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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 25-03-2012

Televicracia

Fernando Buen Abad Domnguez
Rebelin/Universidad de la Filosofa


Jorge Saldaa [1] acu el trmino televicracia para expresar, segn lo entiendo, la complejidad de una degeneracin poltica en la que, bajo el capitalismo, las empresas concesionarias de espacios radioelctricos, se transformaron en poderes de facto, organizados para poner (y quitar) gobiernos al antojo de negociados e intereses usureros. Se trata de un poder, aberrante incluso para la democracia burguesa, poder que no emerge de los votos pero que, incluso, los influye. En palabras del propio Jorge Saldaa: No es que la televisin no haga poltica es que la televisin domina al ncleo del poder Sistemtica voluntad de dirigir a un pueblo por medio de la imagen y el sonido Pretenden hacer consustancial el concepto de mexicano al concepto televisin Para que creas que todo lo de Mxico le pertenece a la televisin La televisin ha pretendido construir, en Mxico, un pueblo al servicio del poder. La televicracia, en muy poco tiempo, se convirti en bastin estratgico para la ideologa de la clase dominante. Hizo metstasis y hoy es un problema se seguridad nacional e internacional.

En el concepto televicracia, Jorge Saldaa sintetiza algunas de las ms odiosas calamidades ocurridas en Mxico por el encumbramiento ilegtimo de los monopolios mediticos como Agente destructor de capacidades para tolerar la corrupcin. Saldaa responsabiliza a la televicracia incluso por el El rezago educativo en Mxico debido en gran parte a la TV Cuando Saldaa habla de la televisin, generaliza -no sin razn- la odiosa experiencia monoplica mexicana y alude al modelo mercantil de corte latifundista que, en Mxico, reina mayormente bajo el nombre de Televisa, pero que no excluye a otros modelos, tambin oligarcas, imitadores, sucedneos y concomitantes. Para Saldaa, la televisin, es decir ese modelo empresarial que padecemos - el que hemos conocido-, es fuente de muchos males terribles. Desde lo econmico hasta lo cultural y lo ideolgico. Y no se equivoca.

La televicracia es negacin de la democracia en toda sus definiciones de clase... es una dictadura de la farndula. Bajo la democracia burguesa, es decir, bajo las condiciones objetivas de una sociedad dividida en clases, la idea de participacin igualitaria en el acto de elegir, es una falacia. Bajo la democracia burguesa reina la propiedad privada de los medios de produccin, la disputa electoral entre pandillas disfrazadas de polticos y una loza monstruosa de necesidades sociales manipuladas de mil maneras para extorsionar a los votantes. Sin el peso perverso de la propiedad privada la idea de democracia cambia radicalmente. Y ms cambia si se la piensa como democracia socialista. La televicracia posee una estructura completa, y compleja, para garantizar y prestigiar el poder de las clases explotadoras. Produce ilusionismos a granel para invisibilizar la lucha de clases y suplantar la propia idea burguesa de Gobierno electo, haciendo uso, organizado y sistemtico, de la violencia psicolgica contra los pueblos.

La televicracia es una degeneracin tolerada a fuerza de negociados es la existencia de un solo tipo de rgimen latifundista que anula todo el debate ideolgico. Televicracia es un arma de guerra ideolgica entrenada para reducir, vulgarizar, farandulizar y banalizar todos los pensamientos no rentables, surjan donde surjan, fija posicin e impone sus estereotipos ideolgicos. LA televicracia habita en esas zonas de la impunidad comercial desde donde avanza y hacia donde vuelve para asegurarle al orden econmico, social y poltico capitalista un control frreo sobre las conciencias de los pueblos. Comenzando por criminaliza todas sus luchas emancipadoras y hacer negocio de la criminalizacin.

La televicracia no es slo un concepto o una categora que sintetiza, brillantemente, un problema inmenso y una lista de aberraciones ideolgicas, es un neologismo y es un frente de lucha que nos exige, a todos, compromiso y participacin concreta. El Gobierno de la Televisin, o televicracia, se asienta en un territorio de legalidad porosa y de la ilegalidad franca. Su legitimidad poltica es su carcter aberrante. Las concesiones o permisos que los gobiernos expiden en favor de las empresas de televisin, no legalizan el poder descomunal que han desbordado y deben ser suprimidas inmediatamente. La influencia del empresariado televisivo impacta la educacin, la cultura, el mercado y la estructura de los valores polticos predominantes en una poca. Y peor aun, la televicracia se ha vuelto partidos polticos embozados, dispuestos a destruir toda expresin de democracia verdadera y eso incluye auspiciar y aplaudir, voluntariosos, golpes de estado, des estabilizaciones y magnicidios. Patentes y latentes. Lo hemos visto.

Fuente original: http://universidaddelafilosofia.blogspot.com.ar/



[1] uno de los ms conspicuos representantes de la terquedad emancipadora en los mass media mexicanos. http://www.rebelion.org/noticia.php?id=123386



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