Portada :: Economa
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 25-04-2012

Se acab el escuchar a los bancos

Kenneth Haar
Corporate Europe Observatory

Traducido del ingls para Rebelin por Beatriz Morales Bastos


Las crisis econmica y financiera han puesto de manifiesto el afianzado poder que tienen los bancos en la Unin Europea. En este artculo correspondiente a la serie La Unin Europea en crisisel miembro de Corporate Europe Observatory Kenneth Haar describe como la crisis de 2008 puso en movimiento una oleada de regulacin financiera. La mayora de esta regulacin se ha aprobado hasta el momento y hay muchas pruebas que demuestran que se est sacando del atolladero a los bancos. Mirando atrs, quienes pertenecen a los lobbies bancarios pueden concluir que quienes toman las decisiones se han desvivido por servir a los intereses de la industria de la banca. El sueo de una Unin Europea que pusiera freno al poder de las finanzas se ha convertido en un chiste y en vez de ello hemos visto emerger una Europa de los banqueros que hace palidecer de envidia incluso a Wall Street.

El problema es sistmico. Se ha permitido crecer tanto a los bancos que el colapso de simplemente uno de ellos plantea un problema fundamental a la sociedad. Tambin se les ha permitido hacer apuestas de altsimo riesgo, a menudo utilizando el dinero de la gente ordinaria. Existen remedios para ello, reformas que podran reducir su poder. Pero el primer paso necesario podra ser simplemente hacer que los polticos y los miembros de la Comisin dejen de considerar que los bancos son los orculos de la economa.

Una comisin cautiva

Hace menos de 15 aos la banca no era realmente el negocio de la UE. La regulacin estaba enmarcada o a nivel internacional en las negociaciones de Basiela o a nivel nacional. Pero para finales de la dcada de 1990 entre los gobiernos hubo un consenso incipiente en relacin a construir un autntico mercado nico para los servicios financieros. El objetivo era quitar las barreras a los bancos y a otras instituciones financieras, no aumentar la regulacin que podra evitar riesgos sistmicos o el reinado de los especuladores. No queran contener la financiarizacin de la economa sino promoverla. Este modelo se desarroll en estrecha colaboracin con aquellos que eran considerados los verdaderos expertos, las propias grandes instituciones financieras, sin olvidarse de los bancos.

En aquel momento la banca no era un asunto seriamente politizado, as que solo unas pocas personas lucharon para denunciar la problemtica influencia de los bancos en la legislacin de la UE. Siempre que se desarrollaban nuevas iniciativas o se revisaban las antiguas, la Comisin acuda rutinariamente a los grandes actores para recabar su opinin. Entonces esta escriba propuestas en la lnea de sus consejos y generalmente estas se adaptaban con cambios menores.

La crisis financiera establece una nueva agenda

Pero con la crisis financiera de 2008 pareci que se terminaba la fiesta. Por todas partes hubo unas crticas brutales de los irresponsables bancos y de las laxas leyes sobre la banca. Tanto los gobiernos como los miembros de la Comisin salieron con declaraciones notablemente agresivas sobre la irresponsabilidad de los bancos y la necesidad de revisar la legislacin.

Creo que la actual crisis ha demostrado que tenemos que reconsiderar exhaustivamente nuestras normas reguladoras y de supervisin para los mercados financieros, afirm el Presidente de la Comisin Jos Manuel Barroso.

Su colega en la Comisin, el hombre ms destacado de la regulacin del Mercado nico Charlie McCreevy, admiti rotundamente escuchar demasiado a las corporaciones financieras:

Lo que no necesitamos es convertirnos en cautivos de aquellos que tienen los mayores presupuestos para los lobbies o los ms persuasivos miembros de lobby: tenemos que recordar que fueron muchos de estos mismos miembros de un lobby quienes en el pasado lograron convencer a los legisladores de que insertaran las clusulas y provisiones que tanto contribuyeron a los estndares laxos y a los excesos generalizados que han creado riesgos sistmicos. El contribuyente se ve forzado ahora a cargar con la cuenta.

Unas palabras bastante sorprendentes en boca del mismo hombre que haba permitido al lobby financiero dominar su propio trabajo con la regulacin financiera. Pareca que haba pocas dudas de que no se proyectaban reformas radicales.

Costosas redes de seguridad

La crisis revel tanto los extremos excesos de los bancos como un imperfecto sistema de supervisin y de regulacin. Pero la prioridad principal no era una regulacin nueva y eficaz, sino salvar a los bancos.

Una espectacular operacin de rescate tras otra tuvieron un peso extraordinario en los presupuestos de los Estados miembros, como cuando el gobierno irlands asumi las deudas del banco Anglo Irlands, supuestamente empujado por el presidente de Goldman Sachs International, el ex miembro de la Comisin Europea y ex ministro irlands Peter Sutherland. Un paso que en ltima instancia poda haber dejado a los contribuyentes britnicos una cuenta de 47.000 millones de euros, ms de una tercera parte del PNB del pas.

O cuando el banco franco-belga Dexia colaps dos veces, primero en 2008, cuando solo lo salv un prstamo garantizado de 150.000 millones de euros. Despus otra vez en octubre de 2011, cuando el gobierno belga garantiz un prstamo de 54.000 millones de euros (el 14% del PNB del pas) ms un pago inmediato de 4.000 millones de euros por la adquisicin de Dexia-Belgium. Con el eurodiputado y ex ministro belga Jean Luc Dehaene en la junta [directiva], Dexia tena un fcil acceso a la elite poltica del pas.

Se han puesto en peligro enormes cantidades de dinero pblico para salvar los bancos. A fecha de octubre de 2011, en conjunto 27 Estados miembros de la UE reservaron 4.5 billones de euros en apoyo, garantas y paquetes de prstamos para los bancos, o lo que es lo mismo, casi el doble del PNB anual de Alemania.

El lado generoso del Banco Central Europeo

La crisis del euro crisis ha revelado las posibilidades de recaudar vastas sumas de dinero cuando est en juego la salud de los balances de los bancos. De hecho, la Unin Europea est poniendo a los bancos al frente de su intento de evitar la crisis e impulsar la reactivacin de la economa. En diciembre de 2011 el nuevo presidente del Banco Central Europeo (BCE), el ex director de Goldman Sachs Mario Draghi, lanz una atrevida iniciativa de incentivar el prstamo bancario al sector privado y calmar el aumento de la tasa de inters de los bonos soberanos e incluso reducirlo. El BCE gast 489.000 millones de euros en esta primera tanda de la Operacin de Refinanciacin a Largo Plazo (LTRO, por sus siglas en ingls) prstamos baratos sin condiciones un paso en general bien recibido por los bancos.

Es alentador ver esta cantidad de liquidez por parte del BCE. Sea cual sea el grado de nerviosismo de los inversores acerca del retroceso de los mercados y bancos de financiacin, el BCE estar ah y proporcionar liquidez para asegurar que las cosas se mantienen en marcha, afirm un estratega del banco de inversin estadounidese JP Morgan en diciembre de 2011.

La ganga de la venta de prstamos iba a continuar y en febrero de 2012 estaba disponibles otros 530.000 millones [de euros], esta vez a beneficio de ciertos crditos al consumo, lo que haca ascender el total a un billn de euros. Los fabricantes de coches Mercedes Benz, Daimler y Volkswagen estaba entre los beneficiarios, gracias a sus armas financieras establecidas para proporcionar a los clientes crditos para comprar un coche. Paro hay pocas pruebas que demuestren que la LTRO haya cumplido sus objetivos. Aunque el presidente Draghi afirm que la iniciativa era "un xito incuestionable", el propio BCE dirigido por l inform en febrero que los prstamos a la economa real en realidad haban cado en febrero.

Absurdos

Puede que el jurado todava est deliberando sobre el veredicto final, pero en cualquier caso la LTRO suscita un par de preguntas. Si el BCE puede proporcionar tanto dinero, por qu gastarlo aumentando los fondos de los bancos con la esperanza de que los bancos presten ms barato a los gobiernos?Por qu no prestar directamente a los gobiernos? Y si la economa real necesita un incentivo, por qu no proporcionar inversiones pblicas, por ejemplo, invirtiendo en energa verde que d un tono verde a la economa? La respuesta es que segn el tratado de la UE, el BCE tiene que ser independiente de los gobiernos y la ley le prohbe proporcionar prstamos directos. A consecuencia de ello, el BCE respalda a los bancos como alma de la economa.

Y hay otro absurdo en juego: el dinero gastado en la LTRO es el doble de la cantidad de dinero empleado en el nuevo fonde de rescate en los prximos tres aos, el Mecanismo Europeo de Estabilidad (ESM, por sus siglas en ingls), para ofrecer prstamos a los gobiernos de Estados que estn en una grave crisis. Mientras que la LTRO suscit poca controversia poltica, ha sido muy difcil encontrar la mitad de dinero para prstamos a los gobiernos y han sido necesarias varias cumbres de la UE para acordarlo.

An as, es poco probable que en un futuro no tan distante veamos una LTRO 2 porque muchos bancos son dependientes crnicos de los fondos del BCE, segn Alberto Gallo, un estratega del Royal Bank of Scotland.

Salvar Grecia

La generosidad econmica con los bancos es paralela a la generosidad poltica y un incidente es un crudo smbolo de ello.

Poco despus del inicio de la cumbre de la Eurozona en julio de 2011 un coche negro par en frente del edificio del Consejo en Bruselas y de l sali un hombre con traje de chaqueta y que estrechaba manos y sonrea, como cualquier jefe de Estado o de gobierno. A pesar de las apariencias, no era un hombre de Estado sino Joseph Ackermann, presidente de Deutsche Bank y del grupo de lobbies bancarios internacionales, el Instituto de Finanzas Internacionales (IIF, por sus siglas en ingls), que se una a las negociaciones sobre la deuda griega.

Antes de ese encuentro pareca como si los bancos tuvieran que pagar parte de la factura por sus aventuras inversionistas. A lo largo de 2011 haba quedado claro que a Grecia le resultaba imposible pagar los intereses de la carga de la deuda acumulada, lo que inclua prstamos con bancos privados. Se necesitaba un llamado corte de pelo para reducir la deuda. Haba que encontrar una solucin con los bancos, as que se invit a Ackermann a la cumbre.

Se podra argumentar que los propios bancos se lo haban buscado y que cuando se echaron a perder sus inversiones, simplemente se les deba haber dejado cargar con sus prdidas. Pero cuando acabaron aos de fcil prosperidad se consider un problema que los gobiernos tenan que resolver. Se consider a los grandes bancos interlocutores con los que los gobiernos de la Eurozona tendran que negociar. Tras las negociaciones dirigidas por Ackermann, por fin se lleg a un acuerdo con los altos cargos de Grecia y de la Zona Euro, y finalmente con los Estados o gobiernos de la Zona Euro y las instituciones de la EU, como seal un documento del IIF.

Las pruebas sugieren que Ackermann es un negociador habilidoso. Ante ello, los bancos se tienen que tragar un recorte del 50%, pero el valor de los bonos griegos haba cado en picado a un 35% de su valor nominal. Con el acuerdo, de hecho los gobiernos haban acudido en ayuda de los bancos. Era menos un corte de pelo para los bancos y ms un afeitado de todo el cuerpo para Grecia.

Y haba un bono extra para los bancos, con una clusula en el tratado que apuntalaba prstamos a las economas en crisis de la Eurozona, el Tratado del Mecanismo Europeo de Estabilidad, que prohibir a los gobiernos intentos futuros de hacer que los bancos cancelen las deudas que les deben los gobiernos.

Los sospechosos habituales

Teniendo en cuenta estos antecedentes, hubiera sido una sorpresa que la Unin Europea hubiera hecho respetar de hecho una fuerte regulacin, sin hacer caso del consejo de los banqueros de abstenerse de llevar a cabo autnticas acciones.

En efecto, lo primero que hicieron la Comisin y el Consejo en 2008 fue establecer un consejo asesor de alto nivel para proponer un enfoque global de la reforma financiera. De los siete del grupo cuatro tenan estrechas relaciones con grandes bancos, un quinto era el regulador al que se culpa de una supervisin no efectiva de los bancos britnicos y un sexto era conocido por sus puntos de vista liberales extremos. En otras palabras, la Unin Europea haba preguntado cmo responder a la crisis a las mismas personas que eran responsables de ella. Su informe sera considerado un punto de referencia en futuras propuestas.

A pesar de la retrica impaciente al inicio de la crisis, pronto el paso de la reforma iba a ser ms lento. Y el lobby de la banca hizo cuanto pudo para evitar medidas ambiciosas. Para ello utilizaron el alarmismo y el IIF fue un maestro en ello. Ackermann afirm que haba un riesgo muy real de que entraran en vigor medidas reguladoras que podan minar la recuperacin global y la creacin de empleo. Y el IIF escogi muy cuidadosamente el verano de 2010 como momento para publicar un informe sobre los peligros de la regulacin. Era el momento en que las negociaciones internacionales sobre la regulacin de la banca (los Acuerdos de Basilea) llegaban a un punto culminante. Para entonces el clima poltico haba cambiado completamente. El temor a un crecimiento ms lento y a la inestabilidad en el sector bancario haba apagado el deseo de reforma. Esto permiti a los lobbies financieros atenuar las ambiciones de los polticos.

Pocas esperanzas de que haya pasos crebles

Segn una nueva parte del acuerdo de Basilea III, si se hubiera inspeccionado Lehman Brothers poco despus de su colapso, habra sido considerado una empresa slida! En aquel momento el apalancamiento (la cantidad de dinero que prestan los bancos en comparacin con el valor de sus activos) de Lehman Brothers era de 31 a 1. Segn el acuerdo, el lmite es de 33 a 1. En otras palabras: segn este conjunto de normas, Lehman Brothers era una compaa fuerte cuando quebr.

El nuevo Acuerdo de Basilea (apodado Basilea III) no es una legislacin en s misma sino ms bien un conjunto de directrices. Tericamente las normas que presenta se pueden mejorar cuando se implementen a nivel nacional o en la UE. Pero no hay indicios de un enfoque ms fuerte en la UE. Por ejemplo, los asesores de la Comisin no son diferentes de los educados por el comisionado McCreevy antes de que se fuera en 2010. En una fase de la discusin, el grupo asesor clave para asesorar a la Comisin sobre regulacin de la banca, el Grupo de Expertos sobre la Banca [Group of Experts on Banking] estaba fuertemente dominado por expertos de bancos afiliados al grupo de lobby del IIF que tanto haba trabajado para suavizar cualquier regulacin internacional. De los 42 expertos, 23 eran miembros del IIF y la mayora de los dems lo eran de otras corporaciones financieras.

Y los gobiernos? Los gobiernos alemn y francs se declararon recientemente en contra de Basiela III afirmando que tendra un efecto negativo sobre el crecimiento y que tendra que ser suavizado cuando se implementara en la legislacin.

Se acab el escuchar a los bancos

El privilegiado papel de los bancos en el debate sobre la reforma de la regulacin de la banca no supone una verdadera sorpresa. En todas las reformas de los mercados financieros desde la primera estrategia global de la UE sobre los mercados financieros en 1999 es cierto que se ha dado un papel destacado a las corporaciones financieras. Desde la crisis de 2008 han cambiado algunas cosas menores, pero los cambios de legislacin sobre derivados, sobre contabilidad, sobre parasos fiscales y los hedge funds [fondos de inversin libre] no han logrado hacer frente a los retos que tan dramticamente plantea la crisis. Y cuando la Comisin da el paso sin precedentes de proponer una tasa sobre las transacciones financieras (FTT, por sus siglas en ingls), los detalles finales revelan que est lejos del diseo original. Y debido a la oposicin de algunos Estados miembros hay pocas esperanzas de que ni siquiera esta versin suavizada se haga realidad.

Todo esto se reduce al dominio del sector financiero en el debate sobre la regulacin financiera y la regulacin de la banca no es una excepcin a la regla. Dos expertos financieros, Simon Johnson y Darem Acemoglu, escribieron recientemente en un comentario sobre la influencia de los bancos en el manejo de la deuda griega: La leccin para Europa (y para Estados Unidos) est clara: es el momento de dejar de escuchar lo que dicen los bancos y de empezar a centrarse en lo que hacen. Debemos reconsiderar la distorsionada economa poltica del sector financiero antes de que el excesivo poder de unos pocos imponga costes an mayores a todos los dems.

Debera ser chocante ver la dependencia que quienes toman las decisiones en la Comisin y en los Estados miembros tiene de los bancos y de los banqueros. Cuando desean asesoramiento sobre regulacin de la banca, preguntan a los banqueros. Cuando los bancos tienen problemas, socializan su deuda. Cuando la economa tienen problemas dan dinero a los bancos. Los banqueros estn agradecidos, pero la sociedad en general no debera estarlo.

Parece que un requisito esencial para las profundas reformas que se necesitan es acabar con las estrechas relaciones que hay entre los bancos y el sistema poltico. Mientras las palabras de los banqueros y los mezquinos intereses de los bancos tengan ms peso que las palabras de aquellas personas que cargan con la cuenta, tenemos un grave problema.

Fuente: http://www.corporateeurope.org/EU-in-crisis-conf/essays/stop-listening-banks



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter