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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 24-04-2012

Ecos de la Cumbre de las Amricas
Filantropicapitalismo!

Renn Vega Cantor
Rebelin


En el capitalismo cultural, la caridad es parte del sistema econmico, antes exista una divisin entre la caridad y el capital, se ganaba dinero y luego este se regresaba como caridad, pero ahora se han borrado las fronteras y son parte del mismo acto, se fusiona la caridad con el consumo.
 
Slavoc Zizeck, "La hipocresa de la filantropa (la forma en que el sistema mantiene el Statu Quo)", en http://pijamasurf.com/2010/08/la-hipocersia-de-la-filantropia-la-forma-en-la-que-el-sistema-mantiene-el-status-quo/

As como los peores dueos de esclavos fueron los que trataron con bondad a sus esclavos, evitando as que los que sufran el sistema tomaran conciencia del horror del mismo, y los que observaban lo comprendiesen () la caridad degrada y desmoraliza. () Es inmoral usar la propiedad privada a fin de aliviar los terribles males que resultan de la misma institucin de la propiedad privada. Es a la vez inmoral e injusto".

Oscar Wilde, "El alma del hombre bajo el socialismo", disponible en http://upload.wikimedia.org/ wikipedia/commons/0/07/El_alma_del_hombre_bajo_el_socialismo.pdf

 

Shakira aparte de entonar con voz destemplada y en forma equivocada el himno nacional de Colombia, fue la encargada de presentar en la Cumbre de las Amricas la novedosa idea del filantropicapitalismo, aplicado a la educacin. Ante centenares de capitalistas de Amrica, la cantante recit una perorata neoliberal que dur veinte minutos. (Puede consultarse la intervencin en: http://www.youtube.com/watch?v=bA-f6L8UmtM). Sostuvo que la inversin en educacin temprana es un prometedor negocio en el cual se obtienen ganancias inesperadas. Incluso, cuantific esas ganancias, sealando que por cada dlar invertido se pueden obtener 17 dlares de beneficios en su edad adulta, lo que indica la rentabilidad de dedicarse a obras sociales, la esencia de lo que se denomina filantropicapitalismo, en lo cual ella misma se presenta como un ejemplo a imitar. Con seguridad, sabe por qu lo dice, por la exencin de impuestos y los privilegios tributarios de que ha gozado en Colombia y en otros pases. Repiti las formulas consabidas que la educacin es un instrumento que termina con la pobreza y que ella desde hace 17 aos viene realizando un proyecto filantrpico en educacin que le ha permitido redimir a unos 6 mil nios.

Les pidi a los empresarios que invirtieran en educacin y critic por obsoleta y anticuada la idea que el Estado es el que debe proporcionar educacin. Consider que la educacin no slo ayuda a la gente a salir de la pobreza, sino que tiene la virtud de convertir a las personas en clientes potenciales, con lo que las empresas que invierten salen ganando por partida doble: al obtener rditos directos en la educacin y al asegurar compradores futuros de sus productos. Esto, sostuvo, no es la vieja caridad, que consista en regalar algo a cambio de nada, sino un negocio en el cual se invierte para obtener ganancias como empresarios y fama mundial como filntropos, muy al estilo de Bill Gates o de Georges Soros. Shakira anunci, adems, que est adelantando vastos proyectos educativos en distintos pases de Amrica Latina con la fabulosa cobertura de 6.200 nios, de un total, lase bien, de 35 millones de nios que en toda Amrica Latina no tienen acceso a ningn tipo ni nivel educativo. Es decir, que su proyecto educativo de tipo filantrpico, y con el que obtiene grandes dividendos econmicos, le ha resuelto los problemas de educacin a un extraordinario 0.018 por ciento de los nios del continente Como quien dice que se necesitaran 5.385 empresarios filantrpicos para atender las necesidades de todos los nios sin educacin en America Latina y solucionar ese problema social, que slo ha sido resuelto en Cuba!

Este sermn neoliberal sobre educacin no es ninguna novedad, porque es el mismo que repiten como una salmodia los tecncratas y economistas Made in USA, los rectores de las universidades, los voceros del Ministerio de Educacin, el Banco Mundial y los pedagogos neoliberales. La novedad estriba en que haya sido una desafinada cantante la que haya asumido la vocera de ese proyecto y la haya acompaado con la idea, que no es ni mucho menos de su cosecha, que el filantropicapitalismo es el mejor medio para salir de la pobreza y el atraso y para lograr construir la Amrica Latina prospera, fuerte y segura que nos merecemos y que siempre hemos soado. Como se sabe, los sueos del capitalismo son la pesadilla de los pueblos!

Pero el objetivo central de esta nota no es comentar las originales ideas de Shakira sobre la educacin, con las cuales algn da podr ser designada Directora General de la UNESCO o de instancias parecidas. Mencionamos al filantropicapitalismo porque ella lo nombr de manera explcita, y tenemos la intencin de mostrar que el laboratorio primigenio de experimentacin del filantropicapitalismo fue la VI Cumbre de las Amricas, realizada en Cartagena.

Miremos por qu en esa cumbre se dieron varias lecciones de desprendimiento empresarial y corporativo, propias del Manual del Perfecto Filantropicapitalismo Latinoamericano

Primera Leccin: Filantropicapitalismo tropical invertido

Lo que sucedi con la orga que los agentes secretos de Barack Obama organizaron en la ciudad de Cartagena, ahora si entendemos porque la llaman la Ciudad Heroica, es el ms claro ejemplo de lo que Estados Unidos entiende por filantropicapitalismo. Lo es porque los truhanes gringos que se desempean como embajadores, agentes secretos, consejeros militares, mercenarios, tienen la inveterada costumbre, propia de lo que puede llamarse sin exageracin imperialismo sexual, de convertir a los lugares donde llegan en burdeles y a prostituir a las jvenes nativas, con el agravante que eso se hace a bajo precio o gratis, como si fuera un honor para las mujeres de estas tierras que sean mancilladas por los yanquis.

El filantropicapitalismo invertido en este caso reside en que luego de satisfacer sus bajos instintos, los guardaespaldas de Obama se negaron a pagar el precio acordado con las trabajadoras sexuales, exigiendo filantropa de las damas, que deberan ser comprensivas con el sacrificio que los matones gringos realizan al venir a estas tierras tropicales y subdesarrolladas. Ellos, aseguran, que estn poniendo en peligro su seguridad al atreverse a invertir su capital sexual de altsimo riesgo en estos lares, a cambio de lo cual es normal que, luego de su sacrificio, las trabajadoras sexuales los recompensen no cobrndoles por sus servicios y antes por el contrario les agradezcan por fijarse en ellas. Por lo dems, este es un tpico ejemplo de la forma como Estados Unidos ve a los pases latinoamericanos y a sus pueblos, como burdeles habitados por meretrices baratas, y a sus gobernantes como proxenetas incondicionales, como lo acaban de mostrar con lujo de detalles los gobernantes del protectorado yanqui, que todava se sigue llamando Colombia.

Segunda Leccin: Empez a funcionar el TLC entre Colombia y los Estados Unidos, o el filantropicapitalismo a vasta escala

Aunque con bombos y platillos y con la risa traidora de los que saben que han entregado por un plato de lentejas las riquezas del pas al imperialismo estadounidense, diversos voceros del gobierno colombiano anunciaron que a partir del 15 de mayo prximo entra en vigor el Tratado de Libre Comercio entre Estados Unidos y Colombia. En realidad, ste empez a funcionar en la cumbre de Cartagena, y se inici con un intercambio econmico y sexual de tipo desigual: los guardaespaldas de Barack Obama disfrutaron de lo lindo con unas trabajadoras sexuales de Cartagena, pero se negaron a pagarles el precio de sus servicios. Una clara muestra del filantropicapitalismo tropical que el Sur le ofrece al Norte.

Este es un botn de muestra por adelantado de todo lo que nos espera con respecto al filantropicapitalismo de los Estados Unidos, en donde se va a repetir a vasta escala lo acontecido en un hotel cartagenero. En efecto, en pocas semanas se va a generalizar el saqueo de los recursos y del territorio colombiano y ya se dice que esto es para el progreso y el beneficio del pas y que debemos estar agradecidos con los Estados Unidos por todos los sacrificios que han hecho por los colombianos y por haber tenido la amabilidad de aprobar, por fin, el Tratado de Libre Comercio. Con la llegada de productos de los Estados Unidos va a aumentar an ms el desempleo y la informalidad, pero los propagandistas oficiales y sus medios de desinformacin aseguran que se van a crear nuevos empleos como nunca antes.

Con el TLC aumenta el acoso y asesinato a sindicalistas y dirigentes populares en Colombia, pero tanto los crculos gubernamentales de los Estados Unidos como los de aqu aseguran que ese acuerdo es una bendicin para los sindicatos. Se van a arrasar los ecosistemas, los mares, los ros, los bosques del pas, como resultado de la bsqueda insaciable de riquezas naturales y la creacin de obras de infraestructura de fuga, para sacar productos del pas y llevarlos a Estados Unidos, pero los periodistas nos dicen que todo esto va a significar una mayor proteccin ambiental y aprovechamiento de nuestras riquezas. Se va a privatizar lo que queda de educacin y de cualquier sector pblico, pero nos aseguran que tales medidas van a significar un mejoramiento de los servicios y un ingreso de los empresarios privados que van a ayudarnos a salir de la pobreza y el subdesarrollo, como Shakira, pero lo nico que hacen es generalizar el analfabetismo, la ignorancia y la estupidez. Se van a destruir los endebles cimientos de la produccin agraria nacional, con la importacin brutal de comida basura procedente de los Estados Unidos, pero se nos quiere convencer que vamos a mejorar nuestra dieta y nuestra seguridad alimenticia al consumir esa chatarra.

Por si hubieran dudas de lo que estamos diciendo, slo baste mencionar dos hechos que muestran el nivel de abyeccin al que puede llegarse en estas tierras de filantropicapitalismo: de una parte, las posturas del gobierno colombiano, encabezado por Juan Manuel Santos, en la Cumbre de Cartagena ante la exclusin de Cuba y el reclamo argentino de las Islas Malvinas, sobre los que guard un silencio cmplice y se pleg a los dictados del amo imperialista de los Estados Unidos; de otra parte, la actitud antilatinoamericana asumida ante la visita de Mariano Rajoy, presidente del gobierno de Espaa, a quien Santos le dijo, en referencia a la poltica de nacionalizacin de YPF en Argentina, que a diferencia de otros pases aqu no expropiamos. Una forma descarada de afirmar: vengan y llevasen lo que quieran, como en los tiempos de la colonia, cuando venan los virreyes y otros enviados de la monarqua ibrica. Este es el verdadero filantropicapitalismo transnacional en funcionamiento, con el cual, como siempre, nos queda la miseria y el horror, mientras otros se quedan con nuestras riquezas y las ganancias. Aparte de todo, no sobran los arrodillados, como Shakira, que digan que todo lo que hacen los empresarios nos produce muchos beneficios.

Tercera Leccin: El filantropicapitalismo del Estado colombiano

El discurso filantropicapitalista recalca la importancia de que los capitalistas inviertan en obras sociales para obtener ganancias y que ojala esa inversin se haga al margen del Estado o, cuando mucho, en una relacin en la que el Estado se limita a secundar al capital privado. Pero en la Cumbre de Cartagena nada de eso sucedi, porque fue el Estado colombiano el que invirti a manos llenas para agasajar a todos los invitados, entre ellos a cientos de empresarios que se hicieron presentes en la Cumbre. En una clara muestra de filantropicapitalismo estatista, el Estado colombiano y sus fuerzas represivas se dieron a la tarea, y el trmino militar nunca fue tan preciso, de peinar la ciudad de Cartagena, calle por calle, casa por casa, para sacar los pobres del centro de la ciudad, porque la afeaban y eran una mala vitrina para la venta del pas al capital transnacional. Se sacaron de la zona histrica de la ciudad hasta los perros, junto con mendigos, vendedores ambulantes, cocineras populares y todos los que estorbaban. Se remodelaron avenidas para que la caravana de Barack Obama compuesta de una veintena de limosinas y coches lujosos no tuviera que hacer ninguna parada en su camino. La ciudad se militariz como nunca antes se haba visto, puesto que se emplearon miles de policas, militares, agentes secretos, buzos y pilotos para custodiarla.

Todo este dispositivo de seguridad, control y embellecimiento artificial de Cartagena, junto con los gastos de la cumbre, han significado un elevado costo para el erario pblico de Colombia, que puede haber llegado a los 50 millones de dlares (unos 100 mil millones de pesos colombianos), una cifra que bien se hubiera podido invertir en escuelas, hospitales, parques o universidades, a los que buena falta les hacen los recursos estatales, en gran medida destinados al pago de la deuda externa y a financiar la guerra contra los pobres de este pas.

Por supuesto, que nada de esto importa, porque de lo que se trata es de vender la idea que Colombia es un seguro destino para la inversin extranjera, y que como buenos esclavos de los Estados Unidos, los gobernantes de este pas estn dispuestos a postrarse todo el tiempo y hacer hasta lo imposible por mostrar su carcter incondicionalmente servil. En estas condiciones, en la cruda realidad la filantropa funciona en un sentido contrario al anunciado por los voceros del capitalismo. Eventos tan rimbombantes e intiles, como la Cumbre de las Amricas, no son patrocinados por el capital privado y sus empresas, sino por el Estado colombiano, el cual emple el patrimonio pblico para acoger al capital privado y permitir que Barack Obama roncara durante dos noches en Cartagena, un privilegio que no tienen todos los esclavos del mundo, pero que le ha resultado muy costoso al pueblo colombiano.


(*) Renn Vega Cantor es historiador. Profesor titular de la Universidad Pedaggica Nacional, de Bogot, Colombia. Autor y compilador de los libros Marx y el siglo XXI (2 volmenes), Editorial Pensamiento Crtico, Bogot, 1998-1999; Gente muy Rebelde, (4 volmenes), Editorial Pensamiento Crtico, Bogot, 2002; Neoliberalismo: mito y realidad; El Caos Planetario, Ediciones Herramienta, 1999; entre otros. Premio Libertador, Venezuela, 2008.


Este artculo ha sido publicado por Rebelin con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.


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