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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 25-04-2012

Obama en la cuerda floja

Esteban Morales
Rebelin


Para una comprensin ms profunda de lo que hoy acontece dentro de la sociedad norteamericana hoy, deben tomarse en consideracin algunos asuntos que, en nuestra opinin, son de relevante importancia.

Ante todo, es indispensable reconocer, que durante la dcada de los aos ochenta y principios de los noventa, se produjo el trnsito de la economa norteamericana hacia un nuevo paradigma tecnolgico. Es decir, hacia el predomio de un nuevo Modelo de Acumulacin. Con el cambio que se produjo del paradigma productivo, caracterizado por la Industria metalmecnica- automovilstica- Petroqumica, tambin llamado ciclo fordista - Keynesiano, vigente aun durante los aos 60 y 70, al paradigma productivo caracterizado por la industria electrnico-informtica.

La economa de Estados Unidos, en el trnsito de los aos setenta a los ochenta, comenz paulatinamente a caracterizarse por un paradigma tecnolgico de predominio de la Industria Electrnico-Informtica. Ello cambio la dinmica de comportamiento del ciclo econmico, convirtiendo a la oferta en el centro integrador de la dinmica cclica. A diferencia de lo que aconteca con el ciclo anterior, que tena como centro integrador de su dinmica a la demanda. Hasta entonces, haba regido la llamada tabla de Leontiev; cuando supuestamente, la oferta creaba su propia demanda (Ley de J.B. Say). Los desequilibrios econmicos se comportaban entonces de manera menos aguda y ms espaciados en su sentido temporal. Hasta que la economa norteamericana entro en el periodo en que comenz el ciclo largo recesivo que la caracteriz durante los aos de la crisis econmica de 1969-1971, hasta la de 1980-1983.

Mientras que el Ciclo Fordista- Keynesiano integraba hacia atrs, haciendo de toda mercanca el resultado de una demanda productiva precedente; el Ciclo Electrnico- Informtico integra hacia delante, haciendo de la oferta la dinamizadora del ciclo.

No quiere decir, bajo ningn concepto, que la produccin metalmecnica, automovilstica y petroqumica dejaran de tener importancia, pero ellas mismas, pasaban a ser dominadas por la industria Informtico-Electrnica, por cuanto, la produccin moderna, queda bajo el predominio de la computacin, pasando a ser dominada por la automatizacin de todos los procesos.

El impacto que estos cambios tecnolgicos tuvieron sobre la economa en particular y sobre la sociedad norteamericana en general, no fueron solo sobre el modo de producir, sino tambin sobre el modo de consumir, la velocidad del transporte y de las comunicaciones, del intercambio y circulacin de la informacin en general, as como la complejizacion y aceleracin de las relaciones sociales, generando sin duda un cambio sustancial en el modo capitalista de produccin de la sociedad norteamericana.

La aplicacin, en 1984, de una nueva poltica econmica, enfocada desde la oferta ( Supply Sider Economic ) ayudada por el mas creciente y abrupto traslado de todos los subsidios, gastos sociales en educacin, salud y otros, que fueron dirigidos a engrosar la inversin de capital privado y la acumulacin financiera, que ya no se detendra.

Junto a eso, una fuerte disminucin de los impuestos al capital, contribuyo a que la economa norteamericana, entrara, a mediados de los ochenta, dentro de un largo periodo expansivo del ciclo. Este crecimiento, a su vez, era impulsado tambin por el descomunal impacto que represento la ola especulativa, beneficiada por la eliminacin de todas las regulaciones financieras adoptadas durante la Gran Depresin de 1929-36. Todo lo cual, devino, finalmente, (con posterioridad a la ocurrencia de la llamada Burbuja.com) en la conocida como Burbuja Inmobiliaria, tambin denominada como de las Hipotecas Subprime o basura, de principios del 2007. Esta ultima trmino convirtindose en una crisis financiera, que se transformo finalmente, en la crisis econmica que comenz durante el ltimo trimestre del propio ao 2008. Por dems, ao electoral presidencial en los Estados Unidos. La banca europea en su mayora, embullada por la ganancia que provendra de los paquetes de deudas formados por las hipotecas, acumuladas en la banca norteamericana , sera entusiasta compradora de estos paquetes y as se trasladara el asunto de la crisis financiera norteamericana hacia Europa. Siendo este el escenario econmico dentro del cual Obama gano la presidencia de Estados Unidos en noviembre del 2008.

Todo ello estaba ocurriendo ya bajo un dominio de la Informtica que haba pasado a liderar la Revolucin Cientfico-Tcnica y la automatizacin de todos los procesos Comenz a ser lo caracterstico, aunque de manera no simtrica ni equilibrada, pero si como predominante, para todos los procesos de la vida humana. Producindose una aceleracin del ritmo de toda la actividad social, como no haba tenido lugar nunca en la historia de la humanidad.

Sin embargo, una primera contradiccin de estos procesos, ms arriba enunciados, que no demoro en manifestarse, es su carcter asimtrico. Por cuanto el capitalismo ha sido capaz de producir un nuevo mundo, en el que los procesos de cambios han sido inditamente acelerados, pero sin que podamos decir que todos disfrutan por igual de las ventajas de esos cambios.

El capitalismo globaliza pero no homogeniza, todo lo contrario. Es que el capitalismo no ha cambiado la naturaleza esencial de su desarrollo. El desarrollo del capitalismo (como ya Carlos Marx descubri hace ms de un siglo) no ha dejado de ser bipolar: en un polo continua acumulndose la riqueza y en el otro la pobreza. El enriquecimiento de unos ha crecido fuertemente y se ha acelerado mientras, el empobrecimiento del resto, de la inmensa mayora, tambin.

Hay ms riqueza que nunca antes en el mundo, generada por el capitalismo, pero tambin mucho ms pobreza. Todo lo cual se expresa en un nivel de concentracin de la riqueza sin precedentes en la historia del capitalismo. Ni aun la propia sociedad norteamericana, la ms rica del universo conocido, ha logrado escapar de esa dialctica. Es ms, ella misma es condicin de su existencia. Por lo que Estados Unidos es la sociedad ms rica, pero tambin aquella en la que la riqueza social est peor distribuida. Asunto este ltimo que no puede dejar de tomarse en consideracin, si se desea entender a fondo la dinmica interna actual de la sociedad norteamericana. As como la protesta

del 99%.Lo cual ha trado una toma de conciencia una cierta toma de conciencia dentro de la sociedad norteamericana, acerca de la responsabilidad del capital, la banca en particular y los ricos, en las serias dificultades econmicas que hoy atraviesa la sociedad norteamericana.



En mi artculo titulado "La Pobreza en los Estados Unidos ", demostramos, como, a ms de 200 aos despus de fundada la nacin, esta no ha podido superar la estructura socio demogrfica, heredada de un capitalismo, que no paso por el rgimen feudal, que sita a los WASP (Blancos, anglosajones y protestantes) en el primer crculo de la cspide social, dejndoles a otros blancos, algunos asiticos, hispanos, negros, indios y esquimales, los crculos inferiores en ese orden. Generndose as un diseo de sociedad, que abarca, sobre la base mencionada, desde la posicin de los diferentes grupos ante la riqueza, las clases sociales y la capacidad para integrarse a la sociedad norteamericana. Hasta de qu modo se comportan las estadsticas, cuando deseamos explorar el lugar de cada grupo social. Un ejemplo de ello, lo tenemos en el comportamiento del desempleo: cuando este a nivel federal es un 7%, podemos estar seguros que para los hispanos es de un 10, para los negros es de un 12 o un 15%; mientras que para los negros, entre 25 y 35 aos, puede ser hasta de un 20 o 25%. Esa diferencia de comportamiento es observable prcticamente en todas las variables socioeconmicas.

Estados Unidos ha sido el escenario principal de todos esos fenmenos, por lo que como resultado de ello, la sociedad norteamericana requiere de cambios que permitan reconocerlos. Entonces, el cambio no fue un simple slogan de la campaa poltica de Obama para la presidencia, sino que reflejaba una necesidad real acumulada por la sociedad estadounidense.

En particular, ahora, ese cambio es reclamado con agresividad, fuerza y pleno conocimiento de quienes son los responsables de la situacin. Por otro lado, la necesidad del cambio que Obama proclamara durante la campaa, lo ha sobrepasado, sin que en realidad haya hecho nada para llevarlo adelante .Obama acometi el cambio,

pero lo ha realizado en la direccin opuesta a lo que haba proclamado: ha continuado las guerras en Irak y Afganistn, desato otra en Libia y amenaza a Siria, enrolo a Pakistn en el proyecto, no desata el nudo en Corea del Norte, amenaza a Irn, sigue todo lo permisivo con Israel y sus proyectos coloniales en la franja de Gaza, fortalece la alianza blica con la OTAN, desatando lo que claramente se puede considerar como un nuevo reparto econmico y territorial del mundo, que ha comenzado por frica del Norte y Medio Oriente, pero que parece no tener lmites. Es decir, Obama, ya sobrepaso el proyecto imperial de su predecesor y parece estarlo tomando como plataforma para su reeleccin a un segundo mandato en la presidencia. Campaa presidencial en la que Obama, sin lugar a dudas, no est trabajando por obtener los votos de los que logro engaar en el 2008, sino de aquellos, que han devenido en los beneficiados con las polticas, que muchos no imaginaron al principio de su mandato.

Sin embargo, ideolgicamente hablando, la sociedad norteamericana aparece mas dividida que nunca. No todos los ciudadanos, de modo especial dentro de las elites de poder, asumen o no la necesidad del cambio del mismo modo. Generalizando, podemos decir que, unos consideran que Estados Unidos debe adaptarse inteligentemente a las nuevas condiciones de su supervivencia como imperio, que ya ha entrado en su madurez, aunque tenga que sacrificar algunos de sus privilegios; mientras otros, consideran que Estados Unidos lo que debe hacer es un rediseo en el que casi todo sea modificado, para no cambiar nada, manteniendo las viejas hegemonas, solo que modernizndolas un poco. Es decir, mantener intocables las viejas estructuras del poder imperial interno y externo, rediseando, al mismo tiempo, un nuevo sistema neocolonial que, sin cambiar su vieja esencia, permita a Estados Unidos mantener, si posible fuera, un mayor nivel de control sobre sus intereses.

En general, paradjicamente, se lleve delante de un modo u otro, lo cierto es que casi nadie, dentro de Estados Unidos, en las elites de poder, se cuestiona el proyecto de nacin imperial.

Lamentablemente, hasta ahora, aun en medio de las promesas de Obama sobre un posible cambio de poltica, la correlacin de fuerzas internas de la sociedad norteamericana, se est inclinando ms hacia un nacionalismo extremo, egocntrico, que sobrepasa y sobredimensiona las viejas contradicciones entre liberalismo y conservadurismo, generndose fuertes tendencias hacia la derechizacin, principalmente dentro de las elites. Fenmeno que a la vez se va tragando paulatinamente a todos los factores de progreso subyacentes en la sociedad norteamericana, que pudieran definir un curso de accin ms aceptable para todo Estados Unidos, visto de conjunto y para el mundo. Una de cuyas expresiones ms peligrosas es el extraordinario ambiente de guerra que la poltica de Obama ha desatado, que amenaza, como nunca antes, con llevar al mundo a una conflagracin nuclear. As como las fuertes tendencias que han comenzado a cuestionar el poder del capital.

Es decir, no solo no se estn dando respuestas a las viejas contradicciones econmicas, polticas, sociales e ideolgicas ya acumuladas dentro de la sociedad norteamericana y en su proyeccin externa, sino que tales contradicciones se agudizan, produciendo un paulatino, pero creciente, fenmeno de politizacin negativa de todos los rasgos de violencia, individualismo, mesianismo, intolerancia, racismo, egocentrismo, guerrerismo y xenofobia, entre otros, que han caracterizado histricamente a Estados Unidos como nacin .Este fenmeno es aprovechado, por las elites de poder, convirtiendo en categoras polticas, los que antes solo fueron rasgos culturales de la sociedad norteamericana.

Junto a lo anterior, la actitud de las elites de poder, que predominan hoy en el ambiente poltico de estados Unidos, es ms mesinica, intolerante y agresiva que nunca antes. Solo que ahora, amparados bajo un ropaje, supuestamente flexible, aportado por la personalidad de B. Obama. Es decir, se est produciendo algo as como la marcha hacia lo que pudiera devenir como un "suicidio colectivo", que muchos observan, pero sin que se cuente aun con fuerzas suficientes para contrarrestarlo. Por lo que la salida de la encrucijada dentro de la cual se encuentra la sociedad norteamericana, se est moviendo hacia un callejn muy peligroso para la tranquilidad y seguridad tanto interna norteamericana como para el mundo.

La sociedad norteamericana muestra estar seriamente dividida, preocupada y asustada. Muchos, demasiados ya, estn frustrados y se sienten engaados, pero en lugar de ello representar un estmulo para la bsqueda de un mejoramiento de la situacin, se produce, que algunos idelogos conservadores y extremistas, estn logrando canalizar esas potenciales fuerzas de cambio positivo, hacia un espacio poltico que puede ser de autodestruccin, o al menos, hacia una aceptacin de las salidas ms negativas. Tal y como est ocurriendo con el llamado Tea Party (que le est sirviendo de sombrilla a los ms dismiles movimientos conservadores y actitudes extremistas); al crecimiento de los llamados grupos de odio y un aumento, sin precedentes, de las organizaciones y grupos extremistas. Todo lo cual se expresa tambin en un incremento inusitado de las amenazas de muerte al presidente, gobernadores y congresistas. Fenmenos de los cuales, en su magnitud actual, la sociedad norteamericana no haba conocido.

Se est produciendo un cierto movimiento pendular, yo dira demasiado acelerado, que parece estar llevando a la sociedad norteamericana, desde la euforia triunfalista y esperanzadora, que se apodero de ella con la eleccin de Obama, a finales del 2008, hacia el lado contrario, el del miedo, la desesperanza y las salidas negativas extremas. Por lo cual, podemos decir, que el movimiento hacia el cambio es real, pero aun no podemos definir, saber, en qu direccin este podra desembocar. Aunque parece estar apuntando hacia las soluciones ms oscuras. Dentro de ese ambiente, hay sectores, principalmente, obreros, jvenes, mujeres, intelectuales progresistas, que captan la gravedad y peligrosidad de los acontecimientos, pero que aun no lograr forjar una variante poltica coherente para lograr variar el rumbo de los acontecimientos.

En la Alemania de finales del 20 y principios de los aos treinta, una situacin parecida fue la que produjo el triunfo de un Adolfo Hitler, que llevo el mundo al desastre de la Segunda Guerra Mundial. Si antes nos podamos preguntar si el fenmeno de la llamada socialdemocracia poda tener cabida o no dentro de la sociedad norteamericana , es legtimo preguntarse ahora, si en medio de la situacin actual, Estados Unidos no se est acercando al fenmeno del fascismo; que como sabemos, broto de las posiciones ms extremas generadas por los intereses del capital financiero, ahora por dems globalizado, fuertemente financiarizado, oligoplico y trasnacionalizado, como no se recuerda nunca antes. Todo lo cual transcurre en medio de una crisis econmica del capitalismo internacional, que solo es posible compararla con la Gran Depresin de los aos 30, superndola ya en algunas medidas y generando momentos muy similares a los que sirvieron de contexto histrico a la emergencia del fascismo en Alemania, Japn e Italia. Entonces, como dira un catlico ferviente: "Que Dios nos coja confesados.

Desde el plano de anlisis de la poltica exterior, esta se caracteriza hoy por un diseo en que la demagogia, se combina estrechamente, lo que sirve para ocultar su carcter agresivo, intolerante y destructivo, como no se recuerda dentro de la sociedad norteamericana ni siquiera en la poca de Vietnam. Periodo este ltimo, en el que Estados Unidos puso de manifiesto una capacidad de regulacin y de autocorreccin de sus tendencias destructivas, con las que hoy no parece contar .Lo cual se expresa en que a pesar del curso guerrerista de la actual poltica exterior norteamericana, no se observa un movimiento poltico interno dirigido a contrarrestar los focos de confrontacin blica que Obama est creando: Irak, Afganistn ,Irn, Siria, Pakistn, Somalia, las dos Coreas, Irn, Israel y la franja de Gasa, para destacar a los ms conocidos.

Al parecer, con China y Rusia las cosas no apuntan en una buena direccin conveniente para Estados Unidos. Pues estas potencias, visto el ejemplo de Libia, no quieren que se repita el escenario y hacen todo lo posible por detener la mano agresora de Estados Unidos, Francia e Inglaterra.

Por su parte, en el orden econmico, los llamados BRICS (Brasil, Rusia, China e India y Sudfrica) tienden a presentar un frente comn, que en el orden econmico cuestionan el liderazgo de las potencias imperiales con Estados Unidos al frente.

Los movimientos contestatarios y revolucionarios, recientemente emergidos en Tnez, Egipto, Jordania, Yemen, hasta ahora, solo sirven para poner aun ms tensa la situacin a estados Unidos, en un rea vital de sus llamados intereses estratgicos.

A todo ello se agrega, que el discurso poltico agresivo es ms abierto, dirase "descarado" y desafiante de la verdad como nunca antes. Ello se expresa, como ya explicbamos en nuestro reciente artculo sobre Hilary Clinton, en que poco importa si afuera llueve o no, lo importante es hacer creer a los dems que afuera llueve. Dicindonos que la poltica, para estas gentes, ha devenido ms que nunca en un juego, en el arte de moldear la realidad, por medio del discurso, para adaptarla a sus intereses. Si el discurso no coincide con la realidad "all que se la arregle la realidad ", por no ser ella lo ms importante para hacer poltica. Tratndose de un desafi, que nos pone a todos al borde del abismo, incluido a los propios estados Unidos.

Los discursos tanto de Obama como los de la Clinton asombran por su desprecio de la realidad, la manipulacin y la carencia de una tica aceptable. Ahora resulta que es posible para ellos pedir que Honduras ingrese en la OEA. Tanto Obama como el vicepresidente Biden defienden el llamado carcter defensivo de la agresin terrorista de Israel al navo que trasladaba ayuda solidaria a Gasa y manejan descaradamente la creacin de un cordn militar agresivo alrededor de Venezuela, Bolivia y Ecuador. Como si fuera poco, insisten en el indemostrable acontecimiento de culpar a Corea del Norte por el hundimiento de la Cheonan y en culpar a Irn de pretender un proyecto de fabricacin de armas nucleares. Ms recientemente, pretenden manipular la situacin de Egipto, para mantener un Mubarismo sin Mubarak. Sin dudas, las cosas se le han complicado mucho para defender a su aliado Israel.

Sin dudas, dentro de esa poltica, caracterizada por el engao, a la Sra. Hilary le corresponde la parte mas cnica y torcida, al estilo del Golum del Sr. de los anillos.

Un ejemplo de esas actitudes engaosas la tenemos en lo ocurrido con la promesa de eliminar la crcel de la Base naval de Guantnamo. En la que el Pentgono, segn el Washington Post, ha gastado ms de 500 millones de dlares, modernizndola y convirtindola en la crcel ms sofisticada segura del hemisferio.

El gobierno de Obama segn el mismo medio periodstico mencionado, ha incrementado un 25% la presencia de fuerzas especiales de combate en ms de 15 pases para tenerlas en 75 al mismo tiempo, mientras Bush las tena en 60.

No se han resuelto ninguna de las contradicciones y conflictos heredados de la administracin anterior, ni los internos ni tampoco los externos. Producindose el peligroso fenmeno de que, entre finales del 2008 y principios del 2009, Estados Unidos exhibi un ambiente poltico esperanzador, que finalizando el primer mandato, de la eleccin de Obama, se ha transformando en una verdadera pesadilla; ante una crisis econmica que no termina de resolverse, como resultado de una poltica econmica que sobredimensiona la defensa de los intereses del capital financiero; guerras que no se solucionan, al contrario, se exacerban y aumentan; situaciones sociales que se agudizan, afectando ms seriamente a aquellos que votaran por Obama; prestigio de la nacin que no se recupera; intolerancias polticas que incrementan los conflictos a nivel internacional, junto a un extraordinario aumento del papel del dinero en la distribucin del poder interno, producto de la ms reciente decisin de la Corte Suprema al respecto. Desesperanza, agotamiento e incapacidad poltica, congresional y presidencial para solucionar los problemas. Tanto el congreso como el ejecutivo muestran niveles muy bajos de aceptacin de su gestin, mientras que la popularidad presidencial esta no ms arriba de un 40%.

Despus de las recientes elecciones congresionales del 2010, la situacin se complica para Obama, al haber perdido aparatosamente la supremaca en la Cmara de Representantes y haber quedado en una situacin precaria en el Senado. Por lo que los dos aos que restan al primer mandato presidencial, auguran ser an ms difciles.

Como si fuera poco, las acciones de Wiki leads, complican an ms la situacin a Obama en el manejo de la informacin, hasta ahora mucha de ella secreta.

En medio de todo lo antes expresado, la administracin de Obama, ofrece ejemplos preocupantes y moralmente desastrosos, cuando no ha solucionado la problemtica de las torturas ni de las crceles secretas, se hacen los de la "vista gorda", ante el ataque criminal israel a la flotilla de solidaridad con Gasa y provocan el incidente del hundimiento de la nave surcoreana para justificar la permanencia de las tropas norteamericanas en la base de Okinagua .Por otro lado, continan en su loca carrera por preparar las condiciones para invadir a Irn. Junto a ello, justifican sin ambages la agresividad de Israel y el peligro que representa su podero militar nuclear en el rea.

El doble estndar caracteriza, ms que nunca antes, a las posiciones de Estados Unidos en su poltica exterior. Pudiendo decirse, que ya la poltica exterior de Obama es ms agresiva y errtica que la de Bush, dado que mantiene la agresividad anterior y disea otras acciones agresivas de mayor connotacin. Por lo que puede observarse, con claridad, que el diseo de poltica exterior de Bush, no era para una administracin en particular, ni para ningn partido, en especial, sino ms bien, la estrategia de las elites de poder ms reaccionarias, que no se conforman con que Estados Unidos pierda su hegemona a nivel mundial. Desarrollando entonces una estrategia para recuperarla a todo costo.

En el hemisferio, estas elites mencionadas, piden descaradamente la entrada de Honduras en la OEA, protegiendo abiertamente a la dictadura existente, soslayando los abusos y crmenes que an se cometen por una presidencia hondurea, santificada por unas elecciones amaadas, fraudulentas y carentes de toda justificacin democrtica. Situacin que se complica an ms, a partir de una actitud del pueblo hondureo de permanecer en las calles y buscando alternativas para quitarse la dictadura de encima.

Como si fuera poco, Estados Unidos, aprovechan una presidencia aliada en Panam (Martinelli) para reabrir las bases militares en el Istmo, las que junto a las bases en Colombia y la presencia de la IV flota pasendose por el hemisferio, les estn sirviendo para tratar de reconstruir el mismo esquema agresivo que Estados Unidos ha mantenido por ms de 100 aos en su llamado histrico traspatio.

Es decir, Bush descuido Amrica Latina, pero cuando Obama comienza a prestarle atencin lo hace promoviendo un golpe de estado y manejando la variante de la agresividad militar contra todos aquellos procesos, como los de Venezuela, Bolivia, Ecuador, que considera contario a sus intereses en el rea latinoamericana. Acciones que no guardan ninguna relacin con la poltica que Obama anuncio hacia el rea latinoamericana y caribea durante su compaa.

La nueva Estrategia de Seguridad Nacional para el 2010, no cambio nada de eso, al contrario, lo encubre bajo un supuesto cambio que no modifica la ya clsica agresividad de la poltica exterior norteamericana.

El reciente discurso del estado de la Unin, de enero del 2011, no puede ser ms cnico, manipulador e encubridor, pretendiendo dar una imagen de que las cosas le van bien a estados Unidos, o que no le van tan mal como algunos pudieran imaginar.

Pero Obama, adems, tiene, como ningn otro, que enfrentar, el crecimiento del impacto ideolgico interno de las acciones negativas de Estados Unidos por el mundo, dentro de una sociedad, en la cual, repercuten como nunca antes los fenmenos que se producen en el exterior. Si antes eran los Estados Unidos quien impactaba al mundo, ahora el mundo tambin impacta dentro de los Estados Unidos. Ya las elites polticas norteamericanas, en sus andanzas imperiales por el mundo, no estn protegidas, como antes, por el aislamiento informativo del pueblo norteamericano. Por esa cobertura que les ha ofrecido siempre la capacidad para vender internamente una "verdad fabricada", por unos medios, que de supuesto cuarto poder, han terminado transformndose en lacayos manipuladores de lo que se quiere que la sociedad norteamericana asimile como explicacin de los fenmenos mundiales en los que Estados Unidos se ve envuelto.

Pero por suerte y reto para Estados Unidos, Internet es para todos, y si acaso, muchos pueden ser manipulados por el hegemonismo norteamericano sobre los medios informativos, tambin otros, crecientemente, logran escapar de sus manipulaciones y enterarse de la verdad.

Estados Unidos pudo ocultar la masacre de diciembre de 1989 en Panam, pero ya no pudo ocultar por mucho tiempo la verdad de lo que ocurre en Irak, Afganistn y Pakistn, lo que ocurri en Honduras, sobre todo, los muertos resultados de sus aventuras blicas y de su terrorismo de estado por el mundo.

A pesar del peso descomunal que el capital israel tiene sobre los medios informativos norteamericanos, muchos estadounidenses, ms de los aceptables por las elites dominantes, tienen conocimiento de lo que acontece en el Medio Oriente y con la poltica, siempre complaciente, de Estados Unidos para con su aliado Israel. Hermanos gemelos, que se perdonan mutuamente sus aventuras y que comparten un liderazgo excesivamente peligroso para la tranquilidad del mundo y de sus propias sociedades.

No ha sido posible ocultar el criminal atentado al medio ambiente provocado por la British Petroleum, ni tampoco la actitud corrupta de varios funcionarios norteamericanos con la transnacional. Obama no ha podido ocultar que sus supuestas intenciones de cambiar el modo de hacer poltica en Washington no son ms que pura demagogia. Lo cual quedo probado con el generoso rescate entregado a las grandes compaas financieras, que se iban a casa con el dinero de los contribuyentes en los bolsillos y sin dar crditos, lo que ahora se reafirma en el caso de la petrolera. Que ha provocado un dao, casi irreparable, en un rea geogrfica Luisiana (a la que se agregan tres Estados ms) que es la misma sobre la que ya las imprevisiones, la corrupcin y el trfico de influencias de la administracin de G. Bush dejaron la huella irreparable de Katrina. Volvern la inmensa mayora de los negros a creer de nuevo en Obama, dndoles su voto en las prximas elecciones presidenciales? Podr Obama recuperar el prestigio ante una mayora de negros que voto por l, casi masivamente, en las elecciones del 2008?

Sin duda, el modelo de pas que fue Estados Unidos, hasta finales de los aos ochenta se ha desdibujado, como resultado de que la nacin que contiene ha sufrido fuertes embates y desequilibrios internos, as como en su proyeccin internacional. Lo cual no tiene an, no solo reparacin, sino, que ni siquiera existe todava un consenso compartido, al menos por una significativa mayora, de cmo repararlo. Esa es la encrucijada en que se encuentra actualmente la sociedad norteamericana. Mientras dure ese proceso, el peligro principal radica en que las salidas a una situacin como esa pueden no ser positivas; pues se trata de experiencias ya vividas, de las cuales su "solucin" fue la guerra. Esta ltima defendida ahora denodadamente por Obama.

Por su parte. Amrica latina y el Caribe, desbarataron el llamado Consenso de Washington y cada da estn ms lejos de Estados Unidos. Viviendo, como ha dicho el Presidente Correa, no una poca de cambios, sino un cambio de poca. La reciente Cumbre en Cartagena de Indias, ha puesto de manifiesto como nunca antes, que ya Estados Unidos no tiene el control sobre el hemisferio y que cada da que pasa se aleja la posibilidad de recuperarlo. El modelo de dominacin que Estados Unidos forjo despus de la Segunda Guerra Mundial, ha quedado hecho aicos .Instituciones como la OEA, el TIAR, estn cada da ms desprestigiadas .El rea de Libre Comercio ya es un fantasma. Han emergido nuevas instituciones, como el Alba, UNASUR, Petrosur, Banco del Sur, Gobiernos de izquierda, progresistas, o arrastrados por la ola integracionista y de independencia que recorre el continente, parecen estarse sumando a lo que se reconoce como la segunda y definitiva independencia del continente, sin que Estados Unidos pueda hacer nada por evitarlo. El vuelco que representa para la poltica norteamericana el reclamo de que no puede haber una nueva Cumbre de las Amricas, sin la presencia de Cuba y el consenso en contra de la poltica de bloqueo, por parte de todos los pases latinoamericanos y caribeos, es ms que un Girn.

En un artculo escrito en el 2009, deca que Obama tena todas las caractersticas personales y polticas, para engaar a los dems y que fuera difcil descubrirlo. Ya no parece estar contando con esa capacidad. La dimensin de las diferencias entre lo que prometi y lo que realmente est haciendo parece ser excesiva. Las diferencias entre los que supuestamente serian sus futuras victorias y los fracasos que ha tenido, sobre todo en poltica exterior, son demasiados.

Sin embargo, todo ello, no quiere decir que Obama no tenga oportunidad de ser reelegido como presidente. Pero esos son otros asuntos , que requieren de un anlisis diferente.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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