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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 24-04-2012

El laberinto iran

Alberto Piris
CEIPAZ


El laberinto en el que Israel y EE.UU. estn encerrando a numerosos pases amigos o aliados -si no al conjunto de todos los Estados- por su empecinada oposicin al programa nuclear de Irn, se hace da a da ms enrevesado y su salida aparece ms lejana e impracticable a cada vuelta de tuerca aplicada contra la economa iran.

Los precedentes histricos, tanto en el Irn de los aos 50 como en el Irak de Sadam Husein, muestran los imprevisibles resultados de utilizar ciegas polticas de sanciones y bloqueos, ms impulsadas por la frustracin y por el deseo de imponer una voluntad imperialista que por un anlisis desapasionado de los factores de cada caso.

En 1953 hubo que recurrir a la CIA para derribar al Gobierno libremente elegido por el pueblo iran, que result poco amistoso con las potencias entonces dominantes en la zona, el Reino Unido y EE.UU., a las que intent frenar en su afn expoliador de los recursos naturales iranes, nacionalizando las explotaciones petrolferas. El bloqueo angloamericano que sufri el Gobierno de Mosadeq ahog al pas y condujo irremediablemente al golpe de Estado de 1953, que le depuso. Aos despus, y como consecuencia de esta intromisin fornea en los asuntos iranes, alcanz el poder en Tehern el ayatol Jomeini, quien sembr las semillas de las que ha nacido el actual conflicto.

En la misma zona geoestratgica es necesario observar tambin el caso de Irak, donde un rigurossimo rgimen de sanciones fue incapaz de acabar con Sadam Husein. Esto forz el desencadenamiento de una irreflexiva invasin, seguida por una sangrienta secuela de guerras y terrorismo, cuyos efectos siguen lastrando hoy el desarrollo del pas y agravando la inestabilidad de esta crtica regin.

Si para algo sirven las comparaciones histricas de fenmenos parecidos entre s, es para alcanzar algunas conclusiones de carcter general. Entre stas no debera ignorarse el hecho de que en los pases donde una oligarqua dispone de valiosos recursos naturales, como el petrleo, puede aprovecharse de las presiones exteriores que, aunque repercutan negativamente en la poblacin, facilitan a los gobernantes excitar los sentimientos patriticos del pueblo contra lo que se hace aparecer como una injusta agresin extranjera.

Otro efecto de las medidas de agresin econmica es el empobrecimiento de las clases medias, por lo que stas cuentan con menos recursos para apoyar movimientos polticos de oposicin. Esto se ha demostrado en el mismo Irn, donde las protestas de la "revolucin verde" de 2009 han ido acallndose hasta convertirse en un movimiento de solidaridad en defensa del propio pas.

Sin embargo, la obsesin del Gobierno israel por lo que califica de riesgo absoluto para la seguridad nacional sigue haciendo resonar los tambores de guerra contra Irn. De poco le sirve que el Secretario de Defensa de EE.UU. haya declarado el pasado mes de febrero: "Nuestros servicios de inteligencia confirman que [los iranes] no han tomado la decisin de desarrollar armas nucleares". Le convendra tambin tener en cuenta que el dirigente supremo iran, el ayatol Jamenei, ya en 2006 y con motivo del aniversario de la muerte de Jomeini, dej sentadas las bases de la doctrina religiosa respecto a tales armas cuando declar: "Consideramos que el uso de armas nucleares va contra las normas islmicas. Hemos anunciado esto pblicamente". Insisti en que Irn no tena intenciones de atacar por sorpresa, y que jams lo ha hecho contra ningn pas; dijo que no exista programa alguno para desarrollar armas nucleares y que el pueblo no deseaba poseerlas.

Las continuadas presiones que desde entonces ha venido sufriendo Irn han hecho que aumente el nmero de iranes que ven aceptable disponer de capacidad nuclear militar, al menos para estar en la misma situacin que otros pases. Est en el abec de la poltica internacional recordar que EE.UU. invadi Irak para eliminar unas inexistentes armas de destruccin masiva, pero no se atrevi a hacer lo mismo en Corea del Norte, precisamente porque dispona de ellas.

La ltima encuesta Gallup, realizada entre diciembre y enero ltimos, mostr que un 40% de los iranes consultados aprobaba el desarrollo de armas nucleares, frente al 35% que lo rechazaba y un 24% que no respondi. Sin embargo, casi un 60% apoya el programa nuclear civil, frente a un 20% que lo desaprueba.

Es grande el peligro que corre la comunidad internacional si se sigue estrangulando la economa iran. Cuando las sanciones se agravan y se convierten en bloqueo, aumentan las posibilidades de una reaccin violenta; tanto por parte del Estado acorralado, si el efecto de aqullas es intenso, como por parte de los pases que las imponen, si advierten que son intiles. Entrando en este peligroso camino, cualquier hiptesis es posible. Desde una guerra de alcance imprevisible y efectos devastadores, hasta una brutal crisis econmica causada por un mercado petrolfero desbocado. Conviene no olvidar, sin embargo, que en cualquier caso, entre la muerte y la destruccin, seguir habiendo sectores sociales que de ellas obtengan nuevos y sustanciales beneficios.

*Alberto Piris es General de Artillera en la Reserva

Fuente original: http://www.ceipaz.org/



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