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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 06-04-2012

De la rabia espontnea a Pueblo organizado

Javier Couso
Hablando Repblica


Hay veces en que una pequea sonrisa se dibuja en el rostro sombro, como una ventana de esperanza para reforzarse, para encarar un futuro que, a priori, se presenta cubierto de negros nubarrones.

Hemos pasado de la euforia del despertar de las movilizaciones del 15-M, a la depresin del bucle de manifestaciones masivas que no estn cambiando nada. Una especie de ciclotimia entre la novedad venturosa de la lucha compartida por cientos de miles de personas y el jarro de agua fra que ha supuesto la mayora absoluta lograda por el PP en tres elecciones seguidas.

Y justo en el momento ms inesperado, sorprendiendo a todlogos y supuestos expertos, se produce un vuelco electoral que castiga a los dos grandes partidos en Andaluca y Asturias y una Huelga General de notable alto acompaada de multitudinarias movilizaciones en todo el pas.

Digo huelga de notable, porque si bien no fue la ms grande que se ha conocido, tampoco fue el fracaso que auguraban los medios de la extrema derecha meditica y el propio Gobierno con sus campaas goebbelianas contra el sindicalismo, en el marco de una situacin laboral precarizada y con la amenaza del despido como arma desmovilizadora.

An as, y comparando las cifras de huelga y manifestaciones, queda claro que la gente que no pudo hacer huelga por miedo y coaccin s asisti masivamente a unas manifestaciones que consiguieron aunar las diferentes sensibilidades de la izquierda en una muestra de unidad en la accin que pone sobre la mesa una potencialidad clara.

Fue esperanzador ver tomar la calle al viejo sindicalista y a las gentes del 15-M, sindicatos alternativos encabezando manifestaciones de decenas de miles o familias de toda condicin participando en una movilizacin que supone un rdago contra el modelo neoliberal al servicio de la mafia financiera que gobierna desde Bruselas.

Es cierto que solo con esas manifestaciones no se cambia nada ms que el nimo, pero pueden ser el pistoletazo de salida para un movimiento que sea el embrin de una corriente que conduzca hacia la anhelada puesta en comn en torno a un proceso de recuperacin de la posibilidad transformadora de la izquierda.

Hace tiempo que estbamos fuera de juego, que habamos perdido el discurso movilizador, que no ramos capaces de presentarnos como alternativa real ni dar soluciones a los problemas de las personas. Y el primer paso, en mi opinin, es la revalorizacin, el rearme interno junto a nuestros iguales, que por cientos de miles decimos en la calle "basta".

Ilusin, respeto, unidad en torno a metas claras y, ojal, las cpulas de los grandes sindicatos se planteen, al menos, la recuperacin de una combatividad que olvidaron en las alfombras y los despachos. El ataque es duro y con intencin de no hacer heridos ni prisioneros y sera un suicidio pensar que se puede llegar a la cohabitacin con el poder financiero desatado. Esto sera el certificado de defuncin sindical, la desafeccin total con una calle en pie de guerra que no entender el compadreo con los mismos que nos estn llevando a la exclusin y al empobrecimiento general.

Ni maximalismo estril ni entreguismo vergonzante deben ser los lemas que muevan esta campaa de movilizacin que tiene que ser sostenida en el tiempo y con intensidad creciente.

Hacer del 29-M una excepcin sin continuidad supone retornar al circulo vicioso de la euforia que da paso a la depresin con resultado final de derrota. Y no podemos permitirlo, nos jugamos demasiado para seguir perdiendo. Porque la derrota total existe y si nos vencen del todo pasaremos a la condicin del prisionero o del esclavo, la pax neofeudal reinar con todo su sufrimiento, por muchos aos.

Latinoamrica ensea muchas cosas: desde la recuperacin de su soberana actual hasta la debacle social, la violencia y el hambre cuando el capital financiero gobernaba por medio de gobiernos tteres.

Ojal sepamos ahorrar ese tiempo precioso, sin regalarlo al inclemente enemigo, para organizarnos de manera plural y diversa.

La energa est ah, nos toca pasar de la rabia espontnea a ser PUEBLO ORGANIZADO.

Fuente: http://hablandorepublica.blogspot.com.es/2012/04/de-la-rabia-espontanea-pueblo.html


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