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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 06-04-2012

Shock doctrine post industrial

Andy Robinson
La Vanguardia


Como explica Ed Luce en el Financial Times del pasado fin de semana, la respuesta estadounidense para la ciudad post industrial suele ser centros de convenciones, enormes estadios de deportes con nombres de marca multinacional, y, por supuesto, hoteles casino. Es la frmula del capitalismo oligrquico en los puntos negros de la crisis, los downtowns desde Memphis a Detroit, en espiral de degradacin, desempleo y despoblacin. Naomi Klein lo calfic como la doctrina shock.

Luce , corresponsal del conservador diario financiero, habla de Gary en Indiana, en el extrarradio de Chicago. Tras abordar uno de los nuevos barcos casino amarrados en el lago Michigan, le da la bienvenida un crupier de Majestic Star Casino: Bienvenido a Majestic Star!, le dice Bienvenido a la America post industrial, reflexiona Luce. Explica el declive de una orgullosa ciudad siderrgica lugar de nacimiento de Michael Jackson y de su vital soul-funk (tambin del premio Nobel Joe Stiglitz) - cuyo nico recurso es tapar las narices e invitar a la industria del juego a generar algo de empleo basura e ingresos tributarios para prevenir la bancarrota municipal.

Lo que Luce ve en Gary, yo lo vi en Nueva orleans, tras la catstrofe bien rentabilizada del Katrina en el 2005, un ejemplo perfecto del shock doctrine en el cual el cicln y las aguas del Misissipi, arrasaron toda normativa urbanstica y medioambiental y toda regulacin diseada para prevenir el impacto degradante de la industria del juego, allanando el camino a la gigante de casinos Harrahs. Mientras decenas de miles de damnificados mal vivan durante aos en trailers prefabricados proporcionados como vivienda provisional por el estado federal, en el centro de Nueva Orleans se construy en tiempo rcord un mega hotel con 2.000 mquinas tragaperras de nombres como Stinking Rich (forrados) o House of the Dead (casa de los muertos). Pronto se llenaron de los traumatizados superviventes del diluvio . El juego con mquinas a diferencia del pquer o la ruleta es para aislarte y meterte en una cscara individual, me dijo entonces el periodista y jugador empedernido Marc Cooper. El negocio de Harrahs en Nueva Orleans se dispar un 20% en el primer ao despus del huracn pese a la desaparicin de la mitad de los habitantes de la ciudad. Necesitada de cualquier clase de actividad econmica, la ciudad ofreci vacaciones tributarias a Harrahs y hasta le vendi la calle Fulton Street, que, bajo el criterio esttico de los imaginieros de Harrahs, se transform en un bulevar temtico basado en las Ramblas de Barcelona.

El shock doctrine ocurre ahora en la post crisis sin necesidad de huracanes. Existe un consenso bastante amplio en EE.UU. en los ayuntamientos de ciudades en EE.UU. respecto a las virtudes del juego, ironiza Luce. Solo hace falta darles (a los casinos) una licencia y algunas desgravaciones tributarias. Se percibe como un mtodo rpido y fcil de crear empleo en tiempos de decisiones imposibles. Pero, al igual que Nueva Orleans, la entrada de los casinos en Gary, tampoco ha cortado la hemorragia. Pese a todos los casinos, la poblacin ha encogido desde 145.000 en 1980 hasta 80.000. Luce habla con un trabajador de la construccin en Gary y le pregunta si conoce a gente que trabaja en el casino. El obrero solo conoce a un limpador en el hotel casino Ameristar. Pero conoce a mucha gente que gasta lo poco que tiene en la mesa de black jack o las mquinas tragaperras, advierte Luce.

Es ms, muchos estudios demuestran que los casinos pueden hasta perjudicar los ingresos tributarios, prosigue . Segn un estudio citado por Luce, cada dlar que se gana en un casino se ve anulado por los tres dlares que se gastan para contrarrestar el impacto negativo social de los casinos. Los casinos pueden ser una forma de sustituir algunos de los empleos perdidos (debido a la competencia de) China, Brasil y otros pases pero son tambin un imn para estafadores, chulos de prostitucion, drogas y gente que viven en los margenes de la sociedad, explica el corresposnal del FT. Como en Nueva Orelans , la crisis y el paro deshacen la sociedad y crean el pblico marginado y traumatizado para los casinos y sus industrias auxiliares.

Pero, por lo menos EE.UU. entiende el dao que puede hacer su modelo. Tiene conocimiento de causa. Consciente de los estragos que causar la recesion en la ciudad mercado, sin redes de proteccin social, sin controles urbansticos por no decir nada de estticos, con estados gobernados por el tea party, la Administracin federal entiende que debe usar todas las herramientas de expansin contracclica macreoconmica para evitar el colapso total y frenar la expansin del capitalismo casino. Por eso, tanto Obama como Ben Bernanke, el presidente de la Reserva Federal, han rechazado la ideologa de austeridad y penitencia que nubla las mentes delirantes en el Congreso. La expansin del presupuesto federal y tres programas de expansin cuantitativa monetaria ayudado por una dlar depreciado- han logrado impulsar la economa hacia una recuperacin industrial. El empleo manufacturero sube por primera vez en muchos aos. Jared Bernstein, ex asesor de Obama, me dijo en Washington en marzo que defiende polticas industriales al estilo asitico para que vuelva la inversin manufactura a EE.UU. Esto quizs ayudar a ciudades a defenderse ante los avances depredadores de los casinos.

Increblemente, en Europa, tenemos, al igual que en EEUU, la selva del mercado monopolizado por lobbies y carteles, solo que nuestros gobernantes estn atrapados en un paradigma economico prekeynesiano que adora la austeridad sdica al igual que lo adoraba Churchill, Hoover y Montagu Norman en los aos veinte y treinta. Y Hoover con toda sus fetiches en favor de la disciplina y el sacrificio acab por crear el caldo cultivo de la mafia. Ahora tenemos el cors deflacionista del euro, el shock doctrine de la crisis, y tenemos a Sheldon Adelson. Por lo menos, en la Gran Depresin, los casinos estaban prohibidos.

http://blogs.lavanguardia.com/diario-itinerante/shock-doctrine-post-industrial/


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