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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 13-04-2012

Entrevista a Ricardo Alarcn, Presidente del Parlamento cubano
Cuba frente a los desafos del siglo XXI (2/3)

Salim Lamrani
Center for International Policy


Presidente del Parlamento cubano desde 1992 y miembro del Bur Poltico del Partido Comunista de Cuba, Ricardo Alarcn de Quesada es la tercera figura del gobierno cubano, despus del Presidente Ral Castro y del Primer Vicepresidente Antonio Machado Ventura. Profesor de Filosofa y diplomtico de carrera, estuvo cerca de 12 aos en Estados Unidos como embajador de Cuba en las Naciones Unidas. Alarcn se ha convertido, con el paso del tiempo, el portavoz del gobierno de La Habana. En esta larga entrevista de casi dos horas, Alarcn no rehye ningn tema. Habla del papel de Fidel Castro desde su retiro de la vida poltica y explica la presencia de Ral Castro en el poder. Evoca tambin la reforma del modelo econmico y social cubano as como los desafos que esperan a la nacin. Despus, Alarcn aborda la cuestin migratoria y las relaciones con Estados Unidos bajo la administracin Obama. Diserta tambin sobre la espinosa problemtica de los derechos humanos y los presos polticos. Tampoco vacila en abordar el caso Alan Gross, contratista estadounidense encarcelado en Cuba, as como el caso de los cinco agentes cubanos encarcelados en Estados Unidos. La entrevista evoca el descubrimiento de importantes yacimientos petroleros en la zona econmica exclusiva de Cuba del Golfo de Mxico y sus posibles consecuencias. Finalmente la conversacin termina con las relaciones con la Iglesia Catlica y el Vaticano, la prxima visita del Papa Benedicto XVI, las relaciones con la Unin Europea, los vnculos con la nueva Amrica Latina y el futuro de Cuba despus de Fidel y Ral Castro.

La cuestin migratoria

SL: Hablemos justamente de la cuestin migratoria. Por qu existen todava en Cuba restricciones sobre la emigracin? Por qu a un cubano que abandona el pas durante ms de once meses se le considera como un emigrante definitivo que pierde la mayor parte de los derechos reservados a los residentes permanentes?

RAQ: Uno de los temas que estamos debatiendo actualmente al ms alto nivel del Estado concierne la cuestin migratoria. Vamos a proceder a una reforma migratoria radical y profunda en los prximos meses con el fin de eliminar este tipo de restriccin.

Resulta necesario recordar como prembulo de esta problemtica que la cuestin migratoria ha sido uno de los temas ms manipulados por la poltica de Estados Unidos. Siempre se ha usado como un arma de desestabilizacin contra Cuba desde 1959 y como un elemento de distorsin de la realidad cubana. Le recuerdo que la ley de Ajuste Cubano que el Congreso de Estados Unidos aprob en 1966 an est vigente. Estipula que todo cubano que abandona legal o ilegalmente el pas, pacfica o violentamente, consigue automticamente al cabo de un ao el estatus de residente permanente. Usted admitir que se trata aqu de un formidable factor de incitacin a la emigracin legal pero sobre todo ilegal. Pues al mismo tiempo Estados Unidos limita a 30.000 el nmero de cubanos que pueden emigrar cada ao. La lgica quisiera que la representacin diplomtica de Estados Unidos en La Habana otorgara una visa a todo candidato a la emigracin en virtud de la ley de Ajuste Cubano. Ahora bien no es el caso.

SL: Con qu objetivo, segn usted?

RAQ: Con el objetivo de favorecer la emigracin ilegal e instrumentalizar este fenmeno montando una campaa meditica sobre los pobres cubanos que tratan de abandonar el pas a todo precio. El nico pas del mundo que se beneficia de una ley de Ajuste por parte de Estados Unidos es Cuba. Por eso no hay ningn cubano en situacin ilegal en el territorio americano pues automticamente a todos se les regulariza. De un lado Estados Unidos vota leyes que criminaliza a todos los inmigrantes de todos los pases del mundo y del otro acogen a los cubanos con los brazos abiertos.

SL: Cules son las dems razones que explican el control migratorio?

RAQ: Conviene recordar tambin que nuestro pas ha sido vctima de una larga campaa de terrorismo desde 1959 hasta 1997, organizada por Estados Unidos. Una parte de la emigracin cubana es responsable de miles de atentados terroristas contra nuestra nacin, los cuales costaron la vida a 3.478 personas, a las cuales hay que agregar otras 2.099 vctimas con lesiones permanentes. El terrorista y antiguo agente de la CIA Luis Posada Carriles, autor de ms de un centenar de asesinatos de los cuales no deja de vanagloriarse pblicamente, todava est protegido en Estados Unidos que se niega a juzgarlo o a extraditarlo. Vive tranquilamente en Miami. Es una realidad que los medios occidentales, no obstante tan prolijos cuando se trata de Cuba, prefiere ignorar.

SL: Pero las cosas son diferentes en la actualidad.

RAQ: Efectivamente, las cosas han cambiado mucho. Ahora, la comunidad cubana en el exterior constituye el segundo grupo de personas en orden de importancia que viaja a Cuba anualmente. Cerca de medio milln de cubanos instalados fuera de nuestras fronteras nos visitan cada ao. La inmensa mayora de la emigracin cubana tiene una relacin normal con su patria de origen.

Hace cincuenta aos no era el caso. La mayora se compona de exilados y entre ellos se encontraban los que haban saqueado el Tesoro Pblico. Entre ellos tambin se encontraban los invasores de Playa Girn (Baha de Cochinos), los que entraban clandestinamente, ponan bombas y asesinaban a los jvenes profesores de la campaa de alfabetizacin. Como usted puede imaginarlo, las cosas eran distintas.

Desde entonces, otros cubanos emigraron a Estados Unidos y no presentan el mismo perfil que el exilio histrico. Se trata ahora de una emigracin econmica cuyo inters fundamental es mantener un vnculo pacfico con su pas de origen. Tienen familia, amigos y desean ante todo estabilidad.

Esta nueva realidad nos lleva a una reforma sustancial de nuestra poltica migratoria. Se deben cambiar algunas reglas y eliminar otras.

Existe tambin otra explicacin a esas restricciones: la necesidad de proteger nuestro capital humano. La formacin de mdicos, tcnicos, profesores, etc., cuesta muy caro al Estado cubano y Estados Unidos lo hace todo para privarnos de estas riquezas humanas. En 1959, el 50% de los mdicos cubanos 3.000 se exiliaron a Estado Unidos donde se les ofrecan mejores condiciones de vida. Existe desde 2006 una poltica que adopt la administracin Bush titulada The Cuban Medical Program , destinada a privar a la nacin cubana de sus mdicos incitndoles a emigrar a Estados Unidos. Este programa todava est vigente incluso bajo la administracin Obama. Tenemos el deber de proteger nuestro capital humano.

Las relaciones con Estados Unidos

SL: Abordemos ahora la relacin con Estados Unidos. Cules son, desde un punto de vista cubano, las diferencias entre la administracin Obama y la precedente administracin Bush?

RAQ: La diferencia ms notable concierne el estilo, el lenguaje. Obama es un hombre ms sofisticado, ms culto que Bush. No es un gran elogio de parte ma ya que se puede decir lo mismo de casi todo el mundo. No resulta muy difcil ser ms inteligente que George W. Bush. Si concedemos un cambio formal con respecto a la precedente administracin, no es el caso en cuanto a la sustancia. Recuerdo siempre esta famosa cancin Killing me softly with your words. Pues el objetivo de destruir la Revolucin Cubano, de subvertir el orden establecido, de dominar a Cuba como en el pasado, sigue siendo el mismo, con palabras menos agresivas no obstante, con un enfoque ms suave.

SL: Ms all del estilo, hubo algunos cambios no?

RAQ: La administracin Obama se distingui fundamentalmente en un aspecto que concierne a la comunidad cubanoamericana. Durante su campaa presidencial, Barack Obama viaj a Miami y prometi eliminar las restricciones drsticas que haba impuesto la administracin Bush sobre los viajes de los cubanos que vivan en Estados Unidos. Entre 2004 y 2009, los cubanos de Estados Unidos slo podan viajar a la isla 14 das cada tres aos, en el mejor de los casos. Para ello deban tener un miembro de su familia en la isla con primer grado de consanguinidad, es decir, abuelos, padres, hermanos, cnyuges e hijos. El cubano que slo tena una ta en la isla, por ejemplo, no estaba autorizado a viajar, ni siquiera una vez cada tres aos. Las transferencias de dinero tambin se restringan a 1.200 dlares al ao. Obama cumpli su promesa y elimin esas restricciones. Eso representa algo importante para los cubanos del exterior y para los cubanos de la isla pues se preservan los vnculos familiares.

SL: Entonces sobre este punto Obama se distingui de su predecesor.

RAQ: Efectivamente. Hasta Obama, la costumbre de los candidatos a la presidencia, cuando viajaban a Miami, era prometer acciones ms duras, ms enrgicas contra el rgimen castrista, para satisfacer los intereses de los grandes potentados que controlan la industria del anticastrismo. Al contrario, Obama, consigui el apoyo de la emigracin cubana y tuvo la buena inspiracin de insistir en lo que ms interesaba a la inmensa mayora de los cubanos de la Florida: la posibilidad de viajar libremente a Cuba. Obama acert pues gan la investidura demcrata, gan la mayora en Miami y en la Florida y sali victorioso de la eleccin presidencial.

SL: Acaso la victoria de Obama en la Florida, bastin tradicional de la derecha republicana, no marcara un cambio notable a nivel de la composicin de la comunidad cubana?

RAQ: Es efectivamente el caso pues la nueva comunidad que representa a la inmensa mayora de los cubanos de la Florida tiene una actitud diferente de la de la antigua generacin nostlgica del antiguo rgimen, del exilio duro como se le denomina. Esta franja extremista dispone de la ciudadana americana y participa en la vida poltica del pas votando, mientras que la nueva generacin de emigrados, para una gran parte de ella, no dispone de la ciudadana americana y no desempea un papel activo en la vida poltica de la nacin. A pesar de ello, la posicin de Obama fue mayoritaria entre los cubanos con la posibilidad de voto. Por otra parte, los cubanos que no votan tambin tienen una influencia. Pueden ejercer una presin. En una palabra, deben ser tomados en cuenta. Obama, una vez electo puso trmino a las restricciones.

SL: Qu balance hace usted del primer mandato de Obama respecto a Cuba?

RAQ: Creo que se trata de un balance que comparte una mayora de los ciudadanos estadounidenses. El trmino ms justo para caracterizar este sentimiento general sera frustracin, pues no se ha ubicado a la altura de las expectativas que ha suscitado su retrica de cambio. Le concedemos no obstante, repito, un enfoque estilstico diferente, ms elegante.

En cambio debo decirle que la administracin Obama ha sido mucho ms consistente en la imposicin de multas y sanciones a las empresas extranjeras que violan el marco de las sanciones contra Cuba y que realizan transacciones comerciales con nosotros.

SL: Entonces las sanciones se aplican tambin a las empresas extranjeras.

RAQ: Conviene recordar que las sanciones econmicas disponen de un carcter extraterritorial, es decir que se aplican tambin a las dems naciones, y ello en violacin del Derecho Internacional que prohbe todo tipo de aplicacin extraterritorial de las leyes. Por ejemplo, la ley francesa no se aplica en Espaa, pues la ley francesa respeta el Derecho Internacional. No obstante, la ley estadounidense sobre las sanciones contra Cuba se aplica en todo el mundo.

Varios bancos fueron sancionados con multas de varios millones de dlares, ms de 100 millones de dlares para uno de ellos, por realizar transacciones comerciales en dlares y abrir cuentas a empresas cubanas en dlares.

SL: Entonces, por un lado se aliviaron algunas restricciones y por el otro las sanciones contra los violadores de las reglas del embargo se aplican de modo ms sistemtico.

RAQ: Correcto. Conviene precisar que las relaciones bilaterales bajo Obama no han alcanzado el nivel que exista bajo la administracin Carter. Se acercan a lo que exista bajo Clinton.

SL: Cmo era la situacin bajo Carter?

RAQ: Carter haba puesto fin a las restricciones existentes y haba iniciado un proceso de normalizacin de las relaciones. Se abrieron representaciones diplomticas, secciones de intereses, en La Habana y en Washington. No slo los cubanos podan viajar sin restricciones, sino tambin los americanos. Fue el nico periodo en que los turistas americanos podan viajar libremente. Hoy da pueden viajar por todo el mundo, a China, a Vietnam, a Corea del Norte, pero no a Cuba.

Obama ni siquiera ha restablecido este nivel de relaciones mientras que numerosos sectores en Estados Unidos lo exigen, sea el mundo de los negocios, la opinin pblica, ms de cien miembros del Congreso, etc.

SL: Est dispuesta Cuba a normalizar las relaciones con Estados Unidos?

RAQ: Desde luego. La verdadera cuestin consiste en definir lo que entendemos por normalizacin de las relaciones. Si nos referimos a la legalidad internacional, Cuba est totalmente dispuesta a normalizar sus relaciones, con tal que Estados Unidos nos reconozca y nos trate sobre una base de igualdad, desde un punto de vista jurdico, como es el caso con todos los dems pases del mundo. Le recuerdo que la igualdad soberana entre los Estados es la norma desde el Congreso de Westfalia en 1648. Se trata entonces del respeto de la soberana y de la independencia. Sobre estas bases, Cuba aspira por supuesto a la normalizacin de las relaciones con Estados Unidos, lo que es uno de los objetivos histricos de la nacin cubana.

Para ello hace falta que Estados Unidos acepte una realidad concreta. Cuba es una entidad separada, independiente y libre que no le pertenece. Le sealo que en el continente americano el nico pas que no tiene relaciones con nosotros es Estados Unidos.

SL: Segn la administracin Obama, las relaciones con Cuba no son posibles por la falta de democracia y las violaciones de los derechos humanos.

RAQ: Forma efectivamente parte de la retrica hipcrita del gobierno de Estados Unidos. Si Estados Unidos aplicara estos criterios de modo universal, no tendra relaciones con unos cuantos pases.

Sufrira tambin un grave problema psiquitrico, pues no podra tener relaciones consigo mismo. Tendra que romper las relaciones con la ciudad de Nueva York donde la polica reprimi brutalmente las manifestaciones pacficas. Tambin tendra que poner trmino a sus relaciones con las autoridades californianas culpables de exacciones de una violencia inaudita contra manifestantes, los indignados, como se les llama.

Es como si Cuba declarase que rompa sus relaciones con todos los pases que no brindaran un acceso universal y gratuito a la salud, a la educacin, a la cultura, al deporte, al ocio, etc. No exigimos de Estados Unidos que cambie su sistema para normalizar nuestras relaciones. Desde luego querramos que todos los ciudadanos americanos tuvieran un acceso universal y gratuito a la salud, a la educacin, que las minoras no fueran vctimas de segregacin racial y social. Pero, de ningn modo, impondramos eso como condicin previa a la normalizacin de las relaciones bilaterales, pues respetamos el principio de soberana. Estados Unidos no pertenece a Cuba, y por eso no tenemos por qu dar nuestra opinin o imponer nuestro punto de vista. Cuba no puede dictar normas de conducto a un Estado extranjero.

Entonces toda la retrica de Obama y de sus predecesores no es ms que el reflejo de una vieja tendencia histrica que se remonta a principios del siglo XIX y a Toms Jefferson, que consideraba a Cuba como un apndice natural de la Unin americana. Estados Unidos se senta investido de una misin divina que le permita dictar su ley a otras naciones. Pero, como usted entender, no aceptamos este principio y jams lo aceptaremos.

El caso Alan Gross

SL: Abordemos ahora el caso Alan Gross que constituye, segn Estados Unidos, un obstculo a la apertura de un dilogo con Cuba. Cmo se justifica la condena de Alan Gross a quince aos de crcel, mientras que, segn Washington, slo estaba en Cuba para ayudar a la comunidad juda de La Habana a conseguir acceso a Internet?

RAQ: Desde luego eso no es cierto. La comunidad juda cubana, que tiene todo nuestro respeto, se pronunci sobre el tema y rechaz con firmeza todo vnculo con las actividades de Gross. La comunidad juda no necesitaba los servicios de Gross pues tiene acceso a las nuevas tecnologas sin problema ninguno. Por otra parte, las relaciones entre la comunidad juda y el gobierno cubano son excelentes y por consiguiente nunca se prestara a las maniobras subversivas de Estados Unidos. Dispone tambin de estrechos vnculos con las comunidades judas de todo el mundo, y particularmente con las de Estados Unidos, quienes le proporcionan todo lo que necesita y que viajan regularmente a Cuba. Todo ello se realiza con la plena cooperacin del gobierno cubano. As, la afirmacin de Washington carece de fundamento.

SL: De qu se le acus?

RAQ: El propio Gross se quej de ser vctima de la poltica estadounidense. Viaj a Cuba para elaborar el programa de subversin interna creado por Estados Unidos que consiste en distribuir material altamente sofisticado, como telfonos celulares, a algunos grupos vinculados al gobierno de Estados Unidos, cuyo fin que Washington reconoce pblicamente es el cambio de rgimen. Su presencia tena una finalidad subversiva, lo que constituye un grave delito en Cuba, pero tambin en Estados Unidos o en Francia.

SL: Fue juzgado por esos hechos?

RAQ: Fue sometido a un juicio en el cual se benefici de todas las garantas posibles. l mismo reconoci haberse beneficiado de un juicio justo. Su abogado americano tambin reconoci que el juicio se desarroll en buenas condiciones. Sus condiciones de detencin le permiten entrar en contacto con la diplomacia americana en Cuba cada vez que lo desea. Cada vez que su mujer solicita una visa para verlo, se la concedemos. Tambin Gross se ha entrevistado regularmente con las personalidades americanas que visitan Cuba, incluso los dirigentes religiosos. La ltima vez fue el rabino de su comunidad David Shneyer, quien describi las condiciones de su visita. No lo encontr en una prisin de alta seguridad, como afirman los medios de Estados Unidos, sino en un hospital militar, debido a sus problemas de salud. Se le trata con humanidad, con un respeto total a su integridad, en virtud de las leyes cubanas.

Salim Lamrani es Doctor en Estudios Ibricos y Latinoamericanos de la Universidad Paris Sorbonne-Paris IV, Salim Lamrani es profesor encargado de cursos en la Universidad Paris-Sorbonne-Paris IV y en la Universidad Paris-Est Marne-la-Valle y periodista, especialista de las relaciones entre Cuba y Estados Unidos. Su ltimo libro se titula Etat de sige. Les sanctions conomiques des Etats-Unis contre Cuba , Pars, Ediciones Estrella, 2011, con un prlogo de Wayne S. Smith y un prefacio de Paul Estrade. Contacto: [email protected]



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