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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 07-04-2012

Tras el xito de la huelga general del 29M
Cmo continuar la lucha?

Jordi Escuer
Nuevo Claridad


El resultado de la huelga general del 29M ha superado las expectativas que tenamos todos, en especial, con la participacin masiva en las manifestaciones. El primer sorprendido ha sido el Gobierno PP-Patronal que, hasta el pasado jueves, estaba convencido de que iba a poder hacer cunto quisiese durante los prximos cuatro aos. Sin embargo, la realidad les ha dado dos rotundos reveses en menos de una semana: las elecciones del 25 de marzo, especialmente las andaluzas, y la huelga general cuatro das ms tarde. Ambos acontecimientos evidencian un cambio en el ambiente social y que el PP no es invencible.

La derecha daba por segura su victoria en Andaluca, y quizs hubiera sido as de haberse celebrado las elecciones de forma conjunta con las generales o, siquiera, unas semanas antes. La patronal incluso se rea de los dirigentes sindicales en las ruedas de prensa y, ahora, han comprobado que no se puede confundir a los representantes sindicales con la propia clase trabajadora. Millones de asalariados han entendido cules son las pretensiones del Gobierno PP-Patronal: condenarles a ser mano de obra barata sin derechos reales, una situacin que ya sufran una parte de los trabajadores y que ahora quieren generalizar a todos, y han salido a la calle para decirles basta.

Sin perder de vista las dificultades, hay que destacar la disposicin a pelear por defender sus intereses de una buena parte de la clase asalariada. Ahora hay que lograr que la movilizacin sea cada vez ms amplia y que sepa no slo lo que no quiere, sino cul es la alternativa a la poltica de este gobierno, o del anterior.

Ampliar la movilizacin

El 29M ha sido una primera respuesta a las contrarreformas, pero la mayora sabemos que no puede ser la ltima, pues el Gobierno no tiene ninguna intencin de retroceder. Al da siguiente de la huelga ya contest con los nuevos presupuesto generales del Estado que suponen un recorte drstico del gasto social, a los que se unen los ajustes de las comunidades autnomas, que son las que gestionan la mayora del gasto en sanidad, educacin y servicios sociales. Y la situacin de los bancos espaoles exigir nuevas inyecciones millonarias de dinero que detraern an ms recursos pblicos para el gasto social.

La alternativa a lo que est haciendo Rajoy no es ir ms despacio con los recortes sino optar por defender los trabajadores y trabajadoras que constituyen la mayora aplastante de la sociedad, o los de la burguesa, cuya lite es cada vez ms rica. Por los intereses sociales y materiales que defiende, el PP est incapacitado para dar un giro de esas caractersticas en su poltica. No se pueden resolver los problemas de los que hablamos en una negociacin con el PP, y an menos en un contexto de recesin econmica.

Su poltica, an ms que la de Rodrguez Zapatero, es una drstica transferencia de riqueza de las rentas del trabajo a los empresarios que permita aumentar su rentabilidad. Es falsa la idea tan querida de la patronal de que para salir de la crisis tenemos que hacer sacrificios todos. En una sociedad capitalista no puede haber un reparto equitativo de los sacrificios, pues los intereses de asalariados y empresarios son antagnicos. Las empresas despiden a los trabajadores, les bajan sus salarios al resto y les obligan a trabajar ms para aumentar sus beneficios. Y el resultado es que los ricos espaoles suben ms peldaos en las listas de grandes fortunas mundiales. Incluso los gestores de las grandes empresas espaolas, al servicio de sus grandes accionistas, se reparten salarios que son un insulto a millones de familias trabajadoras. Los cinco directivos espaoles mejor pagados se repartieron 62,7 millones de euros en 2011 (de Inditex, Telefnica, Santander, Repsol e Iberdrola). El mejor pagado ganaba 622 veces el salario medio.

La misma poltica de transferencia de rentas de los trabajadores a la burguesa es la que se est aplicando en todos los pases de la Unin Europea, desde cuyas instituciones emplazan al Gobierno para que legisle con urgencia los recortes, as como que ponga en marcha ms medidas para el saneamiento del sector financiero (que supondrn mayores ayudas pblicas, claro).

La poltica del PP, la patronal, y de la UE, nos condena al paro crnico y a condiciones de explotacin y de vida cada vez peores. Por tanto, la lucha slo puede continuar, pero debe buscar ampliar cada vez ms su campo de accin en varios sentidos:

a) Movilizar al conjunto de los trabajadores y trabajadoras , en activo y en paro, jvenes y mayores, nativos o inmigrantes, del sector pblico o privado. Hay que dar una respuesta concreta y urgente al principal problema que es el desempleo, el cual condena a la miseria a quien lo sufre y es una constante espada de Damocles sobre las cabezas del resto de asalariados, que se ven presionados constantemente a aceptar peores salarios y condiciones de trabajo mediante la amenaza del despido. Para unir a todos en la lucha es necesario un programa comn que responda a los intereses colectivos :

Derecho al trabajo todo el ao, no slo los das de huelga. Ni un trabajador en paro sin un ingreso mnimo digno mientras no tenga un puesto de trabajo.

Trabajo digno y con derechos para todos, no esclavitud! Creacin de puestos de trabajo suficientes, hasta alcanzar el pleno empleo . Para eso es decisiva la creacin de empleo pblico en todos los terrenos social y productivo, as como el reparto del empleo mediante la reduccin de jornada sin reduccin salarial y con la anticipacin de la edad de jubilacin a los 60 aos . Desde el sector privado nunca se lograr eliminar el paro, sino que ste seguir siendo crnico a una escala cada vez mayor.

Establecimiento de un salario mnimo digno , no inferior a 1.000 euros netos mensuales, y un salario mximo , no superior a 5 veces el salario mnimo actualmente en vigor.

Derogacin de todas las leyes regresivas para los intereses de los trabajadores, y eliminacin de la contratacin precaria. Mientras exista el despido libre y, adems, baratsimo, no hay derecho efectivo de huelga para los trabajadores.

Y, adems, hay que explicar qu medidas podran hacer reales las anteriores reivindicaciones:

Reforma fiscal progresiva, para que pague ms quien ms tiene y menos quien menos tiene.

Nacionalizacin de las cajas y bancos para poner los ahorros de la sociedad al servicio de las necesidades sociales y no de los especuladores. No podemos seguir permitiendo que una minora multimillonaria, siga usando los ahorros de todos en su beneficio, mientras las deudas se pagan con dinero pblico.

Nacionalizacin de las grandes empresas, muchas de las cuales eran pblicas y todas se han nutrido de enormes cantidades de fondos pblicos. Eso permitira una planificacin democrtica de los recursos productivos de la economa ponindolos al servicio de las necesidades sociales, el pleno empleo de calidad, la cooperacin con otros pueblos en lugar del expolio, y el respeto al medioambiente.

b) Coordinar la lucha de la clase asalariada de todos los pases de la Unin Europea. Los problemas son los mismos, los recortes de derechos y gastos sociales se estn planteando a escala europea, por lo que la respuesta de los sindicatos de clase debe ser coordinada a nivel europeo. No se puede ganar slo con la lucha pas a pas, como hemos visto en Grecia, Francia Pero s podemos lograrlo si vamos todos juntos. Desde el Estado espaol, los sindicatos de clase deberan llamar a la organizacin de una huelga general en todos los pases de la Unin el mismo da. Obviamente, debera elaborarse un programa comn en lnea con la propuesta anterior.

c) La lucha no puede limitarse al terreno sindical. Si no acabamos con el Gobierno del PP, no podremos detener estos ataques y dar soluciones a los problemas que nos aquejan. Las elecciones andaluzas han puesto en evidencia que el PP no va a conservar su mayora absoluta, sino que conforme crezca la movilizacin menos representar a la mayora de la sociedad. Hay que ir planteando la exigencia de elecciones anticipadas. Pero para eso tambin hace falta una alternativa de izquierdas real, que sea capaz de defender los derechos de los asalariados con honestidad, coherencia y valenta. Es necesario construir un Frente de Izquierdas y Democrtico que sume a la fuerza de IU, todos aquellos militantes o votantes socialistas que deseen una poltica de izquierdas consecuente, los integrantes del 15-M, etctera, y que cuente con el compromiso y el apoyo activo de las organizaciones sindicales de clase.

Gobiernos autonmicos de izquierdas, con polticas de izquierdas

En ese camino, la formacin de un gobierno de izquierdas en Andaluca, en Extremadura (con la presentacin de una mocin de censura al ejecutivo del PP) o en Asturias, puede ser muy importante si realmente hay un compromiso para realizar polticas de izquierdas. IU ha actuado bien dejando claro que no permitir gobiernos del PP, pues ahora es ms evidente la importancia vital de detener a la derecha. Pero tambin es necesario recordar los fracasos de la colaboracin con gobiernos socialistas, como el caso de Catalunya, o el de el Pas Vasco con el PNV.

Es particularmente importante el caso andaluz. Debera conformarse un gobierno autonmico, pero no para seguir haciendo lo mismo que antes, sino para convertir a la Junta de Andaluca en un verdadero baluarte de la lucha contra los recortes sociales y contra el desempleo, y evitar un ejecutivo que se limite a gestionar el reparto de la miseria y los recortes.

Un gobierno autonmico de izquierdas debera aprovechar todos los resquicios a su alcance para no realizar despidos, para mantener y desarrollar el empleo pblico y los servicios sociales en todos los terrenos: sanidad, educacin, dependencia Por poner un ejemplo concreto: no se trata de subastar la produccin de genricos para el Servicio Andaluz de Salud, sino de crear una empresa farmacutica pblica en Andaluca que junto con el SAS y las universidades pblicas, suministre toda la produccin de genricos y desarrolle nuevas medicinas. Igual en el terreno de la vivienda, las energas renovables, etctera.

Un asunto decisivo es un compromiso para bloquear por todos los medios a su alcance la privatizacin-bancarizacin de las cajas, y convertirlas en un pilar de una banca pblica. Tambin, debera comprometerse al establecimiento de un salario mximo en la Comunidad para todos los representantes pblicos y trabajadores de la administracin pblica que no fuera ms all de 5 veces el salario mnimo interprofesional. Y, junto con esas medidas, dicho ejecutivo debera estar al frente de la movilizacin contra los recortes en Andaluca.

Las propuestas para un Gobierno de la izquierdas deberan debatirse pblicamente y, si los socialistas no se comprometen a medidas concretas que garanticen el empleo y los servicios pblicos, IU no debera integrarse en el gobierno sino respaldar al PSOE en la investidura y actuar desde la oposicin.

En resumen, la continuidad de la lucha va unida a un planteamiento integral, cuyo objetivo sea ir logrando que cada vez un mayor nmero de trabajadores y trabajadoras se sumen a la lucha, que atraiga a la pequea burguesa, y que levante una alternativa poltica al gobierno del PP-patronal. Y, finalmente, una propuesta que busque la unin con los trabajadores del resto de Europa. Difcil? Sin duda, pero posible.

Fuente: http://www.nuevoclaridad.es/revista/index.php/revista/estado-espanol/435-como-continuar-la-lucha


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