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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 28-03-2012

Juntos lo podemos TODO

Javier Couso
Hablando Repblica




El prximo da 29 tenemos una oportunidad de hacer valer nuestra voz en una de las manifestaciones genuinas de la clase trabajadora, la Huelga General.

A pesar de ser de un solo da y haber sido convocada casi a regaadientes por las dos grandes fuerzas sindicales, esta puesta en escena de la fuerza obrera pone nerviosos a los polticos neoliberales, banqueros y grandes empresarios. Muestra de ello es la unanimidad en la descalificacin del sindicalismo como forma de organizacin para defender los derechos de los trabajadores y la peticin de leyes que limiten este derecho conseguido con la dura lucha de generaciones anteriores.

El ataque contra el estado del llamado medioestar es una parte ms de la agresin generalizada a un modelo de Estado que, en alguna medida, equilibraba algo las diferencias sociales por medio de prestaciones pblicas.

Queda ya meridianamente claro que el poder financiero realiza un ataque en toda regla a las conquistas sociales que, a pesar de ser en la mayora de los casos tmidas y taimadas, son insoportables para su concepcin del poder en la que los negocios deben estar por encima de cualquier otra consideracin.

Vamos hacia un nuevo modelo donde el trabajador, sin derechos y amenazado por un desempleo estructural buscado, se vea en la necesidad de aceptar cualquier imposicin y/o condicin por parte del empresario.

Es, sin exagerar, la vuelta a un concepto feudal de las relaciones laborales y de vida. Domadas las naciones por la imposicin de deudas odiosas, desarticulado el poder poltico por la dictadura financiera, llega el momento de convertir al trabajador-ciudadano, en trabajador-esclavo.

Ni el modelo de sindicalismo burcratico que gestionaba con la patronal y el gobierno la paz social, ni el sindicalismo alternativo, con casi nula representatividad, son las herramientas apropiadas para enfrentar esta amenaza, que no es nueva, pero que ataca con virulencia.

Seguramente debamos ir hacia otros modelos de organizacin en el ambito del trabajo o de la lucha social, pero hoy, y a pesar de las crticas o los anlisis, hay que estar en la calle.

El ataque es tan agresivo y tan radical contra la poblacin, que sea como sea debemos dejar las diferencias y las crticas a un lado, para dar una respuesta contundente el prximo jueves 29 de marzo.

Puede que la huelga sea floja, que llegue tarde, que no nos gusten las concesiones hechas con el llamado pensionazo o anteriores reformas laborales, pero es el momento de decir BASTA y decirlo juntos, como un puo, y al da siguiente seguir trabajando, seguir luchando, para que la contundencia nos haga abrazar otra vez la unidad combativa. Para decirle a estos seores feudales que vamos, no solo a pararlos, sino a combatirlos hasta el final.

Yo estar en la calle el 29-M porque juntos, como nos ha demostrado la historia, trabajadores y trabajadoras lo podemos TODO.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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