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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 04-07-2004

Las consecuencias de nombrar a Barroso

Bernard Cassen
El Peridico


Con el nombramiento de Jos Manuel Durao Barroso como presidente de la Comisin Europea, es indudable que los Veinticinco no se han percatado de que iban a complicar seriamente la ratificacin de la Constitucin. No es Barroso el objeto de debate, es el hecho de que haya tenido que obtener la aprobacin del grupo ms numeroso del Parlamento Europeo, el Partido Popular Europeo (PPE), que agrupa a la gran mayora de democristianos y conservadores, entre ellos el PP.

A nadie sorprender que en una asamblea parlamentaria exista una mayora de derechas o de izquierdas, aunque en el mbito europeo las divergencias se dan ms bien entre neoliberales y partidarios de las diversas formas de regulacin de la economa y de las finanzas. En cambio, la novedad es que ahora la Comisin tambin tiene, y de manera oficial, un color poltico, puesto que su presidente es determinado por la mayora poltica del Parlamento.

HASTA HOY, la Comisin, verdadero motor de la construccin europea, se ha beneficiado de la ignorancia del gran pblico sobre su naturaleza. Era considerada como un rgano tcnico, incluso burocrtico, que se designaba mediante el vago trmino de Bruselas. En caso de decisin impopular (tomada de hecho por los ministros), siempre era posible, para cualquier Gobierno, pretender que "la culpa es de Bruselas". Evidentemente era una impostura: por sus propuestas (de las que tiene el monopolio) en el Consejo y en el Parlamento, la Comisin hace poltica permanentemente, y poltica casi siempre neoliberal. El liberalismo econmico es consustancial a la creacin, el 1 de enero de 1958, de la CEE, convertida en UE en 1993.

Desde este punto de vista, la pertenencia poltica original de los comisarios no tiene ninguna importancia: una vez nombrados en Bruselas, se vuelven absolutamente liberales, si no lo eran ya antes. El ejemplo caricaturesco es el de Pascal Lamy, comisario de Comercio y que se ha convertido en una de las bestias negras de los movimientos sociales europeos por su integrismo librecambista. Ahora bien, Pascal Lamy es miembro del Partido Socialista francs! Mientras que la Comisin poda ampararse tras el pretexto de defender un inters europeo que se consideraba por encima de las opciones polticas, aunque en realidad es la punta de lanza de la mundializacin neoliberal, de ahora en adelante tendr que asumir sus opciones ideolgicas.

Las polticas trazadas a nivel europeo son profundamente impopulares, como lo han demostrado las elecciones del 13 de junio. La razn es simple: en todas partes se aplican, con algunos matices, las mismas polticas, las que se deciden a nivel europeo. A partir de la entrada en funciones de la futura Comisin va a ser posible imputar estas polticas a la derecha europea, lo que tambin resulta injusto, pues estas polticas han sido avaladas por todos los gobiernos, incluso por los socialdemcratas. Y todos apoyan la ratificacin de la Constitucin. Ahora bien, sta constitucionaliza las polticas liberales y, teniendo en cuenta la unanimidad requerida para una eventual revisin, las hace incluso irreversibles! Salvo una crisis europea importante, como el no de un gran pas a la ratificacin...

LA DECISIN de politizar la eleccin del presidente de la Comisin constituye un paso gigantesco, lgico pero arriesgado, hacia el federalismo. Queda por resolver el problema de la creacin de un espacio pblico europeo. Para un ciudadano, ser polticamente minoritario en el interior de un espacio nacional democrtico no plantea dificultad alguna. Pero esto es distinto para un pas cuyo Gobierno se encuentre oficialmente en situacin minoritaria, en trminos de izquierdas o de derechas, en el seno de los Veinticinco.

Cmo aceptara, la mayora que lo ha llevado al poder, que aplicara la poltica de sus adversarios? Para qu votar entonces?

La ausencia de legitimidad democrtica de las instituciones europeas no puede ms que exacerbarse. En efecto, inevitablemente llegar un momento en que unas elecciones en un Estado miembro plantearn una contradiccin flagrante entre las posiciones nacionales y las europeas. La incertidumbre actual, que haca pasar por europeas las polticas liberales, tena muchas ventajas para los gobiernos y muchos inconvenientes para los movimientos ciudadanos.

La politizacin de la Comisin, aunque sea considerablemente artificial, tendr el gran mrito de exponer a la opinin pblica este funcionamiento. Cuanto ms conocido sea, ms difcil resultar la ratificacin de la Constitucin en los pases en que se realice por referendo.

BERNARD Cassen es Director general de Le Monde Diplomatique.

Traduccin de Xavier Nern.




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