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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 27-03-2012

La columna vertebral empresarial del rgimen sirio

Bassam Haddad
MERIP

Traducido del ingls para Rebelin por Sinfo Fernndez


Casi un ao despus del levantamiento sirio y de ms de 7.500 muertos, el prolongado conflicto contina sin entenderse ni informarse del todo bien a pesar de toda una avalancha de escritos. La mayora hace un seguimiento rpido de los acontecimientos sin pararse a elaborar un anlisis serio de la poltica y la realidad siria. En los primeros momentos, el argumento dominante era que el rgimen iba a venirse rpidamente abajo; despus, que el rgimen iba para rato. Rara vez aparece una visin a largo plazo. Y cuando lo hace, desgraciadamente, lo ms normal es que aduzca factores culturales intemporales, acudiendo sobre todo al sectarismo, para explicar el aparente estancamiento.

Ningn factor nico se constituye en el secreto para comprender las causas de los levantamientos ni sus perspectivas. Sin embargo, hay una verdad bsica y pertinaz: El rgimen ha permanecido hasta ahora unido y cohesivo, mientras que la sociedad es heterognea y, hasta cierto grado, se presenta dividida. Naturalmente, el rgimen lleva dcadas trabajando duro para reproducir y exacerbar las divisiones, ya sean de secta y etnia, clase o regin. Y, mientras tanto, el rgimen se ha esforzado en fortalecer la unidad en la cima, construyendo un ejrcito y unos servicios de seguridad cuyos destinos estn entrelazados con los del rgimen. Pero lo que ha estado consistentemente ausente de los anlisis sobre Siria es otra de las estratagemas del rgimen: Desde comienzos de los setenta, el rgimen ha ido forjando redes de capital que vinculan a los actores empresariales de elite con los funcionales estatales, ya que estos ltimos, y sus descendientes, se aventuraron por el dominio comercial. Esos lazos han pagado dividendos en tiempos de crisis, tanto en el pasado como en el presente.

Tras llegar al poder en 1970, Hafiz al-Asad entr en contacto con los grandes empresarios conservadores ubicados en las grandes ciudades, especialmente Damasco y Aleppo, que haban quedado muy debilitados por la oleada baasista de nacionalizaciones de la dcada de los sesenta. Los vnculos se originaron en las conversaciones mantenidas en las cmaras de comercio e industria, bajo control estatal, y se convirtieron en bilaterales mientras el rgimen se iba emparejando con selectos empresarios que disponan de capital importante, pericia esencial o relaciones con compaas extranjeras. Esos empresarios tenan diversos orgenes. Algunos pertenecan a la vieja burguesa, la clase comerciante que haba dominado la poltica de Siria durante los aos cincuenta y otros eran figuras ascendentes asociadas con empresas mixtas del sector pblico que se haban beneficiado del boom del petrleo despus de 1973. La mayora de esos empresarios haba actuado a la sombra del estado, presentando ofertas para licitaciones en el sector pblico, pero a otros se les fue reclutando a medida que las redes iban multiplicndose.

El acercamiento dio rditos polticos a finales de los setenta y principios de los ochenta, cuando el rgimen tuvo que enfrentarse a una revuelta dirigida por los Hermanos Musulmanes. Asad haba promulgado una serie de polticas que perjudicaban los intereses de los cuadros e integrantes de los Hermanos en el tradicional suq (mercado) y los de otros pequeos comerciantes y artesanos.

En resumen, el estado haba diezmado el negocio de los comerciantes modestos con los productos de las grandes empresas de propiedad estatal subvencionados por los pases rabes del Golfo en medio del boom del petrleo posterior a 1973. Esas fbricas se extendieron por todo el pas y causaron un resentimiento especialmente profundo en los barrios conservadores sunes de las ciudades sirias, donde al rgimen se le consideraba ya represor y hertico (debido a que estaba dirigido por alaues). Para empeorar an ms las cosas, se ofreci un trato a una troika de hombres, a quienes, bajo el ojo vigilante del estado, se les permiti lanzar las primeras empresas privadas a gran escala de la era baasista. Esa troika estaba compuesta por Saib Nahhas, Uzman al-Aidi y Abd al-Rahman al-Attar. Su trato con el rgimen se convirti en el modelo para asociaciones empresariales con el estado, mientras las tensiones entre el estado y los propietarios de pequeos negocios de tendencia islamista sunn seguan intensificndose.

La confrontacin con los Hermanos Musulmanes dur ms de seis aos. Los comerciantes urbanos sunnes privilegiados por el estado que haban seguido el modelo de la troika cerraron filas junto a Hafiz al-Asad. Badr al-Din al-Shallah, entonces presidente de la unin de cmaras de comercio sirias, asegur a Asad en una reunin histrica en 1982 que las grandes empresas, cuya lealtad l encabezaba, estaran junto al rgimen. El rgimen procedi entonces a aplastar el levantamiento en la ciudad noroccidental de Hama, donde al menos 15.000 de sus habitantes murieron asesinados. El brutal asalto con tanques y artillera sobre Hama mostr ser una dura derrota para los Hermanos Musulmanes. Tambin sold el futuro de Shallah y sus iguales al destino del rgimen.

Despus de 1982, la asociacin informal empresarial-estatal continu floreciendo. Los grandes empresarios consiguieron toda una variedad de privilegios especiales, incluyendo comisiones para proyectos en el sector pblico, exencin de impuestos y protecciones comerciales para determinados productos. La asociacin madur a finales de los ochenta ejerciendo una influencia desproporcionada sobre la poltica econmica. La institucin principal se llamaba originariamente Comit de Orientacin, una entidad compuesta de funcionarios estatales y empresarios privados encargada de elaborar la poltica econmica por encima de los comits que redactaban, nominalmente, los planes quinquenales socialistas. Lo privado haba adquirido un nuevo significado porque muchos de esos empresarios eran ellos mismos funcionarios estatales o sus parientes o socios. Con los hacedores y tomadores de la poltica componiendo las mismas empresas, o en ocasiones habitando la misma estructura corprea, la corrupcin en la poltica econmica alcanz niveles histricos. En los aos noventa, el ncleo de ese esquema fue la oficina del primer ministro Mahmoud al-Zubi. La mayora de los funcionarios del estado que entraban en los negocios optaban por el beneficio rpido, lo que les guiaba en direccin al comercio ms que hacia la industria y hacia zonas urbanas en vez de zonas rurales. Adems de muchos otros, los Zubis prosperaron poderosamente, al igual que los Khaddams (Abd al-Halim era entonces vicepresidente) y los Tlasses (Mustafa era entonces ministro de defensa), al frente de concesionarios de automviles y rapiando productos exclusivos de consumo. Los nuevos magnates, sobre todo Rami Makhlouf, el sobrino de la mujer del presidente, tambin consiguieron enormes rendimientos en el sector del turismo, las zonas del libre comercio y, posteriormente, las telecomunicaciones.

A finales de los noventa, la comunidad empresarial que los Asad haban creado a su imagen y semejanza haba transformado Siria de un estado semisocialista en un estado compinche del capitalismo por excelencia. La liberalizacin econmica que empez en 1991 haba redundado en gran medida en beneficio de los magnates con vnculos con el estado o de quienes eran socios de los altos cargos estatales. El sector privado sobrepas al sector pblico, pero los miembros ms enriquecidos del sector privado eran los funcionarios estatales, los polticos y sus familiares. El crecimiento econmico registrado a mediados de los noventa fue mayoritariamente un impacto de corta duracin en el consumo, como pone de manifiesto la cada repentina de finales del siglo pasado. Las tasas de crecimiento que haban sido del 5-7% cayeron al 1-2% de 1997 a 2000 y en adelante.

Una vez que Bashar al-Asad sucedi a su padre en 2000, los arquitectos de la poltica econmica siria trataron de revertir la recesin liberalizando an ms la economa, por ejemplo, reduciendo los subsidios estatales. Por primera vez en casi cuarenta aos, se permitieron los bancos y el mercado burstil estaba prcticamente sobre el tapete. Despus de 2005, los vnculos entre el estado y las empresas se reforzaron tras el anuncio de una Economa Social de Mercado, una mezcla de enfoques estatales y de mercado que, en ltima instancia, privilegiaba al mercado, pero un mercado sin instituciones slidas ni rendicin de cuentas. De nuevo, el rgimen haba consolidado su alianza con las grandes empresas a expensas de los negocios ms pequeos, as como de la mayora de sirios que dependa del estado para los servicios, subsidios y asistencia social. Se perpetuaba el amiguismo y el nepotismo pero vestido con un nuevo atuendo. Las familias asociadas con el rgimen de una forma u otra llegaron a dominar el sector privado, adems de ejercer un control considerable sobre los activos econmicos pblicos. Esos clanes incluyen a los Asads y Makhloufs, pero tambin a las familias de los Shalish, al-Hassan, Najib, Hamsho, Hambouba, Shawkat y al-Asad, entre otras. La reconstituida comunidad empresarial, que ahora incluye a funcionarios del rgimen, a partidarios cercanos y una gruesa franja de la burguesa tradicional, ha conformado una polarizacin ms profunda (y, para el rgimen, ms peligrosa) de la sociedad siria en funcin de los ingresos y las regiones.

Aos sucesivos de escasez de lluvias y la sequa a partir de 2003 han provocado inmigraciones rurales masivas a las ciudades en 2009, ms de un milln de personas se haba trasladado-, ensanchando an ms las brechas regionales y sociales. Ciudades importantes, como Damasco y Aleppo, absorban esa migracin ms fcilmente que las pequeas, que presentaban cada vez problemticas sociales ms graves debido a la ausencia de inversin en infraestructuras. Ciudades de provincia como Diraa, Idlib, Homs y Hama, junto con sus zonas rurales, son ahora el principal campo de batalla de la rebelin. Los que viven en las reas rurales han visto como sus medios de vida desaparecan debido a la reduccin de los subsidios, la desinversin y los efectos de la urbanizacin, as como por dcadas de corrupto gobierno autoritario. Los levantamientos tunecino y egipcio les animaron a expresar su descontento de forma abierta y conjunta.

Sin embargo, no ha habido defecciones importantes desde las filas de las grandes empresas, por lo menos no en Damasco y en Aleppo. No son solo los parientes con sangre presidencial como Makhlouf los que se han mantenido leales. Otros actores importantes provenientes de las familias mencionadas se han mantenido firmes junto al rgimen, financiando sus orquestados mtines masivos y campaas de relaciones pblicas, as como ayudando a reflotar la moneda siria. La mayora de los descontentos se limitan a sacar el capital del pas y a expresar deseos de cambio de rgimen en privado. Quienes apoyan el levantamiento lo hacen en silencio y con un cuidado extremado, asegurndose mucho de la lealtad de sus interlocutores.

Los magnates saben muy bien que su suerte est ligada a la del rgimen en virtud de sus entrelazadas inversiones y tambin por sus aos de auto-enriquecimiento a instancias del rgimen. Cambiar de bando sera por tanto hacer una enorme apuesta por la tolerancia de la oposicin. El apoyo de las grandes empresas no es el nico responsable de la resistencia del rgimen, habra sido difcil para el rgimen haber aguantado en Damasco y Aleppo si esos intereses monetarios hubieran decidido explcitamente compartir su suerte con los manifestantes. La alianza rgimen-empresariado fue tomando forma a lo largo de dcadas y es poco probable que se rompa hasta el mismo ltimo momento. Las deserciones pblicas de los grandes empresarios seran un buen indicador de que los das del rgimen estn contados. Hasta entonces, todos los ojos estn puestos sobre el campo de batalla.

Bassam Haddad es Director del Programa de Estudios sobre Oriente Medio y profesor del Departamento de Asuntos Internacionales y Pblicos de la Universidad George Mason, y es tambin profesor visitante de la Universidad Georgetown. Es autor, entre otros libros, de Business Networks in Syria: The Political Economy of Authoritarian Resilience (Stanford University Press). Es co-fundador y editor de Jadaliyya; co-productor y director del film About Bagdad; ha dirigido recientemente una pelcula sobre los emigrantes rabes/musulmanes en Europa titulada The other thread, etc.

Fuente: http://www.merip.org/mer/mer262/syrian-regimes-business-backbone



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