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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 22-04-2012

Una conversacin con Borell
Quedan cuentas por pagar en Amrica Latina

Gilberto Lopes
Rebelin


Recuerdo con cierta vaguedad algunos detalles , el tono de la conversacin, pero el tema se mantiene preciso, claro. Fue antes de que Josep Borell fuera elegido diputado europeo. Me pareci que, en aqul entonces, esa no era todava una posibilidad que estuviera considerando. O sea, estamos hablando de los primeros aos de este milenio. Las grandes privatizaciones ya se haban dado en Amrica Latina. Empresas espaolas haban hecho pingues negocios pero, para quienes nos oponamos a estos procesos , era evidente que ese no poda ser un modelo de desarrollo, por lo menos para los pases latinoamericanos.

Borell haba participado en una actividad organizada en La Catalina, un a sede que tena entonces la socialdemocracia costarricense en las montaas de Heredia, a unos 30 km de San Jos. Financiado por la socialdemocracia alemana, el lugar, en medio de un bosque fresco, era ideal para reuniones y deba tes, alejado del bullicio de la ciudad . Los recursos polticos comenzaron entonces a escasear. Y lo econmicos tambin. Poco despus tuvo que ser vendida , cuando la socialdemocracia empez a perder empuje, cuando la cada del muro y el fin del socialismo en el este europeo pareca ensear que el mundo tena un solo rumbo. Las privatizaciones eran su expresin ms acabada. Hoy creo que el lugar se transform en un negocio de las cooperativas , que lo explotan como un hotel . No estoy seguro. Pero no era todava el caso cuando se dio esa conversacin.

Hablbamos de las incursiones del capital espaol en Amrica Latina, en medio de la vorgine de las privatizaciones. Borell las justificaba. Por qu no, si las empresas estaban en venta? Algo de razn tena. Pero, desde la perspectiva latinoamericana, qu sentido tena aquello, qu beneficio nos poda traer deshacernos de los ahorros pblicos, sobre todo la s inversiones ms rentables, las estratgicas, entregar los negocios a las transnacionales, como si noso tros no pudiramos desarrollarlo s, como si no nos conviniera mante ner el negocio en nuestra manos?

Pero nada de eso pareca posible. Como si volaran en aire enrarecido, las ideas nacionalistas perdan sustento; por el contrario, la voracidad de las transnacionales se sostena en los argumentos de una necesaria globalizacin que pareca dejarnos sin alternativa.

De eso hablamos aquella tarde con Borell. Recuerdo con precisin el final del dilogo. Si las transnacionales espaolas se iban a aduear de esos recursos, si se iban a aprovechar de los precios de liquidacin, algn da iban a tener que pagar la cuenta. Se lo di je. Borell me contest que ya la haba n pagado. Recuerdo que me qued la duda, que no me qued claro a qu se refera exactamente. En todo caso, le dije, me parece que todava quedan cuentas que pagar.

 

Precio de liquidacin

Todo esto me viene a la memoria hoy, cuando la presidente argentina , Cristina Fernndez, se lo cobra a Brufau , el presidente de Repsol .

Fernndez declar de utilidad pblica y sujeto a expropiacin el 51% del patrimonio de Yacimientos Petrolferos Fiscales ( YPF ) , controlada por la espaola Repsol desde hace ms de una dcada. "La decisin de llevar adelante el proyecto que declara de inters pblico la explotacin de hidroca rburos y la expropiacin del 51% de YPF est vinculada con un tema estratgico para la Argentina", afirm.

YPF era una empresa emblemtica, uno de los pilares de la nacin. Tena sentido. Manejaba recursos estratgicos: el petrleo y el gas. En Mxico, tambin Pemex era un pilar de la construccin de lo nacional. Los mismo en Brasil, con Petrobrs.

En Sin Permiso se public el lunes pasado el artculo YPF-Repsol y la guerra de los tahres. Vale la pena leerlo.

Ah se recuerda que Como bien seal Gustavo Callejas (ex secretario de Combustibles y animador , junto a Fernando "Pino" Solanas y Flix Herrero, del Grupo Moreno, que dio una batalla consecuente contra las privatizaciones), la renta petrolera permiti en Argentina crear, desde 1934 hasta 1989, toda la infraestructura viaria nacional y provincial, construir la red troncal y expandir las redes domiciliarias de gas. Esos fondos fueron tambin determinantes para la construccin de todas las represas hidroelctricas, aportaron a las cajas de previsin y financiaron a otras empresas del Estado .

Estas empresas eran fundamentales para las polticas de desarrollo, instrumentos clave de las polticas econmicas y el desarrollo tecnolgico, fuentes de enormes recursos financieros para el pas.

Pero, en determinado momento, todo esto cambi y el Carlos Menem, que la s haba defendido contra el intento de vaciarlas, a principios de los 80, se encarg de liquidarla s cuando as u mi el poder, en 1989. El petrleo y el gas ya no eran ms recursos naturales estratgicos, sino que, a causa de la "globalizacin", del "fin de los Estados-nacin (sic)", etc., etc., eran bienes transables, commodities , con un comportamiento en el mercado igual que el maz, el caf, la soja, el azcar .

Consumada la privatizacin, recuerda el artculo de Sin permiso , la nmina de personal de YPF pas de 37.000 a 5.500 trabajadores. Numerosas actividades fueron o tercerizadas o desguazadas . De la flota petrolera de YPF , varias naves fueron ven didas entre los amigos, sin registros contables; y a muchas se las puede hoy ver abandonadas en cementerios flotantes sobre el ro Paran .

Todo este proceso de privatizacin de YPF estuvo viciado de ilegalidad desde su origen , asegura el atculo . Dada la muchedumbre de antecedentes irregulares de la privatizacin de YPF y del gas (hasta el punto de que se llam a la bancada parlamentaria a un diputado "trucho", a fin alcanzar el nmero necesario de votos), resulta ahora cuando menos jocoso escuchar las apelaciones a la "seguridad jurdica". Entre otras aberraciones legales o procedimentales, YPF fue vendida sin tasacin previa, segn prescriba la Ley .

 

Minas de oro

El artculo cita tambin otro trabajo, de un grupo conocido como Economistas de Izquierda (EDI): Repsol se apoder de YPF cuando el barril que actualmente ronda los 100 dlares slo costaba 20 y dedic su gestin a vaciar los pozos ya descubiertos. Gir sistemticamente utilidades al exterior e invirti en otras regiones (EEUU, Brasil, Mxico, Caribe, frica). Argentina figur siempre como la principal fuente de ingresos de la compaa y la renta del subsuelo nacional fue destinada a abrir negocios en otras latitudes .

YPF representa algo ms del 50% de la produccin total de hidrocarburos de Repsol y alrededor del 40% de sus reservas. El ao pasado cerr con un beneficio de explotacin de 1.231 millones de euros, lo que represent el 25% del total de lo obtenido por la empresa espaola .

No es la nica, por supuesto, que ha hecho de Amrica Latina su filn ms rico. El Banco Santander, pese a que el ao pasado vio caer un 36% sus beneficios en comparacin con el ao anterior, logr en Amrica Latina ms de la mitad de esos ingresos, principalmente en Brasil que, con un 28% casi se equipara con lo obtenido en toda Europa continental (31%).

Telefnica tambin se entusiasma con sus perspectivas latinoamericanas. Es la hora de Latinoamrica, dijo, la semana pasada, el presidente de la empresa en la regin, Jos Mara lvarez Pallete. Pallete record que Telefnica tiene una cuota en el negocio global latinoamericano del 29% y asegur que la operadora est en disposicin de captar nuevas opor tunidades en todos los negocios. Un anuncio que coincidi con otros dos: el de un plan de incentivos de 450 millones de euros para sus directivos y la reduccin de un 20% de la plantilla en Espaa, lo que representaba algo ms de 5.500 empleados.

Transformadas en mquinas succionadoras de riquezas, ese modelo de economa est en el origen mismo de la crisis actual, que no es otro que este proceso concentrador, cuya contrapartida es la tajada cada vez ms reducida de esa riqueza que, proporcionalmente, corresponde a la mayora.

 

Reaccin airada

Ante esta realidad, no sorprende la reaccin airada del gobierno espaol contra la decisin de la presidente argentina, Cristina Fernndez.

El ministro de Industria, Energa y Turismo, Jos Manuel Soria, habl de decisin hostil contra los intereses de Repsol, sin pensar en que se trata ms bien de una defensa de los intereses argentinos. Repsol se aprovech cuando Menem decidi liquidar la empresa. Ahora es difcil que se pueda sorprender cuando otro gobierno argentino decide enderezar lo actuado y defender los intereses del pas (de eso hablaba con Borell cuando conversamos aquella tarde en La Catalina).

El ministro de Exteriores espaol , Jos Manuel Garca-Margallo, ha advertido adems de que las decisiones de intervenir y nacionalizar la compaa petrolera YPF "rompen el clima de cordialidad y amistad entre Argentina y Espaa". El secretario de Estado para Europa, Mndez de Vigo, ase gur que Argentina se convertira en un "apestado internacional". El propio presidente del gobierno, Mariano Rajoy, se mostr preocupado por los efectos que la medida tendra para la misma Argentina, mientras buscaba apoyo en Amrica Latina, donde los presidentes de Mxico, Chile y Guatemala expresaban crticas a la decisin argentina. Rajoy aprovech su visita a Mxico, donde asisti al Foro Econmico Mundial, en Puerto Vallarta, para buscar ese apoyo.

El mismo Brufau, que reaccion con un tono moderado al principio, pidiendo dilogo para resolver la situacin, se sum luego a las voces radicales.

Pero las cosas han cambiado mucho desde aquellos aos de la liquidacin de los activos pblicos latinoamericanos, de los Menem o los Fernando Henrique Cardoso. Hasta el diario El Pas, tan conservador cuando habla de Amrica Latina, reconoca que la regin ha hablado con una libertad y una conviccin de fuerza desusadas, refirindose a la Cumbre de las Amricas celebrada recientemente en Colombia.

El mismo diario recoga, en otro artculo, lo siguiente: En todo caso, una idea de hasta qu punto ha cambiado la situacin en los ltimos aos la da la frase de un portavoz de Moncloa: El mensaje no es tanto qu puede hacer Espaa por Amrica Latina como qu puede hacer Amrica Latina por Espaa.

Con el pas haciendo agua por todos lados, con un gobierno conservador que pretende salir de la crisis aplicando una receta de austeridad que terminar por hundirlo sin remedio como advierten economistas de las ms diversas tendencias Espaa no tiene como impedir que Amrica Latina empiece a poner sobre sus pies una economa que las privatizaciones haban puesto de cabeza.

Ha pedido apoyo a Europa y algo lograr. Ha reclamado a Estados Unidos lo que considera una reaccin tibia; y busca en Amrica Latina, entre sus gobernantes ms conservadores, aliento para pelear.

La culpa es de La Pasionaria argentina y su cachorro marxista, como Carlos Snchez titul en El Confidencial su artculo sobre la decisin de la presidente Cristina Fernndez. El nacionalismo econmico ha vuelto a prender en la regin, y aunque lo ms fcil sea echar la culpa a CFK y aledaos ideolgicos, lo cierto es que la diplomacia espaola debe estar lista para que no le birlen a Repsol las joyas de su corona , agreg. Pero adverta: El estar listos no significa, sin embargo, sobreactuar ante la opinin pblica como ha hecho el ministro Soria, que como un mal actor ha querido aprovechar sus cinco minutos de gloria para lanzar un a soflam a tan desproporcionada como pattica . Quizs como la suya misma en El Confidencial, agrego yo, mientras recuerdo aquella conversa con Borell, una tarde en La Catalina. Es evidente que quedan cuentas por pagar.

 

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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