado de Obama. Vamos a no dejar que ningn demcrata que ahora apoya o incluso calla sea odo objetar cuando el siguiente presidente republicano ejerza su poder en el modo que a ellos no les gusta.

Este artculo apareci originalmente en Salon.com



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