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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 05-04-2012

El Salvador
Democracia Mexican way?

Jos Steinsleger
La Jornada


En un territorio que cabe 93 veces en Mxico (y con una poblacin 17 veces inferior), El Salvador sufri una guerra civil que dej 80 mil muertos y ms de un milln entre migrantes y refugiados (1975-91).

A diferencia de Cuba y Nicaragua, la lucha en El Salvador fue como la de Espaa en la guerra civil: una guerra ideolgica y poltica integral, en la que todas las clases presentaron batalla en todos los frentes sociales: en el religioso y el militar, en el econmico, poltico y cultural.

Un dato que a discrecin olvidan los analistas independientes: la gesta del FMLN fue algo ms que un foco guerrillero, clonado de la llamada guerra fra. Porque esta guerra empez mucho antes de las masacres de 1932, y retom sus fueros en 1980, ao de la constitucin del FMLN y de la ultraderechista Alianza Republicana Nacionalista (Arena).

Se dice que los Acuerdos de Paz (Mxico, enero 1992) fueron a consecuencia del empate militar entre las fuerzas insurgentes y el ejrcito gubernamental. Y con afanes polticamente correctos, se omite que el FMLN derrot a uno de los ejrcitos ms grandes y armados del continente, estructurado, entrenado, asesorado y financiado por Estados Unidos.

Los acuerdos fueron en realidad otra vuelta de tuerca en los engranajes del despojo y la exclusin neoliberal. Con la venia de Washington, los gobiernos democrticos de Arena importaron las nuevas modalidades de la guerra contrainsurgente que en Colombia funcionaban a toda mquina, y que en Mxico se aplican hoy contra el crimen organizado (?).

A 20 aos de los acuerdos (y con un gobierno de izquierda en funciones desde marzo 2009), El Salvador registra ms asesinatos que en el periodo de la guerra, en tanto 2 millones y medio de salvadoreos (40 por ciento de la poblacin) residen en el exterior. Por esto, en las pasadas elecciones de medio periodo (legislativas y municipales) el pueblo salvadoreo emiti una suerte de voto castigo al FMLN.

Saban los funcionarios del FMLN que iban a perder? El ex comandante guerrillero y hoy acadmico Dagoberto Gutirrez responde en un artculo: No, al contrario. Como funcionarios estaban absolutamente seguros de que la gente los iba a seguir, como si la gente les perteneciera. Fue el error. Saber lo que est pensando la gente es lo fundamental, clave, eso lo aprendimos en la guerra

Aade: Arena no esperaba ganar donde gan, y el FMLN no esperaba perder donde perdi. Lo que ocurri es el que el voto ha sido convertido en un instrumento administrativo vaco de poder. [...] La gente decidi utilizar el voto polticamente y no electoralmente, como castigo al FMLN, ms que al gobierno. [...] No es la gente la que teme al FMLN, es el partido FMLN el que tiene miedo al pueblo. [...] La cpula del FMLN no es de izquierda, es de derecha.

Sin embargo, otros analistas se maravillan. Sergio Ramrez escribe: Si uno mira desde Nicaragua a travs de las aguas del golfo de Fonseca, la democracia en El Salvador est funcionando como debe ser. El ex sandinista celebra las reglas de la democracia, uno de cuyos supuestos esenciales es la alternabilidad, cumplidas al pie de la letra (All no ms, al otro lado, La Jornada, 31/3/12).

O sea, la posibilidad de que en 2014, frente a la inoperancia y oportunismo del FMLN, la ultraderecha retorne al poder para depositar flores en el monumento que la alcalda de Antigua Cuscatln levant al fundador del partido, el multiasesino Roberto DAubuisson.

Tampoco poda faltar el otro inefable, Joaqun Villalobos, ex comandante del FMLN y asesor del gobierno de Mxico (as como lo fue con el de lvaro Uribe en Colombia). Eternamente inquieto por las cuentas pendientes con la justicia, el asesino del poeta nacional de El Salvador, Roque Dalton, cierra filas con la tericos angloyanquis del Estado fallido y, abriendo el paraguas, escribe:

Aunque resulte indiscutiblemente justo (sic) resolver estos agravios [NR: masacre de El Mozote, donde 900 campesinos, entre ellos 460 nios fueron asesinados durante la guerra], la pregunta es si estos pases pueden darse el lujo de atender este tema sin volverse ms inviables (sic). Incapaces de darse seguridad y justicia en el presente (sic), pretender que lidien con el pasado suena a broma (El peligro de una Somalia latinoamericana, El Pas, 19/2/12).

Ni el maravillado Ramrez ni el asesino Villalobos (quienes en distintos tiempos, medios y cualquiera sea el asunto cumplen con el deber ser de condenar a Hugo Chvez) deberan andar tranquilos.

Con la venia del compaero presidente Mauricio Funes, el nuevo ministro de Justicia y Seguridad Pblica, coronel David Munga Pays, anunci que la FBI y la Fuerza de Tareas Antipandillas de Estados Unidos estarn a cargo del entrenamiento de la polica nacional para combatir a las pandillas. A ms de ofrecer a Washington informacin personal, de los viajeros que transiten va area por El Salvador.

Fuente: www.jornada.unam.mx/2012/04/04/index.php?section=opinion&article=017a1pol



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