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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 21-04-2012

Decidir sobre Somalia sin los somales

El Seor Kurtz


En la misma mansin del West End de Londres donde la entonces Rhodesia, actual Zimbabue, negoci en 1979 su independencia del Reino Unido, el actual Primer Ministro David Cameron lider la Conferencia de Londres sobre Somalia el pasado da 23 de febrero. La reunin pretenda ser un punto de inflexin en la gestin del conflicto somal ahora que cuestiones como la piratera y la hambruna han vuelto a situar a Somalia en la agenda meditica internacional. Sin embargo cualquiera que vea el comunicado final y lea las crnicas de quienes asistieron se sentir profundamente decepcionado con los resultados, a pesar de las sonrisas y las posturas de xito que todos los mensajes oficiales transmitieron.

La Conferencia tuvo su prlogo con la decisin del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas del 22 de febrero de pasar de 12.000 a 17.731 los efectivos militares de la misin militar para Somalia, AMISOM, y el bloqueo al comercio del carbn somal, a travs del cual se financia parte de Al-Shabaab. Esta decisin no hizo ms que reforzar las temticas sobre las que estaba planificado el encuentro: (i) seguridad y terrorismo; (ii) el futuro del Gobierno Federal de Transicin; (iii) la AMISOM; y (iv) la piratera en el ndico.

La Comunidad Internacional, a pesar de la situacin humanitaria que atraviesa Somalia, est volcada en resolver sus propios dilemas de seguridad en la regin. El camino a seguir lo marc la Secretaria de Estado de la Administracin Obama, Hillary Clinton, al afirmar antes de la conferencia que Estados Unidos no negociara con Al-Shabaab. Precisamente la relacin de Al-Shabaab y Estados Unidos es la que ha conseguido cambiar el mapa poltico de Somalia en los ltimos aos.

Con la decisin de los servicios de inteligencia de la Administracin Bush, en 2006, de convertir a los seores de la guerra en agentes antiterroristas en Somalia, se quebr el frgil pacto en los Tribunales Islmicos. Este nuevo orden, auspiciado por el fracaso norteamericano en su segunda intervencin directa en el pas, tuvo como consecuencia la inclusin de Al-Shabaab en la lista de organizaciones terroristas internacionales de Washington y la consiguiente retirada de fondos de ayuda actualmente stos son una octava parte de los de 2008. Adems, la prohibicin de realizar negocios con entidades somales ha llevado casi al cierre en diciembre de 2011 del actual sistema de envo de remesas, la hawala, poniendo en peligro los casi 100 millones de dlares que los somales de la dispora envan a sus familiares cada ao. Tras el fracaso norteamericano de las intervenciones a travs de los seores de la guerra somales, la nueva estrategia de Washington consisti en la extroversin militar del conflicto, implicando a Etiopa y Kenia. La inclusin de estos dos actores regionales ha hecho ms fuerte a Al-Shabaab. Su discurso se ha dotado de una legitimidad de defensa del territorio frente a las potencias enemigas y ya se habla de una alianza con diferentes centros de Al-Qaeda. An a pesar de que su fuerza militar es dbil, Al-Shabaab est preparando una ofensiva y aumentando sus bases de militancia entre los jvenes somales.

Sin embargo el foco de la Conferencia no gir en torno a las causas globales de la situacin actual en Somalia. Exclusivamente se centr en actores locales. Respecto al Gobierno Federal de Transicin, cuyo mandato est actualmente prorrogado por un ao, se determin que ha fracasado en la consecucin de todos sus objetivos, incluido el de aumentar su representatividad entre los diferentes clanes. Se decidi por tanto que en agosto de este ao finalizar su mandato, tal y como estaba previsto, y se dar paso entonces a la celebracin de una Asamblea Nacional con pretendida representatividad territorial. Todas las decisiones a este respecto fueron aplazadas para la reunin de Estambul, en junio de este ao.

La preocupacin del premier britnico David Cameron pasaba por negociar soluciones a los problemas de la piratera en el ndico. Para el Reino Unido, contar con libertad de paso por esta zona es de mxima prioridad. Sin embargo las soluciones planteadas pasaron por un incremento de los fondos destinados a la lucha contra la piratera de manera local. Especialmente a travs de Putland, dejando de lado el hecho de que varios centros de poder de este negocio se sitan fuera de territorio somal se habla de Nairobi, Suez y hasta de la propia Londres.

Las conclusiones de la Conferencia no podran haber sido ms decepcionantes. De hecho, unos das antes de la celebracin se filtr un borrador de comunicado tan vaco de contenido que se esperaba hubiera sido cambiado tras la celebracin de la misma. Finalmente el comunicado filtrado y el final fueron casi idnticos, constatando el fracaso de la Comunidad Internacional y de los agentes somales implicados en este proceso.

Resulta significativo que la Conferencia apenas tratara de cuestiones humanitarias, pero que dijera haber escuchado la voz de los somales. Ms an cuando seis meses despus de la declaracin de Somalia como estado de hambruna por Naciones Unidas se calcula en 325.000 nios y nias los que sufren desnutricin aguda. Segn datos de Oxfam 2,3 millones de personas necesitan acceso a ayuda humanitaria, encontrndose el 31% en situacin crtica. Y sin embargo los pases donantes continan anclados en utilizar la ayuda humanitaria como una herramienta de seguridad ms a su alcance. Obviando criterios humanitarios, presionan a las organizaciones humanitarias para que se garantice el acceso de las poblaciones liberadas de Al-Shabaab. Es decir, se quiere utilizar la ayuda humanitaria como un dividendo de la paz para que la poblacin se enfrente a dicha organizacin, en lugar de atajar el desvo que el Gobierno Federal de Transicin ha hecho de la misma calculado en torno al 11% del total.

La Conferencia, por mucho que se vanaglorie de ello en su comunicado final, no ha escuchado las voces de los somales que sufren el conflicto. La fuerte y movilizada sociedad civil somal no ha tenido acceso ni representacin en esta reunin y sus soluciones a la violencia no estn siendo escuchadas en ningn foro de importancia. La Comunidad Internacional, en connivencia con los autores de la violencia local, est promocionando la extensin de una receta para la paz que bsicamente obliga a la creacin de una estructura estatal sostenida por los represores de antao y los de hoy da. Una receta que adems prev la implicacin de actores privados internacionales en la reconstruccin de la nueva Somalia, siempre con cargo a la deuda estatal del pas y, por tanto, siempre perpetuando las asimetras de poder y las injusticias que perpetan la situacin de conflicto.

Mientras el enfoque de este tipo de acuerdos para la paz contine siendo el de perpetuar los modelos de paz liberal, centrados en promocionar los actores de la violencia local sin incidir en las redes globales implicadas en el conflicto, la situacin no revertir y la construccin de unas verdaderas bases para la paz en Somalia estarn cada da ms lejos.

Enlaces de inters: | London Conference on Somalia.

| Comunicado Final de la Conferencia:

| Gonzlez Aim, E. (Coord.) (2011) Dinmicas polticas en torno al Cuerno de frica. Revista Acadmica de Relaciones Internacionales. | Ruiz-Gimnez, Itziar (2012). Ms all de la barbarie y la codicia. Ediciones Bellaterra. Barcelona.

| Challaghy, T. Kassimir, R. & Lantham, R. (Eds.) (2001) Intervention and Transnationalism in Africa: Global-Local Networks of Power. Cambridge University Press. Cambridge.

| Harper, Mary (2012). Getting Somalia Wrong. Zed Books. London.

Colaborando con el Centro de Estudios Africanos de Barcelona. Este texto form parte de mi colaboracin boletn del mes de marzo de 2012 del CEA.

Fuente: http://srkurtz.blogspot.com.es/2012/04/decidir-sobre-somalia-sin-los-somalies.html



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