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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 08-04-2012

Comunicado del Foro para Otro Mali (FORAM)
Mali, crnica de una recolonizacin programada

Afrik.com

Traducido del francs para Rebelin por Beatriz Morales Bastos


1. Mali en el orden cnico del mundo

La extrema vulnerabilidad de Mali, que sali a la luz por medio de la amputacin de dos terceras partes de su territorio, el golpe de Estado del 22 de marzo de 2012 y el embargo total de la Comunidad Econmica de Estados de frica Occidental (CEDEAO), se debe en primer lugar a la traicin de las elites. Estas se engaan, se niegan a cualquier debate de fondo sobre los retos de la globalizacin capitalista. A partir de ahora todo est claro: la recolonizacin del pas a travs de las polticas neoliberales entra en una nueva fase que obedece al esquema libio, excepto la intervencin directa de la OTAN.

Como en Bengasi, el imperialismo colectivo necesitaba explotar los rencores y resentimientos de una parte de la poblacin que se siente marginada. La rebelin tuareg vena muy bien para ello. La reivindicacin de dos terceras partes del territorio por parte del Movimiento Nacional para la Liberacin de Azawad (MNLA) se acaba de satisfacer con la complicidad de la comunidad internacional .

El hueso mal era mucho menos duro de roer que el libio, para causar el mal bastaba con sacar partido del estado de decadencia del ejrcito nacional y con cerrar los ojos a la progresin de los asaltantes fuertemente equipados con armas sofisticadas procedentes de los arsenales libios.

Todo ocurri rpidamente, entre el 17 de enero de 2012 y el 4 de abril de 2012. Por consiguiente, los poderosos miembros de la comunidad internacional no han tenido que ensuciarse las manos. Creen haber salvado el honor por haber hecho declaraciones de principios sobre la inviolabilidad de la integridad territorial de Mali. Ahora bien, desde que los rebeldes del MNLA declararon que haban alcanzado sus objetivos Estados Unidos de Amrica pidieron que cesaran las operaciones militares.

Los retos energticos, de seguridad, migratorios e ideolgicos de la guerra global encuentran sus expresiones en esta recolonizacin que los dirigentes polticos males no vieron venir y que algunos de ellos se siguen negando a admitir. Francia espera obtener de la futura repblica laica y democrtica de Azawad lo que el presidente mal Amadu Tumani Tur no supo o no quiso concederle: la base de Tessalit, altamente estratgica en el plano econmico y militar, y firmeza en la lucha contra la emigracin clandestina y contra al-Qaeda del Maghreb [Islmico] (AQMI).

Ms o menos indiferente ante la suerte del pueblo mal ante la doble agresin de la rebelin y de la CEDEAO, la opinin pblica occidental se estremece despus de saber que [el movimiento salafista] Anar Dine y AQMI han participado en esta recolonizacin de Mali.

2. La violencia de la CEDEAO contra el pueblo mrtir de Mali

Estremecidos y heridos ante la idea de ser un pueblo sin Estado y sin ejrcito dignos de esos nombres frente a combatientes fuertemente armados, los y las males padecen ahora el tratamiento de choque del embargo total dictado por la CEDEAO.

Durante la celebracin de la Cumbre Extraordinaria del 27 de marzo de 2012 en Abidjan (Costa de Marfil) la organizacin subregional tom la decisin de enviar a Bamako una delegacin de muy alto nivel para pedir al capitn Amadu Haya Sanogo, que haba tomado el poder el 22 de marzo de 2012, que restaurara lo antes posible el orden constitucional. La delegacin tuvo que dar media vuelta ante la movilizacin de las vctimas de la democracia formal y corrompida que viven este golpe de Estado como una liberacin. En el aeropuerto de Abidjanlos jefes de Estado de la CEDEAO dieron a las nuevas autoridades de Mali un ultimtum de 72 horas para obedecer a riesgo de ver a Mali padecer un embargo.

Ejecutaron la amenaza a partir del lunes 2 de abril de 2012, aunque tras un encuentro en Uagadugu (Burkina Faso) de una delegacin del CNRDRE con el presidente de Burkina Faso que hace el papel de mediador, el capitn Amadu Haya Sanogo acept volver al orden constitucional. Este avance, saludado por la mayora de los y las males, no fue suficiente para algunos jefes de Estado de la CEDEAO particularmente intransigentes.

Entre otras cosas, estas sanciones se traducen en :

- la suspensin de Mali de todas las instancias de la CEDEAO, - la llamada de los embajadores de la organizacin a consultas, - el cierre de las fronteras, - la congelacin de los haberes de Mali en el Banco Central de los Estados de frica Occidental (BCEAO) y el no abastecimiento de los bancos nacionales, - la suspensin de los programas de ayuda al desarrollo.

El arma militar se podr traducir en el ascenso del poder de la Fuerza en espera de la CEDEAO para prever cualquier eventualidad . Ms importante que la ayuda exterior para las familias que se benefician de ello, a los y las males tambin les faltarn los fondos de la dispora, una parte de los cuales pasa por Western Union y Money Gram.

Se agrava la caresta de la vida, la cual cre por s sola un clima casi insurreccional antes de la rebelin y el golpe de Estado. Los precios se disparan en las regiones ocupadas en las que los saqueos son sobre todo de alimentos y de medicinas que empiezan a escasear.

3. El sentido del golpe de fuerza del 22 de marzo de 2012

Las mujeres, en este caso las madres y esposas de los soldados, los cuales suban, mal equipados, al norte para defender Mali, fueron las primeras en manifestar su clera. Acudieron directamente al presidente Amadu Tumani Tur y le pidieron cuentas ms de una vez. La degradacin de la situacin se tradujo a continuacin en manifestaciones que atentaban contra los bienes de personas y personalidades pertenecientes a la etnia tuareg.

La degeneracin de la situacin es el origen del levantamiento de Amadu Haya Sanogo y sus camaradas que desemboc en el golpe de Estado del 22 de marzo de 2012.

La comunidad internacional no se inmut demasiado ante las atrocidades cometidas en Aguelhok contra militares desarmados ni ante la ocupacin de una ciudad del norte tras otra. Pero salt inmediatamente para condenar un golpe de Estado que considera tanto ms inaceptable cuanto que se produca en uno los pases estrella de la democracia en vsperas de unas elecciones presidenciales en las que Amadu Tumani Tur no era candidato .

Simplista pero sobremediatizada, esta lectura satisface a todas aquellas personas que se dejan convencer de que hasta ahora Mali era una democracia ejemplar. El punto de vista de las personas decepcionadas con la democracia y marginadas se ignora olmpicamente e incluso se desprecia.

4. Cuando el orden constitucional normal sirve de pantalla

No queremos lo antiguo, solo lo nuevo , coreaban los manifestantes males durante los sangrantes acontecimiento de marzo de 1991 para expresar su profunda aspiracin a un autntico cambio democrtico. Estaban persuadidos de que el presidente Mussa Traor era el solo y nico culpable del naufragio de la nacin y de que su derrocamiento bastara para instaurar la democracia y la justicia. Nada de eso ocurri.

En veinte aos de transicin democrtica, asistida y alabada por la comunidad internacional, todo se ha quedado en agua de borrajas. El pueblo est desamparado pero inaudible. El golpe de Estado se ha producido a cinco semanas de la primera vuelta de las elecciones presidenciales, en un contexto casi insurreccional.

Completamente descarriada, la democracia serva de pantalla para los negocios. Juzgumoslo: - El multipartidismo que desebamos de todo corazn, en vez de favorecer el debate de las ideas y la confrontacin de proyectos de sociedad entre formaciones polticas se tradujo en la proliferacin de partidos que actualmente superan los 140 para un pas de 14 millones de habitantes. Separados de su base electoral, los dirigentes elegidos democrticamente estn ocupados a tiempo completo en todo tipo de estrategias de captacin de la ayuda al desarrollo y de las oportunidades de negocios que ofrece el sistema neoliberal. - Los ganadores de este sistema econmico y poltico mafioso son quienes, como demcratas millonarios, estaban a punto de disputarse el lugar de Amadu Tumani Tur comprando todo lo que se puede comprar, desde la papeleta de voto a la conciencia de los electores y las electoras. - Enriquzcase y cllese es la regla no escrita del juego poltico, mientras que las operaciones cosmticas de buena gobernanza, entre ellas la Oficina del Verificador General, mantiene las ilusiones de ejemplaridad democrtica. - Sus hijos que celebran con ostentacin sus millones aumentan la indignacin de los jvenes desheredados que no tienen derecho a una escuela de calidad ni al empleo e ingresos, ni a una visa para ir a otra parte en buscar suerte. - Ningn partido poltico puede valerse hoy de una base electoral educada e impregnada de los retos y de los desafos del cambio con el fin de elegir a sus dirigentes con conocimiento de causa y de controlarlos en el ejercicio de sus funciones. Solo espordicamente se contacta con los electores y electoras, aunque unos candidatos siempre dispuestos a comprar sus votos les asaltan la vspera de las elecciones. - La sociedad civil, cuyo papel es educar, controlar e interpelar a la clase poltica, vive de compromisos y de concesiones. Evitando a los sujetos que molestan consigue beneficiarse de las financiaciones de los socios tcnicos y financieros. - La libertad de expresin adquirida a un alto precio est bajo vigilancia en los medios de comunicacin pblicos. Se traduce en la existencia de un denso paisaje meditico (peridicos y radios privados) que, para sobrevivir, se comporta como la sociedad civil: saber venderse. Por lo que se refiere a la nica cadena de comunicacin nacional, la ORTM, es la voz de su amo. - Una administracin corrupta, dispuesta a poner dificultades a las mejores iniciativas en cuanto no le compensen, desmotiva a los verdaderos emprendedores, tanto los locales como los de la dispora que tienen deseos de invertir en su pas.

5. Todava es posible salvar verdaderamente Mali y su franja sahelo-sahariana

Mali no est en peligro debido a un golpe de Estado militar que pone en peligro un proceso de democratizacin ejemplar, sino debido a la democracia formal y a unos retos geopolticos, econmicos y estratgicos de los que los ciudadanos ordinarios no tienen la menor idea. Frente al papel de bombero pirmano desempeado por Francia en la crisis mal, no podemos dejar de pensar en la ley N 57-27 del 10 de enero de 1957 que crea una Organizacin Comn de las Regiones Saharianas (OCRS). Su objetivo era la expansin econmica y la promocin social de las zonas saharianas de la Repblica francesa en cuya gestin participan Argelia, Mauritania, Sudn (el Mali actual), Nger y Chad.

Para salvar verdaderamente a Mal es conveniente:

- sacar partido de este drama nacional para volver a entroncar con el pensamiento crtico y el valor poltico. Resulta ilusorio y suicida creer que somos un pas libre e independiente, que solo necesita dirigentes elegidos democrticamente para avanzar. Los defensores de esta tesis son los ganadores del orden injusto y violento del mundo, ms preocupados por sus intereses que por la suerte del pueblo mal;

- replantear la indispensable democratizacin de Mali en trminos de segunda liberacin. Esta exigencia que se impona en el plano poltico, econmico, monetario y cultura adopta en adelante una dimensin territorial. La tarea es tanto ms ardua cuanto que los retos son colosales y las relaciones de fuerza completamente asimtricas;

- privilegiar la resistencia por medio del rearme moral, la creatividad poltica y la solidaridad con los ms vulnerables, en este caso las mujeres, los jvenes y los campesinos. La tentacin de movilizar inmediatamente cincuenta millones de dlares para la compra de armamento y de apelar a la fuerza de interposicin de la CEDEAO abre la va a una guerra asimtrica y sin fin;

- ganar en lucidez y en madurez poltica dicindonos que los emergentes que dictan su ley tanto en economa como en materia de democratizacin necesitan primero las inmensas riquezas de nuestro continente, ocultando la violencia del modelo econmico que ellos extienden a todo el planeta: mientras Mali se hunde en la guerra del norte y los males se pregunta cmo sobrevivir, el saqueo del oro, en el que es rico su pas, prosigue alegremente a beneficio de las multinacionales. Nos corresponde ser perspicaces en el anlisis de los retos y de las relaciones de fuerza, y audaces en la defensa de los intereses de nuestro pas que no se pueden confundir con la cuenta bancaria de algunos individuos legitimados por unas elecciones fraudulentas;

- convertir Mali en un ejemplo tipo para la CEDEAO, cuyos jefes de Estado en su intransigencia hacia los autores del golpe de fuerza del 22 de marzo temen sobre todo desestabilizarse tanto en su posicin de renta como en sus certidumbres. La observacin es vlida para los partidos polticos cuyo sueo es sustituirlos en la apertura de nuestras economas al mercado mundial desleal;

- recordar a las potencias mundiales que las propias polticas de sujecin y de saqueo son el origen de la poltica de migracin clandestina, del integrismo religioso y de los atentados que ellos califican de terroristas.

A la luz de todo lo anterior, concluimos que no corresponde a los jefes de Estado de la CEDEAO ser juez y parte estatuyendo sobre el estado de la democracia, como en el caso mal, sino a los pueblos soberanos. La gravedad de la situacin en Mali y en la franja saheliana exige la convergencia entras las luchas de los pueblos agredidos del Sur y las del Norte, cuyos dirigentes, que dan lecciones de democracia y alteran la paz, consideran que tienen que dar ms cuentas a las agencias de calificacin que a sus electores.

Hacer justicia al pueblo mrtir de Mali en las actuales circunstancias empieza por levantar inmediatamente el embargo que se le ha infligido y reconocer su derecho a la iniciativa, a pensar y a proponer a la CEDEAO una estrategia concertada de salida de la crisis.

En Bamako, 4 de abril de 2012

Firmantes

Aminata D. Traore (animadora del FORAM, ensayista); Seydu Badian Kuyate (escritor); Assetu Fune Samake (profesora); Karamoko Bamba (Movimiento NKO); Ismael Diabate (pintor); Dumbi Fakoly (escritor); Jean Bosco Konare (historiador); Mande Alpha Diarra (escritor); Madani Kumare (economista); Boris Bubacar Diop (escritor); Abdulaye Niang (economista); Bubacar Culibaly (perito mercantil); Ndo Cisse (Universidad de letras); Nathalie Mdela Munier (escritora); Aissata Cisse (comunicadora); Mariam Kanakomo (comunicadora); Safi Sy (educadora); Sylvie Sanogo (educadora); Haua Keita; Abdulaye Sangare (abogado)

Fuente: http://www.afrik.com/article25273.html



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